Terapia Gestalt

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Terapia gestáltica»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Este artículo se refiere a la terapia humanista. Para información sobre la corriente de la Psicología, véase Psicología de la Gestalt.

La terapia Gestalt es una terapia que tiene como objetivo, además de ayudar al paciente a sobreponerse a síntomas, permitirle llegar a ser más completa y creativamente vivo y liberarse de los bloqueos y asuntos inconclusos que disminuyen la satisfacción óptima, autorrealización y crecimiento.

Pertenece así, a la psicología humanista (o Tercera Fuerza) dentro de la psicología de la posmodernidad, la cual se caracteriza por no estar enfocada exclusivamente a tratar a enfermos y las psicopatologías, sino también para desarrollar el potencial humano, desde un ejercicio de la psicología positiva.

Bases teóricas y filosóficas[editar]

Entre sus inspiraciones teóricas y filosóficas, se encuentran los trabajos de Freud, Wilhelm Reich,[1] Otto Rank (el «aquí-y-ahora»)[1] y Husserl,[1] el fundador de la fenomenología,[2] el existencialismo y el pragmatismo, sobre todo influenciado por William James y John Dewey.[3]

Los trabajos de Martin Buber sobre el Ich und Du (Yo y Tú)[4] y Jan Smuts, en su libro Holism and Evolution (1926),[5] además de acuñar el propio término «holismo», aportaron las bases sobre las cuales se construyó la Terapia Gestalt,[4] junto con las teorías de Kurt Lewin (la teoría del campo) y de su ayudante, Bluma Zeigarnik (por sus trabajos sobre los «asuntos inconclusos»).[4]

Asimismo, el matrimonio Perls se conocieron mientras ambos trabajaban para Kurt Goldstein en el departamento de neurobiología del hospital para los veteranos de la guerra de Berlín.[6]

Historia[editar]

Nació en la década de 1940 con la publicación del libro Ego, Hunger and Aggression: A Revision of Freud's Theory and Method (Durban, 1942), escrito por el matrimonio compuesto por Fritz Perls, un psiquiatra y psicoanalista, y Laura Perls, psicóloga que se había formado en la Psicología de la Gestalt. Aunque más conocido con el subtítulo The Beginning of Gestalt Therapy, este sólo fue añadido para una nueva edición en 1966.

Sin embargo, es con la publicación, en 1951, de Gestalt Therapy: Excitement and Growth in the Human Personality (conocido también como PHG, por las iniciales de sus autores), escrito por Paul Goodman[7] y el catedrático de psicología de la Universidad de Chicago, Ralph Hefferline, a partir de un manuscrito de Fritz Perls, que se establecen las bases fundamentales de la terapia Gestalt.

En 1952, al año de publicarse el PHG, los Perls abren el primer Gestalt Institute en Nueva York. Entre otros colaboradores, se destacan el "teórico" Isadore From, Paul Goodman, Elliot Shapiro, Paul Weiss y Richard Kitzler.

Hacia finales de la década de 1950 y comienzos de la década de 1960, con la moda del crecimiento personal que se concentra en California, Fritz Perls se ve cada vez más atraído por el concepto de la terapia Gestalt como una forma de vida más que un modelo de terapia y comienza a dar cursos de formación en esa dirección en la Costa Oeste. Se abre así una brecha entre la terapia Gestalt de la Costa Este, representada por el New York Institute, bajo la dirección de Laura Perls (con otra corriente afín en Cleveland), y la terapia Gestalt de la Costa Oeste, liderada por Fritz Perls.

Durante los setenta y ochenta, los centros de entrenamiento en psicoterapia Gestalt se esparcieron globalmente, aunque en su mayoría no estaban alineados con centros académicos formales. Mientras la revolución cognitiva eclipsó la terapia Gestalt en la psicología, muchos pensaron que ella era anacrónica. En manos de sus practicantes, esta terapia se convirtió en una disciplina aplicada en los campos de la psicoterapia, desarrollo organizacional, acción social y eventualmente coaching. Hasta el cambio de siglo, los terapeutas Gestalt desdeñaron el empirismo de corte positivista, subrayando lo que ellas/ellos percibieron como un asunto para la investigación más formal, así pues, en gran medida ignoraron la necesidad de utilizar la investigación para desarrollar la terapia Gestalt más allá y darle mayor soporte a la práctica, algo que ha comenzado a cambiar.

