Urbanismo en México

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Teotihuacán.

Desde 1980, México es un país donde la mayor parte de la población residen en centros urbanos. El 70% de la población mexicana vive en ciudades y grandes zonas metropolitanas del altiplano central, El Bajío, los llanos occidentales, zonas costeras y principalmente al norte del país. El 30% de los mexicanos que viven en zonas rurales que están concentradas principalmente al sur y sureste del país.

México es el segundo país latinoamericano con mayor población y altas concentraciones humanas sobre el espacio geográfico del país, cosa que ha generado una serie de cambios que tuvieron mayor impacto en los últimos años del siglo XX y los primeros años del siglo XXI.

Historia del urbanismo en México[editar]

El mito de la Fundación de México-Tenochtitlan. Códice Durán, s. XVI.

Según Paul Gendrop, entre 7000 y 5000 a. C. el hombre americano comenzó a sedentarizarse para domesticar plantas, principalmente el maíz. Los primeros asentamientos humanos se dieron sobre riveras de ríos y cuencas lacustres aptas para la pesca y la caza de animales. A medida que las aldeas agrícolas empezaron a crecer, la organización social se fue haciendo más compleja. En la región del golfo de México nacieron las primeras ciudades mesoamericanas dándose en ellas un buen número avances tecnológicos y científicos.

Ciudades mesoamericanas[editar]

Las primeras ciudades mesoamericanas se consolidaron alrededor de centros ceremoniales con la aparición de algunos barrios de índole agrícola y artesanal. El urbanismo tuvo un gran desarrollo en las culturas prehispánicas, donde podemos observar la magnitud de las ciudades de Teotihuacan, Tollan-Xicocotitlan y México-Tenochtitlan, dentro del urbanismo ambientalista destacan las ciudades mayas al ser incorporadas a la monumentalidad de sus edificios con la espesura de la selva y complejas redes de caminos llamados sacbeob.

Las ciudades clásicas precolombinas de Mesoamérica se consolidaron entre los siglos II y IX d. C., en el altiplano central surgió la gran Teotihuacan que llegó a tener uns 85 mil habitantes y 20,5 km2 (entre el 450 y el 650 d. C)[1] convirtiéndose en una de las urbes más importantes del mundo, en otra región surgieron las ciudades mayas como Palenque, Yaxchilán, Tikal y Uaxactun, otras ciudades tuvieron su auge mucho después como la ciudad de Tajín, Xochicalco, Monte Albán y Cobá, entre otras. En el periodo clásico surgió un tiempo de declinación de seis siglos donde las ciudades tuvieron severos problemas de poblamiento por diversas causas.

Hacia el siglo XIV d. C. se observa la última etapa de las ciudades precolombinas, en el altiplano central existía una compleja relación entre ciudades altamente desarrolladas bajo una economía basada en el comercio lo cual era una escala que nunca había existido en otras regiones del continente americano. El surgimiento de México-Tenochtitlan y otras ciudades como Texcoco, Cholula, Azcapotzalco y Colhuacán generaron la existencia de diversas rutas comerciales controladas por pochtecas para llevar alimento y mercadurias finas procedentes de otras ciudades muy distantes hacia la región controlada por la confederación azteca.

El asentamiento humano de los aztecas era llamado altépetl que correspondía a una localidad bajo un gobernante, los pobladores pagaban tributos y su intercambio de productos funcionaba por un tianguis. La capital del pueblo azteca llamada también México-Tenochtitlan se fundó en 1324 sobre una isla al centro-occidente del Lago de Texcoco en el Valle de Anahuac, fue la última gran metrópoli de los pueblos nativos de Mesoamérica y de las ciudades más pobladas del continente, se aproximó a 300 000 habitantes dentro de barrios o calpullis de una estricta organización social y económica.

Ciudades coloniales[editar]

Santiago de Querétaro en 1796, un ejemplo de las grandes presiones experimentadas por los pueblos nativos.
Plano de la ciudad de Oaxaca de Juárez en 1848.

En el caso de México, que ha sido bastante estudiado en los últimos años, el proceso se realizó en dos grandes oleadas principales: La primera se desarrolló durante el gobierno del virrey Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón, extendiéndiendose entre 1550 y 1564. La segunda ola, aparentemente motivada por las cédulas "de composición", fue impulsada por la administración del virrey Gaspar de Zúñiga y Acevedo, y se extendió entre los años 1595 y 1625.[2]

Pero estos grandes procesos de fines del siglo XVI no partían de cero. Ya en la primera mitad de dicha centuria 2000 pueblos de indios tenían algún grado de reconocimiento y registro oficial en el Virreinato de Nueva España.[3]

Durante el periodo colonial se construyeron ciudades bajo las Ordenanzas de Felipe II, algunas sobre antiguas ciudades indígenas y otras como pueblas de colonos españoles; la Utopía de Tomás Moro influyó el urbanismo llevado a cabo en Michoacán por Vasco de Quiroga. Sobre los caminos reales se fundaron también ciudades que conectaban puntos distantes en relación con la capital de Nueva España.

