Toma del Palacio de Justicia

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Asalto del Palacio de Justicia
Conflicto armado en Colombia
Fecha 6 y 7 de noviembre de 1985
Lugar Palacio de Justicia, Bogotá
Bandera de Colombia Colombia
Causas Toma del edificio por parte de miembros del M-19
Resultado Retoma por parte del Ejército Nacional de Colombia
Destrucción del edificio.
Beligerantes
Bandera de Colombia Gobierno
Flag of M-19.svg M-19
  • Comando 'Iván Marino Ospina'
Comandantes
*Belisario Betancur
* Grl. Miguel Vega Uribe
* Grl. Jesús Armando Arias Cabrales
*Gnrl. Ignacio Posada Duarte
*Gnrl. Rafael Samudio Molina
* Gnrl. Víctor Delgado Mallarino
*Miguel Alfredo Maza Márquez
*Tnt Crnl Rafael Hernández López
*Crnl. Alfonso Plazas Vega
*May. Carlos Fracica
*Grl. Iván Ramírez Quintero
*Crnl. Edilberto Sánchez
*Crnl. Luis Carlos Sadovnick
*Cpt. Óscar William Vásquez
*Sgt. Ferney Causaya Peña
*Sgt. Luis Fernando Nieto
*Sgt. Antonio Rubay Jiménez
Otros:
*Crnl. Fabio Campo
Cpt. Óscar Naranjo
*Álvaro Fayad
*Luis Otero Cifuentes
*Andrés Almarales
*Alfonso Jacquin
*Guillermo Elvecio Ruiz
*Ariel Sánchez
*Irma Franco
*Clara Helena Enciso
*Diógenes Benavides Martinelli
*Dora Jiménez
*Marcela Sosa
*Libardo Parra
Fuerzas en combate
~1000
2 escuadrones de 4 tanques EE-09 cascavel
40
Bajas
11 soldados
43 civiles?
11 civiles desaparecidos.[2]
33 guerrilleros
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La Toma del Palacio de Justicia, en Bogotá, Colombia, también llamada Operación Antonio Nariño por los Derechos del Hombre, fue un asalto perpetrado el miércoles 6 de noviembre de 1985 por un comando de guerrilleros del Movimiento 19 de abril (M-19) a la sede del Palacio de Justicia, ubicado en el costado norte de la Plaza de Bolívar de Bogotá, frente a la sede del Congreso y a una cuadra de la Casa de Nariño, la residencia presidencial. Dicha incursión fue seguida de la reacción de la Policía Nacional y el Ejército Colombiano, rodeando el edificio e iniciando una operación de retoma del mismo que se extendió hasta el jueves 7 de noviembre de 1985. El M-19 mantuvo a cerca de 350 rehenes entre magistrados, consejeros de Estado, servidores judiciales, empleados y visitantes del Palacio de Justicia.[3]

Los hechos culminaron 27 horas después, dejando un saldo de 98 muertos,[4] entre ellos 11 magistrados. 11 personas más también fueron consideradas como desaparecidas al no conocerse su paradero, número que se reduciría a 10 después de que la Fiscalía anunció en el año 2000 que el cadáver de Ana Rosa Castiblanco, empleada de la cafetería que se encontraba desaparecida, fue hallado en una fosa común.[5]

Por las investigaciones emprendidas por la Fiscalía General de la Nación desde el año 2005 sobre los civiles desaparecidos durante la retoma del Palacio por parte del Ejército y que salieron con vida del hecho quedando en custodia de la Fuerza Pública, han sido detenidos dos coroneles y el coronel (r) Alfonso Plazas Vega.[6]

En un video revelado en 2007 por Noticias Uno se puede observar que el magistrado auxiliar Carlos Horacio Urán Rojas sale vivo del Palacio de Justicia a pesar de que un día más tarde se le encontraría muerto dentro del Palacio con una bala 9 mm en la cabeza disparada a contacto.

La toma ha sido calificada como holocausto y masacre por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH),[7] por lo que a los hechos también se le denomina Holocausto del Palacio de Justicia.

Antecedentes y planificación[editar]

Fin del cese al fuego[editar]

Los guerrilleros, que denunciaban que el ejército hacía unos meses había roto un cese al fuego después de que, según ellos, el gobierno de Belisario Betancur Cuartas incumpliera los acuerdos firmados el 24 de agosto de 1984, los Acuerdos de Corinto.[8]

El presidente Belisario Betancur se había comprometido a lograr la paz con los grupos alzados en armas. En 1983 se reunió en España con los comandantes guerrilleros del M-19, Iván Marino Ospina y Álvaro Fayad, que constituyó la primera vez que un presidente colombiano en ejercicio se reunía con guerrilleros alzados en armas.[9] [10]

Esquema de seguridad del Palacio de Justicia[editar]

El 20 de septiembre de 1985 se realizó una reunión entre funcionarios del gobierno y algunos magistrados de la Corte, entre los que asistió el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfonso Reyes Echandía, con el fin de analizar las medidas de seguridad que se iban a tomar para resguardar a los cuatro magistrados de la sala constitucional de la Corte; Manuel Gaona Cruz, Carlos Medellín Forero, Ricardo Medina Moyano y Alfonso Patiño Roselli. Los cuatro magistrados tenían a su cargo el tema del tratado de extradición de colombianos por narcotráfico hacia Estados Unidos, y habían recibido amenazas de muerte por parte de miembros del Cartel de Medellín y su jefe Pablo Escobar.

