Unión Militar Española

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La Unión Militar Española (UME) era una asociación clandestina de jefes y oficiales del Ejército Español fundada en Madrid en diciembre de 1933, a principios del segundo bienio de la Segunda República Española, por militares descontentos con la Reforma militar de Manuel Azaña y que en su mayoría se solidarizan con los miembros del Ejército condenados por el fracasado golpe de estado del general Sanjurjo del 10 agosto de 1932 (la jefatura suprema nominal de la UME la ostentará precisamente el general Sanjurjo). Tiene su antecedente en las Juntas de Defensa que surgieron en 1917 durante la crisis de la Monarquía de la Restauración.[1]

Ideología[editar]

Lo que aglutinaba a los militares integrados en la UME era su rechazo a las las reformas militares de Azaña y su oposición a la "subversión izquierdista". Así la Junta Nacional de la UME hizo público un manifiesto en junio de 1935 para advertir que ante una concertación "subversiva" de los grupos obreros (circuló el rumor de una reunión celebrada en los alrededores de Madrid por dirigentes del PSOE, PCE, FAI y CNT) el Ejército "levantaría una barrera de acero" para impedir que gobernasen las izquierdas.[2] Esto contrasta con la visión que durante mucho tiempo transmitió la historiografía franquista sobre la UME de que no tenía una "finalidad política determinada", como afirmó Joaquín Arrarás, aunque el mismo autor reconocía que su misión era disponer a sus afiliados "a una mejor defensa de los principios esenciales de la patria", comprometidos sólo por "sus propios sentimientos patrióticos, sin obligarse con votos o juramentos".[3]

A partir del común antiizquierdismo, los objetivos iniciales de los asociados de la UME, en general oficiales de media y baja graduación (como las Juntas de Defensa de 1917), oscilaban entre la simple defensa de sus derechos profesionales, la protección de la República contra una eventual revolución izquierdista o el derrocamiento del régimen republicano democrático, aunque entre éstos no había, ni mucho menos unanimidad sobre qué lo había de sustituir (¿monarquía, régimen fascista, dictadura militar?). Esta última finalidad es la que acabará imponiéndose y el "sector profesional" quedará relegado por los partidarios de la subversión que están en contacto con los grupos monárquicos que conspiran para derribar a la República. En este acercamiento jugarán un papel esencial el coronel Varela, converso al carlismo tras la Sanjurjada , el coronel Valentín Galarza, que actúa de enlace con los conspiradores monárquicos, y el general Goded, que se incorpora a la UME a principios de 1935, y la pone en contacto con los generales que, de una u otra manera, han protagonizado o apoyado la Sanjurjada: Mola, Villegas, Orgaz, Barrera, Fanjul y Fernández Pérez.[4]

Fundación[editar]

En diciembre de 1933 el comandante Emilio Rodríguez Tarduchy, antiguo instructor del Somatén bajo la Dictadura de Primo de Rivera y ex director del diario antirepublicano La Correspondencia Militar, funda la UME como entidad "apolítica" pero ofrece la jefatura suprema nominal al general Sanjurjo, que en ese momento está en la cárcel cumpliendo la condena por haber encabezado la sublevación militar contra la República en agosto de 1932. Su ingreso en Falange Española recién fundada disgustó tanto a los monárquicos como a los republicanos de la UME y tuvo que dimitir. Le sustituyó el capitán de Estado Mayor Barlomé Barba Hernández que había destacado por acusar falsamente al presidente del gobierno Manuel Azaña de haber estado implicado directamente en la matanza conocida como los sucesos de Casas Viejas.[5]

El capitán Barba se apoyó en los vocales de la Junta Central, máximo órgano de dirección de la UME, que eran radicalmente antirrepublicanos: el comandante Luis Arredondo (implicado de forma inmediata en tareas de adiestramiento de las milicias de Falange Española), el teniente coronel Ricardo Rada (también instructor de milicias derechistas), y Nazario Cebrerios, que había colaborado en el periódico La Correspondencia Militar. Pero frente a ellos existía un importante sector republicano más o menos cercado al Partido Republicano Radical formado por el capitán Rafael Sánchez Sacristán, (responsable de la 1ª División Orgánica), el capitán Gumersindo de la Gándara (destinado en la Guardia de Asalto) y Eduardo Pardo Reina, secretario de la Presidencia de la República con Alcalá-Zamora y amigo del general Goded. Pardo Reina elaboró un borrador de programa político, que fue supervisado por el general Mola, en el que se proponía a los gobiernos radical-cedistas del segundo bienio la legislación necesaria para impedir en el futuro la "subversión izquierdista".[6]

En cada capital de región militar había un representante o delegado de la UME, el cual, a su vez, nombraba la Junta Regional. La Junta Nacional, con sede en Madrid, era el verdadero cerebro de la organización.[7]

Conspiraciones[editar]

El historiador Gabriel Jackson considera que algunos militares que posteriormente formaron parte de la UME, se vieron implicados, de forma todavía no esclarecida, en el fracasado golpe de estado del General Sanjurjo de 1932.[8]

Dos años después de la fundación de la UME, un grupo de oficiales republicanos y de izquierda liderados por Eleuterio Díaz-Tendero funda la Unión Militar Republicana Antifascista para neutralizar los efectos propagandísticos que en el seno del ejército había producido la derechista UME.[9]

