Tracción delantera

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Motor delantero transversal / tracción delantera.

Cuando la transmisión de la fuerza motriz se realiza sobre el eje delantero se denomina "tracción".

La tracción delantera es el sistema en el que el par motor se transmite sólo a las ruedas delanteras. Es el mismo eje en el que se suele encontrar la dirección del vehículo. Los vehículos de tracción delantera incorporan la mayoría el diferencial en la estructura de la caja de cambios.

Historia[editar]

Cord 810 con tracción delantera

La tracción delantera en los vehículos automóviles apareció relativamente tarde, el primer coche con tracción delantera de producción masiva fue el DKW F1 en 1931,[1] y uno de los más famosos vehículos con este tipo de sistema fue el Cord L-29 , vehículo de gran lujo americano. Pero sin duda el que hizo época fue el Citroën Traction Avant de 1934 en adelante. Aunque eran de sobra conocidas sus ventajas en cuanto a espacio libre bajo el suelo, y simplificación del eje trasero que tradicionalmente había sido propulsor, hasta que no se desarrolló la junta homocinética no tuvo su aceptación plena este sistema. El verdadero impulso se lo dio en 1959 la aparición del motor transversal, en el «Mini» que liberó un espacio considerable en el habitáculo y abarató sobremanera los costes de fabricación al prescindir del grupo cónico. Desde entonces todos los vehículos hasta un cierto nivel de tamaño y precio llevan este sistema.

Otros automóviles que utilizaron el diseño de tracción delantera incluyen el 1948 Citroën 2CV, 1949 Saab 92, el Auto Union 1000 en 1958 hasta que la producción se pasara a la nueva gama Audi, que hizo su primera aparición en público en el verano de 1965 con el Audi F103. En 1969 el Fiat 128 entre otros. En la década de 1980, las ventajas de la tracción y mejor utilización del espacio, tanto para pasajeros como en el maletero, han hecho que muchos vehículos compactos y de tamaño mediano lo adoptaran.

Ventajas e inconvenientes de la tracción delantera[editar]

Ventajas[editar]

Liberación de espacio constructivo en el capó, que puede hacerse más corto en beneficio del habitáculo (sólo motores transversales). Aumento de espacio en el habitáculo. Reducción del peso al vehículo. Con un cálculo acertado de la geometría de las suspensiones y la dirección, mayor control en curva (subvirador). Mejor control sobre situaciones adversas (lluvia,gravilla) Un vehículo de tracción delantera puede ser tan eficaz como un tracción trasera, y con los actuales sistemas de ayudas a la conducción, hoy en día ambos son igual de seguros.[2]

Inconvenientes[editar]

A partir de una cierta potencia, difícil transmisión al suelo (agarre) del par motor en aceleraciones fuertes, por el reparto momentáneo de pesos en esas condiciones. Por ello la solución ideal para transmitir la máxima tracción a las ruedas sigue siendo la tracción total, debido a que hay un reparto de potencia en las 4 ruedas.

Requiere un mantenimiento más riguroso que los de propulsión trasera debido a que las ruedas delanteras también llevan la dirección.

Estos coches tienen como principal ventaja que las ruedas tractoras se únen a la dirección estando siempre orientadas en la dirección del vehículo por lo que serán más fáciles de controlar en condiciones normales que los de propulsión trasera (RWD), en competiciones de agarre (grip). Sin embargo, los propulsión trasera son imprescindibles para competenciones de derrapadas. La inmensa mayoría de los coches de gama baja y media poseen tracción delantera. La mayoría de los de gama alta poseen propulsión trasera o total. [3]

Todas estas consideraciones no pueden obviar el reparto de pesos del vehículo, es decir la posición de su centro de gravedad con respecto a las ruedas. En este sentido la configuración óptima la produce la propulsión trasera con el motor por delante del eje trasero, lo que se denomina «motor central». Es la configuración de los vehículos de competición en circuito (F1, etc) y los deportivos de gama alta.

El capó abierto de este antiguo Mini muestra el motor montado transversalmente que impulsa las ruedas delanteras.

Configuraciones de vehículos con tracción delantera[editar]

Hay tres modalidades diferentes de esta configuración básica, en función de la ubicación del motor, que es el componente más pesado del tren motriz.

Volkswagen Scirocco Mark I con motor delantero transversal y tracción delantera debutó en el 1974.

Motor delantero transversal / Tracción delantera[editar]

Motor delantero longitudinal / Tracción delantera[editar]

Este Saab 93 muestra el motor montado longitudinalmente en la parte frontal del vehículo.
En el Citroën Traction Avant, el tren motriz delantero central mejora la distribución de pesos, rebaja la altura del coche y por tanto el centro de gravedad por la cual aumenta la estabilidad.

En los coches con tracción delantera, pero con el motor en posición longitudinal, la mayoría de las veces, la parte más trasera del motor se encuentra por delante del eje delantero, ubicando el motor en la parte frontal del automóvil.

Motor delantero longitudinal central / Tracción delantera[editar]

Algunos fabricantes, como Saab, Citroën o Renault han colocado a veces sus motores al contrario del «motor delantero longitudinal frontal», con el primer cilindro montado próximo a la pared del habitáculo del coche. Uno de los modelos más famosos con esta disposición es el Citroën Traction Avant. Hoy en día, esta disposición se encuentra en desuso.

Véase también[editar]

Referencias[editar]