Topaipí

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Topaipí
Municipio de Colombia
Bandera de Topaipí
Bandera
Escudo de Topaipí
Escudo
Topaipí
Topaipí
Topaipí
Localización de Topaipí en Colombia
Ubicación de Topaipí en Cundinamarca
Ubicación de Topaipí en Cundinamarca
País Flag of Colombia.svg Colombia
• Departamento Flag of Cundinamarca.svg Cundinamarca
• Región Andina
• Provincia Rionegro
Ubicación 5°20′10″N 74°18′11″O / 5.3361111111111, -74.303055555556Coordenadas: 5°20′10″N 74°18′11″O / 5.3361111111111, -74.303055555556
• Altitud 1.323 msnm
• Distancia 141 km a Bogotá
Superficie 150 km²
Fundación En 1617 fecha sin fijar por acuerdo
Población 7.992 hab.
Gentilicio Topaipicense
Alcalde Alejandro Linares Camberos
Sitio web http://www.topaipi-cundinamarca.gov.co
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Topaipi es un municipio de Cundinamarca (Colombia), ubicado en la Provincia de Rionegro.

Se encuentra a 141km al norte de Bogotá.

Ubicado en el centro del país y sobre la cordillera oriental de los Andes colombianos.

Generalidades[editar]

  • Nit: 800072715-8
  • Código DANE: 25885
  • Año de Creación: 1599, según registro grabado sobre una campana.
  • Colonizadores: Pedro del Acebo y Sotelo/Lorenzo Sotelo/ familia Bolaños
  • Año de Fundación: 1806
  • Creación como Municipio: Mayo 03 de 1927
  • Fecha de inauguración del Municipio: Julio 02 de 1927
  • Altitud: 1.323 m.s.n.m.
  • Temperatura: entre 18ºC y 21ºC
  • Distancia de Bogotá: 141 Km
  • Extensión: 150.04 Km2
  • Habitantes: 7.992
  • Días de mercado: jueves y domingos

Explicación de los Símbolos de Topaipí: http://www.freewebs.com/miqueridotopaipi/simbolos.htm

Actividad Económica[editar]

  • Oferta de Productos:

Yuca, Plátano, Caña de Azúcar, Panela, Chontaduro o Cachipay, Maíz, Orquídeas, Quesos, Vino de Naranja, Naranja, Limones, Mandarinas, Guayaba, Guamas, Ganadería y Porcicultura, Gallinas y huevos, Madera y Guadua, Mineral de Hierro, Café, Cacao, Orquídeas, Heliconias, Madera, Guadua y Pápata.

  • Demanda de Productos:

Prendas de vestir para clima medio, Víveres en general, Insumos veterinarios y agrícolas, Misceláneos y papelería, Servicios médicos y medicinas.

Transporte desde Bogotá[editar]

Terminal de transportes, Modulo 3, Flota Rionegro y Expreso Gómez Villa con 4 frecuencias al día tanto de ida como de regreso. Desde Bogotá saliendo por la autopista norte vía Chía y Zipaquirá de allí por la vía a Pacho Cundinamarca, luego se toma la vía hacia El Peñón Cundinamarca y de allí directo a Topaipí. Tiempo estimado del viaje por carretera por esta vía: 5 horas.

Toponimia[editar]

Topaipí: "tierra ardiente", era el Cacique y Capitán de los Tapases o Colimas, Cacique Guerrero.

"El Cacique Topaipí había contraído matrimonio con la diosa Lumbre, ceremonia que tuvo lugar en el río Murca, de esta unión nacieron Ibama y Quípama, princesas cual belleza superaban la magnitud de las estrellas del cielo. Ellas fueron ejecutadas a manos de los españoles en época de la colonia, por no querer divulgar el lugar donde se hallaban las riquezas de su padre y las minas de esmeraldas" Mitos y leyendas de Topaipí.

Historia[editar]

Topaipí fue una aldea ancestral habitada por los Colimas, sus antiguos pobladores se llamaban a sí mismos Tapaces cuyo significado según Acosta Ortegón es "tierra ardiente". Los Tapaces al Sol lo llamaban padre, a la Luna madre y al espìritu que dio inicio al mundo lo llamaban Are. Los estudios mencionan que bajaron por la ribera derecha del Río Magdalena y poblaron montañas y valles junto con los muzos. La frontera entre muzos y colimas iniciaba en el alto Chaquira y terminaba en el alto de Carancha.

Los cronistas refieren que Los Tapaces decían que el nombre de Colimas le fue asignado por los Muiscas y significa "Guerreros crueles". Los Muzos, Colimas y Panches, pertenecían a la familia Karib. Las investigaciones sobre migraciones karib mencionan que seguían las cuencas de los ríos. Las evidencias materiales de sus asentamientos se remontan al siglo XII (año 1.160).

En la conquista, Los pobladores nativos de la zona son referidos como "las belicosas tribus del país de Muuzuua" que presentaron denodada resistencia y se hizo necesario realizar varias y fallidas expediciones en las que muchos españoles fueron derrotados y otros muertos por las mortales flechas de muzos y colimas.

Dominado finalmente el territorio, los hispanos efectuaron los repartimientos de indios y de tierras y el repartimiento de La Palma y la Provincia de los Colimas, fueron adjudicado en el año de 1568 mediante Acta del 10 de enero firmada por el presidente Andrés Díaz Venero de Leyva, al conquistador Pedro del Acebo Sotelo secretario de Quezada y quien antes había disfrutado de la encomienda de Suesca. Sotelo contrajo matrimonio con Ana Núñez y de sus hijos María se casó con Jácome Lugo Albarracín hijo del conquistador Juan de Albarracín y su hijo mayor Lorenzo Sotelo, sucedió en el título de encomendero de La Palma y Los Colimas.

El territorio de Topaipí integró el Cantón de La Palma, el Departamento de Guaduas y actualmente como municipio integra la provincia de Ríonegro en el Departamento de Cundinamarca. Conmemora fecha de Fundación el 2 de Febrero.

