Tuna

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Tuna de Medicina de Sevilla en Badajoz (2007).

Una Tuna es una hermandad de estudiantes universitarios que portan una combinación de vestimentas antiguas y que interpretan temas musicales del folclore hispano, entendido como ibérico, hispanoamericano y filipino, haciendo uso generalmente, de instrumentos de cuerda. Los orígenes de estas agrupaciones no están claramente determinados. Para algunos sus raíces se encuentran en los antiguos Sopistas y pícaros de antaño (siglos XV o XVI), para otros se encuentran en los propios continuadores de la tradición goliarda: Los estudiantes pobres (siglos XIII), que se valían de sus habilidades musicales para cubrirse sus estudios y sus necesidades. De carácter alegre y pícaro, las tunas nacieron en España y en el último siglo aparecieron tunas en diferentes partes de Europa e Hispanoamérica, debido al carácter viajero de estas agrupaciones.

Etimología[editar]

El origen de la palabra tuna viene de la palabra tunante que era una palabra despectiva referida a esos estudiantes nocheriegos que hacían ruido por las noches, que por uso derivó en "Tuna". Esta teoría se apoya en el carácter mendicante de los "sopistas", estudiantes, no necesariamente pobres, que tras dilapidar sus mesadas, sobrevivían a expensas de la "sopa boba", distribuida gratuitamente en ese tipo albergues, de modo que, (he aquí la conexión) debieron de llamarles ´´tunos´´.

Otros sostienen, con el apoyo de un "diccionario de autoridades" del siglo XVIII - de dudosa precisión – que la palabra deriva del español "atún", dada la similitud que existe, (según la opinión de los autores) entre la naturaleza migratoria de estos peces y el carácter ambulatorio de los Tunos. Según esta teoría, "Tunos" serían los trabajadores estacionales que se desplazaban hacia el sur de España buscando trabajo, siendo éste proporcionado por la temporada del atún del Mediterráneo. Estos trabajadores de temporada pudieron haber inspirado a los estudiantes a llevar una vida errante.

Otras teorías más ampliamente difundidas procuran situar el origen en el latín "tonare" (sonido), aunque esta evolución es contraria a la legislación de los cambios fonéticos del latín a las lenguas ibéricas. Sin embargo, existen otras teorías.

La Tuna, en sus albores, la constituía estudiantes que, debido a sus escasos recursos, tenían que cantar o tocar de lugar en lugar para poder ganarse la vida, o simplemente, para sustentarse durante el viaje de vuelta a sus casas cuando llegaban las vacaciones (en algunos casos). De ahí que esa actividad se designe con un verbo específico: "TUNAR", o "correr la tuna", que significa: llevar una vida viajera, vagabunda, tocando y cantando. Del verbo tunar se deriva el término "TUNA", por el cual se nombran estas agrupaciones y "tunos" a los miembros de éstas. El término tuna también se deriva de la expresión francesa Roi de Thunes (Rey de Túnez), un apelativo utilizado para designar a líderes de vagabundos.

Historia[editar]

Siendo una tradición íntimamente ligada a las universidades, las tunas mantienen vivas las costumbres heredadas de los estudiantes universitarios del siglo XIII. Alfonso X el Sabio se refirió a los tunos como juglares, en su Código de las Siete Partidas al escribir: "Esos escolares que troban y tañen instrumentos para haber mantenencia". Coetánea suya, también lo hizo la obra Razón de amor con los denuestos del agua y el vino, describiendo las cintas que aún penden sobre la capa del tuno: una por cada conquista amorosa, una por cada mujer.

Grabado de Le Monde Illustré sobre la estudiantina española en el carnaval de París de 1878.

El Arcipreste de Hita, en El Libro de buen amor, subraya su carácter mendicante.

... en el cortejo que sale a rescibir a Don Amor : la guitarra morisca, el corpudo alaut, la reciancha bandurria, el panderete (que) con sonajas de azófar faze dulce sonete.[1]

"Libro del Buen Amor", Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, Act 1232.