Fundamentos de la terapia Gestalt[editar]

A diferencia de otros enfoques, la terapia Gestalt se enfoca más en los procesos que en los contenidos. Pone énfasis sobre lo que está sucediendo, se está pensado y sintiendo en el momento, por encima de lo que fue, pudo haber sido, podría ser o debería estar sucediendo.

Utiliza el método del darse cuenta («awareness»[8] ) predominando el percibir, sentir y actuar. El paciente aprende a hacerse más consciente de lo que siente y hace. De este modo, va desarrollando su habilidad para aceptarse y para experimentar el «aquí y ahora» sin tanta interferencia de las respuestas fijadas del pasado.

Se prefiere usar el término «cliente» que «paciente», ya que un «paciente» es alguien enfermo que va a que otro le cure, mientras que «cliente» es un término más neutro, el cual sólo indica que es alguien que acude a la consulta del terapeuta. En esta terapia, el cliente es quien tiene que «autocurarse», el terapeuta sólo le acompaña y le ayuda para que lo consiga, haciendo más bien una función de facilitador y no tanto de «curador».

Enfoque gestáltico[editar]

El enfoque gestáltico descansa sobre una serie de premisas:[9]

  • El ser humano no percibe las cosas como entidades aisladas sino que las organiza en entidades significativas. Es la organización de hechos, percepciones, conductas y fenómenos y no los elementos individuales de los cuales se componen, lo que los define y les da su significado específico y particular.
  • Toda la vida y el comportamiento humanos son gobernados por un proceso de homeostasis o adaptación mediante el cual todo organismo busca su equilibrio y satisface sus necesidades. Cuando el proceso de autorregulación homeostática falla, el organismo permanece en estado de desequilibrio. Entonces es incapaz de satisfacer sus necesidades y se enferma.
  • El ser humano es un organismo unificado (concepto holístico), por lo tanto debemos tratar al hombre en su totalidad. Actividad mental y actividad física son dos niveles que corresponden a órdenes diferentes de materia y no a una división mente-cuerpo.
  • La fantasía es la actividad interna utilizadora de símbolos. Cada generación hereda las fantasías de las generaciones anteriores acumulando mayor conocimiento y entendimiento.
  • El comportamiento se manifiesta tanto en el nivel aparente de la actividad física como en el nivel inaparente de la actividad mental. Pensamientos y acciones son hechos del mismo material y por eso podemos trasponerlos de un nivel a otro en un campo unificado.
  • Ni el cliente ni el terapeuta están limitados a lo que dice o piensa el cliente sino que deben también tomar en cuenta lo que hace. Lo que hace en un momento dado, es una clave de lo que piensa y lo que piensa es una clave de lo que le gusta hacer.
  • Por medio de la experiencia de sí mismo en los tres niveles del fantasear, el representar roles y el hacer, el cliente irá llegando a un entendimiento de sí mismo.
  • Ningún individuo es autosuficiente, es decir, puede existir únicamente en un campo compuesto por él y su entorno. La naturaleza de la relación entre el individuo y su entorno determinan su conducta. Si la relación es satisfactoria, el individuo se siente satisfecha, si la relación es conflictiva, el comportamiento es anormal.
  • El enfoque gestáltico considera al individuo como una función del campo organismo/entorno y su conducta como un reflejo de sus relaciones dentro de ese campo. La vida humana es una interacción entre ambos campos, el individuo y su entorno, en el marco de cambios contínuos. Para sobrevivir, el individuo tiene que cambiar constantemente. Cuando se hace incapaz de alterar sus técnicas de interacción se enferma.
  • El neurótico ha perdido la capacidad de organizar su comportamiento de acuerdo a una jerarquía indispensable de necesidades y no puede concentrarse. Tiene que aprender a indentificar sus necesidades y a quedarse en una situación el tiempo suficiente como para completar la gestalt, restaurar su equilibrio perturbado y seguir adelante.
  • Los seres humanos sienten una necesidad de realizar rituales, una necesidad de contacto con un grupo como expresión de su sentido de identificación social. El ritual hace más clara la gestalt, brinda orden, firma y objetivos. El ser humano necesita el contacto con los otros. Las perturbaciones neuróticas surgen de la incapacidad del individuo de encontrar un balance entre el sí mismo y el resto del mundo.
  • El darse cuenta siempre transcurre en el presente, el «aquí-y-ahora». El objetivo de la terapia es darle al cliente los medios para que pueda resolver sus problemas actuales y los que puedan surgir en el futuro. Si logra darse cuenta plenamente de sí mismo y de sus acciones en todos sus niveles - fantasía, verbal y físico - podrá ver como él mismo produce sus propias dificultades y, al reconocerlas, podrá ayudarse a resolverlas. El darse cuenta le da al cliente el sentido de sus propias capacidades y de sus habilidades.