En este encuentro se determinó que la Policía Nacional hiciera un estudio de seguridad del Palacio, el cual se llevó a cabo entre el 27 de septiembre y el 15 de octubre de ese año. Los resultados del mismo se presentaron en un consejo de gobierno el 17 de octubre. Dos días antes del asalto, la Policía Nacional retiró la vigilancia asignada al edificio, dejándola en manos de una empresa privada, aunque advirtió a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de Estado acerca de los planes del M-19. Un mensaje anónimo había anunciado la toma para el 17 de octubre de 1985, tal como quedara registrado en un documento.[11] del comando de las Fuerzas Militares, por lo que se tomaron medidas especiales de seguridad, retiradas el 1 de noviembre por petición de Alfonso Reyes Echandía, presidente de la Corte Suprema. Sin embargo, según las investigaciones judiciales recientes, desde agosto de 1985 los organismos de inteligencia colombianos tenían conocimiento del plan del M-19 de atacar el Palacio de Justicia, el Palacio de Nariño (la residencia presidencial) o el Capitolio Nacional (sede del Congreso).[12]

El mismo 17 de octubre, fueron arrestados dos hombres en las inmediaciones del Palacio de Justicia haciendo planos del edificio. El Palacio de Justicia fue puesto bajo vigilancia militar hasta los primeros días de noviembre, en que la vigilancia fue retirada y sustituida por vigilantes de una empresa privada de seguridad. Días antes de la toma, se almacenaron en la cafetería del Palacio Justicia unos 1.500 pollos, algo que después levantaría sospechas.[13]

Amenazas de Los Extraditables[editar]

Los miembros del Cartel de Medellín al mando del narcotraficante Pablo Escobar y otros narcotraficantes, se asociaron para evitar la aprobación del tratado de extradición a Estados Unidos, la cual estaba siendo evaluada por la Corte Suprema de Justicia. El grupo de narcotraficantes se hizo llamar "Los Extraditables".[14]

Las amenazas las hicieron entre principios y mediados de septiembre de 1985 para coaccionar o intimidar a los Magistrados y sus familiares entre los que estaba Patiño, para tratar de cambiar sus tesis y sus votos. Además de Patiño, los magistrados Ricardo Medina Moyano y Manuel Gaona Cruz informaron a las autoridades de las amenazas el 30 de octubre de 1985. Patiño alcalzó a recibir tres cartas y dos cintas de audio que recibió por correo. Parte de su declaración detallaba:[14]

"...Efectivamente, en los últimos meses a partir de los primeros (sic) de septiembre me han llegado escrito que según los mismos provienen de "los extraditables", en los cuales se me plantea la alternativa de apoyar las demandas (tres) que cursan en la Corte Suprema contra la Ley 27 de 1980, "por medio de la cual se aprueba el Tratado de Extradición entre la República de Colombia y los Estados Unidos de América, suscrito el 14 de septiembre de 1979" o ser asesinado (o secuestrado, según ellos).

Uno de los mensajes que recibió leía:[14]

"nuestra causa. Por eso no aceptamos renuncia, no aceptamos licencias, no aceptamos enfermedades ficticias, no aceptamos vacaciones sospechosas y apresuradas. Cualquier posición asumida en contra nuestra, la tomaremos como un reto y como una aceptación a nuestra declaración de guerra... desde la cárcel ordenaremos tu ejecución y fumigaremos con sangre y con plomo tus más preciados miembros de familia".[15]

Los extraditables.

Según la Comisión de la Verdad, uno de los sicarios de Pablo Escobar apodado Popeye afirmó que el M-19 fue financiado por el narcotraficante y jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar y el grupo de narcoterroristas autodenominados "Los Extraditables".

Sin embargo antiguos miembros de la guerrilla niegan cualquier participación por parte de los narcos.[16]

Planeación de la toma por el M-19[editar]

La toma al Palacio de Justicia fue ideada y planeada por el guerrillero del M-19 Luis Otero, mientras que el comandante guerrillero Álvaro Fayad fue el encargado de aprobar el plan. Otero ya había planeado otras operaciones del M-19, como el robo de la espada de Bolívar, el asalto al Cantón Norte y la toma de la embajada de la República Dominicana, hecho por los cuales fue enjuiciado en un Consejo Verbal de Guerra, pero tras una amnistía salió de la cárcel.[17]

Escuadra número 3: Al mando de Pacho, Bernardo. Su misión es garantizar el asalto de la escalera interior a la Biblioteca y copar el flanco Norte del primer piso. Estará conformada por: Pacho, Bernardo, Ismael, Esteban. Medios: 1 Carabina Uzi, 2 Fusiles, 1 M3. 2 Granadas.

Escuadra número 4, (de apoyo): Aldo, Leonor, Roque, Natalia, Marina, Pilar. Medios: cortos, 3 granadas. Asalto al 3º y 4° pisos. El 2º pelotón estará al mando de Jaime y compuesto por unidades.

Escuadra número 1: Lucho, Adán, Iris (Eduardo, Iris (Antonio), Fabio Camacho Patricia, Michel, Paula, Betty.

Escuadra número 2: Andrés, César, N.N. Esteban, Orlando, Juan, Jorge, Claudia, Profe, Mono. Medios: 14 Fusiles, 1 Matzen, 1 Carabina Uzi, 10 Granadas.

CORTOS

La escuadra número 1 entrará por la escalera principal del flanco sur y la escuadra número 2 por la escalera principal del flanco norte. La primera al cuarto piso y la segunda al tercer piso. Cada una dejará un hombre en el 2° piso.

Nota:

1. LA VANGUARDIA: Chucho y tres más. Dos (Nohora y Pedro) que tendrán vehículo de retaguardia donde va, además, Rafael.

2. EL GRUESO: En el camión, los medios ingenieros. explosivos, intendencia y la escuadra número 1 del pelotón 2 (Mando: Lucho).

3. RETAGUARDIA: Pacho más 3. Más Nohora, Pedro Rafael y la escuadra número 2 del pelotón (Mando: de César).


1ª LÍNEA DE DEFENSA:

Sótano: Chucho, Andrés, William, Marcela, Pedro. Flanco Norte: Pacho, Roque, Bernardo, Estéban, Mono.