Información extraída de la Historiadora: Ruth Bohórquez, Miembro de la Academia de Historia de Cundinamarca. 1.er.Puesto Premio de Poesía Alcaldía Chapinero 2009, con "Meditaciones". Publicaciones, libros: Sopo. Historia, mitos y Muiscas. Periódico El Hablador, artículos: Personajes de la Historia. Tras las huellas de Nariño. Personajes de la Literatura. Proyectos terminados para editar: Sopó en La Independencia. La Gesta de Independencia. La Historia de un Florero.

  • Más información sobre la historia de Topaipí

Investigación y recolección de informes: Mayerli Triana y Nicolás Hernández

Primitivos pobladores de la región de Topaipí fueron los Colimas, y su primer encomendero el descubridor Pedro del Acebo Sotelo, vecino de la Palma, a quien adjudico estos indios el presidente Venero de Leiva.

Cuando el conquistador don Antonio de Toledo fue a redificar la ciudad de la Palma, en el apuntalamiento de indios Colimas que hizo a sus acompañantes tomó para así cien casas de la provincia de Topaipí y otros cien en la segunda suerte, que no alcanzó a usufructuar. En el auto de adjudicación se dice que salió de la villa y “la dejo desamparada y no volvió más a ella a sustentarla ni administrar los dichos indios en lo espiritual y temporal y no cumplió otras condiciones que puse en el dicho apuntamiento”.

Y que por estas razones y no poder tener más indios pues otros tenían San Sebastián de Mariquita y porque ya era fallecido “…y por cuanto vos Pedro del Acebo Sotelo sois uno de los que primero en compañía del licenciado Gonzalo Jiménez de Quesada, adelantado que agora es de este reino os hallasteis en su descubrimiento, conquista y población en servicio de su majestad con vuestras almas y caballos …doy y encomiendo en vos…todos los indios y caciques ansi el dicho Don Antonio de Toledo para su apunte y señales.

En la Palma el 28 de Febrero de 1.578 el gobernador de Colimas y Muzos don Jerónimo Maldonado en nombre del magnifico señor Hernando de Velasco Angulo dio posesión de ellos a Sotelo, y para efecto preguntados los nombres de los principales indios dijeron llamarse Ycara, Ybinoca, Apicupate, Ybiantapa, Aqueza, “ los cuales el dicho teniente tomó por la mano y se los entregó al dicho Pedro del Acebo Sotelo y dijo que en ellos en vos y en nombre de todos los demás indios y casas contenidos en la dicha cédula y de sus tierras, le daba y dio la dicha posesión actual, real, corporal, tal cual de derecho se requiere”.

  • Visita de Lesmes de Espinosa

El 24 de enero de 1.617 el Oidor Lesmes de Espinosa Saravia llegó de visita a los aposentos de Topaipí Chiquito del encomendero Lorenzo Sotelo, hijo de Pedro. Había allí una iglesia de tapia cubierta de paja “bien enmaderada”, blanqueada y pintada y bien aderezada con sus puertas, una acampana consagrada que la dieron los indios de Topaipí de Lorenzo Sotelo que es de treinta libras”. Esta campana tiene una inscripción que dice: “soy de Lorenzo Sotelo mandome hacer para la iglesia de Nuestra Señora de Lourdes de Topaipí. Rehizo Lazaro Guzman en el año de 1.599”. Era cura doctrinero Blas Gonzales Galeano.

Para la descripción demográfica el encomendero presentó la lista de indios, incluyendo la parcialidad de Muchipay, en la que figuran los patronímicos de Topaipí, Terama, Acuca, Yacupí, Tapsarrapi, Chapa, Sauipay.

Del propio Topaipí Chiquito había tres parcialidades: Ynocha del capitán Luis Topaipí, Sarbe y pisco, de los cuales eran principales Francisco Mariquitón Topaipí, Diego Cucama, Luis Coecha, Bartolomé Yapibe Acuca, Juan Gallina Chamachapa, Lorenzo Papachipi Topaipí, Pedro Sotelo Acuca, quien tomo el apellido de su encomendero. En total eran 390 indios así: 96 tributarios, 25 ausentes, 6 reservados, 263 de chusma. En la platica de la visita les preguntaba el oidor si convenía que con el principal se juntasen los de Topaipí Chiquito para hacer un solo pueblo “en este sitio de Topaipí o en otro por aquí cerca había disposición para poblarse todos y donde estarían mejor, y respondieron que en el sitio de el Batán que por bajo de los dichos aposentos estarían bien todos que era buen sitio y que allí se poblarían”.

Al efecto, con el propósito de conocer la comarca, el 27 del mismo mes practico vista de ojos y partió para los aposentos de Murca de Francisco Gómez de Feria, y fue viendo los sitios y asientos de Topaipí “y se vieron unos bohíos que informo el padre Andrés Gonzáles Farfán presbítero y Alonso Calvo y el padre Pedro de Triana presbítero y otras personas ser el Batán de Topaipí y la parte y lugar donde señalaron los indios de Topaipí Chiquito para agregarse y poblarse para que con más facilidad sean doctrinados, que esta el dicho sitio en las orillas de una quebrada…que esta distante de los aposentos de Topaipí menos de un cuarto de legua”.

Y fueron viendo el valle y luego subieron unas laderas y se vieron otros que eran de los indios de Pinipay de Hernando Patiño y Quiaquian de Alonso Ortiz, vecinos de Muzo, que están en la raya de los términos con la Palma. Y luego los de Terama de Diego de Mahecha y los de Juan Virués y la iglesia sobre mano izquierda y a la derecha los asientos de Teramilla de Martín de Mahecha y luego los de Terama de Lucas Moreno y se llegó a donde el camino real a la Palma y se vio a la izquierda los aposentos e iglesia de Teramilla de Martín de Mahecha referidos”, y los doctrineros informaron que por ser la tierra mala éste quería agregarlos a la suerte de Guachipay que está de la otra parte de la Palma, y siguió bajando hasta el río Murca y llegó el Oidor a los aposentos de Gómez de Feria el día 27 de este mes de enero. Agrega el escribano Rodrigo Zapata que Murca era tierra áspera de lomas, subidas y bajadas, quebradas arcabucos donde no hay llano ninguno.

