Torta curicana

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La torta curicana es uno de los pasteles típicos y representativos de Chile, particularmente de la ciudad de Curicó.

Se elaboran en diversos tamaños y sabores, como, alcayota, manjar, almendras, nuez, manjar con naranja y almendra con nuez. Su auge se explican por la distancia y tiempo que tomaba el tren desde Santiago al sur siendo la ciudad de Curicó la apropiada para tomar un tentempié.

Historia[editar]

En el año 1877, al inaugurarse el tramo ferroviario de Santiago hacia el sur de Chile, en la estación, doña Cristobalina Montero inició la venta de tortas y pasteles, una de ellas bautizada como torta curicana. Fue en el año 1870, cuando Doña Cristobalina Montero comienza con la producción de tortas y pasteles tradicionales chilenos.

En 1877 se inaugura el nuevo tramo del ferrocarril desde Curicó al sur, y aparecen las primeras palomitas comercializando los productos de Doña Cristobalina Montero.

En 1891 se abren los registros del comercio en Chile, y se registra la empresa como Cristobalina Montero y Cia Ltda.

Cuando transcurría 1906, la fábrica se traslada desde calle Villota a la calle Arturo Prat bajo el número 659, lugar donde se encuentra hasta hoy.

En el año 1922, Doña Cristobalina Montero fallece, quedando la empresa en manos de su hijo Héctor Gálvez.

Durante la depresión de los años 30, la empresa logró mantenerse gracias al esfuerzo de Doña Ortensia Rubio esposa de Don Héctor Gálvez, quien subía al tren y hacía el recorrido desde Rancagua hasta Chillán ofreciendo la línea de productos Montero. Es Doña Ortencia Rubio, quien reflota la empresa, y desde la década del 40 hasta la construcción de la carretera 5 sur, continúa con la venta de productos Montero en las Estación de Ferrocarriles.

Tras el fallecimiento de Doña Ortensia Rubio, la fábrica queda en manos de sus cuatro hijos. Es Doña María Inés Gálvez, hija de Doña Ortensia Rubio y Don Héctor Gálvez, quien sigue adelante con el negocio, e impulsa la venta de productos en la carretera 5 sur.

En el año 1950 la empresa incorpora nuevas líneas de productos y comienza la fabricación y venta de galletas, confites, bombones, mazapanes, helados, fruta confitada y adornos de torta, todos ellos realizados con recetas celosamente guardadas de generación en generación.

Por allá por el año 1954, Doña María Inés Gálvez contrae matrimonio con don Edmundo Asenjo Broquin quienes se hacen cargo de la empresa.

Con la muerte de Doña María Inés Gálvez en el año 1985, pierde la empresa a quien fuera el pilar fundamental durante las últimas décadas. Años después fallece su esposo Edmundo y el negocio continua a cargo de sus 5 hijos, María Isabel, María Luz, Edmundo, Juan Pablo y Juan Carlos Asenjo.

En 1995 la empresa ingresa al libro de Record Guinness por fabricar la torta más grande del mundo con 10 metros de diámetro, 50 centímetros de alto y un peso de 23.000 kilos.

En 2002 la empresa sufre una crisis que obliga a la familia a cargo, vender parte importante de sus activos a un holding del sector, el que se encarga de matener la Tradición hasta hoy.

Exportación[editar]

Durante el 10 de abril de 2008 en la ciudad de Seúl, inició la "semana de Chile en Asia", teniendo como objetivo colocar en el mercado, productos agropecuarios, cosméticos, forestales, pesqueros, medioambiente, vitivinícola, entre otros. La muestra se inauguró con la "semana gastronómica" sirviendo entre otros platillos, la torta curicana con salsa de lúcuma.[1]

Curiosidades[editar]

En el año 1995, la pastelería Tortas curicanas Montero, entró al Record Guinness, al elaborar la torta más grande del mundo. El postre midió 10 metros de diámetro, 50 centímetros de alto y un peso de 23.000 kilos.[2]

Referencias[editar]

  1. Semana de Chile en Asia se inició en Corea. Chile Asia Pacífico, 11 de abril de 2008.
  2. Historia. Confitería y pastelería chilena, Tortas curicanas Montero.