Teoría intraterrestre

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La llamada teoría intraterrestre o tierra hueca es una creencia en la existencia de civilizaciones subterráneas muy evolucionadas (los intraterrestres). Forma parte de ciertas tradiciones y cultos, y autores concretos han basado sus novelas o escritos en ella, aunque la comunidad científica descarta por completo esta posibilidad. Teóricos conspiracionistas aluden a que el almirante estadounidense y explorador Richard E. Byrd, que sobrevoló el Polo Norte, entró en uno de los agujeros de la supuesta Tierra Hueca[cita requerida].

Hipótesis[editar]

Los defensores de esta creencia propugnan que existen dos aperturas, una en cada polo, custodiadas en secreto por los gobiernos; también cuevas y sistemas de túneles en todo el planeta Tierra, éstas podrían unir lugares muy distantes por el subsuelo, y por ello, postulan que no sería descabellado que en alguna de ellas se dieran condiciones apropiadas para la vida. Reconociendo que la ciencia no admite vida desarrollada en el interior de la Tierra, consideran que la exploración no ha sido significativa, ya que la máxima perforación, realizada en el Pozo Superprofundo Kola en Siberia, es de 12,262 m, el 0,1% del diámetro terrestre. El escritor de ciencia-ficción y sucesos paranormales Raymond A. Palmer, así como otros autores, creían que la Tierra es hueca y que los OVNIs provienen de una civilización de seres superiores que está oculta en su interior inexplorado[cita requerida].

Edmund Halley, descubridor del cometa, postuló la hipótesis de la tierra hueca. Según uno de sus defensores, Félix Baltanás, en su libro Mil kilómetros abajo,[1] el polo magnético debería estar siempre posicionado en el mismo lugar que el polo geográfico. Describe el interior con océanos, continentes y un sol que da vida a una tierra interior y habitada sin noches, con clima tropical y gravedad de 6,7 g. Los defensores plantean una opinión alternativa al movimiento de las placas tectónicas, donde es la Tierra la que aumenta de tamaño. En el centro de las aperturas de cada polo no habría gravedad y el mar se hundiría por ellas hasta dar la vuelta (ruta naval y migratoria).

Evidencias científicas contrarias[editar]

Las creencias sobre la tierra hueca están basadas en afirmaciones contrarias al conocimiento científico sobre la Tierra. Los estudios geológicos han podido determinar, gracias a los análisis de ondas sísmicas, que la Tierra está estructurada en capas formadas por roca fundida y otros elementos.[2]

La principal evidencia contraria a esta teoría es la existencia del Campo magnético terrestre, ya que este solo puede ser producido por un Conductor eléctrico (metal) girando a grandes velocidades en el centro de la Tierra.

Además de los estudios geológicos, la teoría de la gravedad contradice dichas afirmaciones. Un objeto masivo, como cualquier planeta o estrella, tiende a agruparse gravitacionalmente, conformando cuerpos esféricos y compactos, generalmente logrando el equilibrio hidrostático, pues una esfera sólida reduce al mínimo la energía potencial gravitatoria.[3] Una corteza en forma de cáscara no podría mantener dicho equilibrio hidrostático. En todo caso, la materia no sería capaz de mantenerse estructurada venciendo a la gravedad, sin colapsarse antes.

Asimismo, la masa del planeta, del orden de varios cuatrillones de kg,[4] también evidencia que la hipótesis de la tierra hueca es imposible, ya que, en caso contrario, la masa de la Tierra sería mucho menor, siendo lógicamente muy inferior la gravedad de lo que es realmente.

Finalmente, no hay ninguna imagen o fotografía que indique que exista algún agujero en alguno de los polos de la Tierra. Diversos satélites de órbita polar, como el climático MetOp-A,[5] [6] no han mostrado tal abertura.

Referencias literarias[editar]

La Biblia[editar]

El apóstol San Pablo escribió lo siguiente: 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesús, el Cristo, es el Señor, para gloria de Dios Padre.[7]

En el Apocalipsis: Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo.[8]

Sin embargo, hay que considerar que teológicamente, en la cultura judeocristiana la expresión "debajo de la tierra" hace referencia al lugar de los muertos o a la sepultura. Además, antiguamente, debido a la influencia griega, se creía que el infierno estaba ubicado en el interior de la tierra.