El urbanismo del porfiriato[editar]

Ciudad de México en 1890.

Durante el porfiriato, se plantean esquemas de urbanización adoptados del urbanismo francés y estadounidense, la modernización del país era parte de la ideología del gobierno para tener mayor competitividad comercial e industrial. Durante el gobierno de Porfirio Díaz hubo un gran dinamismo de construcción y múltiples inversiones del sector capitalista, la población se incrementó y surgió una especulación por el uso y destino del suelo; las haciendas, ranchos, molinos y potreros cercanos a la capital mexicana e incluso tierras comunales y ejidales se vendieron para construir solares y fracciones de terreno destinados a la vivienda residencial que marcaba un nuevo estilo de vida para sociedad burguesa.

De igual forma que sucedía en Europa, se construyeron avenidas y bulevares amplios con zonas ajardinadas, alamedas y paseos para cambiar la imagen de la ciudad colonial por el de la ciudad moderna. La construcción de la Colonia Juárez y la Colonia Roma marcó los modelos de crecimiento urbanístico en otras ciudades del país. El Paseo de la Reforma fue ensanchado para aumentar el tráfico de carruajes, en 1852 se construyó la primer glorieta, se incrementó el número de establecimientos comerciales como cafés, restaurantes y tiendas de ropa para la elegancia y forma de vivir de esta época; dicho paseo servía también para ver los desfiles, así como en Bucareli se destinaba para los espectáculos.

El ambiente urbano de la sociedad porfiriana era de ocio y regocijo para salir a la calle y disfrutar del paisaje urbano, tomar café y conversar sobre asuntos políticos, asistir al teatro, a los cabarets, pulquerías y restaurantes en un ambiente de relación social, caminar por las alamedas o parques en familia o en pareja y disfrutar de la elegancia y el buen vivir de la gente que transitaba por la calle.

El urbanismo del siglo XX[editar]

Mapa de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México.

El término de la Revolución Mexicana fue un parte aguas para entender el proceso urbano del país, las ideas progresistas de cambio y desarrollo del movimiento armado empezó hacer proyecciones de planeación durante los años 20.

Las áreas metropolitanas o zonas metropolitanas de México han sido tradicionalmente descritas como el grupo de municipios que interactúan entre sí, usualmente alrededor de una ciudad principal. En 2004, el Consejo Nacional de Población (Conapo), el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) y la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) acordaron definir área metropolitana luego de un trabajo conjunto como:[4] [5]

  • el grupo de dos o más municipios en los cuales se ubica una ciudad de al menos 50 000 habitantes cuya área se extiende sobre los límites del municipio al cual pertenece originalmente incorporando influencia directa sobre otra u otras poblaciones aledañas regularmente con un alto nivel de integración socio-económica. O bien:
  • un solo municipio dentro del cual se ubica totalmente una ciudad con una población de al menos un millón de habitantes. O bien:
  • una ciudad con una población de al menos 250 000 habitantes que forma una conurbación con una ciudad de los Estados Unidos.

Originalmente Cuautitlán Izcalli fue planeada para ser la primera Ciudad Autosuficiente de la zona metropolitana de la capital y para ello se tomó gran parte del territorio del ya existente municipio de Cuautitlán, Tepotzotlán, Tultitlán y Atizapán de Zaragoza. Sin embargo, fue el 31 de julio de 1971 cuando el entonces Presidente de la República, Luis Echeverría Álvarez, colocó la primera piedra de la ciudad. Uno de los objetivos de crear la ciudad de Cuautitlán Izcalli fue regular el poblamiento y reducir el congestionamiento del área metropolitana.

El municipio de Cuautitlán Izcalli fue creado usando como base los planos de ciudades europeas y estadounidenses, se transformaron los terrenos en áreas apropiadas para el establecimiento de centros de trabajo, de servicio y de habitación con la idea de contar con áreas deportivas e industriales, zonas residenciales y extendidas áreas verdes. Una característica clara de este municipio es que no fue diseñado para tener semáforos, pues se creó por un sistema de circuitos que permite que el tránsito vehicular sea más eficaz.

La Angelópolis y su pujante crecimiento a partir del plan Puebla-Panamá.

Inspirado en el proyecto Texcoco pero de manera más ambiciosa, un grupo de arquitectos (en particular Teodoro González de León, Alberto Kalach, Gustavo Lipkau y Juan Cordero), urbanistas, ingenieros, filósofos, políticos y biólogos mexicanos han retomado el espíritu del proyecto Texcoco para proponer la vuelta a la ciudad lacustre. Tal proyecto pretende contribuir al abasto y aprovechamiento del agua en la zona metropolitana, la creación de nuevos espacios públicos, el mejoramiento de la calidad del aire y la planificación de los asentamientos humanos en la zona metropolitana del Valle de México.

