Telebasura

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El término telebasura se utiliza comúnmente para definir una forma de hacer televisión caracterizada por la utilización del morbo, el sensacionalismo y el escándalo como estrategias de atracción de la audiencia. La telebasura puede quedar definida por los asuntos que aborda, por los personajes que exhibe y coloca en primer plano y, sobre todo, por el enfoque distorsionado al que recurre para tratar dichos asuntos y personajes. En España, el programa más criticado es actualmente Sálvame.[1]

Inicios[editar]

Se estima que la telebasura existe desde los años ochenta en Estados Unidos y de los noventa en el resto del mundo audiovisual. Es un fenómeno televisivo extremadamente complejo en su definición. Esto es así, por una parte, porque no se circunscribe a un único género televisivo, sino que afecta a buena parte de los programas que componen las parrillas de programación. Y, por otra parte, no existen unos criterios inequívocos para catalogar un programa como telebasura.

Características[editar]

Según el Consejo del Audiovisual de Cataluña, podríamos definir la telebasura como el conjunto de programas en los que confluyen "la vulneración de derechos fundamentales, la falta de consideración hacia los valores democráticos o cívicos, como por ejemplo, el desprecio de la dignidad que toda persona merece, el poco o ningún respeto a la vida privada o a la intimidad de las personas o la utilización de un lenguaje chillón, grosero e impúdico. Todo esto se lleva a cabo con la intención de convertir en espectáculo la vida de determinados personajes que, generalmente, se prestan a ser manipulados a cambio de la celebridad que les da la televisión o a cambio de contraprestaciones económicas".

Por su parte, la Asociación de Usuarios de la Comunicación define la telebasura en España como cualquier espacio, sea cual sea su género (magazines y reality shows principalmente, pero también concursos e incluso debates), “en el que prima el mal gusto, lo escandaloso, el enfrentamiento personal, el insulto y la denigración de los participantes y la agresión a / de la intimidad (es decir, la invasión de la intimidad de los que participan pero, sobre todo, la imposición a los espectadores de la intimidad de los que participan)".

Este organismo, a su vez, deja claro que no debe verse su labor de denuncia como “coartada preparatoria de la censura desde planteamientos morales reaccionarios o políticamente correctos”, puesto que su labor se fundamenta “en el entendimiento de la telebasura como un fenómeno televisivo que atenta contra la función social del medio; que menoscaba sus posibilidades expresivas y de contenido en términos tanto de información y formación como de entretenimiento, y que conculca valores constitucionales como el derecho a la veracidad, a la intimidad, a la dignidad de las personas, a la no discriminación y a la protección de la infancia”.

El uso de este argumento eleva la crítica contra la telebasura por encima de una simple cuestión de sensibilidad o de gusto (a pesar de que quienes prefieren no entrar en el tema suelen apelar al gusto), dotándola de una legitimidad que frecuentemente se le discute, puesto que en la legislación de muchos países (como España) sí que se hace mención expresa a que los medios de comunicación social (tanto los de titularidad pública como a los de concesión privada) deben respetar principios como el respeto al honor, la fama, la vida privada y el conjunto de derechos y libertades reconocidos a todos los ciudadanos.

Difusión de la telebasura[editar]

Argentina[editar]

En los años '90 hubo diversos programas identificados en el país como telebasura. Uno de ellos fue el exitoso Hola Susana, criticado especialmente en 1994 por su iniciativa de mostrar a personas con deformidades.[2] Asimismo lo fueron los realizados por Mauro Viale, por crear espectáculos basados en casos policiales y personas marginales. Otros incluidos en la definición fueron Ritmo de la noche y Jugate conmigo por "sacar el jugo a accidentes verídicos o simulados por participantes en juegos".[2]

Actualmente son considerados en esta categoría varios programas caracterizados por las burlas hacia personajes famosos y los escándalos en el aire: Intratables,[2] Bendita TV y especialmente Showmatch, uno de los más populares de la TV argentina en los últimos años.

Colombia[editar]

En 1995, el diario El Tiempo publicó un reportaje en el que un psicólogo especializado en el tema afirmaba que las personas con una estructura psicopática eran propensos a engancharse a este tipo de programas.[2]

Uno de los programas que más controversia generó fue el reality Los pichones, emitido por un canal por cable en 2007, y en el que se premiaba a la pareja que mantuviera relaciones sexuales de manera más explícita ante las cámaras.[3] A pesar de la polémica generada, Radio Caracol informó de que más de 0,7 millones de personas se habían inscrito para participar.[4]

Costa Rica[editar]

La telebasura en Costa Rica se ha popularizado en los últimos años, hasta el punto de crear un programa de televisión llamado Intrusos de la farándula, dedicado a espectáculos, que publica notas polémicas, amarillistas y sensacionalistas de una farándula inexistente en este país. Ese programa es parte del Grupo Repretel conformado por los Canales 4, 6 y 11.

España[editar]

La telebasura viene experimentando un elevado ascenso en su presencia dentro de la televisión española: lo que habitualmente se considera telebasura ocupa un lugar destacado de la programación, a pesar del desagrado mostrado por un importante sector de la población.

El asunto ha llegado, incluso, al debate académico con dos libros significativos: Telebasura y democracia (2002),[5] del filósofo Gustavo Bueno, y Telebasura y periodismo (2004) del periodista y catedrático Carlos Elías.[6] En este último, Elías critica a los periodistas de prestigio que se pasan "al lado oscuro" de la telebasura para dotarla de prestigio ante la opinión pública y para confundir periodismo con espectáculo. Considera que las televisiones pagan a estos periodistas telebasureros "sumas astronómicas de dinero con el que compran su deontología profesional".

