Unión Cívica Radical

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Unión Cívica Radical
Ucr modern logo.png
Actual emblema de la UCR
Presidente Ernesto Sanz
Fundación 26 de junio de 1891
Ideología política Radicalismo,
Nacionalismo cívico,
Socialdemocracia,
Tercera Vía,
Progresismo,
Liberalismo radical
Laicismo
Socioliberalismo
Posición en el espectro Centro/Centro izquierda
Sede Alsina 1786, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Organización juvenil Juventud Radical, Franja Morada, Franja Morada Secundarios
Afiliación internacional Internacional Socialista
Afiliación regional Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina
Bancas en el Senado
14 / 72
Bancas en la Cámara de Diputados
41 / 257
Sitio web www.ucr.org.ar
Comité Nacional de la Unión Cívica Radical
Convención Nacional de la Unión Cívica Radical

La Unión Cívica Radical (UCR) es un partido político de la Argentina fundado el 26 de junio de 1891 por Leandro N. Alem. A lo largo de la historia tuvo diferentes conformaciones y fracturas y a través de las mismas gobernó en nueve oportunidades el país, mediante las presidencias de Hipólito Yrigoyen (2),[Nota 1] Marcelo T. de Alvear,[Nota 2] Roberto M. Ortiz,[Nota 3] Arturo Frondizi,[Nota 4] José María Guido,[Nota 5] Arturo Illia,[Nota 6] Raúl Alfonsín,[Nota 7] y Fernando de la Rúa,[Nota 8] Llegó también a la Vicepresidencia de la Nación en los primeros mandatos de Juan Domingo Perón,[Nota 9] y Cristina Fernández de Kirchner.[Nota 10]

La UCR reúne grupos con diversas ideologías como el krausismo, el federalismo, el liberalismo, el nacionalismo, el conservadurismo, el desarrollismo y la socialdemocracia, entre otras. Se ha caracterizado por su ideología defensora del laicismo, de inspiración igualitarista, con raíces en el federalismo tradicional y el autonomismo alsinista, habiendo desempeñado un papel decisivo para la conquista del sufragio obligatorio y secreto masculino y la instalación de una democracia liberal en el país, a la vez de resultar ampliamente representativo de las clases medias argentinas durante el siglo XX. Desde 1996 pertenece a la Internacional Socialista.

Índice

Orígenes[editar]

Revolución del 90. Cívicos con boina blanca.
Leandro N. Alem, líder de la Revolución.

En 1889 Argentina estaba convulsionada por una grave crisis económica que se había prolongado por dos años, y había causado una brusca caída de los salarios, desocupación y un reguero de huelgas nunca antes visto. La presidencia del General Julio Argentino Roca (1880-1886) fue sucedida por la de su cuñado, Miguel Juárez Celman, cuyo gobierno se caracterizó por las denuncias de corrupción y autoritarismo; sus opositores llamaban a esa gestión como el Unicato.

El 20 de agosto de 1889 Francisco A. Barroetaveña escribe una nota publicada por el Diario La Nación, propiedad del entonces compañero Bartolomé Mitre, titulada Tu Quoque Juventud, donde incita a la juventud a tomar riendas sobre los abusos autoritarios y a la corrupción desmedida por parte del gobierno oficial, obteniendo una gran repercusión en la sociedad y sobre todo en los jóvenes, logrando de esta manera una gran fama territorial y convocando a centenares de jóvenes que luego se transformarán en los "cívicos" que realizarán la Revolución del Parque.

Francisco Barroetaveña autor de Tu Quoque Juventud

El 1 de septiembre de 1889 un grupo de jóvenes organizó un gran mitin juvenil en el Jardín Florida de la ciudad de Buenos Aires, donde se constituyó la Unión Cívica de la Juventud, con el fin de aglutinar al amplio espectro de opositores al régimen de Miguel Juárez Celman, sostenido por el oficialista Partido Autonomista Nacional. El partido fue presidido por quien aparecía como líder natural de aquellos jóvenes, Francisco A. Barroetaveña, acompañado por otros jóvenes dirigentes como Emilio Gouchón, Juan B. Justo, Martín Torino, Marcelo T. de Alvear, Tomás Le Breton, Manuel A. Montes de Oca, entre muchos otros. La Unión Cívica de la Juventud estableció una relación honoraria con las personalidades políticas que aparecían como referentes de una oposición dispersa, especialmente Leandro Alem, Aristóbulo del Valle, Bartolomé Mitre, Pedro Goyena, Vicente Fidel López, Bernardo de Irigoyen, entre otros. El nuevo partido de los jóvenes sancionó entonces un programa que recordaba el del Partido Republicano fundado por Alem y del Valle en 1877, y se organizó en clubes cívicos parroquiales.

El 13 de abril de 1890, la Unión Cívica de la Juventud se consolidó con un gran acto en el Frontón Buenos Aires, donde se fundó un nuevo partido llamado Unión Cívica. Como presidente fue elegido Leandro N. Alem e incluyó a líderes de las distintas tendencias opuestas al unicato de Juárez Celman, como Francisco A. Barroetaveña, los políticos católicos José Manuel Estrada y Pedro Goyena, Aristóbulo del Valle, Bernardo de Irigoyen, Juan B. Justo,[1] Lisandro de la Torre,[2] y el influyente ex presidente y general Bartolomé Mitre.

Ese mismo año de 1890, la Unión Cívica, dirigida por Leandro Alem y Bartolomé Mitre encabezó el 26 de julio la llamada Revolución del Parque o Revolución del 90, un sangriento levantamiento armado que causó la caída del presidente Juárez Celman y su reemplazo por el vicepresidente Carlos Pellegrini. Durante esta batalla es necesario resaltar la figura de Elvira Rawson, la segunda mujer en poder recibirse de medica en la Argentina, quien desempeñó la función de auxiliar a los caídos en la revolución. Más adelante sería distinguida por Leandro Alem con un pergamino y un reloj de oro y se convertiría en una ferviente luchadora por los derechos de la mujer.

La Unión Cívica se constituyó de forma orgánica en todo el país y por vez primera en la historia política argentina eligió una fórmula presidencial por medio de una convención partidaria cuando la convención nacional reunida en Rosario consagró como candidatos a presidente y vicepresidente a Bartolomé Mitre y Bernardo de Irigoyen. Sin embargo, Julio Argentino Roca, astuto líder del oficialista Partido Autonomista Nacional (PAN), acordó con Mitre una fórmula "de unidad nacional" entre ambos partidos, encabezada por el propio Mitre. Al conocerse el acuerdo, el 16 de abril de 1891, Leandro Alem se le opuso en forma tajante, desencadenando la ruptura de la Unión Cívica y el posterior retiro de la candidatura de Mitre.

El 26 de junio de 1891 los seguidores de Alem constituyeron formalmente la Unión Cívica Antiacuerdista, que cambiaría el nombre, el 2 de julio, a Unión Cívica Radical, en tanto los seguidores de Mitre formaban la Unión Cívica Nacional.

Alem y la intransigencia armada (1891-1897)[editar]

Aristóbulo del Valle era Ministro de Guerra durante la Revolución del '93.

El 15 de agosto de 1891 la Convención Nacional de la Unión Cívica Radical proclamó a Bernardo de Irigoyen como candidato a presidente. Leandro Alem decía por entonces que el programa de la UCR tiene cuatro banderas: libertad política, honradez administrativa, impersonalidad de la coalición y sentimiento nacional.[3]

Pocos días antes de las elecciones, el 2 de abril de 1892, el presidente Carlos Pellegrini denunció falsamente que había un complot radical para tomar el poder y asesinar a los principales líderes oficialistas.[4] Inmediatamente decretó el estado de sitio y detuvo a los principales líderes radicales, entre ellos Leandro Alem. En esas condiciones y sin la participación de la Unión Cívica Radical, se realizaron las elecciones del 10 de abril en las que resultó elegido presidente el candidato oficialista Luis Sáenz Peña.

Lisandro de la Torre, activo participante de la Revolución del Parque.

Por entonces, las características del régimen electoral argentino en el que no regía el "voto secreto", y las amplias facultades con las que contaba el Presidente de la Nación (intervención de provincias, estado de sitio, control de las fuerzas armadas y de seguridad), condicionaban severamente las posibilidades de acceso al poder mediante elecciones libres.

Una vez liberados los líderes radicales, y ante la evidencia de que el gobierno nacional volvería a impedir por todos los medios su acceso al poder mediante elecciones, la Unión Cívica Radical comenzó a reorganizarse y preparar un nuevo levantamiento armado. Alem se caracterizaría entonces por elevar la idea de intransigencia radical hasta constituirla en un principio supremo de acción política. Una famosa frase, escrita en el testamento político de Leandro Alem, lo define con claridad:

"¡Que se rompa, pero que no se doble!"

Al mismo tiempo emergió una fuerte oposición entre Alem y su sobrino,[5] Hipólito Yrigoyen, quien ya controlaba las fuerzas radicales en la Provincia de Buenos Aires y desconfiaba de la capacidad de organización de su tío. La Unión Cívica Radical se dividió entonces entre los rojos que apoyaban a Alem, y los líricos partidarios de Yrigoyen. Entre los seguidores de Alem estaban: Aristóbulo del Valle, Bernardo de Irigoyen, Juan M. Garro, Francisco Barroetaveña, Leopoldo Melo, Adolfo Saldías. Por su parte Yrigoyen no daba participación a nadie en la toma de sus decisiones, pero entre los dirigentes que entonces lo seguían con lealtad hay que destacar al joven Marcelo T. de Alvear, que luego será presidente de la Nación.

Ejército Revolucionario Radical (1893).

El 30 de julio de 1893 la Unión Cívica Radical inició una nueva insurrección armada que se extendería hasta el 1 de octubre, cuando el ejército recuperó la ciudad de Rosario y apresó a Leandro Alem. La sublevación es conocida como la Revolución de 1893.

1901. Tradicional manifestación radical anual hacia la Recoleta por la Revolución del 90.

Con la colaboración clave del radical Aristóbulo del Valle, quien se desempeñaba en el gobierno con las funciones estratégicas de un primer ministro y las fuerzas armadas bajo su mando, la Unión Cívica Radical estuvo muy cerca de triunfar y tomar el poder. Los ejércitos radicales establecieron gobiernos revolucionarios en las provincias de San Luis, Buenos Aires, Tucumán, Corrientes y Santa Fe, y llegaron a designar en la ciudad de Rosario a Leandro Alem como presidente provisional de la República.[6] Sin embargo la división interna y graves errores de liderazgo en el momento crucial, permitieron al gobierno reorganizarse y reprimir duramente la sublevación, con el ejército al mando del propio general Roca.

Luego de la derrota de la insurrección, Alem escribirá: "Los radicales conservadores se irán con Don Bernardo de Irigoyen; otros radicales se harán socialistas o anarquistas; la canalla de Buenos Aires, dirigida por el pérfido traidor de mi sobrino Hipólito Yrigoyen, se irá con Roque Sáenz Peña y los radicales intransigentes nos iremos a la mismísima mierda".[7]

Poco después, Aristóbulo del Valle moría de un derrame cerebral y el 1 de julio de 1896 Leandro Alem se suicidó, afectado por las derrotas y la división interna de la Unión Cívica Radical.

Muerto Alem, sus partidarios se reorganizaron alrededor de la figura de Bernardo de Irigoyen y controlaron el Comité Nacional, desde donde comenzaron a pensar en una nueva alianza con la Unión Cívica Nacional de Mitre, que fue conocida como "política de las paralelas".[8] Por su parte, Lisandro de la Torre, enfrentado irreconciliablemente con Hipólito Yrigoyen con quien se batió a duelo,[9] abandonó la UCR para fundar la Liga del Sur, antecesora del Partido Demócrata Progresista. Entonces Hipólito Yrigoyen, desilusionado, decide disolver la única estructura real que tenía el partido: el Comité de la Provincia de Buenos Aires, lo que se concreta el 29 de septiembre de 1897. Al año siguiente Roca da el golpe de gracia a la Unión Cívica Radical, cuando le ofrece a Bernardo de Irigoyen la candidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires y este acepta. El radicalismo quedó entonces como un movimiento desorganizado que solo se reunía anualmente a recordar los fallecidos de las Revoluciones del '90 y del '93.

Yrigoyen: refundación, revolución y voto secreto (1903-1916)[editar]

Hipólito Yrigoyen figura relevante del partido.

En 1903 Hipólito Yrigoyen comenzó a reorganizar la UCR para una nueva revolución. Dos años después dirigió el levantamiento armado conocido como la Revolución de 1905, que aunque fracasó logró presionar lo suficiente al partido oficialista como para producir una fractura.

Los sectores más progresistas del autonomismo, como Carlos Pellegrini y Roque Sáenz Peña, comenzaron a sostener la necesidad de realizar cambios institucionales para contener el creciente conflicto social y político.

En 1910 cuando Roque Sáenz Peña fue elegido presidente, la UCR ya no estaba en condiciones de realizar nuevos alzamientos armados, pero existía la creencia general de que la revolución era inminente. Sáenz Peña e Yrigoyen, que mantenían una amistad personal desde jóvenes, tuvieron entonces un histórico encuentro privado en el que acordaron sancionar una ley de sufragio libre.[10] Dos años después, en 1912 se aprobaba la ley del voto universal, secreto y obligatorio para varones, conocida como Ley Sáenz Peña.

La Unión Cívica Radical puso entonces fin a su política de abstención electoral y concurrió a los comicios parlamentarios, sin formar alianzas electorales. Por primera vez se votó en Argentina con cuarto oscuro para garantizar el voto secreto.

Voto cantado, voto secreto y democracia

Antes de 1912, Argentina utilizaba un sistema electoral en el que el voto se expresaba verbalmente, o mediante una papeleta, en público y en forma voluntaria, llamado "voto cantado", que corrompió el sistema electoral. La lucha por la democracia en Argentina, no se relacionó originalmente tanto con el sufragio universal sino con el voto secreto, en el "cuarto oscuro", que independizaba la voluntad del votante de toda presión externa. La Ley Sáenz Peña de 1912 estableció el voto secreto y obligatorio, pero debido a que no reconocía el derecho de las mujeres a votar y ser votadas, no es correcto hablar en Argentina de un sistema realmente universal, hasta 1947.

La Unión Cívica Radical ganó primero las elecciones a gobernador en Santa Fe (Manuel Menchaca), a lo que le siguió un reguero de triunfos en todo el país.

Entre los dirigentes radicales de ese momento estaban: José Camilo Crotto (CF), Leopoldo Melo (CF), Vicente Gallo (CF), Fernando Saguier (CF), Marcelo T. de Alvear (CF), José L. Cantilo (CF), Delfor del Valle (PBA), Horacio Oyhanarte (PBA), Rogelio Araya (SF), Rodolfo Lehmann (SF), Enrique Mosca (SF), Elpidio González (CBA), Pelagio Luna (LR), Miguel Laurencena (ER), José Néstor Lencinas (Mza), Federico Cantoni (SJ).

