Unificación alemana

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Imperio alemán en 1871.
Los Estados miembros del Imperio alemán (rosa), con Prusia en azul.

La Unificación de Alemania fue un proceso histórico que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XIX y que culminó con la creación del Imperio alemán el 18 de enero de 1871.

Antes de la formación de un estado nacional unificado, el territorio de Alemania se encontraba dividido en un mosaico político de 39 estados. Entre ellos destacaban, por su importancia económica y política, Austria y Prusia.

Desde principios del siglo XIX, tras las guerras napoleónicas, fue imponiéndose la idea de unificar las distintas organizaciones políticas herederas del Sacro Imperio Romano Germánico en un solo estado alemán. Un paso importante en este proceso fue la formación de un mercado único en la región. A ello contribuyeron, tanto los junkers, es decir, la aristocracia terrateniente prusiana, como la burguesía industrial de la cuenca del Ruhr. En 1834, se produjo la unificación aduanera que sumó Prusia a otros estados alemanas previamente asociados en esta materia. Sin embargo, debido a las diferencias entre Austria y Prusia, el proceso de unificación política no pudo llevarse a cabo en la primera mitad del siglo XIX. Desde 1848 fue cada vez más intensa la actividad de grupos nacionalistas que alentaban la formación de un único estado para todos los alemanes.

Sin embargo, el liberalismo era una gran amenaza para las intenciones monárquicas de Austria y Prusia, por lo que crearon alianzas para el control gubernamental de cada nación:

  • La Santa Alianza. El tratado fue firmado el 26 de septiembre de 1815, por el emperador Francisco I de Austria, el rey Federico Guillermo III de Prusia y el zar Alejandro I de Rusia, que fue su principal promotor. Aunque el acuerdo era un acto político, la redacción del tratado contenía una declaración de carácter puramente religioso. Tras la caída de Napoleón, los tres monarcas declaraban su firme resolución de seguir como única guía para la futura administración interior y exterior de sus estados los principios de la religión cristiana: justicia, caridad y paz.[1] A este acuerdo se unieron después otros reinos europeos.
  • La Cuádruple Alianza (1815). Formada por los miembros de la Santa Alianza más el Inglaterra. Su principal promotor fue el primer ministro británico Castlereagh. Renovó el acuerdo de 1813 por el que las potencias se habían comprometido a derrotar a Napoleón y cambiaba su objetivo al mantenimiento, incluso por la fuerza, de las transformaciones operadas en Europa por el Congreso de Viena y a la vigilancia de las ideologías liberales.
  • La Quíntuple Alianza. Surgió en 1818 durante el Congreso de Aquisgrán, cuando Francia, que había recuperado su monarquía, fue admitida como potencia europea por las que formaban la Cuádruple Alianza. Su principal promotor fue Metternich y su principal objetivo era terminar con cualquier movimiento liberal que pudiera perjudicar al sistema monárquico. Esto proporcionaba a los aliados la capacidad de intervenir en cualquier nación europea si se consideraba necesario.

Prusia y Austria eran muy distintas en los aspectos económicos, sociales y políticos. Austria estaba configurada como un imperio centralista y autoritario que gobernaba un territorio habitado por diferentes pueblos —eslavos, alemanes, húngaros, rumanos e italianos— con distintas lenguas, religiones y costumbres. Esta situación motivó frecuentes sublevaciones nacionalistas contra la monarquía austriaca. La población prusiana, sin embargo, era mucho más homogénea.

En lo económico, Austria no contaba con una burguesía poderosa capaz de lograr un desarrollo industrial propio. El mantenimiento de un ejército y una administración que garantizasen la unidad imperial le creó graves dificultades financieras. Prusia, en cambio, experimentó un desarrollo económico muy intenso en su parte occidental que la convirtió en el referente del crecimiento industrial de los territorios alemanes. El aumento de la producción de acero, carbón y hierro en la segunda mitad del siglo XIX así lo demostró.

Todo ello, unido a la revolución de los medios de transporte y de las comunicaciones —ferrocarriles, barcos de vapor, telégrafos— posibilitó la formación de un activo mercado económico y trajo consigo otras consecuencias: la consolidación de una burguesía industrial, aliada de los terratenientes junkers, y el predominio en su gobierno de las ideas liberales, que buscaban la formación definitiva de un Estado nacional.

Antecedentes[editar]

El Imperio alemán de 1871. Al excluir a Austria, Bismarck optó por una «pequeña Alemania» (Kleindeutschland ).

