Tracia
De Wikipedia, la enciclopedia libre
Tracia (en búlgaro Тракия, en griego θράκη ) es una región del sureste de Europa, en la península de los Balcanes, al norte del Mar Egeo, enclavada en Bulgaria, Grecia y la Turquía europea.
En su época, esta región histórica se extendía desde Macedonia hasta el Mar Negro y desde el mar Egeo hasta el Danubio. Ocupa la punta del sudeste de la Península Balcánica y comprende el Nordeste de Grecia, el sur de Bulgaria, y la zona europea de Turquía. Sus límites han variado en diferentes períodos. Las montañas Ródope separan la Tracia griega de la búlgara y el río Maritsa separa la Tracia turca de la griega.
Las ciudades principales de la zona son Estambul, Gallípoli, Edirne (antes Adrianópolis) y Tekirdag, todas ellas en Turquía. En la zona griega se distinguen Komótini, Janto y Alexandrópolis como las ciudades más grandes. La región de Tracia es esencialmente agrícola. Allí se produce tabaco, arroz, trigo, algodón, seda, aceite de oliva y frutas.
Contenido |
[editar] Historia
[editar] Mitología griega
Fue el escenario de uno de los doce trabajos de Hércules, el de las yeguas de Diomedes, en el cuál Hércules debía de traerle a su primo Euristeo las yeguas carnívoras del rey Diomedes.
Un rey mítico de Tracia, Tereo, es el arquetipo del violador y el marido cruel en una leyenda popularizada, sobre todo, a través de la versión presentada por Ovidio en Las metamorfosis. Tereo desencadenó la furia y venganza de su esposa Procne, tras violar a su hermana Filomela (o Filomena). Los reyes aseguraban que descendían de Hermes, y el culto a Orfeo era muy importante. Introdujeron en la corriente cultural helena una de las ideas más relevantes de la historia: la que decía que los humanos tenemos alma, y que ésta es eterna, como algo aparte del cuerpo, y les despertó anhelos de inmortalidad. Por eso fueron tan ostentosos en los entierros, mausoleos, y tesoros que acompañaban al difunto. Sus dioses eran pelirrojos y de ojos azules.
[editar] Historia antigua
Los habitantes pueden ser originarios de varios lugares, sin saberse con certeza. Algunos de los posibles lugares son las islas del Egeo (basta nombrar la isla de Samotracia), y las estepas norte del Danubio. Aunque los griegos les llamaran bárbaros, tenian una cultura muy refinada, como demuestran los tesoros Rogozen, Vulchitrun o Letnitsa, entre otros. Los giegos tuvieron muchas relaciones comerciales con ellos, gracias a sus minas, las rosas, el vino, o el castóreo. Esta zona estuvo, en la antigüedad, habitada por numerosas tribus guerreras de tracios que, a diferencia de los macedonios, nunca absorbieron la cultura griega, y formaban pequeños reinos por separado. Debido a su naturaleza guerrera, los griegos los consideraron bárbaros y los sometieron hacia el 600 a. C., y los utilizaron en la explotación de las minas de oro y plata del lugar. Eran a menudo reclutados como mercenaarios, por su gran eficacia, y porque había muchos. Tenian una gran riqueza, debido a los altos impuestos que imponian los reyes sobre los productos mineros, principal fuente de recursos de los tracios. Aunque formaban un territorio con costumbres, religión y costumbres cmunes, no estaban del todo cohesionados. El pueblo más fuerte y duradero dentro de los tracios fue el de los odrisios, con Teres, su rey, como unificador de Tracia. Uno de los personajes má famosos de esta región es el gladiador Espartaco. Tenian costumbres raras a ojos griegos, como que lloraban cuando nacía un niño, por todo lo que tendría que sufrir, y que hacían bromas y reían cuando enterraban a alguien, porque éste no volvería a sufrir, y se dirigiría a una vida feliz y eterna, sin los dolores de la Tierra. Fueron también los primeros en crear el primer oro trabajado de el mundo, en Varna, en el 4500 a.C. Eran rubios, altos, y de ojos azules, segun relatan numerosas fuentes.
Desde el 512 a. C. hasta el 479 a. C., los tracios fueron dominados por los persas. Sin embargo, hacia el 431 a. C., Tracia fue unida en un reino por el cacique Sitalces, quien colaboró con Atenas en la Guerra del Peloponeso. A su muerte, en el 428 a. C., el reino se dividió nuevamente.
Tracia fue anexionada al Imperio Romano en el año 46, por el Emperador Claudio. En esta época, las ciudades principales de Tracia eran Sardica (hoy Sofia), Philippopolis (hoy Plovdiv) y Adrianopolis (hoy Edirne). Durante el gobierno romano la zona fue ampliamente beneficiada, pero desde las invasiones bárbaras del siglo III hasta los tiempos modernos, esta zona fue a menudo campo de batalla de diversas disputas.
[editar] Tracia en la Edad Media
Durante el siglo VII, la parte norte de Tracia pasó a manos búlgaras y la parte sur al Imperio Bizantino, pero durante el siglo XIII toda la región formó parte del Segundo Imperio Búlgaro, después de un breve período en manos del Imperio Latino de Constantinopla.
En 1361, los turcos otomanos conquistaron Adrianópolis (Edirne), y en 1453, después de la caída de Constantinopla, toda Tracia cayó en manos turcas.
[editar] Historia moderna
En 1878, el norte de Tracia fue anexado por la provincia de Rumelia del Este, entidad búlgara autónoma perteneciente al Imperio Otomano. Pero en 1885 Bulgaria, que se había independizado en 1878, se anexó la provincia de Rumelia, conociéndose desde entonces como Tracia solo a su parte sur, que aún seguía en manos turcas.
Después de la primera Guerra Balcánica (1912-1913), Turquía traspasa el resto de Tracia Occidental y parte de Tracia Oriental a Bulgaria, incluyendo Adrianople (Edirne). Pero luego de la segunda Guerra Balcánica (1913) Bulgaria dejó en manos turcas toda Tracia al este del río Maritsa.
Después de la Primera Guerra Mundial, y tras la Conferencia de Paz celebrada en París, Grecia recibió de Bulgaria la Tracia Occidental (Tratado de Neuilly, 1919) y de Turquía (Tratado de Sèvres, 1920) la Tracia Oriental y la mayoría de las islas del mar Egeo, excepto la zona de los Estrechos (Bósforo y Dardanelos) y Constantinopla (Estambul). Pero los griegos debieron librar duras luchas contra la población y el ejército turco para ocupar el lugar.
El tratado de Sèvres fue reemplazado en 1923 por el Tratado de Lausana, que repuso a Turquía toda la zona de Tracia al este del río Maritsa.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Bulgaria ocupo la parte griega de Tracia (1941-1944), pero al finalizar la contienda, se repusieron las fronteras greco-búlgaras de 1919 y greco-turcas de 1923.
[editar] Véase también
[editar] Enlaces externos
- Arqueólogos búlgaros encuentran la tumba del rey tracio Orfeo (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión)
- Tesoros tracios (en inglés) National Geographic Historia Número 49 (revista)

