Suspense (género)

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El suspenso o suspense es un amplio género de literatura, cine, televisión y recientemente de videojuegos. Incluye numerosos y frecuentemente solapados subgéneros. El término inglés thriller deriva del verbo thrill (asustar, estremecer, emocionar).

Este género se caracteriza por un ritmo rápido, acción frecuente y con héroes ingeniosos que deben frustrar planes de más poderosos y mejor equipados (villanos). Se utiliza también gran cantidad de "dispositivos" y de "subterfugios", como las pistas falsas y los cliffhangers.

Acerca del género[editar]

Es un género narrativo que tiene su expresión en el cine, literatura, historietas, televisión y fotonovelas. Actualmente se encuentra influenciado por el terror psicológico.

Una película de suspense es básicamente una historia de intriga que se caracteriza por tener ritmo rápido, acción, héroes ingeniosos y villanos poderosos e influyentes. Posee un relato que tiene mayor consistencia y argumentación que otros géneros cinematográficos y su característica es que todos los elementos propios de un guion (personaje, antagonista, meta, conflicto, ritmo, etc.) están al servicio de una intriga, es decir al servicio de una acción que se ejecuta con astucia y ocultamente.

También se las conoce como de "terror inteligente". Se utilizan técnicas como los cliffhangers ("ganchos", "anzuelos", "garfios", "pinzas", "cadenas" para que el público espere la próxima entrega: capítulo, episodios, etc.).

Así como la función del género de terror es provocar un interés a través de emociones fuertes que ponen en estado de "alerta" al público; el género suspense quiere provocar un interés a través de la emoción, pero al mismo tiempo suma un interés de carácter mental, entonces una película de suspense funciona en la medida de que emociona e interesa cognitivamente al espectador.

Estructura[editar]

  • Argumento: tesis bien fundamentadas y generalmente más consistentes que las de otros géneros.
  • Protagonista: un personaje duro, ingenioso, acostumbrado al peligro.
  • Protagonistas habituales: policías, espías, detectives, marineros, oficiales, pilotos, personajes perturbados mentalmente, etc.
  • Antagonista: villanos muy preparados, poderosos e influyentes.
  • Antagonistas habituales: asesinos, políticos corruptos, mafiosos.
  • Elementos omniscientes: energías, microbios, entidades, agentes químicos, especie sobrenatural, zombis, etc.
  • Meta del protagonista: debe frustrar los planes de un enemigo poderoso. Descubrir la respuesta a los interrogantes que dan inicio a la trama (resolver un crimen, encontrarle explicación a sucesos extraños, etc.).
  • Desarrollo: su relato posee elementos de peligro, confrontaciones de diversa intensidad y elementos sorpresa.
  • Temáticas comunes: frustrar asesinatos, evitar derrocamientos de gobiernos, revelar engaños políticos, sociales o religiosos.
  • Locaciones habituales: desiertos, regiones polares, ciudades extranjeras, etc. Escenarios que sean desconocidos para una determinada audiencia; mejor si despierta algún tipo de misterio.

Características[editar]

Las películas de suspenso suceden frecuentemente completa o parcialmente en lugares exóticos tales como ciudades extranjeras, desiertos, regiones polares o en alta mar. Los héroes en la mayoría de los thrillers son frecuentemente "tipos duros" acostumbrados al peligro, oficiales de policía, espías, soldados, marineros o pilotos. De todos modos, también pueden ser ciudadanos ordinarios arrastrados al peligro por accidente. Aunque tales héroes son tradicionalmente hombres, las mujeres están siendo cada vez más frecuentes.

Las películas de suspense se solapan frecuentemente con historias de misterio aunque son distinguidas por la estructura de su argumento. En suspense, el héroe debe frustrar los planes de un enemigo, en lugar de descubrir un crimen que ya ha sucedido. Los suspenses también suceden a una escala mucho mayor: los crímenes que deben ser prevenidos son asesinatos seriales o masivos, terrorismo o derrocamiento de gobiernos. Peligro y confrontaciones violentas son elementos estándar en el argumento. Mientras un misterio alcanza el clímax cuando el misterio es resuelto, un suspense alcanza el clímax cuando el héroe finalmente vence al villano, salvando su propia vida y frecuentemente las vidas de otros. En los suspenses influenciados por el cine negro y la tragedia, el héroe comprometido es frecuentemente asesinado en el proceso.

Fue Edgar Wallace, a quién se le concede la etiqueta de crear el género "thriller" con su novela Los Cuatro Hombres Justos (1905). Gran parte de sus novelas fueron llevadas al cine, convirtiéndose en uno de los escritores más famosos de la Inglaterra de comienzos del siglo XX.

En años recientes, cuando los suspenses fueron cada vez más influenciados por el horror o la exposición popular del horror psicológico (Hide and Seek), (La Isla Siniestra) un elemento omnisciente o monstruoso se convirtió en común para aumentar la tensión. El monstruo puede ser cualquier cosa, incluso una fuerza física inferior hecha superior sólo por su intelecto (como en la serie de películas Saw), puede ser una entidad sobrenatural (Drácula, Christine, The Amityville Horror y Final Destination), extraterrestres (libros de Cthulhu de H.P. Lovecraft, La cosa de John Carpenter) asesinos seriales (Stepfather, La matanza de Texas), microbios o agentes químicos (Cabin Fever, The Last Man On Earth de Richar Matheson), o incluso sólo peligros fruto de la imaginación entremezclada ingeniosamente con la realidad (Perfect Blue). Algunos autores han hecho su marca incorporando todos esos elementos (Richard Laymon, Francis Paul Wilson) a través de sus bibliografías.

Distinciones similares separan el suspense de otros solapando géneros: aventura, espía, legal, guerra, ficción marítima y demás.

El suspense no se define por su tema, sino por la forma de acercarse a él. Muchos suspenses involucran espías y espionaje, pero no todas las historias de espías son suspenses. Las novelas de espías de John Le Carré, por ejemplo, explícitamente e intencionalmente rechaza las convenciones del thriller. Por el contrario, muchos suspenses cruzan a otros géneros que tradicionalmente han tenido pocos o ningún elemento de suspense. Alistair MacLean, Hammond Innes y Brian Callison son mejor conocidos por sus suspenses, pero también son notables escritores de historias del hombre contra el mar. Libros de fantasía como la saga de Harry Potter de la autora británica J. K. Rowling pueden catalogarse en este género con mezcla de fantasía, suspense policíaco y suspense político.

Los suspenses pueden ser definidos por la atmósfera que exhiben: emoción, que da origen al nombre del género.

Referencias[editar]

Hitchcock: imágenes entre líneas. Elisa María Martínez Martínez. Biblioteca Javier Coy d'estudis Nord-americans. Universitat de València. 2011. ISBN 978-94-370-8105-2.