Esparavel

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Se llama esparavel a un tipo de red de pesca que se lanza a mano. Es común en muchos parajes y en las costas españolas del Mediterráneo, le aplican el nombre de Tarraya, Rallo o Rail.

Los pescadores de los ríos frecuentemente se valen de él porque la comodidad de su figura y facilidad de imponerse en su manejo para las orillas del agua, contribuye a que se dediquen a usarla a pie enjuto o descalzándose o bien con embarcación, pero siempre en parajes que regularmente no exceden de tres, cuatro o a lo más, de cinco palmos de agua, como que solo es aplicable cuando el pescador llega a ver los peces mediante el poco fondo.

El arte tan común o tan familiar en las costas de mar y orillas de los ríos, jamás podrá llamarse pesquera de gran consideración por su tenue producto pero a pesar de esta circunstancia, se sigue utilizando.

Uso del esparavel[editar]

Pescador lanzando el esparavel desde tierra

El uso de este Esparavel para la pesca se ejecuta asegurando el pescador en la muñeca de la mano izquierda la gaza del cordel y este mismo cordel lo recoge en la propia mano izquierda en varias vueltas. Hecho esto, toma la red a modo de una madeja, dándole también dos o tres vueltas en la misma mano izquierda por la parte de la corona, pero muy flojas. Y con la que queda colgando, se dan dos o tres sacudidas en el aire para que si está encogido en algún pliegue, se desenrede. De esta propia parte que arregla, toma con los dientes uno de los plomos y con la mano derecha recoge en pliegues como una tercera parte de manera que entre ambas manos y los dientes tiene preparada o dispuesta la acción y proporcionando el cuerpo para regular el tiro, lo arroja hacia la parte de la misma mano, dirigiendo el impulso de modo que la red caiga encima de los peces que descubrió en el agua o en el fondo. Cuando llega este caso, en el hecho de desprenderse de las manos arrojado por el esfuerzo del brazo, se abre el Esparavel en el aire formando una rueda y cae horizontalmente en la misma disposición sobre los peces.

Pescador lanzando un esparavel

Conviene advertir la disposición del pescador con la inclinación que llegó a adquirir para el tiro, supuesta la preparación de la red en los términos que quedan referidos. Mas en el hecho de haberlo ejecutado, queda con ambos brazos levantados, soltando para que siga el tiro de la red, como es forzoso, la mayor parte de las vueltas del cordel que tiene recogidas en la mano izquierda y quedándose con el cabo para volver por él a cobrar el arte; puesto que tirando luego que aquel llegó al suelo del fondo, como balanceando a uno y otro lado para que se reunan o junten los plomos de todo el ruedo del Esparavel, se verifica que la bolsa abraza y retiene los peces que cogió el ámbito de su circuito.

Cuando los que pescan con Esparavel andando por las orillas del agua, sea en el mar o en río descubren peces en algunos parajes de los muchos, en que suelen amontonarse como suele suceder, ya por haber allí algunos gusanillos u otros insectos que apetecen o bien porque los pescadores echan de propósito algunos cebos, que oportunamente los atraen, entonces logran sus mejores lances.

Lanzamiento del esparavel desde un barco

Aquellos que solo están dedicados a la pesca del esparavel van expresamente con poca ropa: los más, descalzos de pie y pierna pero llevan delante una piel que los defiende de mojarse mucho y les facilita mejor el tiro de la red. Además de la ventaja de evitar que se enrede o enganche en algún botón de la armilla o chupa circunstancia que para algunos poco precavidos ha sido muy funesta pues que se han dado casos de haberse llevado al agua el pescador el mismo tiro del Esparavel.

Lo mismo es preciso decir suceda cuando semejante arte se usa con embarcación. Esta en el mar debe ser un bote o barco pequeño que cale poca agua y por consiguiente las barcas que se empleen en los ríos, conviene sean pequeñas y planudas para que puedan navegar en muy poco fondo. Para emprender esta pesca, se juntan en un bote o barquichuelo regularmente dos hombres pero para practicarla en el mar, es menester que el tiempo esté muy sereno y haya calma además de mucha claridad en las aguas: circunstancia indispensable para poder descubrir los peces y con particularidad aquéllos que por la naturaleza de su organización exterior siempre andan pegados al suelo del fondo y mucho más si este fuere de lama. Uno de los pescadores del barco se pone en la popa y empuña los dos remos, con los cuales va encaminándole hacia la parte que le advierte su compañero el cual hallándose en la proa con su esparavel prevenido, mira cuidadosamente a una y otra parte hacia donde puede proporcionar mejor su tiro.

Fabricación artesanal de la red[editar]

Su composición es muy difícil y exige particular destreza: se reduce a una red redonda de hilo de cáñamo o de lino pero muy delgado, que empieza a enlazarse o anudarse con doce docenas de mallas en ruedo. Quando se fabrica para pescar en el mar, se echa la malla de a pulgada pero para los ríos es casi la mitad menor, aunque a vecese es también, según el tamaño de los peces que se intenta coger y la altura del agua principalmente pues que si la malla es pequeña y hay mucho fondo, tarda en bajar a él; pero si la malla es grande, se precipita con más celeridad.

A estas doce docenas de mallas en ruedo dan los pescadores el nombre de Corona. Después de ella, se sigue enlazando bajo el mismo orden con el propio molde mas con la diferencia de que en cada cuatro mallas lateralmente contadas se dobla una, siempre aquella seguida hacia el ruedo, que quiere decir acrecer o aumentar para dar acción a la red, de modo que naturalmente contraiga un orden circular y el todo de ella extendido quede a manera de un abanico de los redondos cuyo método se continúa hasta la parte de la conclusión de la que titulan Capa de la red.

