Tizona
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La Tizona es una de las espadas (junto a La Colada) más célebres de El Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar (1043-1099). Según el Cantar de mio Cid pertenecía al rey Búcar de Marruecos y el Cid se la arrebató en Valencia. Después, sería uno de los regalos del Cid a sus yernos los infantes de Carrión, pero volvería a poder de Díaz de Vivar quien se la acabó regalando a su sobrino, Pedro Bermúdez.
La espada que tradicionalmente se identifica con la del Cantar (que afirma "que mill marcos d'oro val") se conserva en Burgos. Mide 0.785 m. de largo por 0.045 m. de ancho. Según estudios de la Universidad Complutense, la hoja es contemporánea del Cid y de gran calidad, aunque la empuñadura se sustituyó por otra de la época de los Reyes Católicos, renacentista.
El rey Fernando el Católico le regaló la espada al Condestable Mosén Pierres de Peralta (Pedro de Peralta y Ezpeleta), primer Conde de Santisteban de Lerín, Barón de Marcilla y abuelo del primer marqués de Falces; por los servicios prestados por éste en las negociaciones que permitieron su matrimonio con Isabel de Castilla. Esta espada permaneció hasta el siglo XX en poder de los marqueses de Falces en el castillo palacio de Marcilla. Se describe la espada así: "con empuñadura de hierro totalmente negro, hoja de dos filos, delgada, tersa, y flexible".
El arma fue declarada Bien de Interés Cultural (BOE de 18 de enero de 2003) .
Después de la Guerra Civil, la Tizona estuvo depositada en el Museo del Ejército de Madrid. Cuando esta institución se trasladó a su nueva sede del Alcázar de Toledo el propietario José Ramón Suárez del Otero, marqués de Falces, ofreció su venta al Ministerio de Cultura, que rechazó la compra por no existir constancia histórica de que realmente perteneciera al Cid y por el elevado precio exigido por el propietario (los informes del ministerio la tasaron entre 200.000 y 300.000 euros, según Reuters). Finalmente fue adquirida en 2007 por la Junta de Castilla y León y la Cámara de Comercio e Industria de Burgos.[1] El precio que se pagó al marqués de Falces por la espada fue de un millón seiscientos mil euros.[2] Se espera que su destino final sea la catedral de Burgos, donde se encuentra el sepulcro del guerrero y de su mujer Jimena, así como otros recuerdos cidianos (su carta de arras y el llamado cofre del Cid con el que, según el Cantar de mio Cid, engañó a Raquel y Vidas).
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[editar] Inscripciones de la hoja
La hoja de la Tizona lleva inscritas las siguientes leyendas:
IO SOI TISONA FUE FECHA EN LA ERA DE MILE QUARENTA'
y en la otra cara:
AVE MARIA GRATIA PLENA DOMINUS TECUM
Que se traduce desde el castellano medieval como: Yo soy Tizona. Fue hecha en la era de mil cuarenta, que corresponde con el año 1002, pues «era de mile quarenta» se refiere a la era Hispánica, que comienza en el 38aC.
La segunda inscripción son los tres primeros versos del Ave María:
Ave María, llena eres de gracia, el Señor es contigo.
[editar] Etimología
La primera referencia a Tizona aparece en el Cantar de mio Cid, donde se la llama Tizón (del latín titio), un sinónimo de brasa, leño ardiente.[3]
[editar] Propiedades sobrenaturales
En el Cantar de Mio Cid, Tizona tiene personalidad propia, ya que su fuerza varía según el brazo que la esgrime, aterrorizando a los adversarios indignos. Mientras Tizona está en posesión de los infantes de Carrión, estos desdeñan su fuerza. Tras la afrenta de Corpes, el Cid recupera sus espadas y entrega Tizona a Pedro Vermúdez para su duelo con el infante Ferrán González. Éste se declara vencido antes del combate a espada, atemorizado al ver a Pedro Vermúdez desenvainar a Tizona:
Versos 3642-3645:[4]
cuando lo vio Ferrán González, conuvo [reconoció] a Tizón,
que antes qu'el golpe esperasse, dixo: -¡Vençido só!-
[editar] Véase también
[editar] Bibliografía
- Marrero Cabrera, Juan Antonio: «La Tizona en Palacio», en MILITARIA. Revista de Cultura Militar, 2000, pp. 157-167 (se puede consultar on line aquí).
[editar] Notas
- ↑ Diario de Burgos: La Junta y la Cámara recuperan la Tizona para el patrimonio burgalés, 23 de mayo de 2007.
- ↑ Diario de Burgos: El valor de un icono, 24 de mayo de 2007.
- ↑ Sebastián de Covarrubias. Tesoro de la lengua castellana o española, 1611.
- ↑ Cantar de mio Cid. Edición de Alberto Montaner. Ed. Galaxia Gutenberg, 2007.