Flanco Oriental: Lázaro, Fabio, Natalia, Diana, Juan».
Apartes de documentos del plan de asalto al Palacio de Justicia encontrados durante un allanamiento a miembros del M-19.[18]

6 de noviembre[editar]

Momentos previos[editar]

Un presunto testigo, ex agente de inteligencia, llamado Ricardo Gámez dijo que días antes de la toma del Palacio de Justicia, todo el personal de Inteligencia fue acuartelado bajo la advertencia de que algo iba a ocurrir y ya se había montado un comando operativo en la Casa del Florero. A las 5:30 AM (UTC-5) horas antes de la toma, él y varios agentes de inteligencia fueron ubicados en la carrera séptima cerca del Parque Santander, a la espera de lo que podría pasar. Dijo además que la operación estaba siendo coordinada desde la Casa del Florero, a pocos metros del Palacio de Justicia.[19]

Las unidades el Ejército que intervendrian en las horas siguientes estaban conformados por la XIII Brigada, comandada por el General Jesús Armando Arias Cabrales. Entre sus subordinados estaba el Jefe del Estado Mayor de la Brigada XIII (B-5), el Coronel Luis Carlos Sadovnik. En orden descendente seguían las unidades B-1, B-2, B-3 y B-4. El Coronel Edilberto Sánchez estaba al mando de la B-2.[1]

A las 11:00 AM (UTC-5), siete guerrilleros del M-19 ingresaron armados y vestidos de civil al Palacio de Justicia, aprovechando la poca vigilancia. El grupo era liderado por Alfonso Jacquin, también iba la guerrillera Irma Franco. Una vez dentro asumieron posiciones en el edificio; dos en la secretaria del Consejo de Estado, dos en la secretaria de la Sección Tercera del Consejo de Estado, dos en la cafetería y una mujer en el tercer piso.[1]

Jacquin hizo una llamada telefónica desde el tercer piso a Luis Otero, que se encontraba en una casa en el barrio Calvo Sur, en la dirección Calle 6a Sur No. 8 -42 avisándole que ya estaba dentro y podía proceder. Desde la casa Otero y otros 27 guerrilleros más se desplazaron en tres vehículos hacia el edificio del Palacio de Justicia.[1]

A las 11:30 AM (UTC-5) La Sala Constitucional estaba en sesión, el magistrado Gaona Cruz leía su ponencia sobre una de las demandas contra el tratado de extradición con los Estados Unidos de América.[20] En la misma sala estaban los Magistrados: Alfonso Patiño Roselli, Presidente de la Sala, Manuel Gaona Cruz, Carlos Medellín Forero y Ricardo Medina Moyano, además del secretario Ricardo Correal Murillo. En los despachos, estaban los Magistrados Fabio Calderón Botero, Alfonso Reyes Echandía, Pedro Elías Serrano Abadía y Darío Velásquez Gaviria. En la Sala Laboral, se encontraban los Magistrados Fanny González Franco, José Eduardo Gnecco Correa y Nemesio Camacho Rodríguez.[20] En otro sector de la Sala Penal, estaban los Magistrados Auxiliares Emiro Sandoval Huertas y Julio Cesar Andrade, y siete auxiliares judiciales: María Janeth Rozo, Isabel Méndez de Herrera, María T. Muñoz de Jiménez, María Cristina Herrera Obando, Beatriz Moscoso de Cediel, Libia Rincón Mora y Nurys Soto de Piñeres. De los despachos de los Magistrados de la Sala Constitucional estaban las secretarias Lyda Mondol de Palacios, Ruth Zuluaga de Correa y Rosalía Romero de Díaz. De la Sala Laboral se encontraban en ese piso el Magistrado Auxiliar Jorge Alberto Correa Echeverri y los secretarios de los despachos Hermógenes Cortés Nomelín, Cecilia Concha Arboleda y Ana Lucía Bermúdez de Sánchez.[20]

En el primer piso estaban la mayoría de empleados del Consejo de Estado y de la Corte Suprema de Justicia. Se encontraban el adminitrador de la cafetería, Carlos Augusto Rodríguez Vera, la cajera Cristina del Pilar Guarín, los meseros Héctor Jaime Beltrán y Bernardo Beltrán, la empleada Gloria Estela Lizarazo, el chef David Suspez y la empleada Luz Maary Portela. También se encontraban visitando o para citas la contratista Norma Costanza Esguerra y Gloria Anzola de Lanao. Lucy Amparo Oviedo esperaba entrevistarse con el magistrado Alfonso Reyes Echandía.[1]

Operación Antonio Nariño por los Derechos del Hombre[editar]

Para los guerrilleros del M-19, se trataba de la "Operación Antonio Nariño por los Derechos del Hombre". La toma comenzó a las 11:30 AM (UTC-5) del 6 de noviembre de 1985, cuando 28 guerrilleros del "Comando Iván Marino Ospina", al mando de Luis Otero y Andrés Almarales, ingresaron fuertemente armados al edificio vestidos de civil. Pocos minutos después empezaron a gritar consignas y a hacer disparos. un camión reventó el separador metálico de la portería del parqueadero que da frente a la Carrera Octava, seguido por dos vehículos que conducían personas vestidas con camuflados de las fuerzas armadas y armados con rifles. Ingresaron por la puerta del sótano del costado occidental, (entrada al estacionamiento del Palacio de Justicia), mientras que un grupo de guerrilleros se atrincheró en el primer piso y la puerta principal.[8] Los primeros en morir fueron Eulogio Blanco y Gerardo Díaz Arbeláez, vigilantes de la firma Cobasec Ltda., contratista para labores de vigilancia del Palacio de Justicia. Blanco y Arbeláez no lograron utilizar sus revólveres.[21]

Durante el ingreso de los guerrilleros, un agente de policía resultó herido. En cerca de media hora los guerrilleros tomaron el control total del edificio, mientras a las afueras se agolparon refuerzos de la Policía Nacional y el Ejército Nacional.[8] Fueron ubicados en las terrazas de algunos edificios vecinos, como la Catedral Primada, el Palacio Liévano de la Alcaldía de Bogotá y la Casa del Florero, con la intención de recuperar el Palacio.

"No negociar" o "vacío de poder"[editar]

La entonces ministra de Comunicaciones, Noemí Sanín.

El M-19 había hecho las peticiones de rigor publicación de las actas de la Comisión de Verificación, de los documentos del FMI, entre otros documentos, pero la principal exigencia del M-19, sin embargo era la de obligar al Presidente Betancur a presentarse al Palacio de Justicia para hacerle un juicio público, presidido por la Corte Suprema de Justicia, teniendo como fiscal a todo el pueblo colombiano, el cual formularía sus denuncias a través de la radio. Algo que para el gobierno resultó descabellado.[22]

El gobierno del presidente Betancur decidió no negociar debido a que las circunstancias políticas no daban para una negociación al momento de la toma. Betancur era acusado por algunos sectores de la opinión pública de haberle entregado el país a la guerrilla, el M-19 había roto la tregua y culpaban al gobierno, además de haber realizado un atentado contra el Comandante del Ejército. Según la Revista Semana, el "país estaba sumido en un ambiente de desestabilización institucional con una percepción de un vacío de autoridad".[22] Varios analistas consideraban que si Betancur accedía a las peticiones de los guerrilleros, el gobierno quedaría mal ante la opinión pública nacional e internacional.