El cura Gonzáles Galeano dijo que conocía a Lorenzo Sotelo desde veinte años antes y también a su padre. En los aposentos de éste se congregaron los indios de Murca de Juan de Cuellar, vecino de la Palma, que eran 301, divididos en las parcialidades de Murca e Ytoco.

  • Doctrina de Topaipí

En las diligencias de visitas del juez comisionado de Rodrigo Zapata, nombrado por el Oidor Lesmes de Espinosa, practicada a la provincia de la Palma en septiembre y octubre de 1.632 parece que sus repartimientos estaban divididos en cinco doctrinas de Clérigos y cuatro de franciscanos. La de topaipí de clérigos, a cargo del cura Bartolomé Gonzales Farfán, estaba formada por dos parroquias (iglesias):

Topaipì grande, en los aposentos e iglesia de Francisco Gómez de Feria, “cuyos indios están juntos y en contorno destos aposentos de Topaipí, donde esta la iglesia parroquial y los más lejanos distaran a media lengua”, integrada por los repartimientos de Topaipí Grande de dicho encomendero, que incluye indios de apellido Yacupí, Acuca, Terama y Tapsarrapí de la parcialidad de Ynocha. Y Topaipí Chiquito de Pedro Trujillo. Del primero eran 298 y del segundo 24, en total 322 indios.

Muchipay, en los aposentos de Jerónimo de Vega, formada por los repartimientos de:

Muchipay de dicho capitán, con los de Guaguaquí, Chapa y Yacucas.
Muchipay de Francisco Rodríguez Pacheco, con los de Cherripay, Yacucas y Yacupíes.
Muchipay de Blas Perez Brochero, con Yacupíes, Acucas, Asunchas y Yasanijas. Eran 144 de Vega, 97 de Rodríguez Pacheco y 145 de Perez Brochero, en total 386, de los apellidos Chapa, Acuca, Muchipay, Abipay, Chirripay, Yacupí.

De la visita del licenciado Diego Carrasquilla Maldonado en mayo de 1.643 certifica el escribano Rodrigo Zapata de Lovera que dicha doctrina estaba formada por las mismas dos parroquias (iglesia), integradas así:

1.ª Topaipí Grande, en los aposentos de Gómez de Feria, con las siguientes encomiendas:
Topaipí Grande del mismo Gómez de Feria con 58 tributarios, 2 reservados, 26 ausentes y 152 de chusma.
Muchipay de Pérez Brochero, con 30 útiles, 3 reservados, 10 ausentes, 85 de chusma.
Terama y Pata de Lucas Moreno administrada por cuenta de su majestad con 6 útiles, 2 reservados, 3 ausentes, 15 de chusma.
Murca y Guaguaquí de Francisco García de Triana con 3 útiles, 1 ausente y 21 de chusma.
Se agregan 43 negros o esclavos que Juan de Triana tiene en su obraje de lana.
2.ª Muchipay, en los aposentos de Jerónimo de Vega, con las siguientes encomiendas:
Muchipay de Juan de Vega de Lugo con 13 útiles, 3 reservados, 13 ausentes y 51 de chusma.
Muchipay de Diego Rodríguez Pacheco, con 7 útiles, 1 reservado, 6 ausentes y 10 de chusma.
Se agregan los negros del trapiche de Lázaro de Guzmán en la jurisdicción de Muzo.
Remembranza de esas tribus y repartimientos son las actuales veredas de Muchipay, Guachipay, Chapa y Lourdes, y la de “Herrera Bustos” esta en la memoria del celebre corregidor de los Panches en 1.604 don Diego de Herrera Bustos encomendero de la Palma.
  • El nuevo pueblo indio

Estos repartimientos subsistieron en los respectivos rancheríos en torno a la iglesia que en ellos tenían los encomenderos para su adoctrinamiento, que agrupados en rededor del más poblado constituían un curato. No hay constancia de que en el sitio de El Batan de Topaipí, como antes se dice, se hubiese fundado el nuevo pueblo indio, pues tampoco hasta 1.643 se habla de él.

A medida que se extinguieron los indios y refundiéndose los resto de población de unos en otros fueron reduciéndose a un solo lugar, en el que finalmente vino a conformarse un pueblo con el nombre de Topaipí, en fecha que no ha podido establecerse, aunque se debe al oidor Lesmes de Espinosa en 1.617 el haber sido el proponente o gestor.

En junio de 1.786 el cura de Topaipí D. José Bernardo García Badillo dijo que hacia 7 meses era cura allí y que no había en este pueblo sino 14 indios tributarios, de ellos 5 a 6 empleados (generalmente los alcaldes, tenientes y ayudantes de la iglesia) no había vecinos y estaba tan desolado que tampoco se encontraba “siquiera quien le soplara candela…y los que he encontrado dentro del resguardo como fuera de él, indios que se mencionan ser de aquel pueblo han sido catorce que llaman demorados, de los que se quitan de alcalde, capitán y demás oficios en que se ocupan cinco o seis más o menos y que estos por empleados no pagan cosa alguna del real tributo, y con la grave circunstancia de no estar estos reducidos al pueblo, sino viviendo en lo más retirado de las montañas…por otra parte como es constante y se infiere no hay ni puede haber iglesia decente”. Y por tal motivo se trasladó a Terama que era inmediato.

El anterior memorial fue pasado al cabildo de la Palma el 19 de julio siguiente para la correspondiente investigación. El procurador Francisco Javier de Vargas practico inspección ocular y constato lo dicho por Badillo, en virtud de lo cual propuso que los indios se agregaran a Terama. Otros declarantes se quejaron de la desidia de las gentes, que la iglesia era de paja y palos, no tiene ni pila bautismal y solo hay dos campanas, que el pueblo está circunvalado de montañas y sus caminos son muy malos.

El cabildo de la Palma dio una constancia según la cual “la iglesia y casa de dicho cura son de palos y su cubierta de paja amenazando ruina; las imágenes están más de causar irreverencia e irrisión que culto y adoración por los malos tratamientos del tiempo y su antigüedad”.