Antes de la conquista napoleónica, el Sacro Imperio Romano Germánico estaba constituido por más de 300 Estados. Después de ser conquistado por Napoleón Bonaparte pasó a llamarse Confederación del Rin y estar formado por 38 Estados.

Entre ellos destacaban Prusia y Baviera. Tras apoyar a Austria en la Guerra de las Siete Semanas, Baviera firmó un pacto con Prusia que la dejó dependiente de ella. Tras la muerte de Luis II de Baviera, el poder quedó centrado en los otros dos:

  • Austria
    • La situación geográfica de Austria es el Sur.
    • La familia que ocupaba el trono era la de los Habsburgo.
    • Francisco José I de Habsburgo-Lorena era el emperador de Austria en ese tiempo y el primer ministro era Klemens von Metternich.
    • Austria estaba gobernada por una monarquía centralista y autoritaria.
    • En economía, Austria no contaba con recursos ni con una burguesía poderosa capaz de lograr un desarrollo industrial. Esto se debía al gobierno de tipo autoritario austriaco.
    • Austria siguió manteniendo el Antiguo Régimen hasta 1919, además de su confesión católica.
  • Prusia
    • La posición geográfica de Prusia era el Norte.
    • La familia que ocupaba el trono en Prusia era la de los Hohenzollern.
    • Guillermo I de Alemania era el rey de Prusia y el primer ministro era Otto von Bismarck, llamado el Canciller de Hierro.
    • El sistema de gobierno prusiano era la monarquía parlamentaria, por sufragio censitario.
    • Prusia, a diferencia de Austria, experimentó un desarrollo económico considerable, convirtiéndose en el centro industrial más poderoso de la región. Prusia impulsó la industria del acero, carbón y hierro. Sus comunicaciones crecieron, por lo que pudieron formar un mercado económico activo.
    • Prusia tuvo un avance en todo gracias al sistema de gobierno que tenía. Su confesión era la protestante.

Hubo dos propuestas para unificar los Estados y estas fueron:

  • La pequeña Alemania, la cual estaría formada por Prusia y mantendría un sistema de gobierno igual al de Prusia.
  • La Gran Alemania, la cual estaría formada también por Austria.

Económicos[editar]

Las principales causas económicas fueron:

  • La revolución industrial, que hace que se extiendan la industria y el comercio, por lo que las economías de los Estados que la experimentan se desarrollan mejor que las de los que no la llevan a cabo.
  • Surge el Zollverein: Sistema de unificación aduanera que se organizó en 1828 y entró en vigor el 1 de enero de 1834. El Zollverein se inició en Prusia, Estado al que se adhirieron Hesse-Darmstadt, Baviera y Wurtemberg.
  • Los "junkers" tuvieron importancia en el desarrollo de la unificación porque eran propietarios de grandes latifundios que serían convertidos en terrenos industriales y ya no en plantaciones.

Sociales[editar]

  • La burguesía prusiana empieza a dominar la economía del Estado y el poder.
  • Comienza a surgir la clase obrera en Prusia o la transformación de siervos en obreros.
  • Prusia abolió la servidumbre y adoptó la distinción entre propiedad noble y no noble.
  • Los obreros siguen pagando impuestos.

Ideológicos[editar]

  • Empieza a surgir el Nacionalismo centrípeto (consecuencia del periodo en que Alemania fue conquistada por Napoleón), el objetivo es unificar los Estados.
  • Sigue existiendo la creencia del derecho divino en Austria.
  • La religión mayoritaria de Prusia era la protestante, mientras que la de Austria era la católica.

Desarrollo[editar]

La unificación Alemana fue posible después de que Prusia obtuviera la victoria en tres guerras consecutivas. Con dichas victorias, Prusia pudo reunir entorno a sí a los diferentes Estados alemanes y además le permitió consolidarse como un poder unificado e independiente de sus vecinos.

Guerra de los Ducados[editar]

La Guerra de los Ducados fue un conflicto militar que enfrentó al Imperio austrohúngaro, Prusia y Dinamarca en 1864. Este último país salió derrotado, por lo que debió ceder Schleswig-Holstein, que fue anexionado por las otras dos potencias.

Guerra Austro-Prusiana[editar]

El objetivo de la Guerra Austro-Prusiana de 1866 para los prusianos fue expulsar a los austriacos de la Confederación Germánica.

