Tomás José Sanabria

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Tomás José Sanabria
Información personal
Nacimiento 20 de marzo de 1922
Bandera de Venezuela Caracas, Venezuela
Defunción 19 de diciembre de 2008
Bandera de VenezuelaCaracas, Venezuela
Carrera profesional
Proyectos representativos Hotel Humboldt, Banco Central de Venezuela, Edificio de la Electricidad de Caracas, Sede del INCE, Centro Comercial Ciudad Tamanaco, Foro Libertador.
Premios Premio Nacional de Arquitectura de Venezuela

Tomás José Sanabria (Caracas, 20 de marzo de 1922 - † Caracas, 19 de diciembre de 2008) fue un arquitecto venezolano. Sanabria fue un reconocido arquitecto creador de obras más emblemáticas de Caracas, como el Hotel Humboldt, Foro Libertador, el edificio del Banco Central de Venezuela, el edificio de la Electricidad de Caracas, y la sede del INCES en la avenida Nueva Granada, entre otras.[1]

Educación: Años de la Inmediata Postguerra[editar]

Teleférico de Caracas (Caracas, Venezuela).

Formado en la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard en la década de los años cuarenta, fue alumno de Walter Gropius, Martin Wagner, Ieoh Ming Pei, Hugh Stubbins y Marcel Breuer, en un período de escasa actividad constructiva en los Estados Unidos debido a la Segunda Guerra Mundial, que permitía el estrecho intercambio entre los maestros y un reducido número de alumnos. Allí, Sanabria recibió lecciones imborrables sobre los valores humanos de la arquitectura, la necesidad de satisfacer como primer objetivo, las condiciones ambientales para lograr el confort cotidiano de los usuarios, y la indispensable articulación entre arquitectura y naturaleza, o entre arquitectura y ciudad.

Aunque entonces no se hablaba de diseño urbano, ni de diseño ambiental, se planteaban las premisas de una metodología de proyecto basada en la articulación de las escalas del diseño, cuyo paladín era Gropius, ya desde su actividad docente pionera en el Bauhaus, y luego prolongada en Harvard, al definir los términos de la arquitectura ”integral”.

En aquellos años de la inmediata postguerra, circulaban pocos libros de arquitectura – al contrario de hoy, sumergidos por una avalancha de espectaculares imágenes cromáticas, ya imposibles de memorizar o conservar en la retina –, de modesta presentación, con fotos en blanco y negro, de recordable contenido: los que ejercieron una influencia sobre él fueron los tomos de Le Corbusier y el volumen de Philip Goodwin Brazil Builds, con las primeras ilustraciones de la nueva arquitectura moderna brasileña.

El Regreso a Venezuela: No Hay Arquitectura Sin Ciudad[editar]

Al regresar a Venezuela abrió con Diego Carbonell, una oficina de diseño en Caracas, siendo al mismo tiempo el primer director de la nueva Facultad de Arquitectura. Hasta los años cincuenta, la actividad profesional de los arquitectos quedaba supeditada a los ingenieros. Sanabria formó parte de la segunda generación de arquitectos modernos, con José Miguel Galia, Martín Vegas, Guido Bermúdez, Fruto Vivas, Henrique Hernández, Guinand, Benacerraf y otros. Desde sus primeras obras, el tema de la protección solar y el condicionamiento climático basado en la arquitectura y no en las instalaciones de aire acondicionado, fue uno de los leit motiv básicos.

El estudio de la ventilación, de las tramas protectoras en las fachadas, de los sistemas de sombras, definieron las obras de la década de los años cincuenta, oponiéndose radicalmente al International Style y a los edificios de cristal que comenzaban a difundirse, bajo la influencia de Mies van der Rohe, SOM, etc.

Una de las obras más importantes realizada en la década del cincuenta fue el central azucarero El Palmar. Construido en acero, con revestimiento en aluminio, sus planos horizontales de fachada estaban organizados para permitir la ventilación por fajas libres de recubrimiento. La nitidez y precisión formal del conjunto, lo colocó entre las principales construcciones industriales de América Latina. Posteriormente, realizó las oficinas de la empresa Electricidad de Caracas y la sede del Banco Central de Venezuela. Dos conjuntos que constituyeron un "work in progress" a lo largo de varias décadas, buscando Sanabria, no sólo la calidad de diseño de los edificios sino también la articulación con el espacio urbano.

Su tesis es que no hay arquitectura sin ciudad, y los edificios deben generar espacios urbanos. Este principio se evidencia en pleno centro de Caracas, en proximidad de los pocos edificios coloniales existentes, al diseñar el Banco Central (1961), una obra maestra de Sanabria. Se trata de un banco cuya imagen es ajena a las tipologías monumentales tradicionales, con las fachadas transparentes y en sombra del volumen bajo. Luego, en la torre de oficinas de treinta pisos (1973), el lenguaje brutalista de los paneles de hormigón armado a la vista, fue desarrollado a partir de superficies texturadas en los lados ciegos y con tramas filtrantes de la luz y el aire. Finalmente en 1998, se completó una plaza urbana con estacionamiento subterráneo, en la cual, el extendido pergolado de hormigón, establece un espacio de sombra para el peatón urbano.[2]

Referencias Bibliográficas[editar]

Enlaces externos[editar]