En vista de la ruina del pueblo el 22 de enero del año siguiente de 1.787 el fiscal dispuso que debía extinguirse y agregar sus indios al más próximo, que lo era el de Terama, entonces regentado por el cura Ambrosio Antonio de Vargas y trasladar los ornamentos y alhajas de la iglesia, lo cual fue aprobado por Decreto del virrey Caballero y Góngora dado Turbaco el 28 de julio de este año. El 2 de octubre se llevaron las imágenes y ornamentos. El 14 de noviembre se ordenó al cura celebrar dos misas los días festivos: una en Terama y otra en Topaipí para los que allí quedaban.

  • Restablecimiento del pueblo

Decretada la extinción del pueblo, de los 14 indios que decía el cura resultaron 148 que estaban escondidos en las montañas protestando contra la demolición y presentaron al virrey en Santafé un memorial alegando que el haberse retirado a los montes no era razón para privarlos de cura e informaban que había “una capilla comprendida en nuestro pueblo que se nomina el Guayabal en donde reside cierto numero de vecinos, a más de estar bastante inmediatos otros dos curas los que se nombran el de Terama y Murca”.

Y decían “ser géneros de hilo la moneda con que los indios satisfacen los derechos para la congrua”. Finalmente pedían “nombrarnos un sacerdote que quiera voluntariamente asistir y administrar el divino culto en nuestro pueblo, que por consiguiente protestamos mirarlo, asistirlo y cuidar de su porte”, y como tal pedían a Juan Ignacio de Hoyos que ya lo había sido. Eran firmantes Juan Andrés Sánchez, teniente de gobernador y Juan de Cruz Rueda y Joseph de Vega, alcaldes.

Rechazada la propuesta el 27 de julio de 1.789 se autorizo al cura de Terama para que si lo había sobrante designara sacerdote que vaya a Topaipí designación que recayó precisamente en el mencionado Hoyos.

El 26 de mayo de 1790 el cura de la palma D. Cristóbal de Osorio rindió informe favorable al restablecimiento de Topaipí y el 16 del mes siguiente el Chantre de la catedral D. Miguel Joseph de Masustegui nombro interino al pare Juan Ignacio de Hoyos quien tampoco tuvo manera de vivir allí y lo abandonó.

En febrero de 1.805 los naturales daban cuenta de que el antiguo pueblo había sido abandonado por los nuevos curas y solo los asistía el de Murca, aunque muy distante. Con base en lo anterior el fiscal ordenó el 13 de marzo se nombrara cura propio, pero el candidato contestó que allí no tenía la congrua, lo que indicaba la extrema pobreza del pueblo.

El 6 de agosto García Badillo informaba que de ello se dio cuenta el arzobispo Virrey Caballero y Góngora en Cartagena, y desde allí se dispuso agregar los indios de Topaipí a Terama y llevar los ornamentos de la iglesia, y no sabía nada más porque ahora estaba de cura en Fosca.

El 23 de diciembre de este año D. Cayetano María Rojas cura del Peñón de Terama, recibió orden de trasladar a este curato los vecinos que eran de Topaipí, y en su respuesta cuatro días después decía Rojas que era cura de Terama hacia 7 años dos meses, o sea, desde octubre de 1.797 y que en este año administraba el curato de topaipí Francisco Blas Ramírez, a quien sucedieron Pedro Ortega, Agustín Nieto y el actual de Murca, a donde hay buen camino de Topaipí porque por allí comercian los de Muzo y Chiquinquirá con Honda. El cura de Murca era José Valerio Palacios, quien desde diciembre de 1.802 administraba a Topaipí por orden del arzobispo Fernando Portillo.

El 6 de febrero de 1.806 el cura Ignacio Ambrosio Antonio de Vargas de la Palma manifestaba que habiéndose agregado a Terama el vecindario de Topaipí no se consiguió que los naturales hicieran casa allí y que este pueblo o sitio es mejor que Murca y Yacopí. El 26 del mismo mes el canónigo de la catedral D. José Domingo Duquesne conceptuaba que hay más comodidad para pueblo en Topaipí que en Murca o Yacopí, y ordenó al vicario de la Palma Ignacio Ambrosio Antonio de Vargas hacer una visita al municipio de Topaipí para reconocer su estado y población, quien el 2 de septiembre rindió informe de ella, en el que decía que la iglesia es de tapia y de paja con 29 varas de largo por 10 y media de ancho, con dos campanas, dos pilas de piedra, altar mayor, ornamentos e magines, y que había 178 indios así: 26 de moreros, 5 medio de moreros (que pagaban tributo de demora), 32 de doctrina, 70 párvulos, 7 viudas, 7 solteras, 9 solteros y 22 casados. Y 393 blancos así: 103 casados, 30 solteros, 38 solteras, 222 párvulos.

En vista de lo anterior, por auto del 29 de Octubre de este año de 1806 se restableció el pueblo y curato de Topaipí y el 22 de noviembre se nombró cura a Jesús Segundo Pérez, clérigo menorista, por concurso con José Nicolás Ramírez y Vicente Espinosa.

Ahora mientras se consolida Topaipí se extingue san Roque de Murca, cuyos indios se agregaron a la viceparroquia de guayabal de Topaipí, como se llamó entonces por Decreto del 22 de marzo de 1821, aprobado por el Gobierno el 13 de abril siguiente por Decreto que, además, le señalaba por jurisdicción; “ por las quebradas de Minche, alpujarra e Izacar al río Murca y siguiendo la quebrada de la mina a Peña Negra hasta donde se encuentra la quebrada de guaduas y ella abajo hasta el río de Murca”.

  • De Aldea a Distrito

Por Decreto de 23 de marzo de 1822 del vicepresidente General Santander, orgánico de los Cantones de la provincia de Mariquita, el de la Palma se formó por las “parroquias” de Caparrapi, Peña, Peñón de Terama, Juapaipi (Topaipí), Yacopí y Murca este Decreto le dio él título de parroquia sin serlo, pues apenas se mencionaba viceparroquia.