Tulpetlac, uno de asentamientos populares en la zona metropolitana de la Ciudad de México.
Asentamiento popular en Naucalpan de Juárez.

Al sur del centro histórico de Puebla de Zaragoza, propiamente en terrenos del municipio de San Andrés Cholula se construyó el proyecto Angelópolis en una zona económicamente privilegiada, una ciudad inovadora en términos formales y tecnológicos pero también fue un proyecto repetitivo siguiendo los mismos esquemas de planeación internacional al contemplar solo torres de oficinas, vivienda multifamiliar residencial y un gran centro comercial con fuertes problemas de segregación social muy notorios; a pesar de ello, la ciudad de Puebla es considerada una de las ciudades más industrializadas de México y el proyecto se consolida sobre un vía principal llamada Vía Atlixcáyotl que comunica Puebla con Atlixco y el Boulevard Puebla-Amozoc que abre las conexiones mercantiles transoceánicas del país y una apertura hacia América Central a través del Plan Puebla-Panamá (Proyecto Mesoamérica).

Las tendencias de crecimiento experimentadas desde principios del siglo XX, llevaron a que las zonas habitacionales residenciales de la ciudad de México perfilaran su crecimiento hacia el poniente de la ciudad, lo que llevó a la creación de zonas residenciales como la colonia Roma, La Condesa y las Lomas de Chapultepec, para así penetrar dicho crecimiento en el municipio de Huixquilucan en el Estado de México con el ambicioso proyecto de urbanizar lo que alguna vez fue el “Rancho de la Herradura”, propiedad del el ex Presidente Manuel Ávila Camacho, en una de las zonas residenciales más importantes del país, con colonias como; La Herradura, Bosques de la Herradura, Parques de la Herradura y posteriormente Interlomas, el Lomas Country Club y Metrodom, cuyos proyectos urbanos fueron diseñados por el Ing. Juan Chávez, el Arq. Ramón Vázquez Cruz y otros, desarrollando esquemas urbanos basados en los modelos del suburbio norteamericano aplicados a una topografía compuesta de grandes barrancas.

Interlomas comenzó a partir del año 1995, como una ciudad satélite o cuidad periférica después de la creación de Santa Fe. Al querer imitar el ritmo de crecimiento, fue ocupando zonas que antes eran bosques, colinas y barrancas. A partir del año 2000, tenía una tasa de crecimiento superior a la de Santa Fe. Interlomas se ha consolidado como uno de los centros urbanos con más crecimiento del país en los últimos años. Este imponente centro urbano al poniente de la Ciudad de México, tiene una de las zonas residenciales más exclusivas del país, así como un SkyLine de varios edificios y más de 5 edificios que superan los 100 Metros de altura. [6] Se planea ser uno de los sitios más exclusivos de la ciudad.

Parte de las políticas populistas de los gobiernos príistas durante el siglo XX, fue la proliferación de asentamientos populares en las periferias de las grandes ciudades del país, lo cual a través del voto de los más pobres y el soborno de los comisarios ejidales, se donaban y vendían terrenos a bajo costo en ejidos o zonas federales, la industrialización de las ciudades demandaban obreros y mano de obra barata, lo que propició la migración de población rural y extranjeros centroamericanos hacia las zonas metropolitanas.

El urbanismo del siglo XXI[editar]

Zona Metropolitana de Guadalajara.

Indudablemente la Ciudad de México, ha sido la ciudad de mayor población que ha experimentado un sinnúmero de proyectos de planeación y planificación urbana, el fenómeno de asentamiento que se ha dado a lo largo de la historia del país muestra diversos cambios espaciales sobre el territorio donde se encuentra ubicada.

En 2001, el Gobierno Federal mexicano pretendió construir el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en el municipio de Atenco cuyo origen era el del proyecto de la Ciudad Lacustre, pero los habitantes lo impidieron mediante un movimiento de resistencia civil que obligó al gobierno a suspender definitivamente la construcción.

Aunque el proyecto de Guadalajara 2020 se contemplaba desde mediados de los 90 la asociación se inició formalmente en el 2000, lo promueven diversas entidades gubernamentales, sociales, privadas e instituciones educativas para un mejor crecimiento ordenado de la metrópoli más importante del occidente de México. Guadalajara deja de ser una ciudad extendida y comienza a crecer ocupando el espacio aéreo y terrestre en su máximo aprovechamiento.

El sector inmobiliario[editar]

Las zonas ejidales y comunales de los municipios están siendo utilizadas para construir unidades habitacionales.

La construcción de unidades habitacionales y zonas residenciales en la periferia de las grandes ciudades mexicanas está provocando graves problemas ecológicos por la falta de reservas agrícolas y reservas naturales que permitan la filtración de las aguas de lluvia y de ríos hacia los mantos freáticos provocando hundimientos, erosión del suelo y agotamiento del agua del subsuelo.