La entonces ministra de Comunicaciones, Noemí Sanín, ordenó transmitir por televisión un partido de fútbol en vez de presentar la situación del Palacio durante parte de la crisis. Según algunas fuentes, no estaba permitido transmitir la operación de la retoma al Palacio de Justicia. Las estaciones de radio y algunos noticieros continuaron transmitiendo la información en directo, sin embargo, nuevamente la ministra volvió a dar la orden de impedir que se siguiera transmitiendo por radio lo que estaba sucediendo. Fue así como, mientras el presidente de la Corte, Alfonso Reyes, rogaba por el cese al fuego, al país se le ocultó su mensaje de auxilio.

Retoma: Operación "Rastrillo" o "Plan Tricolor 83"[editar]

La Casa Museo del 20 de julio, fue utilizada por el General Edilberto Sánchez, jefe del B-2, para coordinar operaciones de retoma del Palacio de Justicia

Momentos después de la toma, las Fuerzas Militares de Colombia iniciaron el operativo de retoma. El Jefe del Estado Mayor de la XIII Brigada, el Coronel Luis Carlos Sadovnik activó el Plan de Defensa Nacional 'Tricolor 83' y el Centro de Operaciones de la Brigada (COB), los primeros en llegar a las inmediaciones del Palacio de Justicia fueron algunos miembros del Batallón Guardia Presidencial que prestaban servicio al presidente en la contigua sede del gobierno colombiano, la Casa de Nariño.[1]

Después del mediodía, llegaron los primeros tanques EE-09 cascavel y Urutú, que fueron ubicados alrededor del Palacio, sobre la Plaza de Bolívar y las carreras Séptima y Octava. El presidente Belisario Betancur fue informado del hecho.

A la 1:00 PM (UTC-5), los guerrilleros le dijeron al magistrado Alfonso Reyes Echandía, mantenido como rehén, que nada le iba a suceder y que lo requerían para negociar. Los guerrilleros del M-19 se refugiaron en el cuarto piso junto a algunos rehenes, realizaron llamadas telefónicas al Palacio de Nariño, sede presidencial, y a varios medios de comunicación, para hacer conocer sus exigencias. El M-19 exigía: la publicación en los diarios y la difusión en las cadenas radiales de una proclama; pidieron la creación en una cadena radial de un espacio diario para la expresión de la oposición y la presencia del Presidente de la República o su apoderado ante la Corte Suprema de Justicia, para efectos de hacerle un 'juicio político'.

Minutos más tarde, un grupo de soldados del Batallón Guardia Presidencial entró al Palacio para sacar los cadáveres de dos vigilantes, mientras un oficial y un suboficial recuperaban la ametralladora del tanque Urutú. A la 1:30 PM (UTC-5), los primeros vehículos blindados ingresan por el sótano. A las 13:20, el comandante guerrillero del M-19 Luis Otero se comunicó con algunos medios de comunicación para confirmar la autoría y el nombre de la toma.

A las 01:55 PM (UTC-5), un tanque Cascabel rompe la puerta principal del Palacio. A las 14:00, dos helicópteros dejaron en la azotea del edificio a un grupo de policías del Comando de Operaciones Especiales de la policía, que también ingresó al Palacio. Otro de los tanques Urutú trató de irrumpir en una de las puertas del recinto para rescatar el cadáver del subteniente de la Policía José Fonseca Villada, asesinado por los guerrilleros al comienzo de la toma, pero debido a la estrechez de ésta, perdió la metralleta y, por el tiroteo con los guerrilleros del M-19, debió ser retirado. Dos tanques ingresan por la puerta principal y obligan a los guerrilleros y rehenes a subir a los pisos superiores, mientras que en la parte posterior del Palacio de Justicia se inició un incendio. Los combates se intensificaron en el sótano, mientras los subversivos se desplazaban a los pisos superiores.

Quince minutos después fueron liberados algunos rehenes, trasladados a la Casa del Florero para su identificación, a excepción de los heridos que fueron llevados a clínicas y hospitales. Luego, a las 14:25, un tercer tanque ingresaba a la edificación, con soldados del Batallón Guardia Presidencial y de la Escuela de Artillería, mientras hombres del Grupo Operativo Antiextorsión y Secuestro (GOAS) de la policía llegaban por la azotea.

A las 15:00 el presidente Betancur pidió ayuda y consejo a algunos ex presidentes, candidatos a la Presidencia y congresistas, estos primeros concordaban en que era mejor negociar en lugar de retomar el Palacio. Cinco minutos después, Álvaro Villegas Moreno, presidente del Congreso, hablaba por teléfono con Reyes Echandía y el magistrado Pedro Elías Serrano, quienes le solicitaron pedirle a Betancur el cese al fuego. En una segunda conversación, Reyes Echandía le dijo que se encuentra en el cuarto piso con los guerrilleros, dato confirmado por uno de los subversivos que le quitó el teléfono y quien comunicó que, de no llegarse a un cese al fuego, nadie iba a salir vivo. A las 15:15 Villegas le llevó el mensaje a Betancur, quien respondió que no iba a negociar y que no había logrado comunicarse con Reyes.

A las 16:10, les ordenaron a los soldados que ingresaron por la puerta buscar rehenes para ayudarles a salir. A las 16:10, varios estruendos se escucharon desde el sótano y los primeros pisos, lo que llena de humo el edificio. Reyes Echandía seguía pidiendo el cese al fuego, secundado por otros magistrados a través de la radio. A las 16:50, la Cámara de Representantes repudiaba la toma y se declaraba en sesión permanente.

A las 17:10, Reyes Echandía logró comunicarse con el general Víctor Delgado Mallarino, director general de la Policía Nacional y amigo suyo. Reyes le pidió que cesaran el fuego porque de no hacerlo todos iban a morir, a lo que Delgado respondió diciéndole que estaba haciendo lo posible por rescatarlos y que necesitaba comunicarles a los del M-19 que el gobierno no iba a negociar. Otero y Delgado hablaron. A las 17:30, el general Jesús Armando Arias Cabrales, comandante del Ejército, toma el mando de la operación de rescate.