Incluso antes de que se celebren las elecciones de febrero de 1936 la Junta Central de la UME se reúne en casa del general Barrera con la Junta oficiosa de generales dirigida primero por el general Goded y luego por Rodríguez del Barrio que estaban preparando un golpe de fuerza contra la República y a la que asistieron varios delegados de divisiones orgánicas. Tras las elecciones el nuevo gobierno de Manuel Azaña decide destinar al capitán Barba a Valencia para alejarlo del núcleo de los conjurados, asumiendo la jefatura de la UME el coronel Joaquín Ortíz de Zárate y los tenientes coroneles Alberto Álvarez Rementería (Ingenieros), Agustín Muñoz Grandes (Guardias de Asalto, y futuro hombre fuerte de la Dictadura del general Franco y José Ungría (futuro jefe del servicio de información SIPM en el bando sublevado en la guerra civil), como vocales.[10]

Con posterioridad a las elecciones de febrero de 1936, que dieron la victoria al Frente Popular, la organización alcanza un importante crecimiento en el seno de los militares de derechas, y en especial entre los oficiales jóvenes desengañados con la gestión de José María Gil Robles en el Ministerio de la Guerra. Así la UME se extenderá desde Madrid, a Barcelona, Pamplona, Zaragoza, Sevilla, San Sebastián, Galicia y el protectorado de Marruecos. En marzo de 1936 una circular de la organización aseguraba que pertenecían a ella 3.436 oficiales, 2.131 suboficiales y tropa y 1843 oficiales retirados o en la reserva. Aunque según datos más fiables puede que agrupara sólo a un 10% de la oficialidad.[11]

La UME se incorpora a la conspiración militar que culminará con el Golpe de Estado de julio de 1936 que dará inicio a la Guerra Civil Española. Sus representantes acuden a la primera reunión que tiene lugar tras las elecciones el 8 de marzo convocada por el general Mola en casa del oficial en la reserva y agente de cambio y bolsa cedista José Delgado y Hernández de Tejada y en la que participaron los generales Franco, Villegas, Rodríguez del Barrio, Fanjul, Orgaz, Saliquet, García de la Herrán y González Carrasco, y el teniente coronel Valentín Galarza, dirigente de la UME, que queda encargado de centralizar los servicios de información.[12]

Del seno de la UME salieron bastantes de los militares que apoyaron el Golpe de Estado de julio de 1936 como fueron el General Goded y Joaquín Fanjul. El conspirador Emilio Mola establece contacto con la UME a través de la Junta de Barcelona presidida por el teniente coronel Isarre Bescós. En esta correspondencia se señalan las medidas de carácter gubernativo a adoptar una vez triunfante la rebeldía.[13] Ricardo Rada era miembro del Consejo ejecutivo del UME e hizo cargo de la organización militar del Requeté encuadrando a más de 30.000 hombres.[14]

El 14 de junio Antonio Goicoechea de Renovación Española informa al líder fascista italiano Benito Mussolini sobre los preparativos del golpe en los que destacaba que una de las bazas de los conjurados era poder contar con la UME[15]

una vasta organización de carácter patriótico y nacionalista en el Ejército que ha sido formada, orientada políticamente en sentido antidemocrático y costeada por nosotros durante estos últimos años

Referencias[editar]

  1. González Calleja, Eduardo (2011). Contrarrevolucionarios. Radicalización violenta de las derechas durante la Segunda República. Madrid: Alianza Editorial. pp. 290–291. ISBN 978-84-206-6455-2. 
  2. González Calleja, Eduardo (2011). Ibid. p. 295. 
  3. Joaquín Arrarás, página 301
  4. González Calleja, Eduardo (2011). Contrarrevolucionarios. Radicalización violenta de las derechas durante la Segunda República. Madrid: Alianza Editorial. pp. 291–293. ISBN 978-84-206-6455-2. 
  5. González Calleja, Eduardo (2011). Contrarrevolucionarios. Radicalización violenta de las derechas durante la Segunda República. Madrid: Alianza Editorial. pp. 290–291. ISBN 978-84-206-6455-2. 
  6. González Calleja, Eduardo (2011). Ibid. p. 291. 
  7. Joaquín Arrarás, Historia de la Segunda República Española, Editora Nacional, Madrid, 1968. Tomo IV, página 301, nota pie de página.
  8. Gabriel Jackson, La Republica Española y la Guerra Civil, Barcelona 1979, página 206.
  9. César Vidal - La reforma militar de Azaña BREVE HISTORIA DE ESPAÑA PARA INMIGRANTES, NUEVOS ESPAÑOLES Y VÍCTIMAS DE LA LOGSE.
  10. González Calleja, Eduardo (2011). Ibid. pp. 340–341. 
  11. González Calleja, Eduardo (2011). Ibid. p. 341. «En realidad, la afiliación se decidía más por solidaridad de cuerpo y camaradería que por verdadera vocación subversiva, y sólo una pequeña minoría esta dispuesta a pasar de la reivindicación meramente corporativa a la decidida implicación en un complot antirrepublicano» 
  12. González Calleja, Eduardo (2011). Ibid. p. 341. 
  13. José del Castillo y Santiago Álvarez: Barcelona, objetivo cubierto, Editorial Timón, Barcelona, 1958
  14. Ricardo Rada Peral (Tercios Requetes la Guerra Civil Española)
  15. González Calleja, Eduardo (2011). Ibid. p. 355. 

Bibliografía[editar]

  • Ynfante, J; El Ejército de Franco y de Juan Carlos. Ruedo Ibérico. París. 1976
  • Julio Busquets. La Unión militar española,1933-1936.(La guerra civil española / coord. por Manuel Tuñón de Lara, Vol. 3, 1996 ISBN 84-413-0433-5