El desarrollo inmobiliario suscitado en la Riviera Maya (muy en particular en la ciudad de Playa del Carmen), es un fenómeno que ha afectado ecológicamente y económicamente a los quintanarroenses, pareciera que el turismo es una fuerte industria y el ingreso de divisas podría parecer que beneficia a los mexicanos.[7] Este destino turístico ha comenzado a debilitarse por los daños ocasionados al medio ambiente y por el encarecimiento de la vida para los lugareños mayas y para inmigrantes recién llegados. El desorden urbano ha comenzado a extenderse hacia Cancún y Tulúm, por el boom de la construcción de nuevos desarrollos inmobiliarios y complejos hoteleros, caracterizados por una alta densidad de población que ha afectado el equilibrio de los ecosistemas de la región litoral centro-norte del estado de Quintana Roo. La principal problemática es la generación de grandes cantidades de basura, el deterioro de los arrecifes, la privatización del uso urbano, beneficiando a los inversionistas extranjeros que no se equilibra con el suelo de uso público (ejemplo más claro, son las playas privadas); y el problema más grave es el desplazamiento de los habitantes nativos hacia zonas marginadas que han crecido paulatinamente con los lujosos edificios donde residen los extranjeros y los mexicanos que pueden pagar la vivienda.

La pobreza urbana[editar]

Los asentamientos irregulares muestran las desigualdades económicas de los mexicanos.
Unidades habitacionales lejanas de los centros de trabajo y transformación del paisaje natural.

La conformación de los asentamientos irregulares en México ha sido un tema de estudio muy complejo de tipo económico y social muy relacionado con las políticas manejadas en el país. Normalmente este tipo de asentamientos carecen de la infraestructura y los servicios básicos tales como agua potable, drenaje, electricidad, y teléfono en sus inicios, con el transcurso del tiempo estos se van dotando de los servicios mediante la autoconstrucción y cooperación comunitaria ya que la mayoría de sus habitantes provienen de zonas rurales del país.

Sus residentes existen en un estado permanente de inseguridad legal y social ya que viven en terrenos sin el consentimiento de sus auténticos dueños y están sujetos a amenazas de desalojo y la negación de los servicios municipales tales como agua potable, recolección de basura, drenaje pluvial, pavimentación de calles y transporte público, e iluminación, entre otros.

Frecuentemente se localizan en zonas de riesgo sujetas a la degradación ambiental y peligros. Se complica la implementación de los servicios básicos por su carencia de planificación y diseño urbano, además de su acelerado crecimiento. Los residentes normalmente carecen de suficiente preparación educativa y por lo tanto no es común que estén dentro de las actividades económicas formales o al nivel del mercado laboral aledaño.

Sus habitantes tienen mayores riesgos de contraer enfermedades y a una mayor mortalidad debido a sus niveles de pobreza y la influencia negativa del medio ambiente donde residen. El acceso al equipamiento urbano tal como escuelas, clínicas, y atención social está muy limitado. El espacio público abierto puede ser inseguro e insuficiente para las necesidades de la comunidad. Finalmente, la disparidad visible entre los asentamientos irregulares y las áreas circundantes puede llevar a tensiones sociales y generar crimen. Estos mismos factores también pueden incrementar la exclusión social y económica.

Problemas viales y de circulación[editar]

Distribuidor Vial.

En los últimos años el activismo político mexicano ha tomado un papel rector del desarrollo de las ciudades, el gobierno intenta controlar políticamente las obras de vialidad de los municipios y de los estados con grandes vías de alta velocidad que afecta la imagen urbana, provoca más accidentes, incrementa la contaminación atmosférica y crea una segregación social entre los que pueden pagar por un mejor desplazamiento y los que no pueden pagar peajes, aquellos quienes sufren largas horas de circulación desde su vivienda al área de trabajo generándoles problemas de salud.

Los municipios y gobiernos estatales no han podido abatir el problema de contaminación atmosférica por el incremento de unidades móviles y una falta de visión de fácil desplazamiento por la ciudad sin tener que usar los automóviles, los programas de hoy no circula no ha tenido el éxito deseado debido a que se puede adquirir con gran facilidad otro automóvil; se ha dejado muy fijo entre la sociedad mexicana el uso indiscriminado del automóvil como adopción de costumbres y estereotipos provenientes de los Estados Unidos. Los ejes viales son un pretexto idóneo para que los municipios y delegaciones comprueben gastos durante su periodo de gobierno, generando el 30% de los gases invernadero y a las que se les atribuyen también miles de muertes al año por accidentes e imprudencias al conducir en altas velocidades. Los únicos beneficiados hasta este momento han sido los gobernantes, la industria automotriz, la industria de la construcción, los desarrolladores de vivienda y los partidos políticos.