"por favor... que cese el fuego inmediatamente... es de vida o muerte.

Voz telefónica de Alfonso Reyes Echandía, estando como rehén.

Alfonso Jacquin: "Les habla Alfonso Jacquin segundo al mando de éste operativo, el presidente de la República no le ha pasado al teléfono al presidente de la corte y se va a morir, porque el presidente de la República, ni siquiera con su poder jurisdiccional, es increíble que el M-19 no es el que se ha tomado el Palacio de Justicia, se lo tomó los tanque del Ejército... [Disparos, explosiones y gritos] ... es lo increíble, el Ejército entró con sus tanques y están sonando los tiros, cuando entren en este piso nos morimos todos, sépalo.[23]

"Paladín 6, R. Entiendo que no han llegado los de la Cruz Roja. Por consiguiente estamos con toda la libertad de acción y jugando contra el tiempo. Por favor apurar, apurar a consolidar, y acabar con todo..."[24]

Un incendio en el cuarto piso, cuyo origen no se ha esclarecido después de 20 años, comenzó a las 17:45, donde se encontraban guerrilleros, magistrados y civiles que debieron bajar al tercero. Media hora más tarde, un helicóptero logró evacuar a algunos policías del Copes y el GOAS heridos. Reyes Echandía se comunicó de nuevo con Villegas a las 19:15 y le reiteró que los iban a matar si no terminaban las hostilidades. Con el paso de las horas, el incendio tomaba fuerza mientras los subversivos retenían a algunos rehenes que trataban de escapar del fuego y los llevaban a los baños del segundo y, luego, del tercer piso. Sesenta personas permanecieron desde la noche del 6 de noviembre hasta el final de la toma en dichos baños.

Una grabación que data de aproximadamente la misma hora, los comandantes del Ejército comentaban:[24]

  • "Arcano 6: ...de todas maneras aquí vamos a intentar controlar este sector que nos ha dado molida en el 4° piso. Ya inclusive disparamos un ‘ambrus' (posible cohete o mortero), desafortunadamente parece que no operó, pero seguimos acá".
  • "Paladín 6: Dígame cómo sigue la situación".
  • "Arcano 6: En atención a la situación de incendio de proporciones mayúsculas, entonces fue necesario evacuar, se mantiene un dispositivo en la parte externa...".
  • "Paladín 6: La situación aquí se enfrió. Que haya acción, que haya ruido. Que si necesita más munición le coloca toda la que necesite...".
  • "Coraje 6: ¿Cómo me decía Paladín que algunos magistrados informan que mataron a Reyes Echandía? ¿Cómo sería la muerte de él?".
  • "Arcano 6: R. De los que evacuamos, que presumíamos se trataba de personal magistrados por la vestimenta, se verificó había cinco magistrados y de ellos informaron al comandante de DEBOG ( Policía de Bogotá), le informaron que desafortunadamente los bandidos lo habían asesinado, pero no hemos encontrado su cadáver. Cambio".
  • "Coraje 6: Y el asesinato, ¿cuándo fue? Cambio".
  • "Arcano 6: R. No tuve la información porque los evacuaron inmediatamente para darles servicio médico en el Hospital Militar. Cambio".

Una nueva explosión se oyó en el cuarto piso a las 21:30. Las personas que se hallaban allí gritaron pidiendo el cese al fuego y la presencia de la Cruz Roja. Quince minutos más tarde, los bomberos llegaban para tratar de sofocar las llamas, pero sus esfuerzos resultaron inútiles mientras el palacio era consumido. Desde adentro, los del ejército y los magistrados intentaban apagar el incendio con mangueras de emergencia. Cerca de las 22:00 los bomberos conseguían rescatar a algunas personas que se hallaban en la azotea, mientras los combates dentro del edificio se hacían más fuertes. Media hora después, algunos rehenes escondidos en las oficinas eran rescatados por el Ejército hasta el primer piso. Ellos y dos empleadas del aseo, rescatadas de la azotea por los bomberos, fueron llevados a la Casa del Florero.

En otra grabación, el General Vega Uribe discute con el General Samudio sobre el destino del comandante guerrillero Andrés Almarales:

  • "Coraje 6 : Sí, a ver que dentro de los que salen retenidos, no se nos vayan a mezclar. Cambio".
  • "Paladín 6 : R. Sí, porque inclusive tenemos información de que Otero se nos salió con la cédula de muerto, pero, pero, pero bueno... y Almarales está vivo y que lo llevaron a una unidad de P.M....".

Plazas Vega tuvo una corta entrevista esa misma noche:

  • Plazas: Hemos tenido algunas bajas, pero la gran mayoría de las bajas son de ellos y sobre todo hemos rescatado la casi totalidad, yo creo que la totalidad de los rehenes que se encontraban vivos.
  • Periodista: Y la decisión que hay en este momento por parte de las fuerzas regulares, ¿cuál es?
  • Plazas: "Mantener la democracia maestro, aquí no van ellos a asustarnos ni a atentar contra ninguno de los poderes... contra ninguna de las ramas del poder público, en este momento esto es un atentado contra la rama jurisdiccional y eso hay que dejarlo muy claro: que el Ejército está en condiciones de mantener todas las ramas del poder público funcionando porque esto es una democracia y para eso estamos, para hacerla respetar.
  • Periodista: ¿Y la decisión es darlos de baja a los guerrilleros?
  • Plazas: Si a mi me disparan yo contesto el fuego, yo entré con mis carros, me recibieron a fuego y disparé, no sé, ¿que haría ud?
  • Periodista 2: Pero el Presidente de la Corte, el doctor Reyes Echandía...
  • Plazas: No sé, yo no sé quién esté adentro, o quién esté afuera, yo sé que salieron varios magistrados, no sé si tal vez esté adentro de ellos...

