Tarima flotante

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Se denomina tarima flotante o suelo flotante a los pavimentos que no están pegados ni clavados al soporte. Por norma general se trata de suelos de madera, o de materiales sintéticos imitando a la madera.

Índice

Introducción [editar]

La tarima clásica o entarimado, ha sido tradicionalmente madera maciza de 22mm clavada a un rastreles (wiki:entarimado). Es un sistema longevo y eficaz, aunque sensible al agua y tiene asociados altos costes de producción e instalación.

Las tarimas flotantes, suelen ser materiales más económicos, de fácil instalación y dependiendo del material, madera o sintético, mejor comportamiento frente a la humedad.

Las tarimas flotantes suelen ser sistemas multicapa, estas capas pueden ser de madera o sintéticas.

Existe cierta polémica[1] en relación al uso de término tarima flotante en suelos laminados o sintéticos. En “tarima flotante”, el término “tarima”, hace referencia a entarimado, que está compuesto en su totalidad de madera. En España, la FEPM ( Federación Española de Pavimentos de Madera ), fija estándares que determinan el uso preciso de cada material. En el caso de tarima flotante, exige un mínimo de 4mm de capa de nobre o pisable, para que sea considerado como tal, ya que en caso contrario, no se puede acuchillar, y se convierte en un suelo de 1 solo uso.

En los suelos de madera más antiguos no existía diferencia entre el soporte estructural ( base ) y el pavimento ( zona de pisado ), siendo un mismo tablón el que cumplía ambas funciones.

Este sistema se ha popularizado a nivel mundial desde 1960, donde se fue produciendo una separación entre la base o soporte y la superficie vista o pisable, este sistema permite el uso de maderas más nobles o resinas especiales, visualmente más atractivas en la parte visible del suelo, relegando la función estructural a maderas más económicas o de calidad inferior.

Sin embargo, la popularización de las tarimas flotantes llegó con el desarrollo de los suelos laminados. Los materiales laminados se utilizan en la edificación desde la década de 1920, con usos tales como encimeras, antepechos de ventanas o paneles de paredes, pero su empleo en suelos suelos surgió con el laminado de alta presión, abreviado HPL (High Pressure Laminate) que fue desarrollado en 1977 por la empresa sueca Perstorp, de Trelleborg, que lanzó al mercado los primeros suelos laminados a partir de 1980.1 Después del rápido establecimiento de los suelos laminados en el mercado, se escindió bajo la marca Pergo, y la empresa mantiene actualmente múltiples patentes de superficies estratificadas.No dominada la resistencia de la tarima flotante.

Tipos [editar]

Las tarimas flotantes se pueden clasificar en función del material utilizado. Se pueden agrupar en tres grandes tipos:

Tarima flotante madera multicapa [editar]

Se compone de una base inferior de estabilización o tablero, y dos o más capas de madera con tratamiento hidrófugo, de las que la o las intermedias suelen ser de madera resistente y barata, como pino o abeto, o bambú, y la superior o de acabado, de madera noble para el acabado estético.

Las dimensiones estándar de este material oscila entre, 1800 y 2200 mm, con grosores de 12mm y 16mm y anchos de 150 y 250mm. La base del material, compuesto de madera barata o bambú, suele tener un grosor mínimo de 10 o 12mm, y en relación a la capa noble, tendrá que tener un mínimo de 2,5 mm de madera hasta 6,5mm. Según la Federación Española de Pavimentos de madera (FEMP), el mínimo ha de ser 2,5 mm para que puede ser llamado tarima flotante madera multicapa, en caso contrario el material no se podrá acuchillar y tendrá una corta longevidad.

Por último, la capa de madera noble, suele incorporar una última de protección, que suele ser barniz, al agua UV, con hasta 7 manos. También algunos modelos incorporan óxido de aluminio en su tratamiento, haciéndolos excepcionalmente resistentes a la abrasión, también ofrecen filtros de rayos ultravioletas, ofreciendo mejor comportamiento frente al sol. La dureza de la capa de barniz que suele cubrir estos suelos se mide con el test de Brinell, para superficies finas y test de abrasión Taber, de acuerdo a, ISO 9352 o ASTM D 1044.