Los triunfos electorales del radicalismo produjeron el colapso de los partidos del sistema político previo a la Ley Sáenz Peña. La Unión Cívica Nacional se auto-disolvió por iniciativa de Honorio Pueyrredón y sus miembros ingresaron masivamente al radicalismo. El Partido Autonomista Nacional desapareció.[11]

El 2 de abril de 1916 se realizaron por primera vez en la historia argentina, las elecciones presidenciales mediante el voto secreto. La UCR obtuvo 370.000 votos, contra 340.000 votos de todos los demás partidos y en el Colegio Electoral su fórmula se impuso por un voto. Comenzó así un largo ciclo de 14 años consecutivos de gobiernos radicales. La UCR ganará las elecciones presidenciales en tres ocasiones sucesivas: Hipólito Yrigoyen (1916-1922), Marcelo T. de Alvear (1922-1928), y nuevamente Hipólito Yrigoyen (1928-1930). La serie de gobiernos radicales será violentamente interrumpida mediante el golpe militar del 6 de septiembre de 1930.

El voto secreto abrió un nuevo capítulo en la historia argentina.

El primer gobierno de Hipólito Yrigoyen (1916-1922)[editar]

Primer escudo de la UCR, utilizado desde 1931.

El gobierno de la Unión Cívica Radical significó la llegada al gobierno y a la dirección de los organismos estatales de integrantes de los sectores medios que hasta ese momento estaban excluidos de hecho de esas funciones.

La primera presidencia de Hipólito Yrigoyen impulsó una serie de políticas de nuevo tipo que en conjunto señalaban una tendencia nacionalista transformadora, entre las que se destacaron la creación de la empresa petrolera estatal YPF, las nuevas leyes rurales, el fortalecimiento de la red pública de ferrocarriles, la Reforma Universitaria y una política exterior fuertemente autónoma de las grandes potencias. En materia laboral impulsó algunas leyes obreras como la ley de la jornada de 8 horas y la ley de descanso dominical,[cita requerida] e intervino como mediador neutral en los conflictos entre sindicatos y grandes empresas, pero durante su gobierno sucedieron las grandes masacres obreras de la Semana Trágica y los fusilamientos de la Patagonia, con miles de trabajadores asesinados. El historiador Halperín Donghi explica que los gobiernos radicales resolvieron el problema del equilibrio regional en Argentina, pero y como consecuencia de ello, al mismo tiempo llevaron a un primer plano los desequilibrios sociales, para los cuales el radicalismo carecía de soluciones de fondo, al ignorar sistemáticamente las diferencias de clase. El radicalismo, durante el primer gobierno de Yrigoyen, estuvo en minoría en el Congreso: en la Cámara de Diputados 45 miembros eran radicales y 70 opositores, mientras que en el Senado sobre 30 miembros solo 4 eran radicales. A pesar de ello Yrigoyen mantuvo una actitud antiacuerdista y poco proclive al diálogo y la negociación, no solo con los partidos tradicionales conservadores que controlaban el Senado, sino también con los nuevos partidos populares que adquirieron protagonismo a partir del voto secreto: el Partido Socialista y del Partido Demócrata Progresista. Asimismo, Yrigoyen llevó adelante una sistemática política de intervenciones a las provincias y un estilo de conducción personal y directa, que sería criticado severamente por sus opositores tanto dentro como fuera de la UCR.

El gobierno de Marcelo T. de Alvear (1922-1928)[editar]

Marcelo T. de Alvear.

En 1922 la Unión Cívica Radical obtuvo 450.000 votos contra 200.000 de la Concentración Nacional (conservadores). Marcelo T. de Alvear desarrollará una presidencia marcadamente diferente, en estilo y contenido a la de Hipólito Yrigoyen.

En primer lugar, el radicalismo durante su mandato, manifestó una clara vocación de diálogo y alianzas con otras fuerzas políticas, en particular socialistas y demócratas progresistas. En segundo termino, Alvear asistía a la inauguración de monumentos, plazas y parques, a diferencia de Yrigoyen quien era más reservado.

Durante su gobierno creció la explotación petrolera bajo la empresa estatal YPF, gracias a la obra de Enrique Mosconi. Creció el factor agroexportador, se incrementó el parque automotor, instalándose la primera planta de producción automotriz Ford en Latinoamérica. En este periodo tuvo a lugar la Reforma Universitaria.

El PIB por habitante creció como consecuencia del crecimiento económico, a tal punto de llegar a ser el sexto puesto entre los más altos del mundo en 1928.[12]

El Conservadurismo en la UCR[editar]

El radicalismo se había constituido como partido de oposición en el cual se aglutinaron ciudadanos a partir de una misma visión de lo que no funcionaba y de los cambios que debían producirse para llegar a un régimen político democrático; por ello daba cabida a sectores heterogéneos y sus fronteras se irían delimitando en un proceso con rupturas, escisiones y alejamientos. Cuando presidía Leandro Alem un sector dispuesto a acordar con el gobierno se separó del partido y dejó a así a la intransigencia como definición identitaria. Al asumir Yrigoyen la jefatura, siguieron siendo referentes simbólicos la defensa de la Constitución, de la libertad de sufragio y de la moral administrativa. Alem asumía la defensa del individuo frente al Estado y de los municipios y las provincias frente al gobierno central, sostenía que la excesiva intervención del Estado iba en detrimento de la libertad individual, defendía el federalismo y consideraba que la soberanía residía en el Congreso, única institución que no ofrecía peligro para los derechos y libertades. La preocupación de Yrigoyen, en cambio, pasaba por la construcción de la Nación posibilitando la síntesis y agregación del conjunto social; para él el radicalismo era una fuerza moral, una “causa” cuya misión histórica era construir la nación y aunque las autonomías eran deseables, quedaban subordinadas a aquel otro objetivo. En esta forma el partido se pretendía impersonal diferenciándose de los personalismos de cuño oligárquico, pero también como fuerza que pretendía monopolizar la construcción de la nación. De esa tensión derivaron sus conflictos internos y, en especial la escisión entre personalistas y antipersonalistas en 1924.[13]

Al pasar a ser partido de gobierno, las tensiones dentro del radicalismo adoptaron la forma de divisiones locales que progresivamente se fueron transformando en un enfrentamiento sobre cuál era el verdadero radicalismo: el de la “causa” sintetizada en su líder o en el partido. En Santa Fe y Córdoba, el partido se dividió antes de las elecciones de 1916, en Córdoba y Tucumán, no bien asumió el gobernador; los colores rojo y azul –posteriormente también el negro- identificaban a veces al sector en gobierno y otros al de la oposición. Inicialmente estos movimientos surgieron por intereses de orden local y sólo más adelante tomarán un carácter nacional.[13]

YPF sentó las bases del nacionalismo económico.

Ya en 1920, la Unión Cívica Radical sufrió una fractura, desprendiéndose del mismo la Unión Cívica Radical Unificada liderada por Enrique Mosca, que ganaría las elecciones a gobernador de la Provincia de Santa Fe en 1920 y 1924.[14] Estas diferencias internas se profundizaron a partir del enfrentamiento entre Alvear e Yrigoyen, que a su vez condujo a una fractura de la UCR entre yrigoyenistas y antipersonalistas a partir de 1924.[15] El líder del radicalismo antipersonalista fue Leopoldo Melo, y con él estaban entre otros Vicente Gallo, Tomás Le Breton, José P. Tamborini, José C. Crotto, los principistas de Entre Ríos encabezados por Miguel Laurencena, y el futuro presidente de la Nación Roberto M. Ortiz. Cuestionando el liderazgo vertical del "caudillo" Hipólito Yrigoyen, la Unión Cívica Radical Antipersonalista retomó una de las cuatro banderas del radicalismo sostenidas por Alem: la impersonalidad de la coalición. El lencinismo de Mendoza y el bloquismo de San Juan, también se sumaron al radicalismo antipersonalista aunque sin perder identidad. Marcelo T. de Alvear no apoyó a los antipersonalistas en forma explícita, pues nunca llegó a sumarse abiertamente. Quizás sea conveniente referir que el antipersonalismo se gestó con Alvear en el gobierno. Cuando en 1926 el sector intentó intervenir la provincia de Buenos Aires para afectar la posibilidades electorales del yrigoyenismo, Alvear lo impidió, lo que configuró un serio revés para el antipersonalismo.[16]

En 1927 la Unión Cívica Radical Antipersonalista eligió como candidato a presidente a Leopoldo Melo, acompañado por Vicente Gallo para vicepresidente, que será inmediatamente apoyado por la Confederación de las Derechas, unificadora de todo el espectro conservador.[17] Por su lado, en 1928, la convención de la Unión Cívica Radical consagraron candidato al "Caudillo", como le decían sus partidarios a Yrigoyen, y al entrerriano Francisco Beiró como candidato a vicepresidente.

Las elecciones se realizaron el 1 de abril de 1928 polarizándose entre los dos candidatos radicales. El triunfo de Yrigoyen fue aplastante: 840.000 votos contra 440.000 de Melo-Gallo.

La línea conservadora del se profundiza durante la década infame, tomando la conducciòn del partido luego de la muerte de Alvear, proclama la Unión Democrática, expulsa a los que pretendían seguir el movimiento yrigoyenista, FORJA, llegando a su fin en las elecciones presidenciales de 1945 donde pierde la Unión Democrática con la fórmula encabezada por Juan Domingo Perón, luego de esto, con la avenida de las nuevas generaciones dirigenciales encabezadas por Ricardo Balbín, Crisólogo Larralde, Moisés Lebensohn y Arturo Frondizi, entre otros, vuelve a sentar las bases en el nacionalismo y en el proyecto nacional y popular encabezado por Hipólito Yrigoyen, creando la llamada Declaración de Avellaneda.

Liga Patriótica y Antipersonalismo[editar]

Diversos estudios han puesto de relieve las relaciones entre el antipersonalismo y el fascismo en esta etapa, principalmente a través de la Liga Patriótica y el "Grupo Italiano" de Vittorio Valdani. La Liga Patriótica, cuyo vicepresidente, el almirante Manuel Domecq García, llegó a ser ministro durante el gobierno de Marcelo T. de Alvear, reunió un ejército parapolicial de varias miles de personas, ejecutando actos de terrorismo, contra objetivos sindicales, anarquistas, socialistas y judíos. En 1919 fue responsable de la realización de los únicos pogroms antisemitas registrados en Argentina.[18]

El empresario italiano Vittorio Valdani, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) entre 1911 y 1930, fue el encargado por el Partido Fascista italiano de organizar y dirigir los Fasci italianos en Argentina, creando en 1930 el principal órgano de prensa de fascismo en Sudamérica, el periódico Il Mattino d’Italia. Recibió el apoyo del gobierno radical y llegó a ser designado por el presidente Marcelo T. de Alvear, como Director Administrativo de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).[19]

El segundo gobierno de Hipólito Yrigoyen (1928-1930)[editar]

Los opositores saquearon la casa de Yrigoyen durante el golpe.

El segundo gobierno de Yrigoyen coincide con la Gran Depresión mundial de 1929 que paralizó la actividad económica y puso en crisis al propio sistema capitalista. El radicalismo, seriamente dividido y con Yrigoyen en la presidencia, no supo encontrar respuestas.[20] El historiador radical Félix Luna dice de ese momento:

La quiebra del ímpetu liberador del gobierno radical se debió fundamentalmente a la quiebra del radicalismo mismo.[21]

Yrigoyen fue muy criticado por una serie de intervenciones a provincias y asesinatos de opositores, entre ellos el del Senador Lencinas,[22] y al realizarse las elecciones parlamentarias de 1930, el radicalismo perdió estrepitosamente en la ciudad de Buenos Aires, resultando tercero detrás del Partido Socialista Independiente y el Partido Socialista, perdiendo también en el total nacional. Aún faltaban cuatro años para las elecciones presidenciales y la debilidad del gobierno de Yrigoyen se hizo crítica.

En esas condiciones, el 1 de agosto de 1930, en una de las medidas más audaces tomadas durante el gobierno de Yrigoyen, YPF intervino en el mercado para fijar el precio del petróleo y romper los trusts. Debido a esto, algunos historiadores han dicho que el golpe tuvo olor a petróleo.[23]

El 6 de septiembre de 1930 el general José Félix Uriburu derrocó al gobierno constitucional, iniciando una serie de golpes de estado que durarán hasta los años 1980 interrumpiendo todos los gobiernos surgidos del voto popular.

La era alvearista bajo el gobierno de la Concordancia (1930-1943)[editar]

Alvear hablando con Sabattini a su lado.

El golpe de estado del 6 de septiembre de 1930 fue apoyado por un sector de los radicales antipersonalistas, que luego formarían parte de distintos elencos de gobierno. El propio ex-presidente Marcelo T. de Alvear dos días después declaró a los periodistas:

Tenía que ser así. Yrigoyen, con una ignorancia absoluta de toda práctica de gobierno democrático, parece que se hubiera complacido en menoscabar las instituciones. Gobernar, no es payar... Mi impresión, que transmito al pueblo argentino, es de que el ejército, que ha jurado defender la Constitución, debe merecer nuestra confianza y que no será una guardia pretoriana ni que esté dispuesto a tolerar la obra nefasta de ningún dictador.[24]

Aprovechando la desorganización y desprestigio de la UCR, entre otras cuestiones, el gobierno de Uriburu convocó a elecciones para el 5 de abril de 1931 en la provincia de Buenos Aires. Contra todos los pronósticos fueron electos los candidatos radicales, Honorio Pueyrredón, ex canciller de Yrigoyen, y José María Guido, del sector antipersonalista. Sin embargo, el gobierno anuló las elecciones y comenzó a buscar otra salida política.

Inicialmente los miembros de la revolución pensaron encontrarla en Alvear. El 25 de abril de 1931 Alvear, quien tenía su residencia en París, volvió a Argentina y se entrevistó con el general José Félix Uriburu, antiguo amigo personal. Sin embargo, poco a poco, la posibilidad de que Alvear fuera apoyado como el próximo presidente por el gobierno de facto se fue desvaneciendo.

La UCR entonces, y el propio Alvear, comenzaron a adoptar una actitud más opositora, basada en la reorganización del partido bajo su liderazgo, en la llamada «Junta del City»[25] donde confluyeron yrigoyenistas y algunos antiguos antipersonalistas. Por su parte los radicales antipersonalistas formaron la «Junta del Castelar»[26] con una posición más dialoguista con la dictadura.