Literatura de Julio Verne[editar]

Julio Verne es el autor más representativo con su novela Viaje al centro de la Tierra. En este libro se cuentan las aventuras de unos personajes que siguen una ruta intraterrestre, atravesando desde Islandia a Italia, y encontrándose incluso con océanos subterráneos y criaturas prehistóricas.

Se desconoce si Verne creía realmente que el planeta fuese hueco, aunque en otra de sus novelas, "Aventuras del Capitán Hatteras", uno de los personajes, el doctor Clawbonny, enumera las teorías de la época para luego descartarlas.

Literatura de Edgar Allan Poe[editar]

La novela de Edgar Allan Poe, La narración de Arthur Gordon Pym (1833), es una de sus obras más controvertidas, extrañas y enigmáticas, que relata cómo el héroe y su compañero tienen un terrorífico encuentro con seres del interior de la Tierra.

Literatura de H.P. Lovecraft[editar]

La sombra más allá del tiempo (1936) de H.P. Lovecraft transportó el tema a la época actual describiendo una raza antigua y subterránea que dominó la Tierra hace 150 millones de años y que, desde entonces, en el refugio de la Tierra interior, ha inventado aviones y vehículos atómicos, y domina el viaje en el tiempo y la percepción extrasensorial.

Etidorhpa de John Uri Lloyd[editar]

Este extraño libro fue auto editado en 1895 por su autor, relata en parte un viaje al interior de la Tierra mostrando varias especulaciones científicas y metafísicas. Trata sobre una visita casi fantasmal a un estudioso de lo oculto que viene a relatar su pasado como miembro de una logia a la que traicionó revelando sus secretos, teniendo como castigo un viaje al interior de la Tierra, abandonando su humanidad paulatinamente para ser depositario de conocimientos y para algo más... Un viaje hasta ETIDORHPA. Este libro fue finalmente traducido al español después de casi 120 años de forma independiente.

Teorías y referencias místicas y culturales[editar]

Origen de los seres instraterrestres en civilizaciones antiguas[editar]

El mito de Agharta, al igual que Shambhala, proclama, desde los inicios del movimiento teosofista, la existencia de un hipotético Rey del Mundo, que según las creencias esotéricas controlaría nuestro planeta desde hace siglos desde una civilización subterránea avanzada cercana al Himalaya.

También se relaciona con esta hipótesis el mito de la Cueva de los Tayos y las supuestas placas de oro que se encontraron en la misma, que los creyentes indican que habrían sido escritas por una avanzada civilización subterránea, y que explicarían el origen de la humanidad.[cita requerida].

Origen en los habitantes de los continentes perdidos[editar]

Hay autores[9] que han propuesto que los habitantes del interior de la Tierra podrían tener su origen en supuestos supervivientes de continentes desaparecidos del Atlántico y del Pacífico, como la Atlántida, Lemuria, Hiperbórea, etc. Siendo una civilización actualmente mucho más desarrollada que la nuestra. Estos autores también especulan que ellos se comunicarían con la superficie o incluso con seres de otros mundos mediante supuestas "puertas oceánicas" (como el Triángulo de las Bermudas) u otros lugares, como cimas de montañas o lugares de poder, por ejemplo: Stonehenge o Finisterre[cita requerida].

Origen extraterrestre[editar]

Existen asimismo varias teorías que ponen a estos seres intraterrestres como seres originalmente venidos de otros mundos (extraterrestres) mucho antes de la aparición del ser humano, y que habrían escogido estos túneles subterráneos como lugares para vivir. Es por ello que hay quienes indican que también deberían ser estudiados por la ufología.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. http://www.ciudadanos.com/milka.html
  2. Tarbuck, E. J. & Lutgens, F. K. 2005. Ciencias de la Tierra, 8.ª edición. Pearson Educación S. A., Madrid. ISBN 84-205-4400-0
  3. White, Frank M. (2008). "Pressure Distribution in a Fluid". Fluid Mechanics. New York: McGraw-Hill. pp. 63–107. ISBN 978-0-07-128645-9
  4. http://nssdc.gsfc.nasa.gov/planetary/factsheet/earthfact.html
  5. http://www.esa.int/esaLP/LPmetop.html
  6. http://www.n2yo.com/satellite/?s=29499
  7. Filipenses 2:10-11
  8. Apocalipsis 5:3
  9. Hwee-Yong Jang - "El Proyecto Gaia"