Teoberto Maler

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Retrato de Teoberto Maler, c.1910.

Teoberto Maler (12 de enero de 1842-22 de noviembre de 1917), explorador italo-austro-alemán-mexicano, dedicó su vida al descubrimiento y la documentación de las ruinas de la cultura maya. Fue un mayista reputado.

Juventud[editar]

Nació en Roma de padres alemanes. Su padre era diplomático del ducado de Baden (Alemania). Teoberto estudió arquitectura e ingeniería en la ciudad alemana de Karlsruhe, en el estado de Baden-Wurtemberg. Con 21 años, marchó a Viena, donde empezó a trabajar con el arquitecto Heinrich von Ferstel. Años más tarde adquirió la nacionalidad austriaca.[1]

Impaciente por conocer mundo, se fue a México como soldado del emperador Maximiliano. No tardó en pasar de cadete a capitán. Después de rendirse a las fuerzas republicanas, decidió permanecer en México en lugar de volver a Europa. A un cierto punto en el tiempo cambió su nombre de Teobert a Teoberto, que resultaba más fácil de pronunciar en español.

Fotógrafo[editar]

Maler desarrolló un gran interés por la fotografía y por las antigüedades de Mesoamérica. En 1876, hizo detalladas fotografías de Mitla. En el verano de 1877 se fue a San Cristóbal de las Casas y visitó las ruinas de Palenque. En esa época había que abrirse camino a machetazos, y tuvo que reclutar un equipo de indígenas para internarse y poder hacer bosquejos, medir y fotografiar el lugar. No tardó en darse cuenta de que las primeras publicaciones que hablaban sobre Palenque eran muy limitadas y apenas hacían constar una pequeña parte de los edificios existentes. Mientras estaba allí, se presentó otro visitante, Gustave Bernoulli, botánico suizo que acababa de visitar Tikal y que le confirmó que quedaba mucho por hacer en el mundo de las ruinas mayas.

En la primavera de 1878, Teoberto tuvo que regresar a Europa por un asunto económico relacionado con la herencia de su padre. Vivió en París, donde estudió todo lo que pudo encontrar en la ciudad sobre Mesoamérica. En 1884, habiendo heredado una pequeña fortuna, decidió volver a América y consagrarse al estudio de las ruinas mayas.

Arqueólogo en Yucatán[editar]

Fotografía del Templo de Kukulkán tomada por Maler en 1892.

Una vez en Yucatán, adquirió una casa en el pueblo de Ticul, donde instaló un pequeño estudio fotográfico y aprendió la lengua maya. Aunó a sus trabajos como fotógrafo los de la exploración arqueológica que demandaba el lugar donde concentró sus esfuerzos. Empezó visitando las ruinas más conocidas, como Chichén Itzá y Uxmal. En Chichén vivió tres meses y documentó el lugar mejor que nadie. Pero su intención era trabajar en lugares nunca antes documentados, y viajó por el Petén y a lo largo de los ríos La Pasión y Usumacinta, en Guatemala y el estado mexicano de Chiapas. En 1895 y 1905, exploró las ruinas de Ceibal para el Museo Peabody.[2]

Maler fue un adelantado de su tiempo al denunciar al gobierno mexicano la costumbre de los exploradores de llevarse piezas de los lugares arqueológicos a sus países. Fue el caso del ex-cónsul estadounidense Edward Herbert Thompson, que haciéndose pasar por académico interesado en la cultura maya, saqueó durante un tiempo, desde la finca que había comprado, los vestigios mayas del cenote sagrado de Chichén Itzá para vender en su país las piezas que extrajo.[3] [4]

Durante un tiempo, a partir de 1898, colaboró con el Instituto Peabody de la Universidad de Harvard, pero sus largas desapariciones en la selva hicieron que las comunicaciones fueran difíciles y el acuerdo acabó en 1909, aunque siguieron publicando hasta 1912 el material que él les enviaba.

Exploración en Tabasco[editar]

Zona arqueológica de Moral Reforma, en Tabasco. Descubierta por Maler en 1907.

En 1907 después de una larga expedición en la selva de Tabasco descubrió el sitio arqueológico de Moral-Reforma en el municipio de Balancán. Durante esa expedición, Maler viajó de la ciudad de Tenosique de Pino Suárez, Tabasco, a la parte central del río Usumacinta, durante su viaje, escuchó relatos de los lugareños que señalan la presencia de grandes montículos de tierra cubiertos por vegetación, que esconden pirámides prehispánicas. Maler consigna el sitio en sus notas con el nombre de "La Reforma" siendo el primero en darlo a conocer. En la actualidad, el sitio es conocido con el nombre de zona arqueológica de Moral Reforma.[5]

Últimos años[editar]

En sus últimos años, vivió casi como un misántropo. Como resultado de inversiones que perdieron su valor durante la crisis económica de Yucatán en 1907, se quedó casi sin dinero y sobrevivió vendiendo fotos a coleccionistas, turistas y jóvenes arqueólogos y dando clases de arte maya en la Escuela de Bellas Artes de Mérida.

En 1910 viajó a Europa para intentar encontrar quien le publicara sus estudios, pero no tuvo éxito y sólo consiguió vender algunos trabajos a la Biblioteca Nacional de Francia en París, regresando a la ciudad de Mérida. Murió en esta ciudad el 22 de noviembre de 1917, a los 75 años de edad. En su testamento, que dictó apenas un día antes de morir, estableció cómo sus muchas fotografías, libros de notas y contribuciones académicas deberían ser distribuidos.[6] http://www.redalyc.org/pdf/2470/247022796015.pdf

Muchos de sus escritos fueron publicados post-mortem, en las décadas de 1930, 1970 y 1990.

Referencias[editar]

  1. Biografía de Teoberto Maler
  2. *Kelly, Joyce (1996). An Archaeological Guide to Northern Central America: Belize, Guatemala, Honduras, and El Salvador. Norman: University of Oklahoma Press. p. 159. ISBN 0-8061-2858-5. OCLC 34658843. 
  3. Enciclopedia Yucatanense (2a. edición), Mérida, Yucatán, México: Instituto de Cultura, Gobierno de Yucatán, 2010 (digitalización), http://www.bibliotecavirtualdeyucatan.com.mx/EnciclopediaYucatanense.php, consultado el 3 de agosto de 2010 
  4. Yucatán en el tiempo. Enciclopedia Alfabética. Tomo 5, pp. 570-571, México 1998. ISBN 970-9071-04-1
  5. Arqueología Mexicana. Moral Reforma: En la senda de Xibalbá. Vol XI num 61. Mayo-junio 2003. P= 42
  6. Durán-Merk, Alma & Stephan Merk: "I declare this to be my last will: Teobert Maler's Testamentary and its execution. In: INDIANA, no. 28, pp. 339-357.

Enlaces externos[editar]