7 de noviembre[editar]

A las 7:00 AM (UTC-5) Betancur aceptó dialogar con los subversivos y ordenó al director de la Policía Carlos Martínez Sáenz darles el mensaje, Reyes Echandia había logrado comunicarse con Martínez y este afirmó haber dado la orden de cese al fuego, pero argumentando problemas de comunicación la orden no se había cumplido. A la 01:30 PM (UTC-5) del 7 de noviembre y a los empleados Carlos Augusto Rodríguez, administrador de la cafetería del Palacio, y Cristina del Pilar Guarín, cajera de la cafetería, son captados por un vídeo con vida. Al parecer, los dos fueron llevados a la Casa del Florero, a pocos metros del lugar, pero nunca más se supo de ellos.[25] La orden de Almarales era que los heridos salieran del baño donde estaban sitiados y que algunos guerrilleros, entre ellos Irma Franco y Clara Elena Enciso salieran.

El Consejero de Estado Reynaldo Arciniegas fue liberado por los guerrilleros del M-19, para llevar un mensaje al presidente Betancur y permita el ingreso de la Cruz Roja y se comience a negociar sin saber que la orden de cese al fuego no fue cumplida ni dada y al rato sucede una explosión adentro de los baños. Vega Uribe anuncia que la toma y retoma del Palacio había terminado.

Una vez terminada la retoma, periodistas documentaron cómo había quedado el Palacio mientras que soldados, policías y miembros de la Defensa Civil sacaban los cadáveres, los cuales fueron llevados por los castrenses sin que el Instituto de Medicina Legal (órgano estatal autorizado para el levantamiento de cadáveres) pudiese tener participación. En el baño se dejaron prendas y se sacaron cadáveres calcinados imposibles de identificar. Esa noche Betancur se dirigió a los colombianos asumiendo su responsabilidad:

Esa inmensa responsabilidad la asumió el Presidente de la República, que para bien o para mal suyo estuvo personalmente tomando las decisiones, dando personalmente las órdenes respectivas, dando el control absoluto de la situación de manera que lo que se hizo para encontrar una salida dentro de la ley fue por cuenta suya, por cuenta del Presidente de la República...

Belisario Betancur en su alocución presidencial.[26]

Víctimas[editar]

El 9 de noviembre a las 5:00 PM (UTC-5) El Juzgado 78 de Instrucción Penal Militar (oficio No. 1324) ordenó llevar 26 cadáveres a una fosa común del Cementerio del Sur de Bogotá.

Magistrados asesinados[editar]

De acuerdo a una versión del ex presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Aníbal Gómez, integrante de la Comisión de la Verdad, los magistrados habrían muerto de la siguiente manera:[27]

Magistrados sobrevivientes[editar]

Servidores públicos asesinados[editar]

  • Lizandro Juan Romero Barrios. Magistrado Auxiliar del Consejo de Estado
  • Carlos Horacio Urán Rojas. Magistrado Auxiliar del Consejo de Estado: El cadáver de Urán fue hallado en un la morgue de Bogotá, junto a otros cuerpos de otras personas que murieron durante la retoma. En el informe de la Comisión de la Verdad está consignado que Urán murió de un tiro de gracia de un arma calibre 9 milímetros y el cadáver fue lavado antes de ser hallado en la morgue de Medicina Legal. En el 2007, se reveló un video en el que se muestra a Uran saliendo vivo del palacio, además la billetera y otros efectos personales de Urán aparecieron en una bóveda secreta del Cantón Norte del Ejército, en Bogotá. La billetera estaba perforada por un disparo y, según la versión que en ese momento le dieron a la Fiscalía familiares, el magistrado auxiliar solía llevarla en su saco, por lo que familiares presumen una ejecución.[28]
  • Luz Estella Bernal Marín. Abogada asistente del Consejo de Estado
  • Emiro Sandoval Huertas. Magistrado Auxiliar
  • Julio César Andrade Andrade. Magistrado Auxiliar
  • Jorge A. Correa Echeverry. Magistrado Auxiliar
  • María Teresa Muñoz de Jiménez. Auxiliar de magistrado de la Corte
  • Hermógenes Cortés Nomelín. Auxiliar de magistrado de la Corte
  • Isabel Méndez de Herrera. Auxiliar de magistrado de la Corte
  • Cecilia Concha Arboleda. Auxiliar de magistrado de la Corte
  • María Cristina Herrera. Obando Auxiliar de magistrado de la Corte
  • María Lida Mondol de Palacios. Auxiliar de magistrado de la Corte
  • Rosalba Romero de Díaz. Auxiliar de magistrado de la Corte
  • María Janeth Rozo. Auxiliar del Presidente de la Corte
  • Ruth Mariela Zuluaga de Correa. Auxiliar de magistrado de la Corte
  • Ana Beatriz Moscoso de Cediel. Auxiliar de magistrado de la Corte
  • Libia Rincón Mora. Auxiliar de magistrado de la Corte
  • Nury Soto de Piñeros. Auxiliar de magistrado de la Corte
  • Aura María Nieto de Navarrete. Auxiliar Consejo de Estado
  • Blanca Inés Ramírez de Angulo. Auxiliar Consejo de Estado
  • Jaime Alberto Córdoba Ávila. Auxiliar Consejo de Estado
  • María Teresa Barrios Rodríguez. Auxiliar Consejo de Estado
Empleados de las instalaciones
  • Luis Humberto García. Conductor
  • José Eduardo Medina Garavito. Conductor
  • Plácido Barrera Rincón. Conductor
  • Jorge Tadeo Mayo Castro. Administrador del Palacio de Justicia
  • Gerardo Díaz Arbelaéz. Vigilante de COBISEC
  • Carlota Sánchez de Monsalve. Ascensorista del Palacio de Justicia
Otros

Durante el intercambio de balas, fueron alcanzados por los combates

  • Gustavo Ernesto Ramírez Riveros, visitante del Palacio de Justicia.
  • Marína Isabel Ferrer de Velázquez, visitante del Palacio de Justicia.
  • René Francisco Acuña Jiménez, era un transeúnte, fue alcanzado por las balas de los combates, muere en la calle.

