Trastorno disfórico premenstrual

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Trastorno disfórico premenstrual
Clasificación y recursos externos
CIE-9 Controvertido: 311,[1] 625.4, o ninguno[2]
MedlinePlus 007193
eMedicine article/293257
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El trastorno disfórico premenstrual (TDPM) es un trastorno que se genera en las mujeres una o dos semanas antes del período menstrual; dicho trastorno está caracterizado por dos fases que se denominan fase folicular y fase luteínica. La fase folicular ocurre con el comienzo de la menstruación y termina con la ovulación, y la fase luteínica empieza con la ovulación y termina con el sangrado menstrual.

El TDPM afecta aproximadamente al 3% de las mujeres que mensualmente presentan la menstruación; .[cita requerida]

La relación entre TDPM y otros desórdenes psiquiátricos no es sencilla, puesto que, según algunos estudios, se ha comprobado que las mujeres que lo padecen tuvieron o tienen otro tipo de desorden. Esto se debe a que las mujeres que presentan o presentaron un desorden de humor tienen un desorden magnificado 1 o 2 semanas antes de la menstruación.

El trastorno disfórico premenstrual se presenta con mayor énfasis que el síndrome premenstrual (SPM), puesto que, además de una mayor depresión tanto física como psíquica, los síntomas son más severos; sin embargo, algunos estudios clínicos han señalado que los factores sociales, culturales, biológicos y psíquicos intervienen en la formación tanto del trastorno disfórico premenstrual como del síndrome premenstrual.

Etiología[editar]

La causa del TDPM se desconoce; sin embargo para saber los síntomas y consecuencias del TDPM es necesario realizar una historia clínica de la paciente, así como también una secuencia de exámenes físicos como por ejemplo el examen pélvico y la evaluación psiquiátrica para descartar otros posibles desordenes.

Otro criterio que debe tomarse en cuenta para una buena evaluación clínica del TDPM es que la paciente que sufre de esta enfermedad psicológica debe anotar los síntomas más frecuentes así como también los días y el momento en que esto ocurre para poder ayudar al médico a encontrar las causas y posibles tratamientos.

Cuadro clínico[editar]

Cuando se habla del trastorno disfórico premenstrual se habla de depresión mayor, puesto que es el síntoma que más se manifiesta en este desorden; no obstante, existen otros factores que influyen, como son:

  • Tensión
  • Irritabilidad extrema
  • Apetito excesivo
  • Fatiga
  • Pérdida del interés por las cosas
  • Sentimiento de tristeza
  • Pensamientos suicidas
  • Ataques de pánico
  • Ansiedad intensa
  • Dificultad para concentrarse
  • Falta de energía
  • Insomnio
  • Desesperación y angustia
  • Hipersensibilidad e hinchazón de las mamas
  • Cefaleas
  • Aumento de peso
  • Dolores musculares, articulares y abdominales
  • Trastornos en la personalidad

Diagnóstico[editar]

Un buen diagnóstico del TDPM es la auto evaluación, la mejor manera para que las pacientes se autoevalúen es que sean instruidas por médicos y/o charlas para que realicen anotaciones diarias de los síntomas que puedan persistir durante 2 ciclos menstruales para así descartar problemas severos que puedan afectar la salud de la paciente.

Tratamiento[editar]

Las mujeres que tienen el TDPM poseen una condición de difícil manejo emocional y al mismo tiempo un reto consigo mismas para que los síntomas no afecten el desarrollo cotidiano de su vida.

Es por esto que para que el tratamiento del TDPM sea efectivo el médico tratante debe hacer una serie de preguntas y una perfecta evaluación para lograr resultados deseados; además de ser tratadas con el especialista adecuado para evitar problemas más severos.

Por su parte, es importante buscar ayuda psicológica para que los resultados que se desee lograr sean más notorios y que sean tanto físicos como mentales, asimismo la autoayuda sirve de mucho en estos casos como practicar ejercicio 3 veces por semana como mínimo, un descanso adecuado y tener una dieta balanceada.

Además, la importancia de llevar un adecuado registro de los síntomas persistentes es fundamental para un adecuado tratamiento.

Los antidepresivos también resultan ser adecuados para el tratamiento de una paciente con Trastorno Disfórico Premenstrual, sin embargo, dichos antidepresivos no deben ser automedicados puesto que las consecuencias podrían llegar a ser mortales, lo ideal es que el médico tratante los recete de una manera adecuada.

Igualmente, las vitaminas y los suplementos nutricionales como el calcio y el magnesio pueden servir de gran ayuda para las mujeres con TDPM, así como también los calmantes como el ibuprofeno, las aspirinas y los diuréticos para contrarrestar los dolores musculares, de espalda, abdominales, de cabeza, cólicos menstruales, y los dolores de las mamas, la retención de líquido y el sobrepeso.

Referencias[editar]

  1. Halbreich U (diciembre 2004). «The diagnosis of premenstrual syndromes and premenstrual dysphoric disorder--clinical procedures and research perspectives» (en inglés). Gynecol. Endocrinol. 19 (6):  pp. 320–34. doi:10.1080/0951590400018215. PMID 15724807. 
  2. Endicott J, McLaughlin TP, Grudzinski AN (Diciembre 2003). «Comparison of managed care charges among patients treated with selective serotonin reuptake inhibitors for premenstrual dysphoric disorder» (en inglés). J Clin Psychiatry 64 (12):  pp. 1511–6. doi:10.4088/JCP.v64n1216. PMID 14728114.