Turks fruit

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Turks fruit
Título Delicias turcas
Ficha técnica
Dirección
Producción Rob Houwer
Guion Gerard Soeteman (Novela: Jan Wolkers)
Música Rogier van Otterloo
Fotografía Jan de Bont
Protagonistas Rutger Hauer
Monique van de Ven
Tonny Huurdeman
Wim van den Brink
Hans Boskamp
Ver todos los créditos (IMDb)
Datos y cifras
País(es) Países Bajos
Año 1973
Género drama erótico
Duración 96 min
Ficha en IMDb

Turks fruit (Delicias turcas, su título en español) es una película holandesa de 1973, y el segundo largometraje nacional de Paul Verhoeven, protagonizado por Rutger Hauer en su debut en la gran pantalla y por la semidesconocida Monique van de Ven. El film está basado en la novela homónima de Jan Wolkers (1925-2007), publicada en 1969 y traducida al español por Diego Puls en 2009 (Libros del Zorzal, Buenos Aires).

La película fue considerada la mejor película holandesa del siglo en el Festival de Cine de los Países Bajos de 1999 y además fue nominada a los Premios Óscar como mejor película de habla no inglesa en 1973. Sigue siendo la producción más taquillera de la historia del cine holandés, y una de las películas que más ha dado de hablar en el momento de su estreno.

La película generó y sigue generando dos corrientes de opinión: quienes la tildan de obscena, pornográfica, absurda y sexista y quienes la consideran una obra maestra. A su favor se ha dicho que es una maravillosa historia de amor, una delirante sátira a la sociedad de su época y la cinta más auténtica sobre la revolución sexual de los '70.

Sinopsis[editar]

Rutger Hauer y Monique van de Ven (7 junio 1972)

La película transcurre en Ámsterdam y cuenta la historia de amor entre Erik (Rutger Hauer), un artista bohemio, y Olga (Monique van de Ven), una bella joven de familia burguesa. Erik conoce a Olga haciendo autoestop e inmediatamente se ve atraído por ella. Hacen el amor en el coche con una intensidad que roza lo cómico, sobre todo cuando el líquido del limpiaparabrisas sale a presión, simulando una eyaculación. Sin embargo, este va a ser uno de los pocos momentos en los que la pareja podrá dar rienda suelta a su pasión, ya que durante el resto de la película una serie de circunstancias irá truncando la relación entre ambos. La primera, poco después de ese primer "encuentro" en el coche sufren un accidente durante el viaje, y Erik le pierde la pista a Olga tras el accidente. Días después, Erik busca a Olga sin descanso y se encuentra con la madre de ésta. La madre de Olga es la represión personificada, una burguesa hipócrita que no quiere a Erik cerca de su hija por ser un artista bohemio.

Pese a la negación de la madre, la pareja decide casarse. Pero lo que parece el inicio de una próspera relación se ve truncada radicalmente. Erik demuestra su lado más egoísta, de modo que Olga se ve solo como un mero objeto para el sexo, sobre todo cuando éste vende un dibujo de ambos haciendo el amor. La relación entre ambos sufre altibajos hasta que finalmente Olga le pone los cuernos a Erik en una cena familiar en la que el propio Erik está presente. La cena parece un propósito familiar para que Olga engañe a Erik. Éste vomita encima de Olga y de su madre, hecho que representa el odio visceral que siente por ella. Tras esto, Erik, repleto de rabia, destroza todas sus obras al llegar a su estudio, pero no puede evitar echarse a llorar al ver a un retrato de Olga.

Olga se va a Estados Unidos con su nuevo novio, un empresario rico mucho mayor que ella. Erik comienza una nueva vida tratando de olvidar a Olga. Hace el amor con todas las mujeres que puede, pero sin lograr quitarse de la cabeza a ella. Pasan unos años y Erik se reencuentra con una Olga muy cambiada, muy distinta a la guapa joven que había conocido. Poco después del primer reencuentro, los médicos diagnostican a Olga un tumor cerebral. Erik cuida de Olga hasta que ésta muere a los pocos días, en una maravillosa secuencia final.

Estructura de "Delicias turcas"[editar]

Paul Verhoeven utiliza en esta película una forma de narración totalmente inédita hasta entonces. La película arranca in media res, con un sueño de Erik en el que asesina a Olga y a su amante. Después se ven secuencias de Erik haciendo el amor con varias mujeres, todas ellas incapaces de sustituir a Olga de su mente. Entonces, se retrocede seis años, hasta el principio de la historia, que sigue en su orden normal hasta que llega donde comenzó la película, y una vez ahí continúa con el reencuentro de Erik con Olga tras volver ésta de Estados Unidos.

Durante la película, y de forma totalmente brillante, se dan lugar "guiños" o "reflejos" de acontecimientos que les sucederán a los personajes durante el film. Por ejemplo, durante la luna de miel de la pareja en el piso de Erik, Olga se queda dormida en la cama con el pulgar en la boca mientras espera a que Erik salga del baño; la imagen de la chica totalmente desnuda se refleja, invertida, en el espejo que está apoyado en la pared, lo que evoca la escena en la que realizan a Olga un escáner cerebral, casi una hora de película más tarde. Cuando Olga deja a Erik, éste sufre un cambio emocional muy intenso, que se refleja en la preciosa escena en el vertedero en la que recoge a un pájaro herido y lo lleva a su casa a cuidarlo para después dejarlo de nuevo en libertad.

Comentario y análisis[editar]

El film representa un muestra totalmente brillante de lo que fue la revolución sexual de finales de los '60 y principios de los '70. Los desnudos frontales tanto masculinos y femeninos, coitos, vómitos...etc., que tienen lugar en la película, están totalmente justificados y dentro de contexto, así como la violencia en RoboCop o Starship Troopers, y la religión y el sexo en El Cuarto Hombre, por citar otras obras maestras de Verhoeven.

La película fue rodada en apenas 40 días. El estilo de rodaje fue totalmente improvisado, con ausencia de storyboard, lo que da vitalidad y frescura a la cinta y acentúa las ganas salvajes de vivir de los dos protagonistas. Se aprovechó al máximo la luz natural y las interprtetaciones se hicieron sin ensayos previos. La historia muestra una saludable alegría por todos los aspectos de la vida, sobre todo en las escenas de la pareja recién casada, que se acepta en cuerpo y alma y hacen que el amor supere cualquier pudor entre ellos. Esto se refleja en la escena en la que Erik no duda en tocar los excrementos de Olga para comprobar que no hay sangre en ellos, como ella decía, o cuando Erik clava una rosa en el trasero de Olga y asegura que de ella solo pueden salir cosas hermosas.

Pero los amantes rebosantes de vida están amenazados por la potente represión burguesa, representada claramente por la madre de Olga, y ahí reside uno de los aspectos importantes de la película. Los valores burgueses de represión e hipocresía de la madre son realmente el cáncer que afecta a Olga y convierten a ésta en una especie de copia de su madre, sobre todo cuando vuelve de Estados Unidos.

En 1995, el servicio de correo holandés emitió un sello con una foto de una escena de la película.

Véase también[editar]