La tuna en sus orígenes aglutinaba a aquellos estudiantes que por su condición económica no podían costearse su estancia en la universidad, y trovaban por las fondas y mesones para conseguir algo de dinero y un plato de sopa con los que mantenerse. Por esta razón se les conocía como "sopistas", y se decía que vivían de la sopa boba.

Para tales menesteres portaban guitarras y bandurrias, y cantaban coplas populares. También se servían de sus habilidades musicales para enamorar a las doncellas que pretendían. Constancia de ello queda en la primera referencia escrita que hay sobre las tunas, que se encuentra en el archivo de la Universidad de Lérida, y en la que se prohíbe a los estudiantes hacer rondas nocturnas bajo pena de confiscarles los instrumentos.

No puede hablarse de tunos, hasta 1538, año en que los sopistas se acogieron a las viviendas benéficas que les ofrecía la Instrucción para bachilleres de pupilos. A partir de ese momento, comenzaron a cantar sin que en ello les fuera la supervivencia. Porque, entonces, los ya ex sopistas, en calidad de estudiantes veteranos, se hicieron servir como escuderos por los «bobos» o estudiantes nuevos, a los que supuestamente debían apoyar, según la norma, a cambio de legarles su gaya ciencia musical.

Lo cuenta el Guzmán de Alfarache, haciendo hincapié en el estatus de estudiante rico que así alcanzaron los otrora sopistas. Luego, en El Buscón de Francisco de Quevedo, se habla de las bromas que les aguantaban los estudiantes novatos, hasta cumplir el meritoriaje que les terminara equiparando a ellos...

El tuno mendicante casi desaparece de la escena española merced a la abolición del traje de estudiante en el año de 1835, y posteriormente a mediados de siglo durante la regencia de María Cristina, que permite la libre asociación, se crean asociaciones de músicos y artistas entre las que sobresalen las "estudiantinas", grupos musicales a la batuta de un director, con un formato de número musical que fue todo un éxito en la época, haciendo que estudiantinas como la "Figaro" trascendiera fronteras y continentes.

A imagen de estas estudiantinas, se recrean en las universidades españolas las primeras tunas como las vemos hoy, que evocan las otrora comparsas de estudiantes que con sotana y manteo raído recorrían ciudades y campos, pero ahora con el traje y formato musical de la estudiantina.

Controversia[editar]

Pese a la antigüedad de la institución o, quizá, debido a ella, la tuna despierta en la actualidad opiniones encontradas. Partidarios y detractores esgrimen distintos argumentos a favor y en contra de su existencia. Entre los argumentos de sus partidarios están que la tuna es una institución "simpática", un grupo cohesionado que defiende valores como la hermandad, la lealtad, la defensa de las tradiciones estudiantiles, que celebra la alegría de la juventud, la despreocupación estudiantil y el amor por la música y la sana diversión. Sus detractores sin embargo arguyen que se trata de una institución trasnochada, machista y que representa valores rancios y cuasi-medievales. Entre los jóvenes, sobre todo progres, se han popularizado gritos anti tuna como: "tuno vete al siglo XVII" o "tuno bueno, tuno muerto". Muchos de sus opositores son feroces en sus críticas. [2] También genera especial rechazo, incluso entre los propios tunos, la figura del "tuno viejo" que es aquel que, pese a haber dejado atrás ampliamente su etapa universitaria, continúa -en ocasiones por cuestiones puramente económicas- participando en la institución estudiantil.

Novatadas[editar]

Una de las costumbres que ha levantado más polémica es la costumbre dentro de las tunas de realizar novatadas.[3] Aunque con variaciones entre las distintas tunas, en general, los nuevos miembros de la tuna son considerados indignos de portar la beca hasta haber demostrado cierto grado de capacidad o pericia tanto musical como en los usos y forma de comportarse de los tunos veteranos. El periodo de tiempo que los novatos (también llamados "pardillos") deben pasar siéndolo varía, aunque suele rondar el año de duración. Durante ese tiempo son considerados inferiores, están al servicio de los veteranos y excluidos de "derechos", asimismo pueden ser objeto de novatadas aleatorias a capricho de cualquiera de los miembros más veteranos. Transcurrido ese periodo, los novatos que ameriten acceder al grado de veterano y portar la beca suelen pasar por un rito de paso en forma de festejo público en el que son sometidos a diversas "bromas" más o menos vejatorias y humillantes. A la finalización de éste, al nuevo miembro de pleno derecho de la tuna se le impone la beca distintiva que le acredita como tal. En algunas tunas el rito de paso se realiza como condición inicial para entrar en la tuna y acceder a la condición de novato. En otras, existen grados de "impericia": pardillo, novato, etc. hasta acceder al de veterano.

