Tormenta geomagnética

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Partículas solares interactuando con la magnetosfera terrestre.

Una tormenta geomagnética es una perturbación temporal de la magnetosfera terrestre. Asociada a una eyección de masa coronal (CME), un agujero en la corona o una llamarada solar, es una onda de choque de viento solar que llega entre 24 y 36 horas después del suceso. Esto solamente ocurre si la onda de choque viaja hacia la Tierra. La presión del viento solar sobre la magnetosfera aumentará o disminuirá en función de la actividad solar. La presión del viento solar modifica las corrientes eléctricas en la ionosfera. Las tormentas magnéticas duran de 24 a 48 horas, aunque pueden prolongarse varios días.

Etapas[editar]

Etapas de una tormenta solar, siendo A la Erupción solar, B la Tormenta de radiación y C la CME. Leyenda numérica: CUADRO A: 1-Sol, 2-la Tierra, 3-atmósfera terrestre, 4-satélites; CUADRO B: 5-atmósfera después de la Erupción solar; CUADRO C: (sin leyenda numérica).

Efectos sobre la salud[editar]

Los efectos de la actividad geomagnética sobre los sistemas vivos, y en especial sobre la salud humana, es un campo cuyo conocimiento está aún escasamente desarrollado.

Actividad geomagnética y accidentes cerebro-vasculares[editar]

Un estudio reciente basado en una colaboración internacional (Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido, Francia y Suecia) ha estudiado la relación entre la actividad geomagnética y la incidencia de accidentes cerebro-vasculares (ictus).[1] Los investigadores compararon los datos sobre accidentes cerebro-vasculares con la información de una base de datos internacional sobre la actividad geomagnética durante más de 23 años. Se utilizó un diseño de casos cruzados en el que cada paciente se usa como su propio control antes de que producirse el accidente cerebro-vascular. Esto tiene la ventaja de eliminar muchos factores de riesgo de confusión. Los resultados mostraron que el riesgo máximo para el accidente cerebro-vascular se produjo una semana después de una tormenta geomagnética. En total se halló un aumento del 19% en el riesgo relativo de ictus una semana después de una tormenta geomagnética. Estos datos deben tomarse con gran precaución y deberán ser contrastados con otras investigaciones.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]