Tragedia del Estadio Nacional del Perú
La Tragedia del Estadio Nacional del Perú fue el suceso ocurrido el 24 de mayo de 1964 en el Estadio Nacional de Lima, Perú, y que provocó la muerte de 328 personas. Es considerada como la mayor tragedia en un estadio de fútbol de todos los tiempos.
Detalles [editar]
El 24 de mayo de 1964 se enfrentaban Perú y Argentina. Esta era la final clasificatoria para las Olimpiadas de Tokio. Aquel día se jugó en un Estadio Nacional repleto, la asistencia oficial fue de 47.197 espectadores. El seleccionado de Argentina ganaba uno a cero; cuando faltaban dos minutos para el final del partido, Perú marcó el empate a uno, sin embargo el árbitro anuló el gol del empate. Decisión que no dejó a todos contentos y un aficionado salto al campo para agredir al árbitro, tras lo cual los policías soltaron a los perros que se abalanzaron sobre el aficionado que había saltado al campo, esta imagen provocó un ataque de histeria colectiva y la gente de ambas nacionalidades que hasta hacia unos segundos se comportaban como amigos y estaban sentados unos al lado de otros tranquilamente, empezaron a pelearse unos contra otros. La policía desbordada por la batalla campal que se había formado en las tribunas intento sin éxito parar la batalla y solucionó la situación arrojando gas lacrimógeno, ello provocó la estampida de cientos de personas tratando de huir del estadio, a esta situación tampoco ayudo que las puertas de la tribuna norte del estadio estuvieran cerradas imposibilitando la salida de la gente. Se supo que las puertas fueron cerradas por la policía en su intento de que los espectadores se calmaran y regresaran a sus asientos. Esta tragedia se saldo con un total de 328 muertos, entre los que se contaron varios niños y ancianos.
Consecuencias del Incidente [editar]
Ese mismo día asistió al estadio, se desbordó y exhibió un comportamiento vandálico, cientos de personas que lograron salir del estadio ilesas se enfurecieron y empezaron a saquear comercios y a vandalizar viviendas y restaurantes, así mismo fueron asesinados a golpes dos policías en las cercanías del estadio, a quienes culparon de la horrible situación que se produjo, también atacaron a varios autos de patrulla hiriendo a sus ocupantes, ese día hubo cientos de detenidos. A raíz de este incidente, se tuvo que reducir la capacidad del coloso de 48.000 a 45.000 espectadores. La ausencia de un adecuado sistema de evacuación y un sistema de emergencia acorde con la capacidad humana del estadio en aquellos años ocasionó estas dolorosas pérdidas. Cabe indicar que algunas de las puertas de emergencia estaban abiertas el día del incidente, pero increíblemente fueron cerradas por la policía en su intento de calmar a los espectadores.