Simultáneamente Yrigoyen auspiciaba esa orientación diciendo:

Hay que rodear a Marcelo.
Marcelo es radical, le falta apostolado pero es radical.[27]

El 28 de septiembre de 1931 la Convención Nacional de la UCR proclamó la fórmula presidencial Marcelo T. de Alvear-Adolfo Güemes, que fue vetada por el gobierno, motivo por lo cual el radicalismo declaró la abstención electoral.

El gobierno militar organizó un sistema represivo y de fraude electoral, con el fin declarado de evitar que la Unión Cívica Radical volviera a triunfar en las elecciones presidenciales. Finalmente el triunfo fue del Gral. Agustín P. Justo hombre de confianza de vasos sectores de la elite política. Este período ha sido denominado (con ciertas imprecisiones) como la "década infame" y que se mantuvo hasta el golpe militar de 1943. Políticamente, la década infame fue dominada por la Concordancia, una alianza integrada por las fuerzas conservadoras reorganizadas en el Partido Demócrata Nacional, la Unión Cívica Radical Antipersonalista dirigida por Leopoldo Melo y Roberto M. Ortiz, y el Partido Socialista Independiente.

El 3 de julio de 1933 murió Hipólito Yrigoyen y en su funeral el pueblo de la ciudad de Buenos Aires realizó una de las manifestaciones masivas más imponentes de la historia argentina.

Homero Manzi, figura relevante del Tango argentino. Fundador de FORJA y militante radical Yrigoyenista

En 1935, la Unión Cívica Radical decidió levantar la abstención y participar en las elecciones, triunfando en Entre Ríos[28] y en Tucumán con Miguel Mario Campero como gobernador, aunque los radicales tucumanos se declararon desligados del Comité Nacional, presidido por Alvear, constituyendo una variable del radicalismo, llamado "concurrencista", que se mantendrá en el poder en esa provincia hasta 1943. Estas divisiones del radicalismo a nivel provincial pusieron en jaque el liderazgo de Alvear además de una permanente tensión entre la obediencia partidaria y la negociación con las fracciones radicales antipersonalistas del gobierno de la Concordancia presidido por Agustín P. Justo. En 1936 la UCR triunfó en la Capital Federal y en la provincia de Córdoba, con Amadeo Sabattini.[29] Ante estos triunfos, el radicalismo cordobés siguió una línea política propia, adscripta al irigoyenismo intransigente que confrontará con la visión política moderada del Comité Nacional presidido por Alvear.

No obstante esos triunfos, en las elecciones presidenciales de 1937 el candidato de la Concordancia, el radical antipersonalista Roberto M. Ortiz, venció a Marcelo T. de Alvear, candidato de la UCR, utilizando un fraude generalizado y público. En dichas elecciones la UCR formuló un programa de gobierno de avanzada, conteniendo numerosas cuestiones en materia social y de intervención del Estado en la economía que luego serían retomadas en la Declaración de Avellaneda. Por cierto, que en la vida doctrinaria del Radicalismo de la década del '30, incluyendo sectores del oficialismo partidario, las ideas propias de la época en cuanto al rol del Estado en la economía tenían importante presencia, como lo evidencia la importante revista "Hechos e Ideas".

El presidente Ortiz inició una política de saneamiento electoral, interviniendo en 1940 la provincia de Buenos Aires - que se encontraba bajo el gobierno de un hombre del conservadurismo bonaerense, el Dr. Manuel Fresco - y posibilitando el triunfo de la UCR en las elecciones legislativas de 1940, llegando a la mayoría en la Cámara de Diputados, pero ese proceso –que apoyaba con expectativa la UCR– quedó trunco por su enfermedad que llevó a su reemplazo en el cargo por el vicepresidente conservador Ramón S. Castillo.

Durante el liderazgo de Alvear[30] la UCR mantuvo una postura internacional de cuestionamiento a los regímenes totalitarios de Italia, Alemania y la Unión Soviética,[31] y participó activamente en apoyo a la República durante la Guerra Civil española ,[32] en un contexto político nacional atravesado por los conflictos bélicos e ideológicos mundiales. Por otra parte varios dirigentes radicales, fueron parte de los actos de corrupción que caracterizaron la Década Infame, en particular el negociado de la concesión del servicio eléctrico de Buenos Aires conocido como escándalo de la CHADE.[33]

A partir de 1935 varios sectores internos del radicalismo cuestionaron el levantamiento de la abstención en la Convención de 1935, sosteniendo que se trataba de una decisión que terminaba convalidando al régimen político ilegítimo de la llamada "década infame". Aparecieron entonces sectores opuestos a la conducción alvearista que reivindicaban el contenido nacional del yrigoyenismo.[34] Amadeo Sabattini, electo gobernador de Córdoba en 1936, se constituyó en el dirigente de referencia para las tendencias que decantarían en los sectores intransigentes de la UCR, entre los que destacaba el bonaerense Moisés Lebensohn, que comenzaba a desarrollar una reinterpretación crítica de la intransigencia yrigoyenista con un enfoque nacional de centro-izquierda. Por otra parte, pero con similar orientación, apareció FORJA, un pequeño grupo de jóvenes radicales que tendría una gran influencia cultural en la política argentina, en particular tras su mayoritaria participación en el peronismo.

El 23 de marzo de 1942 murió Marcelo T. de Alvear, lo que sumó a la dirigencia radical en una franca desorientación, aunque coincidían en la necesidad de conformar con los otros partidos democráticos "un Frente Popular" para enfrentar la imposición de la candidatura conservadora del senador conservador Robustiano Patrón Costas impulsada por el Presidente Ramón S. Castillo, quien reemplazó a Roberto M. Ortiz en la presidencia, una vez producido su fallecimiento en 1942. Parte de las negociaciones para conformar ese frente incluyeron la posibilidad de la candidatura de Agustín P. Justo, quien falleció inesperadamente en marzo de 1943, y luego otro sector de la dirigencia radical exploró la posibilidad de ofrecer la candidatura presidencial para enfrentar a Patrón Costas al Ministro de Guerra de Castillo, el General Pedro Pablo Ramírez. Enterado de estos cabildeos, el Presidente Castillo pidió la renuncia de su ministro desencadenando los sucesos de junio de 1943.

Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA)[editar]

Afiche de FORJA contra el gobierno de la Concordancia.

FORJA fue creada dos años después de la muerte de Hipólito Yrigoyen, y en momentos que la Unión Cívica Radical decidía levantar la abstención electoral decidida en 1931 en oposición al sistema de elecciones fraudulentas, con el fin de impulsar una postura política "yrigoyenista" que realizara una dura crítica de los gobiernos que asumieron el poder a partir del golpe de estado del 6 de septiembre de 1930, y que se conoció como la década infame.

Bajo la dirección inicial de Juan B. Fleitas y de Manuel Ortiz Pereyra, entre los socios fundadores estaban Arturo Jauretche, Homero Manzi, Luis Dellepiane, Gabriel del Mazo, Atilio García Mellid, Jorge del Río y Darío Alessandro (padre). Raúl Scalabrini Ortiz, afín e inspirador del ideario del grupo, no formaba orgánica parte del mismo, pues se requería la membresía de la UCR para participar.

FORJA tuvo escasa participación en la vida política partidaria de la UCR, y su actividad consistió fundamentalmente en la realización de investigaciones político-sociales que se publicaban mediante "cuadernos", conferencias y debates que se realizaban en su famoso sótano ubicado en Lavalle 1725 de la ciudad de Buenos Aires, y actos callejeros.

Hacia 1940, la facción liderada por Dellepiane y Del Mazo pactó su reintegración a la conducción nacional de la UCR, y abandonó el movimiento. Aunque esto favoreció a la línea más radical, representada por Scalabrini Ortiz —quien se incorporó formalmente al eliminarse la obligatoria adhesión a la UCR— y colocó a Jauretche al frente, debilitó las bases del grupo. En 1943 se alejaría a su vez Scalabrini Ortiz.

Archivo:Delmazo.jpg
Gabriel Del Mazo Reformista, activo militante de la Reforma Universitaria de 1918 y del ideario yrigoyenista.

Ante el golpe militar de 1943 que derrocó al gobierno fraudulento de Ramón Castillo, FORJA publicó un documento donde decía: "El derrocamiento del "régimen" constituye la primera etapa de toda política de reconstrucción de la nacionalidad y de expresión auténtica de la soberanía". Luego del llamado a las elecciones realizado en octubre de 1945 FORJA anunció que sus objetivos se habían satisfecho y se disolvió. Algunos de sus miembros hicieron campaña por la candidatura de Perón y otros -como, por ejemplo, Manzi.[35] - por Tamborini.

Radicalismo y peronismo (1943-1955)[editar]

1943: Gran crecimiento de la industria y de la clase obrera.

En 1943, por primera vez en la historia argentina, la producción industrial superó a la producción agropecuaria. La II Guerra Mundial había impulsado extraordinariamente el desarrollo de la industria y millones de migrantes provenientes del campo y de las pequeñas ciudades del interior, se trasladaban en masa para trabajar en las fábricas, principalmente aquellas ubicadas en el conurbano de la ciudad de Buenos Aires. Las condiciones socio-económicas anticipaban grandes cambios socio-políticos.

Ese año el Ejército derrocó al último gobierno de la llamada década infame para dar inicio a la denominada Revolución del 43. A partir de entonces, dentro de una heterogénea composición de sectores e intereses que pugnaban dentro del gobierno militar, fue emergiendo una alianza de militares jóvenes y dirigentes sindicales socialistas y sindicalistas revolucionarios, organizados por el coronel Juan D. Perón que, luego de tomar el control del pequeño Departamento de Trabajo, se irían haciendo cada vez más fuertes dentro del gobierno. Así comenzó a tomar forma el peronismo, que habría de realizar un amplio programa de reformas laborales largamente reclamadas por el movimiento obrero y ganaría el apoyo masivo de esa nueva clase obrera que se expandía velozmente con la industrialización del país.

La oposición a la dictadura militar -articulada al contexto internacional de la segunda guerra mundial y al rechazo al nazifacismo- culminó con el reclamo al gobierno militar de entrega del poder a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, cuyo momento de mayor fuerza fue la Marcha de la Constitución y la Libertad del 19 de septiembre de 1945, con presencia de los sectores medios y la clase alta. Finalmente, se constituiría la Unión Democrática para aunar fuerzas y poder derrotar a Perón en las elecciones. La Unión Democrática reunirá a: el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Demócrata Progresista y a la Unión Cívica Radical. Entre las instituciones que apoyaban a la Unión Democrática se encontraban: la Sociedad Rural Argentina, la Bolsa de Comercio, y la Federación Universitaria Argentina. Es menester destacar la importante y activa participación que tuvo en la campaña contra Perón y a favor de UD, el diplomático, empresario y lobbista estadounidense que se desempeñó como embajador en diversos países latinoamericanos y como Subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos de los Estados Unidos, Spruille Braden. Entonces, el país se dividió en dos bandos cada vez más enfrentados: peronistas y antiperonistas.[36]

19 de septiembre de 1945; la gran Marcha de la Constitución y la Libertad, opositora.

Del alvearismo al unionismo[editar]

Frente a la polarización del país en peronismo-antiperonismo, la Unión Cívica Radical tuvo un comportamiento complejo:

  • El Comité Nacional estaba conducido por el sector alvearista, donde revistaban yrigoyenistas y antiguos antipersonalistas. Este sector venía impulsando desde fines de la década infame una política de alianzas electorales con otras fuerzas políticas para enfrentar al gobierno conservador, por lo que fue conocido como unionismo, estrategia rechazada por sectores que con el tiempo confluirían en la intransigencia, en la intención de reasumir un lineamiento yrigoyenista.
  • Algunos sectores de la UCR serían partidarios de una alianza con el Partido Laborista que llevaba la candidatura de Perón, formando la Unión Cívica Radical Junta Renovadora, a la que correspondió el candidato a vicepresidente Hortensio Quijano. Asimismo, FORJA se disolvió y la mayor parte de sus miembros se sumaron al peronismo.
  • Ya durante la presidencia de Perón, el unionismo, integrado tanto por antiguos antipersonalistas como por dirigentes yrigoyenistas.[37] se enfrentaría con dureza al nuevo gobierno. Es destacar que desde el antiperonismo, incluyendo a sectores de la UCR, se calificó con desprecio a los peronistas llamándolos hordas, desclasados, cabecitas negras, aluvión zoológico,[38] etc.
  • Amadeo Sabattini y lo que luego sería intransigencia nacional, mantuvo contactos con Perón para formar un movimiento conjunto que no llegó a prosperar.[39]
  • Los radicales intransigentes, que venían construyendo un pensamiento de centro-izquierda fundado en el nacionalismo yrigoyenista, dirigido a los trabajadores, reconocieron a las multitudes que apoyaban a Perón como verdaderos trabajadores,[40] y mantuvieron una posición crítica no polarizada, apoyando las medidas sociales, pero cuestionando sus tendencias no democráticas. El 4 de abril de 1945 los intransigentes comenzaron a organizarse como grupo interno con la Declaración de Avellaneda, y poco después, el 1 de noviembre constituyeron en Rosario el Movimiento de Intransigencia y Renovación (MIR). Allí se destacaban jóvenes dirigentes como Ricardo Balbín, Arturo Frondizi, Moisés Lebensohn, Crisólogo Larralde, Oscar Alende y Arturo Illia, entre otros.

1945 fue un año clave, con grandes manifestaciones tanto por parte del peronismo como del antiperonismo. Finalmente los unionistas, en contra de la opinión de los intransigentes y sabattinistas, aceptaron formar y encabezar una gran alianza electoral antiperonista que se denominó la Unión Democrática.

En las elecciones del 24 de febrero de 1946 el peronismo venció a la Unión Democrática en todas las provincias menos una. La derrota electoral con la fórmula de los radicales unionistas Tamborini y Mosca, significó el fin de la hegemonía alvearista y unionista en la UCR.

Luego de la derrota electoral, los radicales intransigentes criticaron agresivamente el papel desempeñado por la conducción alvearista-unionista. En 1947, el Congreso del Movimiento de Intransigencia y Renovación incluyó en los documentos aprobados la siguiente declaración:

El advenimiento de éste régimen fue posible sólo por la crisis del radicalismo, que trajo la crisis de nuestra democracia. Sus direcciones accidentales habíanse apartado de su deber histórico. Soslayaron la lucha contra las expresiones nacionales e internacionales del privilegio y favorecieron de este modo su predominio en la vida argentina. La infiltración de tendencias conservadoras pospuso la defensa combativa de los derechos vitales del hombre del pueblo y de las exigencias del desarrollo nacional.[41]

Los intransigentes asumen la conducción[editar]

Balbín y Frondizi: la renovación del liderazgo radical.