Indumentaria[editar]

Beca roja de la de la Tuna San Pablo CEU de Madrid.

Las tunas en la actualidad se suelen clasificar según la facultad universitaria a la que pertenecen sus miembros: así tendremos Tuna de Derecho, Tuna de Medicina, Tuna de Peritos, etcétera. En casos de universidades con menor antigüedad o tradición, suele haber una sola Tuna Universitaria, que englobe a estudiantes de varios estudios, e incluso en ciudades con varios "distritos universitarios", crean una Tuna de Distrito (también con estudiantes de varios estudios).

La indumentaria del tuno está compuesta de capa, jubón, camisa, calzas, abullonadas o cervantinas sobre éstas, zapatos o botas y finalmente la beca que es lo que identifica a cada tuna y varía su color de acuerdo a la facultad a la que pertenezca según la tradición española: rojo para Derecho, azul turquí para Ciencias, amarillo para Medicina, azul celeste para Filosofía y Letras, morado para Farmacia, naranja para Empresariales, etcétera. El color de la Beca dará el mismo color al interior de los "faroles" o parte interior del abullonado de los hombros del jubón.

  • El jubón es una chaqueta ceñida al busto, con un abullonado en los hombros , denominado "faroles" cuyo color coincide con el de la "beca". El jubón se cita documentalmente por vez primera en la Península Ibérica en 1377, y en el siglo XVI se generalizó su uso como prenda ligera.
  • La camisa generalmente de color blanco. Aparece bajo el jubón, las castellanas en lugar de botones emplean cordeles, aunque también las hay con encajes en los cuellos y puñetas de las mangas.
  • Como pantalones' se utilizan el greguesco o abullonado y el "castellano o cervantino". Los pantalones abullonados o gongorinos son cortos y anchos, y ceñidos a medio muslo, por la parte inferior. Los castellanos o cervantinos son calzones (similar a un pantalón corto)ceñidos bajo la rodilla por medio de una hebilla, usados sobre todo en los siglos XVI y XVII.
  • Las calzas, mallas o medias, son prendas que cubren el pie y la pierna hasta la cintura, usándose bajo los abullonados o greguescos. Con los pantalones abullonados se utilizan medias calzas, o simplemente medias, que cubren toda la pierna.
  • La beca es la banda de color que identifica a cada estudio, y se coloca sobre el pecho y los hombros, en forma de V (uve). Antiguamente indicaba que su portador estaba becado por su universidad, y como becario disponía de una ayuda que le hacía menos costosa su estancia en la misma. Los colores de la beca y el escudo que en ella figura bordado identifican la universidad y la escuela o facultad en la que estudia el tuno. La beca es entregada al tuno por sus compañeros cuando éstos consideran que ha alcanzado el grado suficiente de conocimientos musicales y veteranía suficiente para el desenvolvimiento en las diversas situaciones que en las actividades de la tuna se dan, y puede así representar correctamente a su tuna. El acto en el que se entrega la beca es llamado "bautizo".

Las becas tienen un largo suficiente para alcanzar (aproximadamente) desde la mitad superior de la espalda hasta que la punta de la uve se sitúe en el pecho. Las becas de las tunas de Valladolid son particularmente diferentes al resto, dado que son más largas (de forma que por la espalda se cruzan y llegan sus extremos hasta más abajo del cinturón del jubón) y tienen en uno de sus extremos un aro (quizá como recuerdo de un sombrero que se llevaba cosido a la beca). Hay algunas curiosidades: la Tuna Compostelana (no lleva beca, porta cosida en el jubón una Cruz de Santiago bordada) y la Tuna de Distrito de Granada (lleva al pecho el escudo de la Universidad de Granada), la conocida como Tuna de Peritos de Sevilla (o Tuna de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales) lleva un fajín blanco impuesto en honor a su anual acto de ofrenda a la Virgen de la Inmaculada Concepción (acto que forma parte de las fiestas tradicionales de Sevilla, en la noche del 7 al 8 de diciembre).