Desarrollo económico y calidad de vida[editar]

Monterrey, ciudad competitiva para el desarrollo de la industria y los negocios.
Algunos asentamientos humanos están integrados respetuosamente con el medio ambiente.

En el año 2009, entre las ciudades con mejor calidad de vida destacaban a nivel de América Latina a la ciudad de Monterrey y Ciudad de México[cita requerida]. Este ránking se basó en encuestas sobre siguientes criterios: servicios y redes de abastecimiento de agua, energía y transporte aunado al desarrollo comercial, industrial y financiero se encuentra; así como ocio y espacimiento de la población.

En las ciudades de Saltillo, Monclova, Monterrey, Querétaro y San Luis Potosí basándose en la rentabilidad del suelo y en datos relacionados al sueldo promedio de un empleado o trabajador, el índice de especialización de las industrias y la actividad financiera individual. Otras ciudades también fueron seleccinadas con mejor nivel en servicios de educación, salud, medio ambiente y distribución de redes y servicios en las que se mencionan Toluca, Monterrey, Culiacán, Querétaro y San Luis Potosí.[8]

Las principales ciudades para el desarrollo de los negocios son: Ciudad de México y su área metropolitana (Tlalnepantla y Naucalpan de Juárez), Monterrey y área metropolitana, Guadalajara y área metropolitana, Ciudad Juárez, Mexicali, Torreón, Saltillo, Aguascalientes, Piedras Negras, Ciudad del Carmen, Mérida, Tampico, Veracruz, Coatzacoalcos y Minatitlán, Tapachula, Morelia, Villahermosa y Tuxtla Gutiérrez.

En cuanto al medio ambiente, existe una severa contradicción sobre la calidad de vida en este país. No puede ser sostenible el alto grado de industrialización de México en los últimos años de relación a las políticas medioambientales, una ciudad altamente consumidora carece de calidad de aire, agua y suelo donde la salud mental

En el estado de Chiapas se ha iniciado un proyecto piloto para la reubicación de las personas que viven dispersas entre la selva lacandona del llamado proyecto Ciudades rurales iniciado en el año 2010.[9]

Urbanismo turístico[editar]

Cancún, uno de los principales centros turísticos del país.
Mineral del Monte, un pueblo pintoresco de México.

Durante el siglo XX, México se convierte en una país líder en turismo por tener una cantidad considerable de atractivos culturales y naturales para el deleite del ocio, la recreación y la atracción de inversionistas nacionales y extranjeros. Se construyeron sobre el litoral mexicano tanto del Pacífico como del Mar Caribe ciudades destinadas al hospedaje y préstamo de servicios, las ciudades coloniales fueron delimitadas urbanísticamente en planes sectoriales para catalogarlas como un centro histórico, donde se implementaron políticas para la reutilización, restauración y rehabilitación de estos barrios antiguos o de ciudades pequeñas con interés paisajista que retratara la identidad nacional y rural del nación.

En el siglo XXI, se ha explotado impresionantemente los espacios urbanos que buscan ofrecer servicios para el turismo nacional e internacional, la vida rural mexicana ha sido desvirtuada ante los planes de ordenamiento territorial semejantes a los de un centro comercial, afectándo los hábitos cotidianos de la población local y encareciendo el suelo urbano debido a la especulación inmobiliaria. Sin embargo; el turismo es el tercer sector productivo que ha dejado fuertes ingresos económicos al país.

Ya en años recientes, después de haber avanzado el programa de Pueblos mágicos iniciaron las primeras investigaciones académicas y científicas sobre la fuerte especulación inmobiliaria que se ha desarrollado con una declaración de este tipo, así como la perdida del patrimonio tangible e intangible de estas poblaciones pintorescas.[10] El programa federal que inició en 2001 ha generado discrepancias entre partídos políticos, muchos municipios buscan recibir la declaración para obtener mayores recurso presupuestales y otros municipios muy celosos de sus costumbres y tradiciones (principalmente de Oaxaca y Chiapas) han rechazado el programa porque consideran que es un atentado contra el valor patrimonial de los pueblos.

La presencia de los extranjeros en localidades como Todos Santos, Real de Catorce, Valle de Bravo o San Miguel de Allende (este último pierde la categoría de pueblo mágico para convertirse en Patrimonio Cultural de la Humanidad) ha ocasionado cambios en la vida social de los pueblos de México, el apropiamiento de los espacios céntricos y públicos que frecuentaba los lugareños, la compra de casas y terrenos y el afloramiento de negocios dedicados a la compraventa de bienes y raíces. Hay una preocupación de los habitantes locales de que los extranjeros subordinen los hábitos cotidianos y modifiquen la cultura local de estos pueblos como está sucediendo después de haber recibido la declaratoria.