En las elecciones del '46 la Unión Cívica Radical obtuvo 44 bancas en la Cámara de Diputados. Se llamó el Bloque de los 44 y fue presidido por Ricardo Balbín y Arturo Frondizi en la vice-presidencia primera.[42] Ante el desprestigio de la conducción de la UCR luego de la derrota electoral, el Bloque de los 44 asumió el liderazgo de hecho del partido. Apoyó la sanción de leyes sociales y relacionadas con el nacionalismo económico, pero se opuso a las normas de características anti-democráticas, como aquellas que limitaban las libertades de expresión y prensa, o conferían amplias facultades a la policía. En general los radicales unionistas cuestionaron el accionar de los intransigentes en el Bloque de los 44 por considerarlo "colaboracionista".

En 1949 intransigentes y unionistas volvieron a enfrentarse ante la posición a adoptar frente a la reforma constitucional impulsada por el peronismo. Los unionistas proponían una actitud de rechazo frontal, sin asistir a las sesiones de la Convención Constituyente ni jurar por la nueva Constitución, mientras que los intransigentes proponían asistir para efectuar institucionalmente los cuestionamientos jurídicos a la mayoría con que fue sancionada la ley que habilitó la reforma. Fue esta última postura "institucional" la que predominó. Luego de plantear la oposición, los convencionales radicales se retiraron. Un segundo debate se produjo entre intransigentes y unionistas, cuando estos últimos propusieron que los diputados debían abstenerse de jurar sobre la nueva constitución. Una vez más predominó la postura intransigente, contraria a una ruptura de la institucionalidad.

Balbín preso. La foto fue publicada en 1950 por Time Life y dio la vuelta al mundo.

En las elecciones presidenciales de 1951, la Unión Cívica Radical presentó la candidatura de Ricardo Balbín, acompañado por Arturo Frondizi, para vicepresidente. Se impuso Perón obteniendo 4.744.803 votos, contra 2.416.712 que obtuvo Balbín. Se ha criticado a la UCR porque, pese a que en 1947 se había reconocido el voto femenino, fue el único partido en no presentar candidatas mujeres a los cargos electivos.[43]

Los historiadores cercanos al radicalismo sostienen que los miembros del partido fueron perseguidos durante el gobierno peronista. Balbín, Ernesto Sanmartino y otros diputados fueron excluidos de sus bancas de diputados e incluso encarcelados. Numerosos dirigentes y militantes radicales fueron encarcelados e incluso torturados.[44] Por otra parte los historiadores cercanos al peronismo sostienen que el radicalismo desempeñó un rol importante en los levantamientos cívico-militares contra el peronismo, ataques terroristas y la organización de comandos civiles armados, o comandos de hierro, que buscaban el derrocamiento del presidente Perón.

Luego de que la Plaza de Mayo fuera bombardeada por aviones de la marina de guerra el 16 de junio de 1955, con participación de algunas importantes figuras de la UCR, Perón intentó llegar a un acuerdo con las fuerzas políticas de oposición, que no prosperó. En esa oportunidad, Frondizi, que había sido elegido presidente de la UCR el año anterior, pronunció, el 27 de julio, un histórico discurso por la cadena nacional de radio reclamando la vigencia de las libertades políticas. En septiembre de 1955 las Fuerzas Armadas derrocaron al gobierno de Juan D. Perón y dieron origen a la autodenominada Revolución Libertadora. La Unión Cívica Radical apoyó activamente el golpe de estado.

División del radicalismo: UCRP y UCRI (1956-1972)[editar]

Junta Consultiva de la Revolución Libertadora; 4 de sus miembros eran de la UCR.

El 10 de noviembre de 1955 se constituyó una Junta Consultiva del gobierno militar, presidida por el almirante Isaac Rojas, e integrada por representantes de los partidos políticos con excepción del peronismo y el comunismo. Los miembros en representación de la Unión Cívica Radical fueron los unionistas Juan Gauna y Miguel Ángel Zavala Ortiz y los intransigentes Oscar Alende y Oscar López Serrot.

Derrocado Perón, se manifestaron con toda su fuerza las pujas internas que habían estado atenuadas por la oposición al peronismo, ante la perspectiva de una salida electoral que tenía a la propia UCR como previsible ganador. A fines de 1956 Frondizi, presidente del Comité Nacional, propuso declarar un candidato a presidente de la Nación que pusiera presión al gobierno militar para convocar a elecciones. La propuesta, que fue apoyada por la mayoría del Movimiento de Intransigencia y Renovación (MIR), fue aprobada por la Convención Nacional reunida en Tucumán, que nominó a Arturo Frondizi como candidato de la UCR a presidente de la Nación, acompañado por Alejandro Gómez.

Frente a esa decisión, los sectores balbinistas del MIR, que se habían opuesto a nominar un candidato sin recurrir al voto directo de los afiliados (postura histórica del MIR), junto a los unionistas y sabattinistas, se separaron del Comité Nacional[45] y constituyeron otro Comité Nacional presidido por Crisólogo Larralde con el nombre de Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP). Por su parte el sector frondizista, que contaba con importante presencia juvenil, tomó el nombre de Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI).

La UCRI definió un programa inspirado en la Declaración de Avellaneda con nuevos componentes industrialistas que irían dando forma a su adhesión al desarrollismo. Por su parte la UCRP, se identificó más claramente con la Revolución Libertadora, y convocó a elecciones internas para definir los candidatos por el voto directo, en las que se impuso Ricardo Balbín acompañado de Santiago H. del Castillo, en alianza con Sabattini, y venciendo al unionismo tradicional que impulsó la fórmula Zavala Ortiz-Sanmartino.

  • Reforma de la Constitución Nacional de 1957

En 1957 se realizaron elecciones de convencionales constituyentes, con la proscripción del partido peronista. Los votos en blanco fueron mayoritarios alcanzando el 23,3% del total, seguidos por la UCRP con el 23,2%, y la UCRI con 20%. Ambos radicalismos llevaron a la Convención Constituyente posiciones distintas: la UCRI (Oscar Alende) sostuvo que la Convención Constituyente de 1957 era ilegal y se retiró al verse en minoría, en tanto que la UCRP convalidó la derogación de la Constitución de 1949 y el restablecimiento de la Constitución de 1853, impulsando el agregado del artículo 14 bis (Luis María Jaureguiberry), en el que se incorporaron los derechos de los trabajadores, incluido el derecho de huelga omitido en la Constitución de 1949. La Convención finalizó abruptamente sin tratar otros temas al quedarse sin quorum para sesionar por sucesivos retiros de convencionales; la reforma de 1957 no incorporó otros derechos que se encontraban reconocidos en la Constitución peronista, como la igualdad entre el hombre y la mujer, la autonomía universitaria, la función social de la propiedad, y la gestión estatal de los servicios públicos, entre otras cuestiones.

  • Elecciones presidenciales de 1958

El 23 de febrero de 1958 se realizaron las elecciones en todo el país, con la proscripción del partido peronista, quedando entonces como favoritos los dos candidatos radicales: Arturo Frondizi por la UCR Intransigente (UCRI) y Ricardo Balbín por la UCR del Pueblo (UCRP). Un pacto secreto entre Perón y Frondizi,[46] llevó a los ciudadanos peronistas a apoyar masivamente a Frondizi, quien triunfó con 4.049.230 votos contra 2.416.408 votos que obtuvo Balbín, obteniendo mayoría en ambas cámaras del Congreso de la Nación y el total de los gobiernos provinciales. "El resultado indignó a gran parte de los militares, quienes consideraron que Frondizi había manipulado la proscripción de los peronistas en contra de la Revolución Libertadora".[46]

Gobierno de Arturo Frondizi (1958-1962)[editar]

Arturo Frondizi, elegido en 1958 y derrocado en 1962.

Su gobierno se caracterizó por adoptar el desarrollismo como política básica de gobierno. Sus principales colaboradores fueron: Rogelio Frigerio, Gabriel del Mazo (uno de los padres de la Reforma Universitaria), Roque Vítolo, y Rodolfo Martínez, y entre los nuevos gobernadores Oscar Alende (Buenos Aires), Carlos Sylvestre Begnis (Santa Fe), Arturo Zanichelli (Córdoba), Raúl Uranga (Entre Ríos), Celestino Gelsi (Tucumán).

Con el fin de promover la industrialización acelerada del país promovió el ingreso del capital industrial extranjero. Profundizó la política petrolera de apertura al capital extranjero impulsada por Perón desde 1952, firmando contratos con las empresas privadas para subsidiar la explotación del petróleo argentino. Autorizó el funcionamiento de las universidades privadas -decreto firmado por Atilio Dell Oro Maini durante el gobierno provisional de la Libertadora- dando lugar a la disputa entre educación laica o libre. Sus políticas económicas y educativas generaron gran resistencia entre los sindicatos y el movimiento estudiantil, pero también entre los militares que realizaron 26 asonadas y 6 intentos de golpe de estado durante su gobierno.

En 1961 Frondizi derogó las leyes que prohibían al peronismo sancionadas por la Revolución Libertadora. En las elecciones de 1962 el peronismo ganó la gobernación de de la poderosa Provincia de Buenos Aires, donde triunfó el combativo dirigente sindical textil Andrés Framini. Como consecuencia las Fuerzas Armadas le exigieron a Frondizi anular las elecciones, lo que no hizo, desencadenando el golpe de estado que lo derrocó, el 29 de marzo de 1962.

Arturo Frondizi aún detenido, promovió la creación de un frente entre la UCRI y el peronismo, llamado Frente Nacional y Popular. Pero un sector mayoritario de la UCRI decidió separarse del frente y presentar como candidato propio a Oscar Alende, haciendo fracasar la alianza. Este hecho provocó la separación de Frondizi de la UCRI y la fundación del Movimiento de Integración y Desarrollo.

Gobierno de José María Guido (1962-1963)[editar]

Durante el transcurso del golpe de estado que derrocó a Frondizi, un sector de la Unión Cívica Radical Intransigente, realizó una maniobra institucional haciendo que la Corte Suprema de Justicia considerara que la detención y derrocamiento del presidente Frondizi constituía un caso de acefalía, y que correspondía designar un nuevo Presidente de la Nación, recayendo la designación en el presidente de la Cámara de Senadores, el radical intransigente José María Guido.

Al día siguiente, los militares golpistas, tomados de sorpresa por la maniobra, convocaron a Guido a la Casa de Gobierno, para examinar sus intenciones políticas y establecer las condiciones de su gobierno, luego de lo cual lo convalidaron como Presidente de la Nación.

Siguiendo la agenda militar, Guido anuló las elecciones y disolvió el Congreso de la Nación, designando un gabinete integrado por figuras del conservadurismo liberal de derecha, como Jorge Wehbe, Federico Pinedo, Álvaro Alsogaray y José Alfredo Martínez de Hoz.

Gobierno de Arturo Illia (1963-1966)[editar]

Arturo Illia, elegido en 1963 y derrocado en 1966.

El 7 de julio de 1963 se realizaron las elecciones presidenciales con el peronismo proscripto nuevamente y el expresidente Frondizi detenido ilegalmente por los militares. Por esa razón, otra vez los dos candidatos principales fueron radicales: Arturo Illia de la UCRP, y Oscar Alende de la UCRI. Triunfó Illia obteniendo 2.441.064 votos; en segundo lugar se ubicaron los votos en blanco de los electores peronistas y en tercer lugar la UCRI, con 1.593.992 votos. La UCRP ganó en doce provincias y la UCRI en cuatro. Entre los gobernadores radicales del pueblo se encontraban Anselmo Marini (Buenos Aires), Aldo Tesio (Santa Fe), Justo Paez Molina (Córdoba), Carlos Raúl Contín (Entre Ríos) y Benjamín Zavalía (Santiago del Estero).

El gabinete de Illia buscó equilibrar las dos grandes tendencias internas de la UCRP, unionistas y balbinistas. El balbinista Arturo Mor Roig fue elegido presidente de la Cámara de Diputados.

Illia anuló los contratos petroleros firmados con empresas extranjeras por Frondizi, creó el Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil, y elaboró la llamada Ley Oñativia de Medicamentos, que estableció serias regulaciones a la producción de medicamentos por parte de los laboratorios, incluyendo un principio de socialización de los medicamentos. La ley fue acusada de comunista por parte de los sectores conservadores y es considerada como una de las causas principales del derrocamiento de Illia.

En materia económica, el gobierno de Arturo Illia implementó una política desarrollista estrictamente cepaliana, que dio impulso a la industrialización, con Eugenio Blanco como ministro (reemplazado a su muerte por Juan Carlos Pugliese) y un equipo entre los que se encontraban Bernardo Grinspun y Roque Carranza.

Los sindicatos, la UCRI y gran parte de los medios de comunicación fueron muy críticos del gobierno de Illia, que también registró fuertes desaveniencias internas, especialmente de Illia con el vice-presidente Perette y el canciller Zavala Ortiz.

El 26 de junio de 1966, el general Juan Carlos Onganía derrocó al presidente Illia dando origen a una dictadura de tipo permanente conocida como Revolución Argentina.

Revolución Argentina (1966-1973)[editar]

Protagonismo de la juventud (1966-1970)[editar]

El régimen militar prohibió la política y disolvió los partidos políticos. Con las actividades de los partidos políticos suspendidas, la juventud, tanto sindical como universitaria, desempeñó un rol activo en la recuperación de la vida política.

En agosto de 1966, el movimiento estudiantil cordobés, conducido por Franja Morada, aún no plenamente identificada con el radicalismo, y otros grupos estudiantiles, llevó adelante la primera insurrección contra el gobierno militar, durante la cual fue asesinado Santiago Pampillón. En 1968 un grupo de jóvenes radicales que luchaban contra la dictadura militar constituyeron la Junta Coordinadora Nacional y definieron a Franja Morada como organización universitaria del radicalismo.

Una nueva generación de jóvenes radicales comenzaba a emerger, entre los que se encontraban Luis "Changui" Cáceres, Sergio Karakachoff, Fredi Storani, Leopoldo Moreau, Marcelo Stubrin, Adolfo Stubrin, Enrique Nosiglia, Néstor Golpe, Jorge Wandelow, Facundo Suárez Lastra, Víctor de Martino, Martín y Leandro Illia, entre otros.

Franja Morada y la Junta Coordinadora Nacional adoptaron un programa de liberación nacional de centro-izquierda fundado en la teoría de la dependencia y rechazaron expresamente la lucha armada, que adoptaron en esa época otros sectores juveniles del peronismo, del catolicismo, del nacionalismo y de la izquierda.

En un marco de violencia creciente en el país y la aparición de organizaciones guerrilleras, Franja Morada y la Junta Coordinadora, participaron activamente en los dos Rosariazos y el Cordobazo, que deterioraron el poder de la dictadura militar.

El 25 de mayo de 1970, la UCRP realizó una breve manifestación en la que habló Balbín. En junio el general Onganía fue removido por la Junta de Comandantes, para abrir una nueva salida electoral.

