Theodor Innitzer

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Cardinal Theodor Innitzer
Escudo de armas del cardenal Innitzer

Theodor Innitzer (25 de diciembre de 1875 - 9 de octubre de 1955) fue un clérigo católico de Austria, que alcanzó el rango de arzobispo de Viena y cardenal de la Iglesia Católica.

Carrera eclesiástica[editar]

Innitzer nació en 1875 en la aldea de Neugeschrei (hoy Nové Zvolání), en el distrito de Weipert (hoy Vejprty en la República Checa), en esos años parte del Imperio Austrohúngaro, dentro de una familia de clase obrera. Tras recibir una educación básica, empezó a trabajar en una fábrica textil de la localidad pero por su habilidad e inteligencia el párroco local convenció a la familia de dejarlo ir al liceo local de Kadaň. Egresado de allí, pretendió convertirse en sacerdote y en 1898 ingresó al seminario católico de Viena.

En 1902 Innitzer fue ordenado sacerdote y cuatro años después recibió un doctorado en teología. En 1908 empezó a dedicarse a la carrera acedémica como asistente de docencia en la Universidad de Viena, llegando a tener su cátedra en 1913. En 1928 asumió el rectorado de dicha unversidad y al año siguiente fue convocado como "Ministro de asuntos sociales" por el canciller de Austria, Johann Schober. El 19 de setiembre de 1932 Innitzer fue nombrado arzobispo de Viena por el papa Pio XI y al año siguiente fue ascendió al rango de cardenal de la Iglesia Católica.

Actividad política[editar]

En paralelo, la evolución política de Austria y el inicio del régimen del austrofascismo causaban la "autodisolución" del parlamento bajo las presiones del gobernante Vaterländische Front liderado por Engelbert Dollfuß. Tales medidas autocráticas fueron aprobadas por el cardenal Innitzer, quien ofreció su auxilio tanto al gobierno de Dollfuß como al de su sucesor Kurt Schuschnigg.

El régimen del austrofascismo basaba gran parte de su ideología en un firme conservadurismo social, en el anticomunismo y en la doctrina social católica, aplicando principios de ésta última en la economía nacional. Estos factores causaban que el cardenal Innitzer, junto con gran parte del clero católico austriaco, se adhiriera a las políticas del Vaterländische Front. En 1933 Innitzer también había denunciado la existencia de una severa hambruna en la Unión Soviética,[1] específicamente en Ucrania y el norte del Cáucaso, basado en información recolectada secretamente.

Controversia con el Papado[editar]

Cuando Austria fue anexada por Alemania en marzo de 1938, Innitzer y otros obispos católicos emitieron un comunicado el 18 de marzo pidiendo a sus feligreses aceptar y apoyar el Anschluss. Tal declaración había sido aconsejada por el Gauleiter nazi Josef Bürckel, siendo que el texto concluía con la firma de Innitzer los obispos al lado de la frase Heil Hitler!”. El gobierno nazi difundió este comunicado como una muestra de la adhesión de la jerarquía católica austriaca al Anschluss, lo cual causó molestia en el Vaticano, al punto que el papa Pío XI requirió al cardenal Innitzer una aclaración.

Ya en 1937 Pío XI había emitido la encíclica Mit brennender Sorge, condenando el nazismo, y la propia emisora de radio del Vaticano había reprobado el Anschluss. Ante ello el cardenal Eugenio Pacelli requirió que Innitzer se reportara al Vaticano para entrevistarse con el Papa; allí el cardenal Innitzer para recibir instrucciones de emitir una declaración formal junto a los demás obispos austriacos, retractándose de todo apoyo al régimen nazi. La nueva declaración de Innitzer señalaba que "la declaración solemne de los obispos de Austria (...) no estaba destinada a sostener algo que no era ni es compatible con las leyes de Dios", indicando que la declaración inicial del clero austriaco no contaba con la aprobación del Papado. La retractación fue emitida el 6 de abril de 1938 y fue publicada de inmediato en L'Osservatore Romano.

Enfrentamiento al nazismo[editar]

En los meses siguientes el Tercer Reich dejó sin efecto el concordato firmado por Alemania con el Vaticano y empezó a clausurar instituciones católicas. Pese a ello Innitzer convocó una jornada de oración en la Catedral de San Esteban de Viena para el 7 de octubre de 1938, a la cual acudieron casi 9000 feligreses, mayoritariamente jóvenes. En el sermón Innitzer declaró "que debemos confesar nuestra fe en Jesucristo, nuestro Führer", lo cual generó el enojo de los líderes nazis: al día siguiente un centenar de miembros de las Juventudes Hitlerianas, atacaron la sede arzobispal de Innitzer destrozando muebles y documentos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Innitzer favoreció el esfuerzo de guerra alemán cuando la Wehrmacht invadió la Unión Soviética en 1941, pero permaneció opuesto al antisemitismo del régimen. Tras el fin de la contienda continuó en su cargo como arzobispo de Viena, hasta su muerte en 1955 pese a recibir numerosas críticas por su conducta inicial de adherirse al Anschluss.

Referencias[editar]