Desaparecidos[editar]

Aún sigue siendo un misterio el paradero de los empleados de la cafetería. Varios críticos han dicho que, según algunas declaraciones de dos ex policías de la época, los empleados fueron llevados a la Casa del Florero (edificio histórico aledaño al Palacio de Justicia, que sirvió temporalmente como base militar) y más tarde trasladados al Cantón Norte (conjunto de edificios públicos militares ubicado al norte de Bogotá), para allí ser interrogados, torturados y asesinados. Posteriormente, según dichas declaraciones, fueron enterrados en fosas comunes ubicadas al sur de Bogotá. El gobierno colombiano de entonces las rechazó, argumentando que los dos ex oficiales de la policía tenían antecedentes penales.

El 14 de junio de 2007, Caracol Noticias difundió un video[29] hallado durante un allanamiento a la casa del coronel Plazas Vega en el que se ve claramente cuando son evacuados con vida del Palacio de Justicia el administrador de la cafetería, Carlos Augusto Rodríguez, y Cristina del Pilar Guarín, una de las cajeras. Ambos se encuentran desaparecidos. Plazas fue arrestado el 16 de julio de 2007, acusado del delito de desaparición forzada agravada.[30]

El administrador y siete trabajadores de la Cafetería del Palacio de Justicia, más tres visitantes ocasionales, fueron desaparecidos, sus nombres:[31]

  • Carlos Augusto Rodríguez Vera: era el administrador de la cafetería. Su cuerpo aún no ha sido encontrado.[5]
  • Cristina del Pilar Guarín Cortés: hacía un remplazo en la cafetería, cuando la toma comenzó. Su cuerpo aún no se ha encontrado.[5] El 15 de julio de 1993, por primera vez, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, acogiendo una ponencia del magistrado Benjamín Herrera, aceptó que sí hubo desaparecidos en el Palacio de Justicia y condenó a los ministerios de Defensa y de Justicia como responsables por la desaparición de Guarín Cortés.[32] Segun testimonios de los sobrevivientes que se encontraban en la cafetería al momento de la toma esta mujer se identificó como guerrilera del M 19 portando un arma amenazo a quienes se encontraban en la cafetería. se debe buscar los expedientes de la época y los posibles testigos sobrevivientes para corroborar.
  • David Suspes Celis: Trabajaba como chef de la cafetería. Su cuerpo aún no ha sido encontrado.[5]
  • Bernardo Beltrán Hernández: Mesero de la Cafetería. Su cuerpo aún no ha sido encontrado.
  • Héctor Jaime Beltrán: laboraba como mesero en la cafetería. Su cuerpo aún no ha sido encontrado.[5]
  • Ana Rosa Castiblanco: realizaba oficios varios en la cocina. Su cadáver fue encontrado en una fosa común en el año 2000.[5] Un hijo de Castiblanco, Raúl Lozano Castiblanco, y un presunto testigo de apellido Gámez, han insinuado que estaba embarazada al momento de la toma y parió dentro del Palacio de Justicia.[32] Cuando fue evacuada, el parto fue hecho en el camión, por un suboficial que se apersonó y aprovechó la oportunidad de que no tenía hijos para quedarse con el bebé. Fue una decisión de cinco personas. El hijo de Castiblanco supuso que fue la misma mujer que después se llevaron a Caballería. Según, el hijo, el suboficial existe, tiene una casa que le fue dada por el Fondo Rotatorio del Ejército y tiene tres hijos. Aunque no se han desarrollado más noticias acerca del tema.[33]
  • Gloria Estela Lizarazo Figueroa: era la encargada del autoservicio. Su cuerpo no se ha encontrado.[5]
  • Luz Mary Portela León: era una de las empleadas de la cocina. Su cuerpo no se ha encontrado.[5]
  • Norma Costanza Esguerra: era una de las contratistas proveedoras de los serivicios de la cafetería. Su cuerpo aún no ha sido encontrado.[5]
  • Gloria Anzola de Lanao: Abogada, trabajaba a pocas cuadras del Palacio. Entró como visitante al parqueadero del Palacio de Justicia, pues su tía Aydé, funcionaria del Consejo de Estado, le prestaba su parqueadero porque no tenía carro. Su cuerpo no se ha encontrado.[5]
  • Luz Amparo Oviedo: Llegó a la cafetería del Palacio de Justicia a buscar empleo. Su cuerpo no se ha encontrado.[5]
  • Irma Franco Pineda: Guerrillera del M-19. Tras la retoma por parte de miembros del Ejército Nacional y la Policía Nacional, Franco logró salir viva del edificio del Palacio de Justicia junto a la también guerrillera Clara Helena Enciso camuflándose entre rehenes liberados y fueron conducidas a la Casa del Florero, donde el Ejército identificaba a rehenes y coordinaba operaciones de retoma.[34] [35] Enciso se desmayó cuando un militar identificó a Franco y se la llevó en dirección a la Casa del Florero. Enciso fue montada en una ambulancia y evacuada hacia el Hospital Militar, pero antes de llegar se despertó y logró convencer a los paramédicos de que la dejaran en su casa. Posteriormente logró huir a México.[34] En la Casa del Florero, Franco fue llevada al segundo piso donde la retuvieron hasta las 8:30 p.m. (UTC-5) Después fue llevada a las instalaciones del Comando Operativo de Inteligencia y Contrainteligencia (COICI), a cargo del entonces coronel Iván Ramírez Quintero, en el barrio San Cristóbal. Franco fue torturada e interrogada dentro de una van de color café. Al final de la sesión se presume que la mataron o murió. El cuerpo de Franco fue enterrado en los polígonos del batallón Charry Solano.[35] Según un testigo no identificado, los responsables de la muerte de Franco fueron un sargento de apellidos Garzón Garzón, el capitán Camilo Pulecio Tovar, el teniente Germán Medina Lobo y los sargentos Gustavo Serrato y Gustavo Arévalo, los cuales habrían sido condecorados por dichas acciones el 8 de noviembre de 1985.[35] Antes de afirmar la existencia de desaparecidos se debe proceder a identificar los cadáveres sepultados en fosa común y luego exumados por la fiscalia. labor que no se ha llevado a cabo en su totalidad por negligencia de la fiscalia.