La salida electoral (1970-1973)[editar]

Desplazado Onganía en 1970, asumió el general Levingston, de tendencia nacionalista-desarrollista que resultó apoyado por la UCRI.

Balbín representando a la UCRP en La Hora del Pueblo, 1971.

Sin embargo la mayoría de las fuerzas políticas progresistas se opusieron al nuevo gobierno militar y exigieron una salida electoral rápida. El 11 de noviembre de 1970, representantes del la UCRP, el peronismo, el socialismo, el bloquismo, y los conservadores populares, se agruparon y emitieron un documento denominado “La hora del pueblo”, en el que se exigía elecciones inmediatas, sin exclusiones, y respetando a las minorías. La Hora del Pueblo marcó un notable cambio en la historia argentina, porque fue la primera vez que el radicalismo y el peronismo actuaron políticamente juntos.[47]

En ese entonces, la UCRP estaba conducida por el Ricardo Balbín y un grupo de dirigentes que lo seguían como Héctor Hidalgo Solá, Arturo Mor Roig, Antonio Tróccoli, Juan Carlos Pugliese, Enrique Vanoli, Rubén Rabanal, César García Puente, Julián Sancerni Jiménez, Raúl Zarrielo, Carlos Raúl Contín, Juan Trilla, entre otros.

La Línea Córdoba (sabattinismo) tenía como referentes al ex-presidente Arturo Illia y Víctor Hipólito Martínez. En la Provincia de Buenos Aires, Raúl Alfonsín, había comenzado a aglutinar a su alrededor a un grupo de dirigentes con tendencias social-demócratas. Entre ellos estaban Bernardo Grinspun, Roque Carranza, Germán López, Raúl Borrás, entre otros.

Oscar Alende, intransigente, UCRI, PI.

El 21 de marzo de 1971, el general Lanusse asumió la presidencia. Ricardo Balbín, como presidente de la UCRP, mantuvo conversaciones con Lanusse para coordinar una salida electoral. El destacado radical balbinista Arturo Mor Roig fue designado ministro del Interior, con apoyo de la Hora del Pueblo. Mor Roig garantizaría la realización de elecciones no fraudulentas, pero al mismo tiempo intentó llevar adelante una estrategia de polarización entre peronismo y antiperonismo que se denominó Gran Acuerdo Nacional (GAN) y que tenía como objetivo evitar el triunfo del peronismo. En esas condiciones el gobierno militar otorgó la sigla "Unión Cívica Radical" a la UCRP, y exigió a la UCRI el cambio de nombre, que desde ese momento se denominará Partido Intransigente.

Entre 1971 y 1972, los jóvenes de la Junta Coordinadora comenzaron a acercarse a Raúl Alfonsín, y el alfonsinismo se definió como una línea interna de tendencia socialdemócrata, frente balbinismo-unionismo, que adoptará la denominación de Línea Nacional de tendencia conservadora. En 1972, Franja Morada, y el Movimiento Nacional Reformista (MNR) del Partido Socialista Popular (PSP), con el que formó un "bloque", ganaron por primera vez la Federación Universitaria Argentina (FUA), organización estudiantil que a partir de entonces, la vería en su conducción durante las siguientes décadas.

En 1972 se realizaron internas para renovar las autoridades partidarias -que se mantenían estáticas por la disolución de los partidos realizada por la dictadura- y la Línea Nacional liderada por Balbín se impuso al Movimiento de Renovación y Cambio, que en la provincia de Buenos Aires llevó a Raúl Alfonsín como candidato a primer delegado al comité nacional. En el Comité Provincia de Buenos Aires, Juan Carlos Pugliese de Línea Nacional se impuso a Raúl Borrás. El mismo año se dirimieron las candidaturas partidarias en vista de las elecciones generales de 1973, imponiéndose en las elecciones internas la fórmula Balbín-Gamond sobre la lista morada integrada por Alfonsín y Conrado Storani.

El candidato presidencial sería, por tercera vez en la historia de la UCR, Ricardo Balbín, quien cerró su campaña con una frase que tendrá gran significación histórica: "el que gana gobierna y el que pierde acompaña".

El 11 de marzo de 1973, en un marco de violencia creciente, nacional e internacional, se realizaron las elecciones presidenciales: el peronismo (Cámpora) obtuvo el 5.908.414 votos (49,5%), venciendo a la UCR (Balbín-Gamond), con 2.537.605 votos (21,29%); Oscar Alende, candidato de la centro-izquierdista Alianza Popular Revolucionaria, resultó cuarto con 7,4%.

El retorno del peronismo (1973-1976)[editar]

El abrazo entre Balbín y Perón, en Vicente López (1972).

La etapa del gobierno peronista se caracterizó por una violencia política creciente en un marco de crisis económica y alta inflación, impulsadas por la crisis del petróleo de 1973. A poco de asumir, el presidente Héctor Cámpora renunció para permitir nuevas elecciones en las que pudiera presentarse Perón. Se abrió entonces la posibilidad de una fórmula Perón-Balbín, pero la oposición, tanto dentro del peronismo como del radicalismo, la hizo imposible.[48] En las elecciones de septiembre de 1973 Perón obtuvo el 62% y Balbín el 21%.

Durante el gobierno peronista el balbinismo y el alfonsinismo adoptaron posiciones enfrentadas. Balbín había expresado la estrategia del radicalismo poco después de conocer el resultado electoral:

Haber estado al servicio de una causa superior era dejar de lado por negativas las posiciones de la intransigencia radical y el antiacuerdismo. Siempre creí que la Argentina correría peligro si se dejaba proliferar la subversión, la guerrilla o esta violencia que funciona como una protesta indefinida (...). Para mí, la marcha por el camino de la pacificación puede llegar al encuentro de la razón política.[49]

El balbinismo asumió una clara estrategia de unidad nacional, que quedó simbolizadas por el histórico abrazo entre Balbín y Perón en 1972, y el discurso de Balbín en el funeral de Perón, en julio de 1974, en el que pronuncia una frase que pasó a la historia argentina: "Este viejo adversario despide a un amigo".

El alfonsinismo tomó una posición frontalmente opuesta al balbinismo. En mayo de 1973, el Movimiento Renovador se convirtió en Movimiento de Renovación y Cambio, con un posición sumamente crítica del balbinismo, en contra de todo acuerdo con el peronismo, y un programa de izquierda socialdemócrata que proponía la reforma agraria, una nueva reforma universitaria, la democratización del sindicalismo y el establecimiento de una democracia social.

En las elecciones internas, Línea Nacional obtuvo 42.000 votos, mientras que Renovación y Cambio superó el piso del 25% con 27.000 votos, alcanzando así Raúl Alfonsín un lugar en el Comité Nacional.

La muerte de Perón el 1 de julio de 1974 agravó la situación general y llevó a la presidencia a su viuda, María Estela Martínez, quien carecía del liderazgo necesario para dirigir al país en esa encrucijada. Entre otros gravísimos hechos de violencia de la época, en 1974 Arturo Mor Roig fue asesinado por la organización Montoneros.

En 1975 la división entre balbinismo y alfonsinismo se profundizó con la adhesión de nuevos sectores al Movimiento de Renovación y Cambio. Pero para entonces ningún sector político estaba en condiciones por sí solo de evitar el colapso que se avecinaba.

En 1975 los partidos políticos estaban profundamente divididos interna y externamente; los grupos guerrilleros se unieron para emprender una ofensiva armada contra el gobierno democrático; los grupos paramilitares comenzaron a implementar una abierta estrategia de Terrorismo de Estado; la inflación llegó a niveles de destrucción de la moneda. Ese año se produjeron 490 asesinatos políticos.

El 16 de marzo de 1976 Ricardo Balbín pidió la cadena nacional de radio y televisión para pronunciar un discurso en el que, ante la evidente inminencia de un golpe de estado manifestó:

Algunos suponen que vengo a dar soluciones. No las tengo, pero las hay... Todos los incurables tienen cura cinco minutos antes de la muerte.[50]

El discurso de Balbín, 8 días antes del golpe militar, se ha vuelto histórico y ha dado lugar a polémicas sobre su significado. El 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas realizaron el golpe de estado que dio inicio al Proceso de Reorganización Nacional.

El radicalismo durante el régimen militar (1976-1983)[editar]

Balbín (m. 1981), cabeza de la UCR, recibió críticas por su tolerancia con el gobierno militar.

Si bien muchos creían que el gobierno militar duraría unos pocos meses y se limitaría a ordenar la situación y convocar a elecciones, el Proceso de Reorganización Nacional estableció un régimen de terrorismo de estado que causó miles de desaparecidos, torturados y exiliados. La actividad de los partidos políticos fue suspendida.

La conducción de la Unión Cívica Radical, encabezada el balbinismo no cuestionó abiertamente la Dictadura en un principio, llegando a efectuar declaraciones favorables. En una oportunidad Balbín declaró:

Creo que no hay desaparecidos, creo que están muertos, aunque no he visto el certificado de defunción de ninguno.[51]

Las organizaciones de derechos humanos criticaron duramente la posición del balbinismo ante la violación masiva de los derechos humanos. Por su parte el dirigente radical Luis Brasesco –abogado defensor de presos políticos durante la década del '70– ha justificado los contactos de Balbín con los militares de la dictadura sosteniendo que tenían como fin salvaguardar las vidas de militantes de la Juventud Radical y Franja Morada y que expresaba esa intención diciendo que de su silencio dependían vidas.[52]

En una rueda de prensa con corresponsales extranjeros, ante la insistencia de un periodista acerca de los desaparecidos, Balbín expresó:

Usted ocúpese de los muertos, que a mí me duelen, pero yo me ocupo de los vivos, para que no mueran.[53]

Debe mencionarse que 310 intendentes provenientes del radicalismo no fueron depuestos durante el gobierno militar. Hubo también de otros partidos, aunque en cantidades considerablemente menores.[54]

El 1 de diciembre de 1978, un grupo de ex legisladores realizó una cena de homenaje al general Videla. Mientras que el peronismo, con la firma de su presidente de Deolindo F. Bittel rechazó el evento, la dirección del radicalismo asistió en pleno: Ricardo Balbín, Juan Carlos Pugliese, Rodolfo García Leyenda, Rubén Rabanal, Antonio Tróccoli, Francisco Rabanal, Carlos Raúl Contín, Juan Trilla, Cándido Tello Rojas y Aldo Tessio. A la reunión también asistió oficialmente el Partido Comunista, y algunos peronistas en contra de la resolución del PJ. En cambio no concurrieron Luis León, Fernando de la Rúa, Carlos Perette y Raúl Alfonsín.[54]

El alfonsinismo, por el contrario, mantuvo una posición activa contra la dictadura y en defensa de la vigencia de los derechos humanos. Raúl Alfonsín había sido miembro fundador en 1975 de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) que desempeñó un importante papel durante el régimen militar y patrocinó recursos de hábeas corpus para determinar la situación de los desaparecidos, en momentos en que esa sola actividad era causa de desaparición. Franja Morada y la Junta Coordinadora mantuvieron la militancia de base durante todo el régimen militar, y en particular preservaron la existencia de la Federación Universitaria Argentina, dirigida primero por Marcelo Marcó y luego por Roberto Vázquez. Uno de los fundadores de la Junta Coordinadora y miembro de la APDH, Sergio Karakachoff fue secuestrado el 10 de septiembre de 1976 y luego asesinado.

Cuando era evidente que el plan de la Dictadura era de una perpetuación violenta en el poder, Balbín tomó una posición más abiertamente crítica:

El presidente de la mesa nacional de la UCR, Ricardo Balbín, planteó al general Albano Harguindegui la necesidad de "poner en marcha el proceso de reconstrucción de la democracia y el levantamiento inmediato de la veda restrictiva" para la actividad política. Señaló además que Balbín expuso el "problema de los derechos humanos, los desaparecidos, de los presos políticos a disposición del Poder Ejecutivo", y obtuvo un silencio por respuesta[55]

En julio de 1981 la Unión Cívica Radical, por iniciativa de Balbín, convocó al peronismo y a otros tres partidos políticos, para formar la Multipartidaria, que jugó un importante rol en el agotamiento del gobierno militar. Poco después moría Ricardo Balbín y la UCR quedó al mando del balbinista Carlos Contín.

Las posiciones del balbinismo y el alfonsinismo se volvieron a cruzar frente a la Guerra de las Malvinas. Carlos Contín, en nombre de la UCR, sostuvo en la Multipartidaria que durante la guerra había que postergar los reclamos de democratización.[56] Alfonsín, por el contrario, con el asesoramiento de intelectuales como Dante Caputo, Jorge Federico Sabato y Jorge Roulet, fue junto a Arturo Illia uno de los pocos líderes políticos que no expresó su apoyo y mantuvo una actitud reticente ante la toma de las islas por parte del gobierno militar.

Luego de la derrota en la Guerra de las Malvinas, en junio de 1982, el régimen militar sufrió un colapso y procedió en forma desorganizada a abrir una salida electoral. En el proceso electoral Raúl Alfonsín, con una propuesta moderadamente social-demócrata y sobre todo un mensaje de condena a la violencia política y la violación de derechos humanos, y rechazo de la autoamnistía de los militares, ganó la conducción partidaria frente a la Línea Nacional y luego fue proclamado candidato a presidente, en fórmula completada por Víctor H. Martínez.

El 30 de octubre de 1983, en un resultado sorpresivo, Alfonsín obtuvo el 51,7% de los votos contra 40,1% de Ítalo Luder y fue elegido presidente de la Nación. La UCR triunfó también en 7 de las 23 provincias: Buenos Aires (Alejandro Armendáriz), Córdoba (Eduardo César Angeloz), Mendoza (Santiago Felipe Llaver), Entre Ríos (Sergio Montiel), Río Negro (Osvaldo Álvarez Guerrero), Chubut (Atilio Viglione) y Misiones (Ricardo Barrios Arrechea). El 10 de diciembre de 1983 asumieron las nuevas autoridades democráticas.

Presidencia de Raúl Alfonsín (1983-1989)[editar]

Derechos humanos, transición a la democracia y sublevaciones militares[editar]

El gobierno de Alfonsín debió enfrentar el problema de la transición a la democracia en un país con una larga tradición de gobiernos militares que había llegado a la tragedia del terrorismo de estado y la guerra.

El 15 de diciembre de 1983 sancionó los decretos 157 y 158. Por el primero se ordenaba enjuiciar a los dirigentes de las organizaciones guerrilleras ERP y Montoneros; y por el segundo enjuiciar a las tres juntas militares que dirigieron el país desde el golpe militar del 24 de marzo de 1976 hasta la Guerra de las Malvinas. El mismo día creó una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), integrada por personalidades independientes (Ernesto Sabato, Magdalena Ruiz Guiñazú, Graciela Fernández Meijide, entre otros) con la misión de relevar, documentar y registrar casos y pruebas de violaciones de derechos humanos, para fundar el juicio a las juntas militares.