  • Otra prenda importante en la indumentaria del tuno o la tuna es la capa que es una prenda de vestir larga y suelta, sin mangas, abierta por delante, que se lleva sobre los vestidos. No es otra cosa que el manteo de los estudiantes antiguos, de origen eclesiástico. La capa, además de fiel protectora del tuno en sus noches de frío, representa dos de las condiciones fundamentales de los mismos: la de viajeros infatigables y la de galán. Sobre su capa se exhiben los escudos de las ciudades y países que ha recorrido en sus correrías. Muestra asimismo cintas multicolores bordadas con dedicatorias cariñosas por mujeres que demuestran así al tuno su afecto o su amor, las cuales ellas portaban en sus cabellos y se las entregaban durante las serenatas. Provengan de pretendientes, de una madre, o de las amigas, como reza la canción Tuna Compostelana: "cada cinta que adorna su capa guarda un trocito de corazón". Actualmente, las damas no portan cintas en sus cabellos, por ende llevar cintas en las capas deja de tener un respaldo histórico-cultural, sin embargo se sigue continuando con esa tradición.

Hay otra indumentaria de tuna propia de las tunas portuguesas. Llevan el traje de estudiante negro y la capa negra. En vez de cintas dejan que les rasguen la capa personas que son importantes para ellos. Se diferencian de las tunas españolas en que por lo general le dan más importancia a la música que a la fiesta.

Música[editar]

Los tunos se acompañan, para cantar, de los instrumentos tradicionales de la rondalla u orquesta española. Por un lado está la guitarra que se utiliza como acompañamiento armónico de la melodía. La melodía la crean las voces y los cantos, que se apoyan en la bandurria (primera voz) y el laúd español (segunda voz). El contrabajo se ha convertido en la actualidad en un instrumento habitual en muchas tunas, complementado armónicamente el conjunto de cuerdas. No nos podemos olvidar, sin embargo, de otro instrumento característico de la música estudiantil: la pandereta, así como también podemos encontrar al pandero y las castañuelas.

Además de los instrumentos básicos, sin los cuales no se podría crear música de tuna, utilizan muchos otros que le confieren una riqueza muy especial. Éstos han llegado gracias a la fusión con la cultura de muchos pueblos, y también muchas veces por los propios instrumentos regionales de las localidades de origen de la tuna. Entre los más destacados encontramos el timple canario, la bandola y el charango. También suelen usarse en las tunas de todo el mundo el cuatro venezolano, tres cubano, cuatro puertorriqueño y el acordeón para acrecentar la variedad sonora. En la actualidad también se han añadido instrumentos de viento tales como la quena y la flauta traversa. En conclusión la tuna recoge la cultura musical de cada país y/o región que visita y la adopta en su repertorio.

Las estudiantinas portuguesas suelen usar mandolina en vez de bandurria y laúd; también incluyen tradicionalmente el bandoneón.

La mayoría de las tunas y estudiantinas de México, adaptan dos instrumentos básicos del mariachi como son: la vihuela mexicana y el guitarrón, esto con el fin de enriquecer más aún las melodías. Cabe mencionar que algunas estudiantinas parroquiales, también utilizan el acordeón para armonizar la pieza musical. Incluso algunas tunas y estudiantinas de México hacen uso de violines cuando interpretan piezas de folclore mexicano como las canciones de mariachi o algunos sones y huapangos, sobre todo, las tunas y estudiantinas de los estados de Hidalgo y Veracruz.

Las albadas medievales y cantos escolares pobres constituyeron el primer repertorio del tuno. Después, su cancionero se ha enriquecido con temas populares españoles, así como pasodobles y vals, y folclore regional, como jotas, isas, malagueñas, etc. También, por su carácter viajero el Tuno ha engrosado su repertorio con canciones de todo el mundo en miles de idiomas, siempre para poder sorprender y alegrar cada fiesta en la que se encuentren.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]