Ciudades turísticas de playa[editar]

Cancún, Acapulco, Veracruz, Cozumel, Playa del Carmen, Tulum, Puerto Vallarta, Huatulco, Tampico, San José del Cabo, Cabo San Lucas, La Paz, Tijuana, Ensenada, Rosarito, Manzanillo, Mazatlán, Puerto Escondido, Loreto.

Ciudades coloniales[editar]

Ciudad de México, Cuernavaca, Mérida, Durango, Colima, Lagos de Moreno, Guadalajara, Puebla, Querétaro, Morelia, Guanajuato, San Miguel de Allende, San Cristóbal de las Casas, Oaxaca, Aguascalientes, Zacatecas, Zamora de Hidalgo, Pátzcuaro, Taxco, San Francisco de Campeche, San Luis Potosí, Hidalgo del Parral, El Fuerte, Taxco, Cuautla, etc.

Pueblos pintorescos[editar]

Mexcaltitlán, Huasca de Ocampo, Real de Catorce, Tepoztlán, Tepotzotlán, Tecolotlán, Tapalpa, Comala, Dolores Hidalgo, Cuetzalan, Izamal, Tequila, Mineral del Monte, Parras de la Fuente, Valle de Bravo, Mazamitla, Álamos, Tlalpujahua, Cosalá, Bernal, Coatepec, Papantla, Real de Asientos, Cuitzeo, Santiago, Todos Santos, Bacalar, Jerez de García Salinas, Huamantla, Creel, Capulálpam de Méndez, El Fuerte, Palizada, Metztitlán, Oxolotán, Tapijulapa, Mineral de Pozos, San Sebastián del Oeste, Cutzamala de Pinzón, entre otros.

Riesgos y vulnerabilidad[editar]

Ruinas de un edificio en la Ciudad de México después del terremoto del 1985.
El huracán Alex provocó inundaciones y pérdidas materiales en Monterrey y área metropolitana.
El crimen organizado ha deteriorado la imagen económica y social de la industrial Ciudad Juárez.

Ningún asentamiento humano esta libre de sufrir alguna desgracia o perdida de vidas humanas a consecuencia de desastres naturales o conflictos sociales. Muchas ciudades de México han experimentado revueltas sociales, guerras, inundaciones, deslaves, incendios y terremotos a lo largo de los siglos trascurridos.

Uno de los acontecimientos que más ha afectado y modificado el comportamiento de los mexicanos en reacción a los fenómenos naturales ha sido el terremoto ocurrido en 1985, dejando edificios colapsados que presentaban estructuras inadecuadas para terrenos arcillosos, principalmente a causa de la corrupción y la mala planeación legislativa, la mayoría de los edificios colapsados eran de reciente construcción. La negligencia del gobierno y sus males políticas de orden público ante una emergencia fue el principal causa de un enorme número de muertos en la Ciudad de México. Estructuras muy antiguas y adecuadas al tipo del terreno arcilloso, tales como la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, el Palacio Nacional y el edificio de Nacional Monte de Piedad (que datan de la época colonial), soportaron el sismo por tener gruesas paredes de piedra y ladrillo de un conocimiento empírico y tecnológico al estar cimentada la ciudad sobre una zona sísmica y volcánica. A pesar de que los peritajes mostraron que la mayoría de los edificios caídos tenían especificaciones inferiores a las exigidas en los contratos, nadie fue declarado culpable y se dio un encubrimiento a varios perítos en construcción. Particularmente grave fue el caso de la constructora estatal encargada de la construcción de escuelas, cuyos directivos quedaron impunes, pese al número elevado de escuelas primarias destruidas y escolares que resultaron muertos. Los lugares más afectados fueron escuelas y hospitales principalmente, también edificios y hoteles que recientemente se habían terminado de construir y la desgracia fue alarmante a nivel intenacional porque este tipo de efificios son reutilizados después de la emergencia.

Nunca se ha sabido el número exacto de víctimas debido a la censura impuesta por el gobierno de Miguel de la Madrid pero se estima que fueron de 6000 a 7000 personas. La ayuda internacional fue rechazada en un principio por el presidente. Por orden de la primera dama, el avión y la ayuda internacional lograron entrar a la ciudad para apoyar a los cuerpos de rescate mexicanos que, dada la magnitud del desastre, en ese momento no se daban abasto.

La Torre Latinoamericana fue un caso excepcional de ingeniería pues este terremoto no le causó daño alguno. Como consecuencia, doce de los edificios multifamiliares del Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco y nueve del Multifamiliar Juárez tuvieron que ser demolidos; en los seis meses siguientes fueron demolidos más de 152 edificios en toda la ciudad. Se recogieron 2 388 144 m³ de escombros; tan sólo para despejar 103 vías consideradas prioritarias se retiraron 1 500 000 t de escombros para facilitar el desplazamiento de ayuda humanitaria.