En septiembre de 1984 la CONADEP produjo su famoso informe titulado Nunca Más. El 4 de octubre de 1984 la Cámara Federal (tribunal civil) tomó la decisión de desplazar al tribunal militar que estaba enjuiciando a las juntas para hacerse cargo directamente del mismo. Los fiscales fueron Julio César Strassera y Luis Moreno Ocampo. El juicio a las juntas se realizó entre el 22 de abril y el 14 de agosto de 1985. El 9 de diciembre se dictó la sentencia condenando a Jorge Rafael Videla y Eduardo Massera a reclusión perpetua, a Roberto Viola a 17 años de prisión, a Armando Lambruschini a 8 años de prisión y a Orlando Ramón Agosti a 4 años de prisión. Por las características que tuvo, la condena a las juntas militares realizada por un gobierno democrático constituye un hecho sin precedentes en el mundo, que contrastó fuertemente con las transiciones negociadas que tuvieron lugar en aquellos años en Uruguay, Chile, Brasil, España, Portugal y Sudáfrica.

El gobierno de Alfonsín estuvo permanentemente amenazado por sectores de las Fuerzas Armadas que se negaban a aceptar el enjuiciamiento por violaciones a los derechos humanos durante el régimen militar anterior. Para intentar mantener bajo control el descontento en las Fuerzas Armadas, en 1986 Alfonsín debió intervenir personalmente para que el Congreso sancionara la Ley de Punto Final imponiendo un plazo de 60 días para procesar a acusados de delitos de lesa humanidad cometidos durante el gobierno militar.

En la Semana Santa de 1987 se produjo una gran rebelión militar encabezada por jóvenes oficiales a los que se denominó “carapintadas”. Al mismo tiempo que los jefes militares demostraban que no estaban dispuestos a obedecer las órdenes del presidente Alfonsín y reprimir la insurrección, millones de personas salieron a las calles para oponerse al alzamiento militar. Durante varios días el país estuvo a borde de la guerra civil. Finalmente Alfonsín, sin poder militar para frenar un golpe de estado, negoció con los líderes militares nuevas medidas para evitar los juicios contra sus camaradas. Así se sancionó la Ley de Obediencia Debida en 1987, aunque ello no fue suficiente para impedir otras dos insurrecciones militares durante 1988 (18 de enero y 1 de diciembre) y un permanente estado de insubordinación de las Fuerzas Armadas.

Obra de gobierno[editar]

Durante el gobierno de Alfonsín se restableció la autonomía universitaria y el cogobierno quebrados en las universidades en 1966, se pusieron en marcha el Plan Nacional de Alfabetización y el Plan Alimentario Nacional (PAN), y se sancionaron las leyes de patria potestad compartida (1985) y de divorcio vincular (1987). En 1987 el Congreso sancionó una ley de traslado de la Capital Federal a Viedma - Carmen de Patagones, como parte de un proyecto para cambiar el eje político-económico centralista que caracteriza a la Argentina, que terminó fracasando. También se encaró un amplio estudio para una reforma constitucional que modernizara la estructura política del país dando lugar a una atenuación del presidencialismo "caudillista" que históricamente existió en la Argentina, promoviendo a un parlamentarismo atenuado o semipresidencialismo. Aunque la reforma no se concretó por falta de consenso político, el estudio sirvió de base para algunos de los cambios de la reforma constitucional de 1994.

Iguazú, 30 de noviembre de 2005, 20 años del Mercosur: Lula, Sarney, Kirchner, Alfonsín.

En el plano internacional, a cargo del canciller Dante Caputo, se destacó:

En el área económica Alfonsín asumió su gobierno en momentos en que se producía la gran crisis mundial de la deuda externa. Durante el gobierno militar la deuda externa había crecido de 7.875 millones de dólares en 1976, a 45.087 millones de dólares en 1983.[57] Adicionalmente, gran parte del aparato productivo, sobre todo en el sector industrial, había quebrado. Ante esta situación, Alfonsín decidió aplicar en 1985 un plan económico, el Plan Austral, que él mismo calificó como "economía de guerra".[58]

El Plan Austral logró durante un tiempo contener la inflación, pero no pudo resolver los problemas estructurales que mostraba la economía argentina y el Estado en aquellos años. Los graves problemas económicos se expresaron en una tasa de inflación de 343% para el año 1988 y el estallido de un proceso hiperinflacionario a partir de febrero de 1989 superior al 3000% anual, que hizo aumentar la pobreza hasta alcanzar un récord histórico hasta entonces: 47,3% (octubre 1989, Gran Buenos Aires).[59]

Evolución de la pobreza durante el gobierno de Alfonsín. Fuente: INDEC

Por otro lado, el congelamiento de salarios, la decisión inicial de Alfonsín de atacar a los sindicatos y la persistencia de la ley sindical fascista sancionada por la dictadura, llevó a una larga pulseada entre el gobierno radical y la CGT que se expresó en 13 huelgas generales, y terminó con el gobierno radical negociando con los sindicatos y sancionando con unanimidad parlamentaria una nueva Ley Sindical.

En esas condiciones se realizaron las elecciones presidenciales del 14 de mayo de 1989, en las que triunfó el candidato opositor, el peronista Carlos Menem, con un 47,2% de los votos, quien venció por casi 15 puntos porcentuales al candidato de la UCR, el gobernador de la provincia de Córdoba Eduardo Angeloz (32,4%). La magnitud del caos económico-social obligó a Alfonsín a anticipar el traslado del mando, renunciando el 8 de julio. Con la entrega del poder de Alfonsín a Menem, por primera vez desde 1916, se realizó en Argentina una sucesión entre dos presidentes constitucionales de diferentes partidos políticos.

Los años '90[editar]

Luego de algunos meses de indecisiones, Menem inició un gobierno siguiendo las políticas del Consenso de Washington, elaboradas pocos meses antes, completada con un sistema de convertibilidad del peso, que produjo una reducción histórica de la inflación.

En las elecciones generales 1991 la Unión Cívica Radical obtuvo el 29% de los votos para diputados nacionales (menos que en 1989).[60] Los resultados electorales negativos obligaron a Alfonsín a dejar la presidencia del Comité Nacional, siendo reemplazado por Mario Losada, hombre de su confianza.

En 1992, a contramano de la tendencia negativa que estaba afectando a la Unión Cívica Radical, Fernando de la Rúa, radical no alfonsinista y de tendencias moderadas, obtuvo el 50% de los votos en la Ciudad de Buenos Aires siendo electo senador frente al candidato del peronismo, Avelino Porto.

Durante la presidencia de Carlos Menem, la UCR enfrentó la política de privatizaciones encarada por el gobierno.[61] A fines de 1993 el Comité Nacional de la Unión Cívica Radical eligió nuevamente a Alfonsín como presidente. En esos momentos Alfonsín negociaba en forma secreta con Carlos Menem un acuerdo para reformar la Constitución Nacional que fue conocido como Pacto de Olivos, y resultó aprobado pocos días después por el Comité Nacional. Sin embargo algunos importantes dirigentes de la UCR, como Fernando de la Rúa se manifestaron completamente en contra del Pacto de Olivos y la reforma constitucional.[62]

El Pacto de Olivos fue un acuerdo para reformar la Constitución Nacional pero estableciendo pautas básicas sobre las condiciones de la reelección de Menem y los contenidos de la reforma constitucional.[63] La Convención Constituyente sesionó en la Ciudad de Santa Fe entre mayo y agosto de 1994 y produjo la importante Reforma Constitucional de 1994 en la que resultaron modificados 43 artículos.

El Pacto de Olivos tuvo un impacto muy negativo sobre la UCR, que en las elecciones de convencionales constituyentes obtuvo el menor porcentaje de su historia hasta entonces (19,9%), aun ganando en las cuatro provincias que gobernaba (Córdoba, Chubut, Río Negro y Catamarca).

Habiendo rechazado Eduardo Angeloz una nueva candidatura presidencial para enfrentar a Menem, a fines de 1994 los afiliados radicales eligieron al gobernador rionegrino Horacio Massaccesi como candidato a presidente, frente al bonaerense Federico Storani.

En las elecciones presidenciales de 1995 la UCR obtuvo el 17,1%, siendo relegada por primera vez en la historia al tercer lugar en una elección presidencial. En segundo lugar se ubicó el FREPASO con la fórmula Bordón-Álvarez. Al finalizar el año Rodolfo Terragno fue electo presidente del Comité Nacional y Federico Storani presidente del bloque de diputados nacionales.

En 1996 la Unión Cívica Radical se incorporó a la Internacional Socialista y Fernando de la Rúa fue elegido como primer jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en 1997 la UCR conformó una alianza electoral ("La Alianza") con el FREPASO obteniendo un notable triunfo en las elecciones parlamentarias de ese mismo año. Al final del año Fernando de la Rúa accedió a la presidencia del Comité Nacional.

La Alianza triunfó en las elecciones presidenciales del 24 de octubre de 1999 con el 48,5% de los votos, llevando a Fernando de la Rúa a asumir como presidente de la Nación.

Presidencia de Fernando de la Rúa (1999-2001)[editar]

El gobierno de Fernando de la Rúa mostró desde un primer momento un duro enfrentamiento entre las facciones internas de la Alianza, en particular entre los sectores más conservadores que apoyaban al presidente, y los sectores centro-izquierdistas ligados a Alfonsín y al FREPASO.

En el año 2000 estalló un escándalo por una denuncia de sobornos por parte del gobierno a senadores para sancionar la Ley de Reforma Laboral, que llevó a la renuncia del vice-presidente Carlos "Chacho" Álvarez denunciando falta de apoyo para investigar la denuncia.[64] Poco a poco los demás miembros del FREPASO y el alfonsinismo fueron siendo desplazados del gobierno.[65]

A partir del año 2000 la situación económica se agravaría considerablemente. En marzo de 2001 el ministro de Economía, José Luis Machinea, un alfonsinista, fue reemplazado por el hasta ese momento ministro de Defensa, Ricardo López Murphy,[66] un radical conservador cercano al presidente, que se vio obligado a renunciar apenas dos semanas después debido a las manifestaciones populares organizadas en su contra por agrupaciones estudiantiles y movimientos políticos, incluidas la Franja Morada y el FREPASO, ante el recorte al presupuesto educativo impulsado por López Murphy. De la Rúa nombró entonces como ministro de Economía a Domingo Cavallo, el emblemático ministro de Economía de Carlos Menem.[67]

Desde febrero de 2001 algunos sectores comenzaron a considerar que el régimen de convertibilidad no podría sostenerse y durante todo el año se produjo una fuerte fuga de divisas hacia el exterior, que fue cubierta con las reservas argentinas y un gran endeudamiento externo, apoyado en los excepcionales respaldos financieros concedidos por el Fondo Monetario Internacional con el aparente propósito de evitar que la crisis argentina se propagara a otros países.[68]

Cacerolazo contra el Corralito.

El 14 de octubre se realizaron las elecciones legislativas, en un contexto de grave crisis económica y social. Las dificultades que experimentaba el presidente De la Rúa se hicieron visibles al no poder presentar candidatos propios. El principal resultado de la elección fue la magnitud del llamado "voto bronca", un uso intencional y masivo del votos en blanco por parte de un amplio sector de la ciudadanía, que fue mayoritario en Santa Fe (40%) y la Capital Federal (28%), Río Negro y Tierra del Fuego y segundo en Provincia de Buenos Aires (24%) donde ganó el peronismo.[69]

Después de las elecciones De la Rúa quedó muy debilitado. Claudio Loser, Jefe del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional en ese momento relata que se decidió entonces terminar con el financiamiento y darle dos opciones a la Argentina: devaluar o dolarizar.[70]

El 8 de diciembre el gobierno impuso el "corralito", un régimen que impedía a la población sacar los fondos depositados en los bancos, obligando a realizar los pagos mediante transacciones bancarias, que afectó seriamente a los sectores medios y a los trabajadores informales que constituían la mitad de la población empleada. La situación social se hizo entonces explosiva alcanzando un pico de saqueos y desmanes el 19 de diciembre. Esa noche el presidente De la Rúa anunció por televisión que imponía el estado de sitio y minutos después comenzó una pueblada golpeando cacerolas en son de protesta, denominada por eso el Cacerolazo, y que se caracterizó por la masiva presencia tanto de sectores de clase media como de trabajadores y piqueteros que salieron a la calle para reclamar "que se vayan todos".[71] El 20 de diciembre el presidente de la Rúa renunció.

Después del 2001[editar]

Después de la renuncia del presidente de la Rúa la Unión Cívica Radical entró en un proceso de crisis profunda y fragmentación. Pese a ello la UCR mantenía una considerable fuerza parlamentaria, que en 2002 sumaba 65 diputados (25,3%) y 21 senadores (29,2%).[72] A fines de 2001 Ángel Rozas, gobernador del Chaco, había sido elegido presidente del Comité Nacional, cargo en el que fue reelecto hasta el 2005.

En diciembre de 2002 se realizó la elección interna para definir el candidato presidencial de la UCR, que ganó Leopoldo Moreau y Mario Losada, pero fue cuestionada por Rodolfo Terragno, el otro precandidato. En las elecciones presidenciales del 27 de abril de 2003 la UCR obtuvo apenas un 2,34% de los votos, un resultado catastrófico. A su vez las candidaturas presidenciales de los ex-dirigentes radicales Ricardo López Murphy con Recrear y Elisa Carrió con el ARI, obtuvieron el 16,37% el primero, y el 14,05% la segunda.

Pese a su crisis nacional, la Unión Cívica Radical parecía haber consolidado y hasta fortalecido situaciones provinciales. En 2003 el radicalismo ganó en Tierra del Fuego (Mario Jorge Colazo), y retuvo las gobernaciones de Río Negro (Miguel Saiz), Chaco (Abelardo Roy Nikisch), Mendoza (Julio César Cobos), Catamarca (Eduardo Brizuela del Moral con el Frente Cívico y Social).

A comienzo de 2005 el radicalismo de Santiago del Estero, liderado por Gerardo Zamora organizó un Frente Cívico que derrotó al peronismo, tras la intervención federal que terminó con el cuestionado régimen del matrimonio Juárez. Poco después, la UCR organizaría un frente con sectores peronistas en Corrientes, imponiéndose en las elecciones para gobernador y resultando elegido el radical Arturo Colombi.