Según un estudio publicado por el Centro de Investigaciones Sociológicas en junio de 2010, siete de cada diez españoles consideraban que la programación de la televisión tenía poca o ninguna calidad.[7] En relación con este tipo de programación, uno de los canales más criticados es habitualmente Telecinco.[8] [9] Uno de sus programas más relacionados con este fenómeno es el magacín Sálvame, cuyos contenidos han originado que distintas asociaciones de usuarios hayan solicitado su retirada de la programación.[7] [10]

Una de las quejas más comunes en España sobre este tipo de televisión también es el elevado porcentaje de programación que ocupan en las parrillas televisivas,[11] lo que perjudica la emisión de programas con otro tipo de contenido.

A pesar de que el término suele ser relacionado con la prensa del corazón, la crítica ha identificado también como telebasura los programas de telerrealidad como Gran Hermano o Supervivientes,[12] los talk-show como El diario de Patricia o A tu lado,[12] e incluso en el apartado de ficción como los populares culebrones.[12]

México[editar]

En 2004 ya se denunciaba que la programación de los principales canales mexicanos estaba dominada por la telebasura, los deportes y películas dobladas al español.[13]

Asimismo, se ha señalado que los programas "promotores del morbo y el escándalo" se encontraban, según estudios de IBOPE, en las listas de espacios más vistos en cada canal televisivo mexicano.[13]

Perú[editar]

A fines de la década de los 90s, el programa de tipo talk show Laura, conducido por Laura Bozzo, recibió muchas críticas por mostrar la sociedad peruana como "gente sin dientes, que habla un castellano pésimo, solo se divierte en polladas y resuelve sus conflictos privados mediante el llanto, el grito y los golpes".[14] El programa presentó en la secuencia "Hago todo por dinero" a personas de bajos recursos sometidas a humillaciones y vejaciones a cambio de dinero, inclusive un reto en el que debe lamer las axilas y los pies de otro.

El programa de espectáculos y grabaciones indiscretas Magaly TeVe fue bastante criticado durante sus años de transmisión, catalogándolo de basura televisiva por "promover el morbo y el escándalo".

El realitie show juvenil Esto es guerra ha sido etiquetado de televisión basura. Este fue sancionado por el Consejo Consultivo de Radio y Televisión por infringir el horario de protección al menor.[15] El programa El valor de la verdad ha recibido la misma etiqueta.[16]

Venezuela[editar]

La televisión venezolana ha estado llena de telebasura desde finales de los años 90s, como canales como Venevisión y Televen; teniendo la excusa de que "son canales aptos para toda la familia venezolana", Venevisión actualmente transmite el programa El Show del Vacilon con Wilmer Ramirez y Moncho Martinez, programa fuertemente criticado por ser mas un refrito de programas comicos anteriores y recurrir al uso excesivo de humor gráfico y el exceso de mujeres "sexys" en los sketch; siendo este uno de los tantos programa catalogados como "Telebasura" que el canal transmite, otros son Portada's, Atomico, Casos de familia, ¿Quién tiene la razón? entre otros.

La cadena de televisión Televen por su parte en los últimos año ha optado mas por adoptar programas del extranjero y racionalizarlos, un ejemplo de esto es el programa Hay Corazón que sigue la misma modalidad del programa 12 Corazones, lo que lo clasifica como "telebasura" es el hecho de que en dos ocasiones el canal lo ha sacado de su parrilla de transmisión por infringir horario de transmisión; otro programa fuertemente criticado es Se Ha Dicho.

Referencias[editar]

  1. «Blogósfera: “Si el Tomate era telebasura, Sálvame es salvajemente peor», artículo en el sitio web Diario de la Sierra.
  2. a b c d «Telebasura en Argentina», artículo en El Tiempo (Colombia); consultado el 12 de septiembre de 2010.
  3. «Polémica en Colombia: reality show premiará a la pareja que tenga el sexo más explícito», artículo en el sitio web Terra.cl (Chile); consultado el 12 de septiembre de 2010.
  4. «700.000 inscritos en el reality porno “Los pichones”», artículo en el sitio web Radio Caracol (Colombia); consultado el 12 de septiembre de 2010.
  5. Gustavo BUENO: Telebasura y democracia. Barcelona: Ediciones B, 2002.
  6. Carlos ELÍAS: Telebasura y periodismo. Madrid: Libertarias/Prodhuffi, 2004. ISBN 8479546417.
  7. a b «En plena guerra a la telebasura exigen la retirada de "Sálvame diario"», artículo en el sitio web El Semanal Digital; consultado el 12 de septiembre de 2010.
  8. jueves dedica un sketch parodiando la telebasura de Telecinco», artículo en ADSL Zone; consultado el 12 de septiembre de 2010.
  9. La Razón «Los españoles contra la «telebasura»» Consultado el 12 de septiembre de 2010
  10. «Piden la retirada de “Sálvame”», artículo en ABC; consultado el 12 de septiembre de 2010.
  11. «¿A quién le interesa la telebasura?», artículo en Revista Impar; consultado el 12 de septiembre de 2010
  12. a b c Bienvenido LEÓN: Transformar la televisión: otra televisión es posible (pág. 148). Comunicación Social, 2008. ISBN 8496082555.
  13. a b «El “rating”, para la telebasura», artículo en Access my Library; consultado el 12 de septiembre de 2010.
  14. Laura Bozzo, otra vez en problemas judiciales - Terra Magazine
  15. «Sancionan a ‘Esto es guerra’ por infringir horario de protección al menor». Peru 21 (12 de diciembre de 2012). Consultado el 17 de febrero de 2013.
  16. «Beto Ortiz: “Yo no trabajo con basura”». Peru 21 (19 de octubre del 2013). Consultado el 12 de diciembre de 2013.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]