Más de un millón usuarios del servicio eléctrico quedaron sin servicios básicos. Entre los daños a este servicio se cuentan 1300 transformadores, 5 líneas de transmisión, 8 subestaciones y 600 postes de luz. El Sistema de Transporte Colectivo Metro quedó afectado en 32 estaciones. La mayoría reanudó el servicio en los días subsecuentes de ese mes, sin embargo la estación Isabel la Católica no lo hizo sino hasta el 4 de noviembre de de ese año. El servicio de autobuses de la antigua "Ruta 100" operó gratuitamente en el tiempo de recuperación de la ciudad. Las alertas de sanidad se dispararon, siendo una de las más trascendentes la presencia de sangre (proveniente de las víctimas del sismo) en muestras del agua potable en toda la red de la ciudad.

Como consecuencia de dicho acontecimiento, se crea la agrupaciones civiles de brigadas de rescate, se modifica los planes de ordenamiento territorial y se crean dependencias de salvaguarda ante una emergencia como las de protección civil, se modifican las leyes de construcción de edificaciones y se realizan continuamente simulacros de contigencia para reaccionar inmediatamente.

El principal impacto del Huracán Alex fue la lluvia torrencial que se registró en toda la región noreste de México. En el estado de Tamaulipas, se registraron lluvias que variaron entre los 91,25 y los 315,50 mm.[11] En Nuevo León se habían registrado 242 mm al 1 de julio, aunque en todo el estado, el promedio se registró en 400 mm.[12] El pluviómetro en Estanzuela reportó 890 mm;[13] en Arroyo Seco, San Pedro Garza García, se registraron 588 mm entre el 29 de junio y las 6 a.m. del 1 de julio. Otras estaciones de Monterrey reportaron entre 359,75 mm y 691 mm de lluvia, mientras que Santa Catarina registró 591,75 mm.[14] La Comisión Nacional del Agua (Conagua) indicó que los acumulados de lluvia que dejó la tormenta excedieron largamente los producidos por el huracán Gilberto en 1988, cuando sólo cayeron 280 mm en la ciudad.[11] La histórica cantidad de agua caída provocó que varias represas se llenaran por todo el Noreste de México. En Nuevo León, Conagua comenzó descargas de 713 m3/s en las presas de La Boca, Santiago,[11] de 1648 m3/s en Cerro Prieto, Linares y de 3080 m3/s en El Cuchillo, China (Nuevo León).[14] [15] Dichas represas estaban en 98%, 114% y 124% de capacidad máxima de opración, respectivamente.[11] [16] Las descargas de agua de las represas originaron un estado de alerta en Tamaulipas, que debió hacer frente a la misma.[17]

Corona Regional del Centro de México[editar]

Megalópolis del Centro de México.

Una megalópolis se define como una cadena continua de áreas metropolitanas o territorios que están relativamente integrados entre sí. En 1996, el Programa General de Desarrollo Urbano del Distrito Federal propuso, por primera vez, utilizar este término para referirse a la cadena urbana del centro de México, y más tarde el término fue retomado por PROAIRE, una comisión metropolitana del medio ambiente.[18]

Esta megalópolis, que en México se le llamó también "corona regional de ciudades", está integrada por las zonas metropolitanas de la Ciudad de México, Puebla, Cuernavaca, Toluca, Cuautla, Tlaxcala, Pachuca, Tulancingo y Tula de Allende, las cuales también pueden formar submegalópolis o coronas subregionales de ciudades. Con una población total aproximada (en base a las cifras antes mencionadas) de 25 millones de habitantes.[18] Solo en América Latina se prevé dos aglomeraciones humanas de grandes dimensiones en los siguientes cincuenta años venideros, como son la Megalópolis de São Paulo y la Megalópolis de México.

Transporte interurbano[editar]

Recuperación de la red ferroviaria a través de trenes suburbanos.

Los más importantes puertos marítimos mexicanos son Veracruz, en la costa atlántica, y Manzanillo, en el estado de Colima en la costa del pacífico los cuales ya están unidos uno del otro en menor tiempo por Arco Norte del Valle de México, una vialidad que atraviesa de Oriente a Occidente conectando una extensa red de ciudades, librando el transito pesado de las ciudades más pobladas del centro del país. En 1984 desaparecieron los trenes de pasajeros que conectaban todo el país desde el porfiriato, El gobierno de Miguel de la Madrid impulsó la transportación carretera de mercancías y pasajeros en distintas empresas de transporte, de las cuales las más importantes eran Autobuses de Oriente y Grupo Estrella Blanca. Tras la privatización de Ferrocarriles Nacionales de México, la empresa paraestatal formada tras la nacionalización de este sistema de transporte con el propósito de operar y mantener la red ferroviaria, las concesionarias se dedicaron exclusivamente al transporte de mercancías, y la red ha permanecido prácticamente sin aumento desde hace más de dos décadas.

