Trasplante de órganos en la República Popular China

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Los trasplantes de órganos en China han tenido lugar desde los años 1960 y es uno de los programas más amplios de trasplantes en el mundo, con más de 13.000 trasplantes llevados a cabo en el año 2004.[2] China también participa en cirugías innovadoras de trasplante, tales como trasplantes de cara incluyendo los huesos.[3] El programa gubernamental de trasplantes atrajo la atención de medios internacionales en los años 1990 debido a preocupaciones éticas sobre el tráfico de los órganos extraídos de cadáveres de criminales ejecutados para ser utilizados en trasplantes. En 2006, hubo denuncias de sustracción de órganos de practicantes vivos del proscrito movimiento espiritual Falun Gong, las cuales concluyeron en la redacción de un controvertido informe compilado por el ex parlamentario canadiense David Kilgour y el abogado pro-derechos humanos David Matas.[4] Desde 2007, las autoridades chinas han propuesta leyes para detener el comercio internacional de órganos de prisiones y ha aumentado la donación voluntaria del público en general.

La extracción involuntaria de órganos es ilegal bajo la ley china; aunque, bajo una regulación de 1984, se hizo legal remover órganos de criminales ejecutados con el consentimiento previo del criminal o con el permiso de sus familiares. La creciente preocupación sobre los posibles abusos éticos derivados del consentimiento bajo coerción y la corrupción imperante llevó a grupos médicos y organizaciones pro-derechos humanos a condenar esta práctica desde la década de 1990.[5] Estas preocupaciones resurgieron en 2001, cuando The Washington Post informó que un médico chino solicitante de asilo manifestó haber participado en operaciones de extracción de órganos. En 2007, China emitió leyes que prohibían el tráfico de órganos,[6] mientras que la Asociación Médica China acordó que los órganos de los prisioneros no debían ser usados para trasplantes, excepto para miembros de su familia inmediata.[7]

En 2008, se estableció en Shanghái un sistema de registro de trasplantes hepáticos, junto con una propuesta a nivel nacional para incorporar información en los permisos de conducir para aquellos que desearan donar sus órganos.[8] A pesar de estas iniciativas, China Daily informó en agosto de 2009 que aproximadamente 65% de los órganos trasplantados todavía provenía de prisioneros ejecutados. Los presos condenados habían sido descrito como «no una fuente apropiada para trasplantes de órganos» por el viceministro de salud Huang Jiefu[9] y, en marzo de 2010, anunció la prueba del primer esquema de donación de órganos póstumo, gestionado en conjunto por la Sociedad de la Cruz Roja y el Ministerio de Salud de China, en diez regiones piloto. Si bien no se han revelado cifras exactas, las autoridades chinas no han negado la práctica de extraer los órganos de prisioneros ejecutados y han tomado medidas para abordar las preocupaciones internacionales con respecto a la dependencia del Estado de prisioneros ejecutados para la donación de órganos y al comercio ilegal de estos órganos que, en 2005, reconocieron había ocurrido; sin embargo, han negado constantemente las acusaciones de extirpación de órganos de practicantes vivos de Falun Gong.

Antecedentes[editar]

A nivel global, los estudios experimentales pioneros en la técnica quirúrgica de trasplante de órganos humanos fueron llevados a cabo a inicios de los años 1900 por el cirujano francés Alexis Carrel, mientras que trasplantes exitosos comenzaron a propagarse por todo el mundo después de la Segunda Guerra Mundial.[10] En China, los trasplantes de órganos se iniciaron en la década de 1960 y crecieron hasta un pico anual de más de 13.000 trasplantes en 2004.[2] A pesar de algunas muertes por infecciones y hepatitis, el programa de trasplantes ha sido exitoso en salvar muchas vidas.[11] Si bien el número de trasplantes cayó a menos de 11.000 anualmente para 2005, China todavía cuenta con uno de los programas de trasplantes más grandes del mundo,[5] [2] explora cirugías innovadoras, tales como el primer trasplante de cara realizado en el mundo que incluyó huesos;[3] sin embargo, la donación de órganos ha encontrado resistencia dado que la donación involuntaria es ilegal bajo la ley china[12] y va contra la tradición y cultura de China, que concede vida simbólica afirmando importancia al riñón y al corazón.[13] [14] China no es el único país en encontrar dificultades en la donación de órganos, ya que en la mayoría de países, la demanda supera a la oferta. La escasez de órganos a nivel mundial ha alentado en algunos países —como es el caso de India— a traficar órganos.[11] [15] Informes de órganos extraídos de prisioneros ejecutados en China para comercializarlos internacionalmente han estado circulando desde mediados de los años 1980, cuando un reglamento de 1984 convirtió en legal la extracción de órganos de criminales convictos con el consentimiento de la familia o si el cadáver no era reclamado.[16] El desarrollo de una droga, la ciclosporina A, hizo que los trasplantes fueran una opción más viable para los pacientes.[17]

Referencias[editar]

  1. Government policy and organ transplantation in China The Lancet. Consultado el 24 de septiembre de 2010
  2. a b c "Health-System-Reform-in-China" The Lancet, 20 de octubre de 2008. Consultado el 24 de septiembre de 2010
  3. a b «Military hospital in China conducts world-first face transplants» (en inglés). The Telegraph (28 de noviembre de 2008). Consultado el 24 de septiembre de 2010.
  4. Matas, David y Kilgour, David (2007). Revised Report into Allegations of Organ Harvesting of Falun Gong Practitioners in China
  5. a b «TTS' policy on Interactions with China». Doctors Against Forced Organ Harvesting. Consultado el 24 de mayo de 2010.
  6. «New system to boost number of organ donors». China Daily. Consultado el 21 de mayo de 2010.
  7. Nota de prensa, "Chinese Medical Association Reaches Agreement With World Medical Association Against Transplantation Of Prisioners's (sic) Organs", Medical News Today, 7 de octubre de 2007. Consultado el 24 de septiembre de 2010
  8. «Shanghái». www.shanghai.gov.cn. Consultado el 25 de septiembre de 2010.
  9. «China admits death row organ use». BBC News. 26 de agosto de 2009. Consultado el 24 de septiembre de 2010. 
  10. Organización Mundial de la Salud (1991). Human Organ Transplantation - A Report on Developments Under the Auspices of WHO (1987-1991), Ginebra, pág. 7.
  11. a b «The Bellagio Task Force Report on Transplantation, Bodily Integrity, and the International Traffic in Organs». www.icrc.org. Consultado el 14 de junio de 2010.
  12. «China fury at organ snatching 'lies'». BBC News. 28 de junio de 2001. Consultado el 21 de mayo de 2010. 
  13. Treasure, Tom (2007). «The Falun Gong, organ transplantation, the holocaust and ourselves». Journal of the Royal Society of Medicine 100:  pp. 119–121. https://www.dafoh.org/Article_by_Dr.php. Consultado el 29 de septiembre de 2010. 
  14. David N. Weisstub, Guillermo Díaz Pintos, Autonomy and Human Rights in Health Care: An International Perspective. Springer. 2007. p. 238. ISBN 1402058403. Consultado el 21 de mayo de 2010. 
  15. Reddy KC. En: Land W, Dossetor JB, eds. (1990). Organ Replacement Therapy: Ethics, Justice, Commerce. New York: Springer-Verlag, p 173, ISBN 3-540-53687-6
  16. Jane Macartney, "China to 'tidy up' trade in executed prisoners' organs", The Times, 3 de diciembre de 2005
  17. «Japan's rich buy organs from executed Chinese prisoners». The Independent. Consultado el 21 de mayo de 2010.