Por ordenanza No 40 de 20 de octubre de 1856 de la legislatura Provincial de Bogotá sé suprimió la aldea de Topaipí y su territorio se agregó al de la palma. Pero esta ordenanza no podía tener validez porque entonces este cantón pertenecía a la Provincia de Mariquita, de la cual vino a segregarse para agregarla a la de Bogotá por Ley del congreso de nueva Granada de 14 de mayo de 1857.

Por Ley C. De 14 de noviembre de 1857 se creó el departamento de Guaduas, en él fue incluido el distrito de Topaipí, a cuya cabecera de le dio el título de aldea por el artículo 72 de la misma. Por el artículo 15 de la Ley C, de 24 de diciembre de 1863 se suprimió el distrito y junto con el de Yacopí se agregó a la Palma.

Por Decreto del Gobernador del departamento de Zipaquira de 18 de abril de 1868 se creó el cargo de Corregidor de guayabal de Topaipí, dependiente del alcalde de la Palma, con funciones administrativas y de juez de distrito.

Por Ley C. No 18 de 15 de diciembre de 1879, artículo 5 se restableció el distrito, y por el artículo 9 se determinó sus limites así; Con la palma el alto del volador por la línea que separa las tierras de Omocoquito y Minipi hasta la quebrada sé el ingenio, siguiendo el curso de esta hasta el río Murca o Guachipay. y continuando su curso hasta el río Bunque.

Con Yacopí el mismo alto del Volador por el límite norte de los terrenos de Omecoco, la puente, Florián y el antiguo resguardo de Yacopí hasta los morros se Ibama; De aquí en dirección oriente por la cumbre de los montes hasta el alto de Carancha, y por el contrafuerte norte de este hasta la quebrada del batano. Limite con el estado de Boyacá.

Fue promotor del restablecimiento del distrito de Topaipí don Eufrasio escobar quien dona el área de población y tres casas pajizas para oficinas.

Por el Art., 12 de esta Ley se ordenó “la cabecera de Topaipí será el caserío de Barandillas hasta el alto Tutan, y la de Yacopí el caserío de Morai”, esto muestra que eran dos municipios, pero por el Art. 13 siguiente se dijo: La antigua área de población de Yacopí sé venderá con las formalidades legales y su producto se distribuirá por mitad, entre los distritos de Yacopí y Topaipí, para la adquisición de sus nuevas áreas de población.

Por Ley C. No 21 de 11 de noviembre de 1880 se dijo que los límites de la Palma con Topaipí son los que tenía la Palma antes de la supresión de distrito de Murca, se anota en la codificación Cundinamarquesa de Julián Restrepo Hernández que tales limites no se encuentran en las Leyes de 1857 a 1863 ni en las ordenanzas de la cámara Provincial por el artículo 3 de dicha Ley No 21 se dijo; El territorio de Yacopí y Topaipí formar un solo distrito y la cabecera será la de es último, prolongada hasta el llano de la puente, esta disposición y la anterior llevan a confusión, pues no se determina el municipio suprimido o si los dos siguen subsistiendo, lo cual contribuye las siguientes Leyes.

Por Ley C No 21 de 1882, Art. 7 se establecieron los límites de Topaipí con Caparrapi. Que fueron por la Ley C No 17 de 1884, en la que figura como distrito.

Por Decreto departamental No 53 de 16 de enero de 1886 se dispuso que el distrito de Topaipí haga parte del de La Palma. Por ordenanza No 14 de 12 de mayo de 1971 ara 1, se dijo; segregase el municipio de El Peñón la vereda de Topaipí y agregase el territorio del actual Municipio de Yacopí. En lo sucesivo este municipio, por los linderos que enseguida se expresan. Se denominara Topaipí y tendrá por cabecera la población de este nombre.

Por Decreto Deptal. No 95 de 2 de mayo de 1914 el nuevo Municipio de Topaipí se incorporó en la provincia de Facatativa. Por Decreto No 96 de la misma fecha, considerando que por la citada ordenanza No 24 se segrego del Municipio del Peñón la vereda de Topaipí, se agregó el actual territorio del Municipio de Yacopí, el cual en lo sucesivo de denominara Topaipí y tendrá por cabecera la población de este nombre, se ordenó el traslado de los archivos de las oficinas de Yacopí a las de Topaipí, cuyo Concejo una vez instalado procederá a expedir el acuerdo de presupuesto. Agrego que el tesorero de Yacopí rendirá cuentas al Concejo de Topaipí y que el tesorero del Peñón dará al de Topaipí una copia del catastro de la antigua vereda de este nombre.

A esta maremagnun de disposiciones se agrega las siguientes.

Por ordenanza No 46 de 2 de mayo de 1917, Art. 1, se dijo: el municipio creado por el artículo 2 de la ordenanza No 14 llevará en lo sucesivo más confuso es su artículo 2 que dice esta ordenanza entrara en vigencia tan luego como se haya determinado la construcción de la case municipal y de la iglesia en el caserío de Topaipí.

La citada ordenanza 46 fue demandada por el señor Clodomiro Forero Vargas ante el tribunal contencioso administrativo. Fundado en su incongruencia y en las de la ordenanza 14 de 1903 y en el principio según en el cual la cabecera de un Municipio debe de estar dentro de la jurisdicción de este y en que al crearse virtud fue declarada nula por sentencia de 24 de julio de 1917 confirmada por l consejo de estado el 24 se Septiembre. Se tuvo en cuenta la resolución del concejo de el peñón de 21 de mayo anterior, por la cual esta corporación se opuso al traslado de su cabecera al caserío de Topaipí, como lo disponía la ordenanza 46.

De este enredijo vino a quedar en claro que el distrito de Topaipí estaba suprimido desde 1886, que unas veces pasaba al peñón y otras a Yacopí, o viceversa, y lo único que le daba alguna individualidad era su categoría de parroquia. En consecuencia. Había que gestionar su nueva creación en municipio.

  • El nuevo Municipio

El 11 de febrero de 1.926 se hizo cargó de la parroquia el padre Ruperto Aguilera León, oriundo de Vergara. Preocupado por el restablecimiento del distrito, al año siguiente inicio las diligencias para su creación, ayudado por su primo el historiador Múgele Aguilera, quien le suministro la documentación requerida para presentar el respectivo proyecto de ordenanza.