La Comisión de la Verdad[editar]

En 2005 se conformó la Comisión de la Verdad, integrada por los ex magistrados de la Corte Suprema de Justicia José Roberto Herrera, Jorge Aníbal Gómez y el magistrado de la Corte Constitucional, Nilson Pinilla. Tras un año de investigación, en noviembre de 2006 entregaron un informe en el que revelaron que, según versiones del sicario "Popeye", Pablo Escobar, capo del Cartel de Medellín les había pagado 2 millones de dólares a los guerrilleros del M-19 por la toma, a fin de presionar a los magistrados de la Sala Constitucional que debatían la aprobación de la extradición. La Comisión declaró responsables del holocausto al M-19, al presidente Betancur y al Ejército de Colombia[36]

La Comisión también concluyó que el presidente de la época, Belisario Betancur "fue un simple espectador" de la situación y no logró intervenir directamente en la operación de retoma del palacio por parte del Ejército ni en los hechos posteriores, contradiciendo sus palabras dadas en su alocución en la noche de 7 de noviembre una vez terminada la retoma en la que asumía la responsabilidad de lo sucedido.

La Comisión de la Verdad consideró que la acción del Ejército fue desproporcionada y no buscó salvaguardar la vida de los rehenes.

Es importante aclarar que los resultados de las últimas investigaciones, dejan grandes dudas sobre el origen del fuego en las instalaciones del palacio de justicia. Una hipótesis indica que fue un rocket disparado por el ejército colombiano el que inició el fuego, mientras que otra apunta a que el rocket fue disparado para hacer un boquete en la pared por donde pudiera salir el humo causado por el incendio.

Demandas al Estado y costos[editar]

En la actualidad aún sigue existiendo mucha incertidumbre sobre lo que ocurrió durante la toma y los desaparecidos. Con el paso de los años, el estado ha tenido que realizar bastantes gastos no solo con lo que conllevó la reconstrucción del palacio, sino también por reparación a las víctimas y demandas que ha tenido que enfrentar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por familiares de los desaparecidos.

Se estima que en la reconstrucción del palacio se invirtieron alrededor de $100 000 millones de pesos de la época, las demandas en la CIDH suman alrededor de $50 000 millones de pesos, lo que también ha llevado un gasto en abogados de cerca de $1200 millones de pesos.[37]

Filmografía[editar]

El capítulo 27 de Escobar, el patrón del mal narra estos hechos.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h Juzgado Tercero Penal Especializado de Bogotá (11 de junio de 2010). movimientodevictimas.org (ed.): «Sentencia contra Alfonso Plazas Vega». Consultado el 21 de octubre de 2010.
  2. El Espectador: Sabia un soldado
  3. Procuraduria General de la Nación: Veinte años vigentes
  4. "¿Hubo narcos en la toma del Palacio?" en Revista SEMANA
  5. a b c d e f g h i j k El Tiempo: Hallan a desaparecida del Palacio de Justicia
  6. ¿La fosa perdida del Palacio?. Semana (Colombia). 15 de noviembre de 2008. http://www.semana.com/noticias-nacion/fosa-perdida-del-palacio/117788.aspx. Consultado el 15 de noviembre de 2008. 
  7. Comision de la Corte Interamericana de Derechos Humanos: Caso 10738: Holocausto del Palacio de Justicia
  8. a b c Caracol Radio: La toma del Palacio...minuto a minuto
  9. Colombialink: LA TOMA DEL PALACIO DE JUSTICIA
  10. http://www.youtube.com/watch?v=ObMuKzY1Xqk&feature=channel Señal Institucional: HOLOCAUSTO PALACIO DE JUSTICIA 1985
  11. Caracol Noticias, Documento probó que FFMM sabían de toma al Palacio, 15 de junio de 2007
  12. Semana, ¿Crimen de Estado?, 21 de julio de 2007
  13. El Pais: Muerte en el Palacio de Justicia
  14. a b c Juriscol: Amenazas contra magistrados de la toma al palacio de justicia
  15. (Folios 240, proceso por el delito de extorsión adelantado en el Juzgado 71 de Instrucción Criminal Especializado)
  16. «M-19 cambió drogas por armas». El País. 6 October 2005. Archivado desde el original el 27 September 2007. Consultado el 7 October 2006. 
  17. Caracol TV: Toma palacio de justicia Colombia
  18. Juriscol: OPERACION ANTONIO NARIÑO POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE
  19. Revista Semana: El Testigo del holocausto
  20. a b c Comisión de la Verdad: EL INFORME SOBRE LA TOMA DEL PALACIO DE JUSTICIA
  21. Juriscol: ATAQUE Y OCUPACION DEL PALACIO DE JUSTICIA - EJECUCION DEL PLAN
  22. a b Revista Semana: JUICIO DE RESPONSABILIDADES
  23. Caracol TV: Colombia Vive: La Toma del Palacio de Justicia
  24. a b El Espectador: Una historia que no tuvo eco
  25. Revista Semana: La Nacional sí tiene los restos de 22 de los desaparecidos del Palacio de Justicia
  26. http://www.youtube.com/watch?v=TGnMShw5fGA&feature=PlayList&p=AFC5D835CB195CD1&index=25 Colombia Vive: El Terror; Los Extraditables, la Masacre de Tacueyó y la Toma al Palacio de Justicia
  27. a b Caracol Radio: Belisario Betancur se defiende de la Comisión de la Verdad
  28. El Tiempo: Fiscalía buscará responsables del crimen del magistrado Urán, tras retoma del Palacio de Justicia
  29. Caracol Noticias, Desaparecidos sí salieron vivos de toma al Palacio, 14 de junio de 2007 (Video)
  30. Caracol Noticias, Por retoma al Palacio, Plazas Vega está detenido, 16 de julio de 2007
  31. Desaparecidos.org: Recordatorio sobre la Masacre del Palacio de Justicia
  32. a b El Espectador: Relevo generacional por la verdad
  33. Revista Semana: El niño que nació en el camión se lo llevó un suboficial del Ejército
  34. a b Revista Semana: Sobreviviente
  35. a b c El Espectador: "Lo que sí hubo fue homicidio"
  36. Comisión judicial afirma que Pablo Escobar pagó US$2 millones por toma del Palacio de Justicia de Colombia en 1985. Wikinoticias (15 de noviembre de 2006).
  37. El Espectador: Palacio de Justicia, un grifo abierto. 2013-11-03.

Enlaces externos[editar]

Noticia[1]Wikinoticias[2]