En las elecciones parlamentarias del 23 de octubre de 2005 la UCR volvió a tener un resultado deslucido a nivel nacional, reduciéndose su presencia en el Parlamento a 35 diputados (13%) y 13 senadores (18%).[73] Pero debido a la fortaleza de sus enclaves locales la UCR se confirmó como segunda fuerza parlamentaria y electoral del país, gobernando en 611 municipios y en 7 de las 23 provincias: Catamarca, Corrientes, Chaco, Mendoza, Río Negro, Santiago del Estero y Tierra del Fuego. Esta última provincia fue perdida por la UCR luego de que el gobernador radical comenzara a apoyar al presidente Kirchner y fuera destituido el 2 de diciembre de 2005.[74]

A fines del 2005 se renovaron las autoridades partidarias, siendo electo el ex gobernador mendocino Roberto Iglesias como Presidente del Comité Nacional y la bonaerense Margarita Stolbizer como Secretaria General.

Últimos años y actualidad[editar]

Luego de la caída del gobierno de Fernando de la Rúa el radicalismo entró en una aguda crisis como partido nacional. La crisis de la UCR se acentuó en dos de los cuatro distritos más populosos, la Capital Federal (4) y la Provincia de Buenos Aires (1), y en particular el Gran Buenos Aires. Paralelamente, la UCR ganó elecciones en centenares de municipalidades, incluyendo capitales de provincia, y al finalizar el año 2005 era gobierno en 6 provincias, como partido en el caso de Chaco, Mendoza y Río Negro o en frentes electorales en Corrientes, Catamarca y Santiago del Estero.

Esta oposición entre partido débil a nivel nacional, y competitivo a nivel local, abrió un escenario de conflicto interno dentro de la UCR, amenazando su ruptura.

Por un lado apareció un sector en el que se encontraban los gobernadores Arturo Colombi (Corrientes), Miguel Saiz (Río Negro), Julio Cobos (Mendoza) y Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca), y los intendentes Enrique García (Vicente López), Gustavo Posse (San Isidro), Daniel Katz (Mar del Plata) y Horacio Quiroga (Neuquén), sosteniendo una postura de concertación con el gobierno del presidente peronista Néstor Kirchner. Este sector se conoció como Radicales K (kirchneristas).[75]

En sentido opuesto, las autoridades nacionales de la UCR encabezadas por Roberto Iglesias y Adolfo Stubrin, presidentes del Comité y la Convención Nacional, respectivamente, sostuvieron una postura de abierta oposición al gobierno de Kirchner. Simultáneamente, Raúl Alfonsín impulsó una coalición electoral llevando como candidato presidencial a Roberto Lavagna, ex-ministro de Economía de Eduardo Duhalde y de Néstor Kirchner, y que también fuera Secretario de Comercio Exterior de Alfonsín. Lavagna también sería apoyado por Eduardo Duhalde.[76]

El 25 y 26 de agosto el radicalismo celebró en Rosario la reunión ordinaria de la Convención Nacional, sin la presencia de los Radicales K. Allí se afirmó un planteo fuertemente opositor y se le encomendó a su presidente Roberto Iglesias, iniciar contactos con sectores políticos y sociales afines al partido para construir una alternativa al oficialismo en las elecciones de 2007. Esto se vio como una plataforma donde el candidato a presidente sería el ex ministro de Economía Roberto Lavagna. La convención resolvió que la UCR debía buscar formar una coalición electoral para enfrentar al oficialismo, buscando coincidencias programáticas con fuerzas compatibles con el ideario radical.

Sin poder superar las divisiones que separaban al partido (kirchneristas, lavagnistas, carrioristas y partidarios de presentar un candidato propio), Roberto Iglesias renunció a la presidencia del Comité Nacional el 14 de noviembre de 2006, rechazando la posibilidad de aliarse con el ex ministro y apoyando la postura de presentar un candidato propio de la UCR.[77]

El 24 de marzo de 2007 la Convención Nacional reunida en Avellaneda apoyó la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, tratándose del primer candidato presidencial extrapartidario de la historia de la UCR, en una alianza electoral denominada Concertación por "Una Nación Avanzada". La fórmula fue completada por el senador jujeño Gerardo Morales, quien había reemplazado a Iglesias como presidente del Comité Nacional.[78] La decisión partidaria contó con la oposición del sector bonaerense de Margarita Stolbizer, quien finalmente decidió no acatarla, para integrar como candidata a gobernadora de su provincia la Coalición Cívica, liderada por Elisa Carrió.

En las elecciones del 28 de octubre la alianza Una Nación Avanzada (Lavagna-Morales), salió tercera con 16,89% de los votos, precedida del Frente para la Victoria (44,90%) y la Coalición Cívica (22,95%). En las elecciones de diputados la UCR obtuvo 14 diputados (debía renovar 21), reduciéndose su bancada a 30 miembros (sobre un total de 257) en la Cámara de Diputados, pero manteniéndose como segundo bloque. En las elecciones de senadores, redujo su bancada en la Cámara de Senadores a 10 miembros (sobre un total de 72) y manteniéndose como segundo bloque.[79] Finalmente, en 2007, la UCR ganó en cuatro provincias: Catamarca (Eduardo Brizuela del Moral, radical K), Corrientes (Arturo Colombi, radical K), Misiones (Maurice Closs, radical K), Río Negro (Miguel Saiz, radical K). A estas gobernaciones se suma Santiago del Estero (Gerardo Zamora, radical K), ganada en 2005. En 2007, también resultó electo Vicepresidente de la Nación, el radical K Julio Cobos, razón por la cual fue expulsado del partido.

En el contexto del Paro agropecuario patronal en Argentina de 2008, la UCR apoyó la postura de las asociaciones ruralistas organizadoras. En las votaciones parlamentarias que se produjeron con motivo del conflicto, los miembros del bloque radical votaron en contra de la resolución 125/2008, cuya derogación reclamaban los productores rurales. Entre los senadores radicales que votaron en el Senado, se destacó el voto negativo radical K por Santiago del Estero Emilio Alberto Rached, con el que la votación quedó empatada en 36 votos por lado. Debido a ello, por disposición constitucional, debió desempatar el Vicepresidente de la Nación Julio Cobos, radical K. Cobos votó contra el proyecto del gobierno, causando de ese modo su derrota parlamentaria, utilizando las siguientes palabras: "que la historia me juzgue. Pido perdón si me equivoco. Mi voto no es positivo, mi voto es en contra".[80]

El rechazo del vicepresidente al proyecto oficial de retenciones móviles precipitó la ruptura de la alianza entre los "radicales K" y el gobierno peronista, denominada "Concertación Plural".[81]

La popularidad de Cobos se incrementó tras dicha votación, llegando incluso a perfilarse como un posible candidato presidencial en las elecciones de 2011.[82] Más adelante se revocó su expulsión de por vida, aunque su reincorporación a la UCR sólo tendría lugar una vez concluya su cargo como vicepresidente.[83] El 2 de marzo el Gobernador de Corrientes (Arturo Colombi), abrió el periodo de sesiones ordinarias con un mensaje en el que criticó la política de la presidenta Cristina Kirchner y le pidió a la oposición local que no "obstaculice" su gestión.[84] El 8 de marzo de 2009, el gobernador de Catamarca celebra su triunfo en las elecciones legislativas junto al presidente de la UCR, el senador jujeño Gerardo Morales, y denunciando una campaña en su contra por querer volver al radicalismo ortodoxo.[85]

El fallecimiento del ex-presidente radical Raúl Alfonsín ocurrido el 31 de marzo de 2009, renovó el entusiasmo por el radicalismo en una gran porción de la población[86] y potenció la imagen de su hijo (Ricardo Alfonsín), quien sería candidato a diputado nacional. Este acontecimiento también coadyuvó a la unificación del partido tras las divisiones acaecidas en los años previos.

La UCR se presentó a las elecciones legislativas de 2009 formando parte del Acuerdo Cívico y Social, con la Coalición Cívica y el Partido Socialista. En esas elecciones el Acuerdo Cívico y Social obtuvo el 30,7% de los votos totales en todo el país, levemente por detrás del oficialismo que alcanzó el 31,2%.[87] En Mendoza, el radicalismo obtuvo su victoria más contundente al ganarle al PJ por más de 20 puntos de diferencia.[88]

Luego de un serie de desaveniencias entre sus principales dirigentes, el Acuerdo Cívico y Social comienza a desintegrarse con la salida del frente de Elisa Carrió, ocurrida en agosto de 2010.[89]

A fines de 2010 el vicepresidente Julio Cobos y el diputado nacional Ricardo Alfonsín se perfilan como los pre-candidatos presidenciales de la UCR. A éstos se agrega, en enero de 2011, como tercero en la disputa por la candidatura presidencial, el senador nacional por Mendoza y presidente del Comité Nacional del partido, Ernesto Sanz.

El 25 de enero, durante una reunión de la mesa del Comité Nacional de la UCR, Sanz y Alfonsín acordaron la realización de una elección interna abierta el 30 de abril para determinar el candidato a la presidencia; argumentaron que no era conveniente esperar hasta las primarias de agosto para definir el candidato. El vicepresidente Cobos, en cambio, no estuvo de acuerdo con esta interna anticipada, ya que prefería presentarse en las primarias.

En esa reunión, además, asumió como presidente del partido el ex gobernador de la provincia del Chaco, Ángel Rozas, ya que Sanz pidió licencia de tal cargo para dedicarse a la campaña electoral.

Las internas convocadas para abril no se llevaron a cabo por la decisión de Ernesto Sanz de no presentarse a las mismas. Finalmente, tras la proclamación partidaria de Ricardo Alfonsín como candidato de la UCR, Julio Cobos declinó su candidatura presidencial.[90]

Si bien la intención de la UCR era el armado de un espacio de centroizquierda (aludido como "frente progresista") que se compondría con el GEN de Margarita Stolbizer y el Partido Socialista liderado por Hermes Binner; este intento fracasó por el acercamiento de Alfonsín al peronista disidente Francisco de Narváez, lo cual fue rechazado por las otras fuerzas, al considerar que no habían coincidencias programáticas con este diputado de pasado menemista. Finalmente, el radicalismo optó por completar la candidatura de Ricardo Alfonsín a la presidencia con Javier González Fraga como vice, un economista keynesiano, y con De Narváez, líder de Unión Celeste y Blanco, como candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires, en una alianza de centro llamada "Unión para el Desarrollo Social". Esta fuerza política hizo de la problemática de la seguridad, la atracción de inversiones, el control de la inflación y el crecimiento económico del sector agropecuario sus principales propuestas electorales.

En las elecciones primarias celebradas el 14 de agosto la fórmula Alfonsín-González Fraga obtuvo el 12,2% de los sufragios, ubicándose segundo detrás de Cristina Fernández que obtuvo el 50,24%.

En las elecciones presidenciales del 23 de octubre Alfonsín obtuvo el tercer lugar (11.14%), detrás de Cristina Fernández (54.11%) y del socialista Hermes Binner (16.81%)[91]

Como contracara de un año electoral con resultados adversos, la UCR recuperó luego de 12 años la intendencia de la ciudad de Córdoba (segunda ciudad del país), con el triunfo de Ramón Javier Mestre.

Actualmente, el radicalismo gobierna la provincia de Corrientes (Ricardo Colombi) y también, formando parte del Frente Progresista, Cívico y Social, la provincia de Santa Fe, cuyo vicegobernador (Jorge Henn) es radical.

Además la UCR tiene en su poder las intendencias de 8 capitales de provincia (San Salvador de Jujuy, Resistencia, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Neuquén, Viedma y Ushuaia).

El 16 de diciembre de 2011 fue elegido como nuevo titular del Comité Nacional, el ex-intendente de la Ciudad de Santa Fe, Mario Barletta.[92]

Presidentes radicales[editar]

Pertenecieron a este partido los presidentes:

Por la Unión Cívica Radical Intransigente

por la Unión Cívica Radical del Pueblo

Nota: También tenían origen radical y pertenecían a un partido radical al momento de asumir los presidentes Roberto Marcelino Ortiz (1938-1940) y José María Guido (1962-1963). Roberto Marcelino Ortiz fue Presidente de la Nación como miembro de la Unión Cívica Radical Antipersonalista, que integraba la Concordancia. José María Guido, miembro de la Unión Cívica Radical Intransigente, asumió como Presidente de la Nación debido a que Frondizi fue derrocado por un golpe de estado y en ardid formal logró que la Corte Suprema le tomara juramento en su reemplazo, ejerciendo el cargo bajo supervisión de una junta militar. En este artículo se ha considerado que ninguno de los dos ejerció su mandato como miembro de la Unión Cívica Radical. Sin embargo existen historiadores que los consideran como integrando la serie de presidentes radicales.

Candidatos a presidente y vicepresidente de la Nación[editar]

Año Presidente Vicepresidente
1892 Bernardo de Irigoyen Juan M. Garro
1916 Hipólito Yrigoyen Pelagio Luna
1922 Marcelo T. de Alvear Elpidio González
1928 Hipólito Yrigoyen (UCR) Francisco Beiró /Enrique Martínez (1) (UCR)
1931 Marcelo T. de Alvear (UCR) Adolfo Güemes (UCR)
1937 Marcelo T. de Alvear (UCR) Enrique Mosca (UCR)
1946 José Pedro Tamborini Enrique Mosca
1951 Ricardo Balbín Arturo Frondizi
1954 Crisólogo Larralde (2)
1958 Arturo Frondizi (UCRI)

Ricardo Balbín (UCRP)

Alejandro Gómez (UCRI)

Santiago H. del Castillo (UCRP)

1963 Arturo Illia (UCRP)

Oscar Alende (UCRI)

Carlos Humberto Perette (UCRP)

Celestino Gelsi (UCRI)

1973 Ricardo Balbín Eduardo Gamond
1973 Ricardo Balbín Fernando de la Rúa
1983 Raúl Alfonsín Víctor Hipólito Martínez
1989 Eduardo César Angeloz Juan Manuel Casella
1995 Horacio Massaccesi Antonio María Hernandez
1999 Fernando de la Rúa Carlos "Chacho" Álvarez (3)
2003 Leopoldo Moreau Mario Losada
2007 Roberto Lavagna (4) Gerardo Morales
2011 Ricardo Alfonsín Javier González Fraga (5)

     Fórmula Electa.
    Segundo Lugar.
     Tercer Lugar.
     Cuarto Lugar.
     Quinto ó Mas Lugar.

Notas
Esta lista se limita a personas que fueron propuestas para ser presidente o vicepresidente por la Unión Cívica Radical, la Unión Cívica Radical Intransigente y la Unión Cívica Radical del Pueblo. Al margen de ellos, también han sido presidentes o vicepresidentes de la Nación, o candidatos a esos cargos, otras personas de origen radical o pertenecientes a desprendimientos de la Unión Cívica Radical, pero sin haber sido propuestos orgánicamente por ninguna de las tres fuerzas mencionadas. En tal sentido es de destacar el antipersonalista Roberto Marcelino Ortiz, elegido presidente de la Nación en 1937 y al antiguo antipersonalista Hortensio Quijano, que fue elegido vicepresidente de la Nación junto a Perón por la Unión Cívica Radical Junta Renovadora en 1946
(1) Enrique Martínez reemplazó a Francisco Beiró por fallecimiento de este
(2) En 1954 se realizaron elecciones para elegir vicepresidente de la Nación, cargo vacante desde la muerte del vicepresidente Quijano en 1952.
(3) Álvarez no pertenecía a la UCR sino al FREPASO. En esta oportunidad la UCR integró una alianza electoral denominada Alianza.
(4) Roberto Lavagna no era afiliado a la UCR sino al PJ. En esta oportunidad la UCR integró una alianza electoral denominada Una Nación Avanzada, liderada por Lavagna.
(5) Javier González Fraga no era afiliado a la UCR; integró la fórmula radical en condición de aliado independiente y apartidario.