La situación de Topaipí era desfavorable políticamente, pues siendo este de mayoría liberal, su cabecera el Peñón, de mayoría conservadora no lo aceptara, para contrarrestar la oposición conservadora en la asamblea, él padre Aguilera dirigió una carta al arzobispo BERNARDO HERRERA RESTREPO pidiéndole apoyo, y confiado en ello presento la solicitud a la Asamblea Departamental, entonces presidida por el General Ignacio Moreno, natural de Guaduas.

En caso similar, pero en opuesta condición política, se encontraba el caserío de San Bernardo, pueblo conservador que aspiraba a independizarse de Pandi, liberal, cuya erección en municipio, nuevamente, gestionaba el doctor Jorge Roa compaginadas las dos peticiones, los interesados convinieron en presentar un solo proyecto de ordenanza creando los dos municipios en el que los conservadores del Peñón quedaban compensados con los liberales de Pandi. Y los liberales de Topaipí con los conservadores de san Bernardo, fue así como por gestión del doctor Jorge Roa y el padre Aguilera León se votó la ordenanza No 62 de 3 de mayo de 1927, que creo los municipios de San Bernardo y de Topaipí, comprendido este por los siguientes limites:

Desde el nacimiento del río Bunque, río abajo donde se encuentre el camino público que va del Peñón a Topaipí, este arriba hasta el río el Turmal, por toda esta cordillera hasta donde se encuentran las quebradas de quita sol y San Miguel. De aquí por toda la cuchilla hasta la cordillera de Pisco, por todo aquí hasta el río Murca, todo este arriba hasta donde se bifurca en dos quebradas llamadas salitre y la guadua, de aquí hasta buscar el límite del monte de carmen en la casa de Anatolio GUARIN en el punto de donde parte el camino que va para Florián, de aquí al alto del picacho, de aquí al alto del chirca; Por toda esta cuchilla hasta el camino que va para Suaraz.

Todo este hasta encontrar la quebrada de honduras, está abajo hasta el río Suaraz, este abajo hasta donde recibe las aguas quebrada negra o del francés, este arriba hasta su nacimiento, que es cerca de palón, de allí al palón, que se halla en el camino de Paime a la Palma; de allí a buscar el nacimiento de la quebrada los molinos, está abajo hacia su desembocadura en la quebrada de Mamercha, está arriba hasta su nacimiento, de aquí al alto de Muzo o boquerón de chepa. Y de aquí al nacimiento del río bunque.

  • Hechos notables
Topaipí ayer

Las tierras del resguardo de Topaipí fueron vendidas por los mismos descendientes de los aborígenes entre 1871 y 1875, como aparece de escrituras otorgadas en la notaria de la Palma.

Oriundo de Topaipí fue Rogelio Riveros, General de la guerra de los mil días, quien combatió en las filas gobiernistas, se cuenta que su padre, German Riveros natural de un pueblo de Santander, llegó a Topaipí y se casó con Doña Virginia real, heredera de Marco Antonio Real el más rico terrateniente de la región, quien allí construyo un castillo feudal, Rogelio murió en Pacho.

A finales del siglo pasado se explotaron las fuentes salinas de honduras, Guachipay, Nescorbuche, Moray y sardinas y también minas de cobre.

El dos de julio de 1927 se inaugura el municipio, fecha consagrada en una medalla conmemorativa que mando hacer el padre Aguilera León para obsequiarla a los asistentes al acto.

En su jurisdicción se creó por ordenanza No 3 de 1940 la inspección de Policía de san Antonio de aguilera.

En 1912 Arístides Rojas organiza la banda municipal. Que dirigió el maestro Ramón Casabuenas.

El Chicalá es al árbol representativo o símbolo del municipio. Se dice que el existente en la plaza fue sembrado hace muchos años por don Matías Rueda.

  • Toponímicos:

Nacopay, Muchipay, Murca, Tapira, Caquian, Carampa, Bunque, Natay, Guachipay, Iriche, Guacita, Ibaura, Moray y Noscorbucha.

  • Breve reseña histórica moderna

Durante años el municipio, y la región de Rionegro, vivieron del cultivo del café como producto principal; y los productos de pan coger tales como la yuca, el plátano además de la ganadería, viviéndose algunas buenas épocas cuando los precios internacionales del nombrado café hacían prospera la industria.

Al mediar el siglo, y tras el bogotazo, la violencia partidista que asoló mucha regiones de Colombia, afectó de manera grave esta parte de la geografía presentándose terribles hechos de sangre que produjeron hondas heridas que no terminaron de sanar totalmente sino hasta décadas después.

El desplazamiento de grupos humanos a las grandes ciudades, los asesinatos selectivos y hasta el bandolerismo que quedó como secuela de la pacificación bajo el gobierno Rojas Pinilla y al iniciar el Frente Nacional, son hechos que los habitantes más viejos recuerdan. Unos con dolor, pero los más, con esa especie de amnesia colectiva que permite a los pueblos tomarse un respiro y continuar su camino.

Como era de esperarse, la escasa producción económica que era digna de considerarse remanente ganancioso, se derrumbó en medio del periodo conocido por los historiadores como “La violencia” y no vino a recuperarse si no hasta los años setentas con la bonanza cafetera que permitió a las regiones de clima medio del país, con algún nivel de infraestructura cafetalera, beneficiarse de los altos precios internacionales, estimulados por la alta demanda de los países ricos y varios años de heladas en las zonas cafeteras de Brasil.

En los años ochentas la producción del café se vio afectada por la reducción de precios y la entrada en el mercado de competidores que podían ofrecer salarios y precios más baratos y, la estabilización de la producción brasilera.

En los noventas y al arrancar el siglo XXI, el nivel de vida en términos reales de los habitantes, era según algunos entendidos, igual al de los años treintas y cuarentas, con un agravante: la violencia de los grupos de extrema izquierda y derecha.