Conceptos principales[editar]

La terapia Gestalt tiene el objetivo de aumentar el autoapoyo, en base a aumentar la conciencia del individuo en la responsabilidad que tiene en su propio bienestar. Esta actividad terapéutica se articula en torno a dos formas esenciales de trabajo:

  • El cierre de situaciones inconclusas del pasado («gestalt abierta»), en las que la persona se quedó bloqueada, debido a la interrupción del proceso natural de contacto y retiro.
  • Aumentar la conciencia de sí mismo, en las distintas áreas de percepción del sí mismo: las sensaciones, los pensamientos y los sentimientos. De este modo se logra incrementar la responsabilidad o capacidad de respuesta del individuo ante sus necesidades y la realidad circundante actual.

Se basa en:

  • El darse cuenta ("awareness", en inglés): consiste en que el paciente se da cuenta a través de un insight de lo que está sintiendo, pensando o haciendo. Para cambiar una conducta es imprescindible tomar plena consciencia de cuál es la función que cumple en la vida de la persona.
  • El aquí y ahora: vivir y sentir la realidad del presente de la persona, sin adjetivos. Para ello durante la terapia frecuentemente se recurre a la conciencia del propio cuerpo.
  • No interesa tanto investigar el por qués (pasado), sino el cómo (presente) (¿Cómo me siento? ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué estoy evitando?)
  • Ayudar al paciente a descubrir la función orgánica de su acción (¿para qué estoy haciendo esto?, ¿para qué me castigo?, ¿qué estoy evitando?), y ayudarle a descubrir que acciones realmente cubren una necesidad y cuáles están orientadas a satisfacer al introyecto.
  • Poner en evidencia la interacción entre los mecanismos neuróticos de la introyección y la proyección.[10]

Bases terapéuticas[editar]

Es fundamental para la terapia el uso de la primera persona: el paciente necesita tomar conciencia de sí, sin ocultarse usando la segunda persona (el it, en el lenguaje de Perls), o incluso un sujeto colectivo. Por ejemplo, es habitual que las personas digan "cuando tienes un jefe maltratador, te dan ganas de dejar el trabajo", en lugar de decir "tengo un jefe maltratador y me dan ganas de dejar el trabajo". También al decir «los jóvenes bebemos mucho» en vez de «yo bebo mucho» se hace uso del plural, y por lo tanto se evita tomar conciencia de la responsabilidad personal (confluencia), confundiendo a la persona en medio del grupo.

El trabajo en terapia Gestalt está fundamentado en el lenguaje no verbal, es decir, el lenguaje corporal y el tono de voz. Frecuentemente, el lenguaje verbal da una información que contradice su expresión corporal. En ocasiones, el paciente trata de justificarse con abundante cantidad de información que le descontacta con la realidad. Cuando hace aparición esta forma inconsciente de controlar la terapia, el terapeuta Gestalt vuelve a conectar al paciente con su cuerpo.