Véase también[editar]

Periodos históricos[editar]

Levantamientos armados[editar]

Emblemas partidarios[editar]

Instituciones orgánicas[editar]

Grupos internos[editar]

Partidos derivados[editar]

Enlaces externos[editar]

Bibliografía[editar]

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Notas[editar]

  1. Hipólito Yrigoyen fue dos veces presidente como miembro de la Unión Cívica Radical (UCR).
  2. Marcelo T. de Alvear fue presidente como miembro de la Unión Cívica Radical (UCR).
  3. Roberto M. Ortiz fue presidente como miembro de la Unión Cívica Radical Antipersonalista (UCRA), dentro de la coalición electoral Concordancia.
  4. Arturo Frondizi fue presidente como miembro de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI).
  5. José María Guido fue presidente como miembro de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), como consecuencia del derrocamiento del presidente Frondizi por parte de un golpe cívico-militar, siendo luego confirmado como presidente por la junta de comandantes.
  6. Arturo Illia fue presidente como miembro de la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP).
  7. Raúl Alfonsín fue presidente como miembro de la Unión Cívica Radical (UCR).
  8. Fernando de la Rúa fue presidente como miembro de la Unión Cívica Radical (UCR) dentro de la coalición electoral Alianza por el Trabajo, la Justicia y la Educación (La Alianza).
  9. Hortensio Quijano fue vicepresidente de Juan Domingo Perón como miembro de la Unión Cívica Radical Junta Renovadora (UCR-JR).
  10. Julio Cobos lanzó su candidatura a vicepresidente de Cristina Fernández de Kirchner como miembro de la Unión Cívica Radical (UCR), siendo expulsado de la misma por ese motivo, formando el partido Concertación Plural. Se reafilió a la UCR una vez que su mandato cesó.

Referencias[editar]

  1. Juan B. Justo, fundará luego, en 1896, el Partido Socialista.
  2. Lisandro de la Torre fundará en 1896 el Partido Demócrata Progresista.
  3. Pellegrini por Fernando Sabsay, http://www.pais-global.com.ar/html/argentina/presidencias/presi08.htm
  4. Pellegrini sostiene que el levantamiento de la UCR "excedía la barbarie, como que se proponía hasta el asesinato de personas que ejercen la autoridad para sustituirlas por una dictadura surgida del crimen y de la anarquía"; en Clarín, Especiales, Yrigoyen: el acuerdo
  5. Yrigoyen, 10 años menor que Alem, vivía en la casa de éste y era hijo de su hermana; siempre admiró y siguió políticamente a su tío. En la década del '80 Yrigoyen se independiza económicamente y se vuelve un próspero hacendado en la Provincia de Buenos Aires; ver Cabral-1967, y Luna-1964.
  6. Cabral 1967,542
  7. Las Revoluciones Radicales, por Felipe Pigna[1]
  8. La Unión Cívica Radical, Clarín, [2]
  9. Lisandro de la Torre, un experto esgrimista, retó a duelo a Yrigoyen, batiéndose el 6 de setiembre de 1897; el duelo finaliza con varios cortes en la cara de Lisandro de la Torre, quien a partir de entonces llevó barba para ocultarlos [3]
  10. Luna 1964,204
  11. Luna 1964; 186-187, 316
  12. Gerchunoff. Los prósperos años de Alvear. Página 78.
  13. a b Ana Virginia Persello: Los gobiernos radicales: debate institucional y práctica política. Editorial Sudamericana Buenos Aires 2000 en Nueva historia argentina tomo VII dirigido por Ricardo Falcón, pág. 67/8 |isbn= 950-07-1850-X ISBN (obra completa) 950-07-1385-3
  14. "Gobernadores de Santa Fe", Relevamiento Patrimonial de la Provincia de Santa Fe.
  15. Unión Cívica Radical (Capital Federal) Evolución del radicalismo Parte I (1893-1928)
  16. Luna 1964,314/315
  17. Luna 1964,318
  18. «Fundación de la Liga Patriótica». Primera Plana (29 de abril de 1969). Consultado el 31 de enero de 2010.
  19. Eugenia Scarzanella (10 de febrero de 2008). «Industriales y comerciantes italianos en Argentina y apoyo al fascismo (1922-1955)». Imago Mundi. Consultado el 31 de enero de 2010.
  20. Efemerides de la Historia: Segunda Presidencia de Yrigoyen. ¿Debió de haber ocurrido?, por Lawrence Arts, Latino Weekly Review, Nº6, Vol 4, 21 de ebril de 2006
  21. Luna 1964,334
  22. Carlos Lencinas, estaba frontalmente enfrentado con Yrigoyen quien había intervenido Mendoza, y acababa de ser excluido del Senado por la mayoría yrigoyenista; El día que mataron a Carlos Washington Lencinas, Laura Rodríguez, 15 de noviembre de 2003, Mendoza, diario Los Andes; [4]
  23. Historia de la UCR, Capítulo 9: el segundo gobierno de Yrigoyen, http://www.ucr.org.ar/notas.php?NOTA=379
  24. Especial de La Razón, París, 8 de septiembre de 1930, citado por Félix Luna, en Alvear, las luchas populares en la década del 30 (1975), Schapire, Buenos Aires, pag. 75-76
  25. La «Junta del City» adoptó ese nombre debido a que se reunía en el Hotel City, de la calle Bolivar y Moreno, donde Alvear había establecido su residencia.
  26. La «Junta del Castelar» adoptó ese nombre debido a que se reunía en el Hotel Castelar, en la Av. de Mayo y Lima.
  27. Especial de La Razón, París, 8 de septiembre de 1930, citado por Féliz Luna, en Alvear, las luchas populares en la década del 30 (1975), Schapire, Buenos Aires, pag. 75-76; Biografía del Dr. Horacio Bernardo Oyhanarte, por Enrique Pereira, Instituto Nacional Yrigoyeneano
  28. El 23 de febrero de 1935 se reunifica formalmente el radicalismo entrerriano, dividido desde 1924 entre la "UCR de Entre Ríos" (antipersonalistas) y la UCR del Comité Nacional (yrigoyenistas). Ver PEREIRA, Enrique, "Mil nombres del Radicalismo entrerriano. Vivencias de un Partido Centenario" 1992, editado por la Universidad Nacional del Litoral.
  29. Sabattini cumplió su mandato entre 1936-1940. En 1940 la UCR volvió a ganar en Córdoba resultando elegido Santiago H. Del Castillo.
  30. Marcelo T. de Alvear solía decir que "si hay un solo nazi en el partido alguien está de más, él o yo".
  31. La sociedad argentina y el auge y caída del III Reich, 1933–1945, por José Luis Romero, CEANA
  32. PEREIRA, Enrique; "La Guerra Civil Española en la Argentina" Todo es Historia, julio 1976
  33. Luna, Félix (1975). Alvear. Las luchas populares en la década del 30, Buenos Aires, Schapire, pp 196-219.
  34. BRAUNER RODGERS, Susana: "El nacionalismo yrigoyenista (1930-1943)", en Estudios Interdisciplinarios de América Latina y el Caribe.- Tel Aviv(julio de 1990): 1990.- (Artículo completo) consultado 15-abr-2006
  35. Salas, Horacio: Homero Manzi y su tiempo pá. 249, Buenos Aires 2001, Javier Vergara editor ISBN 950-15-2244-X
  36. "La Argentina dividida: peronistas y antiperonistas" titula Alberto Ciria el capítulo que escribe en Historia Integral Argentina, Etapa Final de una Experiencia, 1976, Buenos Aires, CEAL
  37. Además del unionismo entrerriano que ne 1946 llevara como candidato a gobernador al yrigoyenista Fermín Garay, en la Provincia de Buenos Aires, el lider del alvearismo en la década del '30 había sido un fervoroso yrigoyenista, el Ing. Ernesto Boatti, quien en los comicios inernos de la UCR perdió la candidatura a gobernador frente a los intransigentes Juan Pratt y Crisólogo Larralde
  38. La polémica expresión fue pronunciada por el diputado radical Ernesto Sanmartino en la Cámara de Diputados en 7 de agosto de 1947, quien textualmente dijo: "El aluvión zoológico del 24 de febrero parece haber arrojado a algún diputado a su banca, para que desde ella maúlle a los astros por una dieta de 2.500 pesos. Que siga maullando, que a mí no me molesta..." Citado por Hugo Gambini en su "Historia del peronismo". Luego de la sesión, Sammartino, expulsado de la cámara, debió uir a la República Oriental del Uruguay
  39. Amadeo Sabattini, por Sylvia Saítta y Luis Alberto Romero, Página 12, 24 de febrero de 2006
  40. ::Producido el 17 de octubre el radical intransigente Crisólogo Larralde decía: “Asistimos a la condenación de las manifestaciones populares del 17 y 18 de octubre; observamos que diarios, gremios, instituciones y partidos se empeñan en demostrar que los manifestantes no fueron el pueblo ni los obreros auténticos. El ciudadano que escribe este artículo, hijo de una inmigrante que trabajó como sirvienta y de un obrero que perdió hace 8 años su vida mientras conducía un carro, declara que en esa multitud que desfilo encontró gente del pueblo. El autor de este artículo se encontró a sí mismo en los niños de zapatillas rotas y mal vestidos; en muchos casos o en todos los que fueron tildados de descamisados. Crisólogo Larralde
  41. Congreso del Movimiento de Intransigencia y Renovación, Declaración Política, Avellaneda, 1947
  42. El Bloque de los 44
  43. HENAULT, Mirta; Alicia Moreau de Justo, CEAL, Buenos Aires, 1983, pag. 110
  44. http://www.incaatv.gov.ar/los-torturados/
  45. La separación fue apoyada -entre otros- por los comités de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y el Comité Capital.
  46. a b El pacto Perón-Frondizi, Historia de las Relaciones Exteriores de la República Argentina, CEMA, 2000
  47. Potash 1964,197
  48. Ricardo Balbín, por Felipe Pigna, El Historiador
  49. Héctor J. Cámpora, en País Global, tomado de SABSAY, Fernando; Presidencias y Presidentes constitucionales argentinos. Colección Fin del Milenio
  50. La UCR no ofreció soluciones, Clarín, 17 de marzo de 1976
  51. Balbín realizó esta declaración el 13 de abril de 1980 en el programa La Clave de la segunda cadena de televisión española [5]
  52. Referencia del dirigente del radicalismo entrerriano Luis A. Brasesco, hecha a Ramiro Pereira (autor de esta nota) el 1 de marzo 2007. Cabe consignar que Brasesco militaba en el Movimiento de Renovación y Cambio, es decir, en el sector interno enfrentado a Balbín.
  53. Pignatelli, Adrián "Ricardo Balbín, el presidente postergado" vol.2, Biblioteca Política Argentina, Centro Editor de América Latina, 1992. Cita como fuente una entrevista a Rodolfo Garcia Leyenda
  54. a b Ricardo Brizuela, "La cena con Videla", en Pasajeros de la Historia.
  55. Declaraciones de Raúl Alfonsín al diario El Sol de Entre Rios, levantada por el diario La Razón el 16 de junio de 1980 y reproducida por la publicación de la APDH https://s3.amazonaws.com/DDHH/1980%20-%20Noticiero%2013%20de%20Asamblea%20Permanente%20DDHH.pdf
  56. Ricardo Kirschbaum, Los dos frentes de combate, Clarín, 25 de abril de 1982
  57. Banco Central, Memoria 1985, pag. 147
  58. 1985: el año de la transición
  59. Instituto Nacional de Estadísticas y Censos
  60. Mercodatos, Resultados de diputados nacionales de 1991 y 1993
  61. El fin del modelo y el futuro, por Marcelo Marcó, Franja Morada, 2004
  62. Soy la oposición, soy quien le ganó, quien se opuso al pacto de Olivos y se opuso a la reelección, en De la Rúa: Vamos a enjuiciar todos los casos de corrupción pendientes, Clarín, 4 de febrero de 1998
  63. Raúl Alfonsín, entrevista radial realizada por Pepe Eliashev el 6 de agosto de 2004
  64. Clarín, 7 de octubre de 2000
  65. Con Santibañes también cae un modo de ejercer el poder, Clarín, 12 de octubre de 2000
  66. Clarín, 3 de marzo de 2001
  67. Clarín, 20 de marzo de 2001
  68. FMI: la fuga de capitales evitó que Argentina contagie la crisis, Clarín, 17 de enero de 2006
  69. Voto bronca: una protesta muy fuerte que triunfó en la Capital y Santa Fe, Clarín, 15 de octubre de 2001
  70. Enemigos, de Ernesto Tenembaum, Buenos Aires, Norma, 2004, pag. 226
  71. Alberto R. Bonnet, Que se vayan todos. Crisis, insurrección y caída de la convertibilidad
  72. Instituto de Estadísticas y Censos, [6]
  73. Cámara de Diputados de la Nación, información sobre los bloques [7]
  74. Destituyeron e inhabilitaron al gobernador fueguino, Jorge Colazo, Página 12, 3 de diciembre de 2005
  75. Los "radicales K" preparan su estrategia para la convención , La Capital, 21 de agosto de 2006
  76. Raúl Alfonsín habló ayer en un acto en Adrogué: con Lavagna en el corazón, Página 12, 12 de agosto de 2006
  77. [8]
  78. La UCR abre la negociación con Lavagna y busca ponerle el vice, Clarín, 27 de agosto de 2006
  79. Habrá un amplio dominio del kirchnerismo en el Congreso, Clarín, 29 de octubre de 2007, ag. 38
  80. La desgrabación completa de la emisión del voto de Julio César Cobos, ImpulsoBaires
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  82. Cobos señaló que podría ser candidato presidencial en 2011
  83. La UCR anuló la expulsión de Cobos
  84. http://parlamentario.com/noticia-20281.html Críticas de un ex radical K a la Presidenta
  85. Primer revés para el Gobierno en el año electoral: ganó Brizuela en Catamarca
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  87. Gallo, Alejandra (30 de junio de 2009). «Según el recuento de votos para diputados nacionales en todo el país. El oficialismo, primero por 0,5 puntos». Clarín. Consultado el 3 de julio de 2009.
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