La profunda expansión territorial de las guerrillas marxistas –principalmente – y los procesos de descomposición institucional del país llevaron a que, por ejemplo en el año 1991 se presentara la toma del casco urbano del Municipio por parte de un gran grupo de integrantes de la guerrilla. Una década después, y tras la expansión de cultivos ilícitos, los grupos extremistas de este país lucharán por el control territorial en la zona; causando la muerte de muchas personas, pero para nombrar solo algunos hechos resaltables podemos señalar:

La muerte violenta de Yudi Duarte, secretaria de la Personería municipal; la muerte de Ana Lucía Álvarez, Directora de la Asociación de Municipios de la Provincia de Rionegro; la muerte de Wilson Castro, alcalde municipal; el derribamiento de un helicóptero que trasportaba valores para el Banco Agrario, y la muerte en esos hechos de cinco personas y; el secuestro y posterior rescate del Obispo de Zipaquirá por parte de las guerrillas.

Cuando los grupos de extrema derecha avanzaron desde el Magdalena medio, se produjo la retaliación contra los pocos habitantes que quedaban, en la presunción de que, al menos alguno, eran auxiliares de los guerrilleros, sucediendo más asesinatos selectivos y llevando a que el pueblo fuese gravemente afectado y mutilado.

En los últimos años la ligera recuperación de la economía del café y el ganado y un clima social un poco más estable han permitido algún respiro a los Topaipícenses quienes pueden pretender algún índice de mejoría en el futuro cercano.

Para conocer más de la historia de Topaipí, es importante leer apartes del Libro: El Carnero de Juan Rodríguez Freyle quien lo escribió entre 1636 y 1638. ver: http://www.bibliotecanacional.gov.co/?idcategoria=38837

Personajes[editar]

  • Personas que hicieron historia y que ahora nos acompañan con su grato recuerdo:
  • †Alirio Lugo Bolaños,†Luis Alberto Triana,†Willson Castro,†Floro Triana,†Roselín Triana,†Leoviseldo Triana,†Tiberio Martinez,†Armando Ariza,†Absalón Álvarez,†Chepe Matiz,†Luis Antonio Matiz,†Saúl Pérez,†Pepe Donoso,†Sacristán Romero,†Melquisedec Niño,†Jaime Cifuentes,†Virgilio Alvarez,†Yamil Chawez,†Ulfredo Zapata,†Alfonso Romero,†Berta Rusinque,†Oliva Aguillón,†Ruperto Aguilera León,†Reinaldo Liévano,†Gersaín Sánchez,†Lino Castro,†Nicomedes Martínez,†Bernardo Bustos, Arturo Bustos.
  • Personas que han dedicado gran parte de su vida y esfuerzos para preservar la memoria de nuestro pueblo:
  • Apodos/ sobrenombres y algunos dichos:

Ramiro el tuerto, Ramiro Cojo - pirulino - La boba Catalina, "mérmele don polo", "poyos santísimo", "epa hijuepepa dijo carmela cuando estaba borracha","santobuche".

División política[editar]

El municipio de Topaipí se divide en 2 centros poblados (antiguas inspecciones de policía):

  • San Antonio de Aguilera y
  • El Naranjal

Y en 38 veredas:

Alto de Micos, Bermejal, Buenos Aires, Bunque, Caipal, Caquian, Centro Occidente, Centro Oriente, Chapa, Chapilla, El Naranjal, El Ten, Guachipay, Herrera Bustos, Honduras Lomalarga, Honduras Lucitania, Honduras Paraíso, Honduras San Martín, Honduras Términos, Hoya del Tablón, Iriche, Lourdes, Llano de Murca, Mamercha, Mata de Ramo, Montealegre, Muchipay, Nacopay, Papatas, Pisco Chiquito, Pisco Grande, Roblón, Sabaneta, San Isidro, San Juan, Santa Bárbara, Suarás y Términos.

*San Antonio de Aguilera[editar]

En el año de 1930 siendo párroco de Topaipí el Pbro. Ruperto Aguilera León y estando ocupado el municipio en gran parte por gentes de Manta y Machetá, sobrevino un enfrentamiento de estas gentes con los oriundos de la región (partidos políticos) ante tales acontecimientos el párroco comenzó a organizar una nueva comunidad en el sector de la Hacienda San Antonio, sitio donde llegó esta comunidad a formar su nuevo pueblo en compañía del Padre Ruperto Aguilera y quien celebró su primera misa bajo un árbol junto con sus feligreses.

Fue así como el Arzobispo de Bogotá y primado de Colombia Monseñor Ismael Perdomo por medio del decreto Nº 64 del 24 de mayo de 1941 nombra al Pbro. Luis Alejandro Jiménez como primer sacerdote para la nueva parroquia con el título de Vicario Ecónomo. El 27 de julio de 1943 se llevó a cabo la primera visita pastoral del Obispo Auxiliar de Bogotá Monseñor Luis Andrade Valderrama.

En 1973 la inspección de San Antonio de Aguilera sufrió un deslizamiento en sus terrenos, lo cual ocasionó el traslado del caserío al lugar donde se encuentra actualmente. El nuevo templo y la casa cural fueron mandados a construir por el sacerdote español Idelfonso Larrieta, en su remplazo llega el sacerdote santandereano Ulpiano Muñoz Serrano.

Este centro poblado limita con el norte con la vereda Corrucha del municipio de Paime, por el sur con el corregimiento de Pasuncha, por el oriente con el municipio de Villagómez y por el occidente con Topaipí. Tiene una superficie de 40 Km2 y cuenta con 13 veredas: Mata de Ramo, Roblón; Chapa, Caquián, Caipal, San Isidro, Mamercha Alta, Mamercha Baja, Santa Bárbara, La Piedra, San Juan y San Martín. Posee aproximadamente 2000 habitantes de los cuales 330 viven en el casco urbano y 1700 en zona rural.

Su principal fuente de ingresos es la ganadería y la agricultura, con cultivos de café, maíz, frutales, yuca, plátano, huertas y como segundo plano se encuentra los cultivos de piscicultura, principalmente mojarra y cachama. Tanto los corrales de gallinas ponedoras y pollos de engorde juegan un papel importante en la dieta y economía de la región. También es importante destacar la elaboración del vino de naranja.