La técnica de la «silla vacía» (empty chair en inglés[11] ) ha sido comúnmente asociado con la práctica de la terapia Gestalt, consiste básicamente en crear mentalmente un personaje con el cual se quiere confrontar algún problema, entonces asumir su rol en su lugar y después contestar en el lugar del cliente con el rol que le pertenece a él mismo.) es el elemento básico para el trabajo terapéutico en este enfoque. Consiste básicamente en poner en evidencia el diálogo interno de la persona. En dicho diálogo se enfrentan, en términos de Perls, el «perro de arriba» y el «perro de abajo»; es decir, todo aquello por lo que nos sentimos oprimidos (a raíz de los introyectos) y el rol con el que nos hemos identificado como víctimas («perro de abajo»). En la práctica dicho perro de arriba puede estar representado por el padre, la madre, el jefe, los amigos, la pareja, etc.

Durante la terapia con la silla caliente el paciente va pasando de una silla a otra, representando cada uno de los roles y expresando sus emociones, de tal suerte que, esté donde esté, todas las ideas y sentimientos son del propio paciente. De esa forma se logra el principal objetivo de la silla, que es la recogida de la proyección y el cierre de la situación.

Actualidad[editar]

En España, la Asociación Española de Terapia Gestalt (AETG) exige 3 años de formación, más 80 horas de terapia individual, y una tesina, antes de otorgar el título de Psicoterapeuta Gestáltico. Hace falta ser graduado en Psicología.

Asimismo existen otras escuelas que forman terapeutas gestálticos siguiendo el enfoque ateórico de Fritz Perls, en las cuáles no es necesario disponer previamente del título de Psicología.

Otras terapias afines[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c «Entrevista a Isadore From» publicada en The Gestalt Journal vol 1, nº 2, otoño 1978. Consultado el 25 de diciembre de 2011
  2. Voz Husserl en Philosophica: Enciclopedia filosófica online Consultado el 25 de diciembre de 2011
  3. «El vacío de la terapia gestalt» Michael Vicent Miller sobre la situación de la terapia gestalt. Publicado en The Gestalt Journal, vol.XX, num. 2. Consultado el 25 de diciembre de 2011
  4. a b c (en inglés) Wulf, Rosemarie «The Historical Roots of Gestalt Therapy Theory» publicado en Gestalt Dialogue: Newsletter for the Integrative Gestalt Centre, noviembre de 1996 Consultado el 25 de diciembre de 2011
  5. (en francés) Robine, Jean-Marie «Le Holism de J. C. Smuts» Conférence à l'Institut Français de Gestalt-thérapie, Paris, Octobre 1993 Consultado el 25 de diciembre de 2011
  6. (en inglés)«An oral history of Gestalt Therapy - Part One: A conversation with Laura Perls». Consultado el 25 de diciembre de 2011
  7. Vázquez Bandín, Carmen «Paul Goodman (1911 - 1972): Co-fundador de la Terapia Gestalt». Consultado el 25 de diciembre de 2011
  8. «El awareness es el conocimiento inmediato e implícito del campo.» Robine, Jean Marie. Contacto y relación en psicoterapia, cap. 5., Ed. Cuatro Vientos, 2002 en Picó Vila, David «El awareness» Consultado el 5 de marzo de 2012
  9. Perls, Fritz (1976). El enfoque gestáltico. Santiago de Chile, Cuatro vientos. 
  10. Gaitán Shiosaki, María Elena (2012). La neurosis y el amor. Zeres. p. 260. ISBN 978-84-940680-0-3. 
  11. Nelson-Jones, Richard Six Key Approaches to Counselling and Therapy En Google Books, consultado el 24 de diciembre de 2011

Bibliografía[editar]

  • F. Perls, R. Hefferline, R. F.: Goodman, P. Gestalt Therapy: Excitement and Growth in the Human Personality.
  • Sinay, Sergio; Blasberg, Pablo (1995). Gestalt para principiantes. Buenos Aires: Era Naciente SRL. 987-9065-14-X. 
  • Perls, Fritz (2002). Sueños y existencia: Terapia gestáltica. Cuatro Vientos. 9788489333048. 
  • Latner, Joel (1994). Fundamentos de la Gestalt. Cuatro Vientos. 956-242-013-2. 

Enlaces externos[editar]