  • Mientras este conflicto estaba en desarrollo, se aplicó la tesis del Zollverein.
  • Además de la expulsión de los austriacos, Prusia también tenía otro objetivo: anexionar Holstein y Schleswig a la Alemania del Norte.
  • Prusia promete a Italia devolverle Venecia a cambio de ir a la guerra contra Austria.
  • Prusia gana la guerra, por lo que logra todos sus objetivos.

Guerra franco-prusiana[editar]

  • El interés de Prusia en esta guerra que tuvo lugar en 1870-1871 era acorralar a Francia territorialmente, expandirse y unificar Alemania.

Desarrollo:

  • La reina Isabel II de España es destituida del trono por rebeliones internas.
  • Los españoles sugieren como uno de los candidatos al trono a un primo de Guillermo I.
  • Napoleón III de Francia, acompañado por el príncipe imperial de 14 años, llega a Metz para tomar el mando del ejército.

Consecuencias:

  • Unificación de Italia y Alemania.
  • Fin de la Monarquía francesa.
  • Guillermo I fue nombrado Kaiser en la Galería de los Espejos del palacio de Versalles.
  • Comienza el Imperio alemán.
  • Francia se vuelve una república.

Consolidación y fraccionamiento[editar]

"Proclamación del II Imperio alemán, 18 de enero de 1871", por Anton von Werner, en el Palacio de Versalles, 1877.

El Imperio alemán fue fundado el 18 de enero de 1871 tras la victoria de Prusia en la Guerra franco-prusiana y supuso la unificación de los diferentes Estados alemanes en torno a Prusia, excluyendo a Austria. Prusia se convirtió en Alemania, bajo el liderazgo del canciller Otto von Bismarck. Se inicia un período de gran desarrollo de la nación alemana en todos los campos: económico, geográfico, político y militar.

La Revolución de Noviembre de 1918 llevó, hacia el final de la Primera Guerra Mundial, al cambio desde la monarquía del Imperio a una república pluralista, parlamentaria y democrática.

La revolución comenzó como un alzamiento de marinos en Kiel; en pocos días se propagó por toda Alemania y forzó la abdicación del Káiser Guillermo II el 9 de noviembre de 1918. Los objetivos de los revolucionarios fracasaron en enero de 1919 ante la oposición de los líderes del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD).

El desenlace formal de la revolución ocurrió el 11 de agosto de 1919 con la rúbrica de la nueva Constitución de la República de Weimar.

Véase también[editar]


Referencias[editar]

  • Berghahn, Volker. Modern Germany: Society, Economy and Politics in the Twentieth Century. Cambridge: Cambridge University Press, 1982. ISBN 978-0-521-34748-8
  • Beringer, Jean. A History of the Habsburg Empire 1700–1918. C. Simpson, Trans. New York: Longman, 1997, ISBN 0-582-09007-5.
  • Blackbourn, David. Marpingen: apparitions of the Virgin Mary in Bismarckian Germany. New York: Knopf, 1994. ISBN 0-679-41843-1
  • __. The long nineteenth century: a history of Germany, 1780–1918. New York: Oxford University Press, 1998. ISBN 0-19-507672-9
  • __ and Geoff Eley. The peculiarities of German history: bourgeois society and politics in nineteenth-century Germany. Oxford & New York: Oxford University Press, 1984. ISBN 978-0-19-873057-6
  • Blickle, Peter. Heimat: a critical theory of the German idea of homeland. Studies in German literature, linguistics and culture. Columbia, South Carolina: Camden House Press, 2004. ISBN 978-0-582-78458-1
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  • Confino, Alon. The Nation as a Local Metaphor: Württemberg, Imperial Germany, and National Memory, 1871–1918. Chapel Hill: University of North Carolina Press, 1997. ISBN 978-0-8078-4665-0
  • Crankshaw, Edward. Bismarck. New York, The Viking Press, 1981. ISBN 0-333-34038-8
  • Dahrendorf, Ralf. Gesellschaft und Demokratie in Deutschland. Munich:, Piper, 1965. Plantilla:Oclc
  • Dominick, Raymond III, The Environmental Movement in Germany, Bloomington, Indiana University, 1992. ISBN 0-253-31819-X
  • Escudier, Alexandre, Brigitte Sauzay, and Rudolf von Thadden. "Gedenken im Zwiespalt: Konfliktlinien europäischen Erinnerns", in Genshagener Gespräche Vol. 4. Göttingen, Wallstein, 2001. ISBN 978-3-525-35870-2

Enlaces externos[editar]

  1. Holy Alliance, Catholic Encyclopedia