Tempus fugit
“Tempus fugit (el tiempo huye, el tiempo se escapa, el tiempo vuela) es una expresión en latín que hace referencia explícita al veloz trascurso del tiempo. En realidad esta expresión es un verso de la obra del poeta latino Virgilio (70 a.C.- 19 a.C.) las Geórgicas ( Georgicae, III, 284,) que dice más exactamente «Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus», (Pero huye entre tanto, huye irreparablemente el tiempo).
Esta es la frase que con más frecuencia aparece inscrita en algún reloj de sol, de péndulo y de cualquier otro tipo invitando a la reflexión sobre la fugacidad del tiempo que miden.
En algunos casos la frase se ha ampliado a «Tempus fugit, sicut nubes, quasi naves, velut umbra». “El tiempo se escapa como las nubes, como las naves, como las sombras”. Esta no es una frase de Virgilio ni de ningún otro autor clásico latino, sino que es una mezcla de varias referencias al Libro de Job del Antiguo Testamento: como las nubes (Job, 7,9), como las naves (Job, 9,26), como las sombras (Job, 14,2. La fuerza expresiva de estas comparaciones le ha proporcionado un notable éxito.
El sentido último de la frase tempus fugit está en relación con la frase, también frecuente en algunos relojes, “carpe diem” (aprovecha el momento). Esta es una de las frases más famosas del poeta latino Horacio (65 a.C.- 8 a.C.) y de la literatura universal, extraída de sus Odas (Odas, I,11,8). En buena lógica si “tempus fugit, carpe diem”, si el tiempo se nos escapa, aprovechemos la ocasión.
«Tempus Fugit» (en castellano) (8 de Febrero de 2013). Consultado el 11 de Mayo de 2013.
== Véase también ==