En el siglo XXI, México regresa a la transportación ferroviaria de pasajeros debido a los congestionamientos de tránsito vehicular, el programa piloto del tren suburbano del Estado de México y el Distrito Federal ha hecho nuevas proyecciones en otros lugares del país como los proyectos de tren suburbano Jardines de Morelos-Reyes-Ecatepec-Martín Carrera,[19] Tula-Buanavista,[20] Pachuca-Buenavista[21] Tlajomulco de Zúñiga-Guadalajara-Zapopan,[22] y el más grande tramo de tren suburbano Adames-Aguascalientes-Peñuelas con 80 kilómetros de longitud recorriendo todo el estado de norte a sur.[23] Otras proyecciones son los trenes interurbanos Guanajuato-Querétaro, Tijuana-Méxicali, Querétaro-San Luis Potosí y Coatzacoalcos-Salina Cruz, que se están estudiando para recuperar la infraestructura ferroviaria, reducir el tiempo de transportación de pasajeros y mercancías con fines ecológicos y tecnológicos.

Como el resto de los sistemas de transportes, los aeropuertos y los puertos marítimos también fueron privatizados durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. Además de numerosas pistas de aterrizaje distribuidas en todo el territorio nacional, México cuenta con varios aeropuertos internacionales y nacionales. Entre los primeros, los más importantes por el nivel de personas que los utilizan y el tráfico aéreo, son el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y el Aeropuerto Internacional de Toluca proyectados como aeropolis o esquemas franceses de urbanismo.

Universidades que imparten licenciaturas referentes en México[editar]

Grandes proyectos urbanos en México[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. El milenio Teotihuacano, p. 29, editado por el Conaculta, ISBN 970-18-5027-0
  2. Federico Fernández Christlieb y Pedro Sergio Urquijo Torres, Los espacios del pueblo de indios tras el proceso de Congregación, 1550-1625; Investigaciones Geográficas, Boletín del Instituto de Geografía, UNAM, ISSN 0188-4611, Núm. 60, 2006, pp. 145-158 [1]
  3. René García Castro; Los pueblos de indios, en Gran historia ilustrada de México; Planeta, nº 8, pp. 143, 2001.
  4. CONAPO Áreas Metropolitanas
  5. [2]
  6. http://www.eluniversaledomex.mx/huixquilucan/nota14141.html>
  7. En su libro "La Raza Cósmica, publicado en 1925
  8. Ciudades para vivir en México en 2009.
  9. Ciudades rurales en Chiapas, pdf 2010.
  10. El patrimonio cultural urbano, identidad, memoria y globalización, Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Andamios, México 2009.
  11. a b c d Comisión Nacional del Agua (01-07-2010). «Alex provocó lluvias torrenciales superiores a las de Gilberto, en 1988». Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. Consultado el 02-07-2010.
  12. Staff writer (04-07-2010). «Se registró hasta 890 milímetros de lluvia». Milenio. Consultado el 04-07-2010. 
  13. Comisión Nacional del Agua. «Conagua trabaja permanentemente para atender los estragos del huracán Alex». Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. Consultado el 11-07-2010.
  14. a b Comisión Nacional del Agua. «Conagua abre tres compuertas de la presa El Cuchillo para evitar desbordamientos». Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. Consultado el 03-07-2010.
  15. Comisión Nacional del Agua (03-07-2010). «Conagua contribuirá, a través del Fonden, en la reconstrucción de la infraestructura hidráulica dañada en Nuevo León» (en español). Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. Consultado el 05-07-2010.
  16. Daniela Mendoza; Brígido Aguilar (03-07-2010). «Tras los destrozos, ahora empieza la reconstrucción». Telediario (Grupo Multimedios). Consultado el 03-07-2010. 
  17. Staff writer (05-07-2010). «Mantiene Tamaulipas alerta por desfogue de presas de NL». Milenio. Consultado el 06-07-2010. 
  18. a b Área metropolitana del Valle de México PROAIRE
  19. Más redes del suburnano en el Estado de México
  20. El tren subusbano llegará a Tula
  21. El tren Suburbano desde Pachuca hasta Buenavista
  22. Tren suburbano en Jalisco
  23. Tren suburbano en Aguascalientes

Bibliografía[editar]

  • Acosta, Eugenia; Desarrollo urbano y composición social 1882-1930, Instituto Politécnico Nacional, México D.F. 2007.
  • Garza, Gustavo; La urbanización en México en el siglo XX, El Colegio de México, México D.F. 2003.
  • Lajous, Andrés; ¿Quíen está destruyendo nuestras ciudades?, Massachusetts Institute of Technology, 2010.
  • Quiroz, Héctor; Ciudades mexicanas del siglo XX, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Arquitectura. 2008.
  • Munizaga Vigil, Gustavo; Las ciudades y su historia, una aproximación, Universidad Católica de Chile 2.ª. Edición, Ed. Alfaomega. 1999.