Templo de Antonino y Faustina
Coordenadas:
El templo de Antonino y Faustina es el edificio mejor conservado del Foro Romano. Se abre a la Vía Sacra, al este de la Basílica Emilia, frente a la Regia. Se compone de una cella construida en bloques de toba volcánica, en origen revestida de mármol veteado, un pronaos de seis columnas de orden corintio en el frente y otras dos en cada lateral, de una altura de unos 17 metros. El friso presenta una decoración de grifos enfrentados y motivos vegetales.
Este templo, aunque de pequeñas dimensiones, es de un gran interés por su conservación, su simplicidad, la severidad y la pureza de su estilo. Su construcción es de una perfección que se encuentra rara vez en los monumentos de esta época. El estilo es corintio próstilo y hexástilo. Sus columnas, de una bella proporción, presentan los capiteles tallados en mármol blanco, así como las basas que reúnen sencillez y belleza. El cornisamento es uno de los más sencillos del orden corintio y no lleva ni dentículos ni modillones. El friso, ejecutado de un modo admirable, está compuesto de grifos, candelabros y otros variados adornos. En una palabra, este templo es uno de los tipos más bellos de arquitectura corintia. Descansa sobre un estilóbato, disposición que se encuentra en los templos primitivos y que fue generalmente adoptada desde el tiempo de Domiciano.[1]
Su construcción fue ordenada por Antonino Pío a la muerte de su querida esposa Faustina la Mayor en 141 d. C. El Emperador a menudo decía que habría preferido vivir con ella en el desierto que sin ella en el palacio. Pocos años después, en el 161, muere el Emperador y el Senado, al divinizarlo, consagra el templo a la pareja imperial. En el siglo XI se transformó en la iglesia de San Lorenzo in Miranda.
Véase también [editar]
Anexo:Lista de templos romanos
Referencias [editar]
- ↑ Enciclopedia moderna: diccionario universal. Tomo III. Francisco de P. Mellado. 1851