**El Naranjal[editar]

La construcción del caserío se inició en el año de 1975, en un terreno donado por los señores Armando Ariza y Reinaldo Liévano. El señor Ariza fue gestor para lograr elevar el caserío a la categoría de Inspección en el año de 1976 mediante ordenanza de la Asamblea de Cundinamarca. Entre sus primeros pobladores se encuentran Gersaín Sánchez, Lino Castro, Nicomedes Martínez, Bernardo Bustos.

El Centro Poblado de El Naranjal, es junto con San Antonio de Aguilera, los dos centros poblados del municipio. Su población es de aproximadamente 190 personas que habitan de manera permanente y una población flotante considerable que visita este caserío en temporada de vacaciones o festividades especiales. Gracias a su cercanía de La Palma y Yacopí Cundinamarca sus pobladores pueden acceder a los diversos mercados que esta cercanía les ofrece.

El Naranjal posee varios atractivos turísticos como cavernas y cuevas, saltos de agua y pequeñas playas en las riveras de las quebradas que la bañan. En los 90´s El Naranjal se hizo a conocer en toda la región por la producción del vino de naranja. En las veredas cercanas, como por ejemplo Muchipay, en la actualidad se produce queso y otros productos lácteos muy apetecidos en los municipios aledaños.

Himno a Topaipí[editar]

Letra: Yamil Chawez
Música:Francisco Aguilar
Coro
Topaipí tropical
pedazo de mi alma
vivo sin alma
ausente de ti.
 
I
Se oyen rumores y cantos
lejanos aromas de flores
que hacen recordar al paso del tiempo,
un pueblo lejano que lleva
el ancestro de nuestros abuelos
aquellos abuelos que no volverán.
 
II
Millones de historias, parecen contar
sus paredes blancas en barro y en cal
las flores doradas que da el Chicalá
la campana vieja que en cada despertar
que con sentimiento forjó para el tiempo
"Lázaro Guzmán".
III
Viviendas que guardan en sangre candente
del indio soberbio, su casta imponente
he hizo la historia en mi pueblo natal.
 

Himno fraternal a Topaipí[editar]

Letra y Música: Alirio Lugo Jr.
Musicalización: Julián David Ocampo Herrera


Coro
Ancestros de todas la tribus gritad América
Pueblos del continente entonad Colombia
Herederos de la patria conseguid la paz
Hermanos de la paz no la dejéis ir.
Topaipí, Topaipí, Topaipí
 
I
De la nobleza del corazón y del fuego del amor
se forja la historia que estremece la campana,
que con su noble soneto y su antiguo vigor
fulgura sublime en esta tonada.
II
De príncipes y caciques, de conquistadores y colonos
se enaltece el legado ancestral,
de cuyas fuerzas y virtudes
nos colman de temple y prosperidad.
III
De la tierra ardiente y sus aguas frescas,
el sol y la luna fecundaron al guerrero,
que con sus proezas y firmeza
a los Tapaces distinguieron.
 
IV
A Lorenzo Sotelo, Lázaro Guzmán, y Ruperto Aguilera León
que sus legados y pujanza yacen en el corazón
y hoy cantamos sus nombres con vítores y palmas
agradecidos siempre en cuerpo y alma.
V
Del frondoso chicalá y sus flores amarillas
don Matías Rueda con gusto y anhelo sembraría,
muchos años pasaran y allí en el parque principal
todos cantaremos con gozo y alegría:
Topaipí, Topaipí, Topaipí
 

Turismo[editar]

  • Topaipí goza de paisajes exuberantes dada la abundancia de bosques, muchos aun vírgenes.
  • Cascadas, numerosos cuerpos de agua, flora nativa, terrenos a diferente altitud que van desde clima cálido hasta templado y en algunos lugares un clima más frío.
  • Existen antiguos caminos de herradura marcados por el paso de bestias de carga a lo largo de los últimos cuatro siglos.
  • Casas que pasan de los cien años. Cuevas y peñas abarrotadas de musgos multicoloridos que atrapan más que agua.
  • Cañaduzales donde se extrae el néctar que embriaga dulcemente a sus comensales. Exquisitas nacumas de las que solo unos pocos han oído hablar. Laboriosas hormigas arrieras.
  • Antiguos vestigios de minas de sal, carbón y esmeraldas inexplotadas. Material de hierro rojo de excelente calidad.
  • Fauna misteriosa que deambula entre las sombras de los frondosos matorrales y pasadizos verdes infranqueables.
  • Bosques de niebla y pastizales soleados que son adornados por vetustos cultivos de café que en otros tiempos fue el sustento de la región. Flores, Insectos enormes que aún faltan por clasificar.
  • Hermosos pozos y charcos para nadar en aguas prístinas y con peces, cangrejos, mariposas, ranas y sapos policromados.

(Alirio Lugo Jr.)

Son muchos los atractivos de este municipio que clama al mundo una rogativa de paz y fraternidad.

Algunos sitios de interés:

  • Quebrada de Castaño
  • El alto de la Virgen o alto de Chamuscados
  • Quebrada de Pisco
  • Charco de Sabaneta en la fica del Sr. Tito Castro
  • Rio Bunque, límites con el Peñón Cundinamarca
  • Rio Suaráz
  • La Cueva del Chulo (Teramilla)
  • Casa Cachepalo

Hoteles: Hotel del parque, casa de Otto Triana: Precios para el 2012 por noche es de $15.000, US:9

Algunos eventos que se realizan en el municipio de Topaipi de gran atracción turística son:

  • Mercado Campesino
  • Feria Ganadera e Integración de Colonias de la Vereda de Términos
  • Feria Ganadera del Centro Poblado de Topaipi
  • Ferias y Fiestas de San Antonio de Aguilera
  • Ferias y Fiestas de Topaipi Cundinamarca

Galería[editar]

Alcalde Municipal democráticamente elegido, periodo: 2012-2015[editar]

  • Dr. ALEJANDRO LINARES

Enlaces externos[editar]