Hecha la Capa, se sigue poniendo doble el último orden de mallas y sobre ellas, se continúa con el propio molde enlazando sin acrecer o aumentar, pero se echa hilo mas grueso hasta el largo de palmo y medio, que es la última parte o remate del ruedo del Esparavel, en cuya conclusión fenece la malla con dos pasadas de aguja, que es lo mismo que echar el hilo doblado. Esta última parte de mallas reducida a palmo y medio se llama la Bolsa y es la en que se recoge el pescado cuando el pescador cobra o tira del Esparavel.

Concluida la red en los términos referidos, se forma de seis hilos de bramante una especie de cuerda sin torcer, en la cual se van enfilando los plomos. Estos para la debida perfección del arte se vacían en molde largo y angosto de barro o de bronce, de manera que salen como el canón de una pipa de fumar, con la diferencia de ser más grande el agujero, que pasa de una parte a otra, respecto se ha de enhebrar o introducir por él la cuerdecita de los seis hilos de bramante. Hechos los plomos, se enfilan por la cuerda referida hasta aquel número que parece suficiente.

Enfilados los plomos en la cuerda, se empieza a armar el Esparavel lo mismo que cualquiera otra red, tomando de seis en seis mallas para formar las casillas: en cada una de ellas se coloca un plomo, quedando solo un dedo o poco mas, del uno al otro, pero como los plomos son todos de una pieza, que es decir a manera de un canutillo y por lo mismo no es fácil quitarlos y ponerlos como cuando están abiertos, si acaso por el uso en otros Esparaveles en que ya han servido llegan a estar gastados, entonces se arma de cinco en cinco mallas y se añade una libra o más de plomo, según conviene.

Después de concluida esta maniobra, se empieza tomando el hilo, que forma la armadura de cada casilla por el medio, dejando tres mallas en cada parte. Y si está armado de cinco en cinco, se dejan dos a un lado y tres a otro y en el centro de la misma armadura de cada casilla, se ata otro hilo, que llaman de bolecha, compuesto de dos cabos y con él hacen un nudo de la clase de aquéllos, que nombran plano, el cual aprietan cuanto es posible para que no sirva de tropiezo y se enganche la red atándolo en las mallas dobles, seguidamente y de distancia en distancia en ángulos todo el ruedo y parte que forma la bolsa del Esparavel para que la tensión de semejantes ondas o pasadas de cordel hagan que incline toda la misma circunferencia a cerrar hacia la parte del centro sin que por su gravitación, el contrapeso de los plomos pueda oponer toda la fuerza que tendría si no hubiese semejantes cordeles atados de la forma que queda descrita. Antes bien, los mismos cordeles quando el Esparavel está cerrado contribuyen a sostener los mismos plomos sin que se descubran por lo propio en la parte inferior de la red.

Esparavel de arillo[editar]

Hemos hablado de un género de Esparaveles, que es el que puede llamarse más común: falta proceder a la explicación de otro, que aunque en cuanto a las dimensiones de lo que es puramente la red, sus mallas y plomos sea lo mismo, la armadura es absolutamente diversa y más difícil pero tan ingeniosa como que asegura mucho la pesca porque sin tener la disposición de la bolsa, abre todo el ámbito de su círculo y al tiempo de cobrar o recoger el Esparavel, no hay tanto peligro de que se rasgue, aun cuando se arroje o eche sobre pedregal o peña viva, pues se construye para todos parajes, además de que semejante armadura es sin comparación mas permanente.

La diferencia consiste no en la tela de la red sino porque concluye la capa siempre creciendo, pues que como la parte que se llama bolsa es muy diferente, no necesita este la misma disposición entendido por el Esparavel común.

La armadura del que para entendernos daremos el nombre que parece más adecuado de Esparavel de arillo. En ella se manifiesta que los cordelitos pasando por el pequeño círculo o arillo se unen a un centro común, en el cual se atan todos. El arillo en su diámetro no excede de un palmo. Se forma de una vara flexible quitada la corteza bien alisada y se cuida asimismo de que las ataduras que unen ambos extremos de la vara estén completamente firmes y con frecuencia renovadas, que por mojarse con el continuo uso, se pudren y rompen con facilidad.

Conviene advertir que así como en el primer Esparavel, los cordelitos interiores que forman la bolsa están atados en el centro de las casillas hasta las mallas dobles, este tiene atado un cordel en cada nudo o parte lateral de las casillas y a este tenor por toda su circunferencia y en el centro que forman como si dijésemos una gaza, se anudan los cordeles referidos que pasan centralmente por el círculo o arillo a juntarse en su punto de atadura, como queda dicho.

Este Esparavel en todo su largo, presenta una figura cónica en cuya disposición se descubren por la parte de abajo todos los plomos, lo que no sucede con el Esparavel común porque están concentrados en la bolsa. Habiéndolo arrojado el pescador, intenta levantarlo con los peces que al tiempo de caer cogió debajo. El cordel se compone de cáñamo de tres cordones. Su largo consiste por lo regular en tres o cuatro brazas.

Uso del esparavel de arillo[editar]

El modo de usar del Esparavel de arillo se reduce a empalmar en la mana izquierda el cordel en la propia manera que el antecedente Esparavel comun. En cuanto al ruedo de los plomos se toma asimismo una parte con los dientes en la conformidad que ofrece el pescador. El mismo pescador recoge su Esparavel en el que se ven los cordelitos reunidos y que comprimiéndolos el arillo se abolsa lo largo de la red hacia su parte inferior, en que están encerrados los peces.

Referencias[editar]

Diccionario histórico de los artes de la pesca nacional, Volumen 3, Antonio Sañez Reguart, 1790