El tratamiento, mantenimiento y conservación de este material se hace a través de acuchillado, también conocido como lijado y barnizado, aunque la reparación y cambio de las piezas es algo complicado.

Este tipo de suelos, relativamente novedosos, consiguen un acabado de la misma calidad visual que los parquets de madera maciza, superándolos incluso en algunos aspectos, como en estabilidad dimensional, ya que al disponerse las sucesivas capas con las vetas perpendiculares, las deformaciones de las piezas debido a la humedad o temperatura disminuyen. La tarima flotante multicapa suelen incorporar, al igual que los suelos de tarima flotante sintética, un sistema de anclaje tipo clic.

Consejos [editar]

Es importante elegir un material que tenga correctamente las láminas adheridas unas con otras, ya que es frecuente encontrarse este material con la capa superior o noble despegada.

Verificar que el material, tiene una capa superior o noble, de al menos 4 mm, aunque sería recomendable, 6 u 8 mm, ya que se podrá acuchillar más de una vez. Es frecuente encontrase con materiales de 1 o 2 mm, con lo que no es posible restaurarlos o acuchillar.

También una capa noble o superior más gruesa, ofrece mejor comportamiento frente a las rayas por presión, ya que es posible que golpes casuales, superen con facilidad los 3 o 4 mm.

Desventajas [editar]

Si los tacones que no llevan tapas, dejan marca en los suelos de tarima flotante de madera a causa del clavo que lleva de sujeción. Es aconsejable usar tapas en los tacones de aguja.

Laminado o Tarima flotante sintética [editar]

Muestrario tarima flotante sintética

Se compone de varias capas, normalmente de derivados de la madera, siendo la última capa un compuesto sintético que puede variar de composición, pero que generalmente es un compuesto de resinas de melamina a alta presión, que lleva impreso un dibujo imitando madera o incluso a otros materiales ( ladrillo, fotografías personalizas, etc.).

El grosor de la lama ( pieza de tarima ) suele ser de entre 6 y 12 mm . La longitud varía en función de los modelos, pero el estándar oscila entre 1280 y 1350 mm, con anchos de 150 y 180 mm. También existen anchos, largos y grosores especiales.

Existe un gran mercado de este producto, con gran cantidad de estilos, formatos, colores y texturas disponibles, existiendo imitaciones de prácticamente todas las maderas naturales (Roble, Haya, Ipe), así como de piedra o cerámicas. También se comercializan acabados con relieves, ya que ciertas marcas ofrecen un acabado rústico.

Es relativamente sencillo de instalar, y ha ganado popularidad en los últimos 20 años debido a lo sencillo de su mantenimiento y, sobre todo, a su precio, más económico que los materiales naturales.

La tarima flotante sintética o laminada puede estar garantizada, por norma general, desde 5 años hasta 35 años. La composición laminada del producto le permite resistir mejor las tensiones de deformación. En relación a su comportamiento frente a la humedad, su comportamiento es mejor que la madera,[cita requerida] aunque para zonas muy húmedas, como cocinas y baños, se recomienda el uso de materiales especiales, ya que el material estándar no resiste bien contacto prolongado con agua o humedad.

Es más duro que la madera (aunque depende de la resistencia del laminado), por lo que resiste mejor los arañazos leves y tacones.

Por norma general, ofrece mejor comportamiento a las manchas, que los barnices tradicionales en tarima, parqué o parquet, aunque es similar al comportamiento de los poliuretanos de nueva generación.

Los laminados de mejor calidad son empleados también en bares y discotecas, por su resistencia a la abrasión, manchas y a las quemaduras de cigarrillo.

Debido a que el laminado sintético puede presentar muy diversas propiedades según el fabricante, los suelos se clasifican en cinco calidades según la norma EN 13329.[2] Estas categorías son el resultado de un test de abrasión, donde una máquina somete al suelo a una serie de frotados con una rueda de papel de lija, hasta que el dibujo decorativo pierde su apariencia original, es decir, el test se hace hasta que el decorativo desaparece (se vuelve blanco). Ejemplo: Si utilizamos un AC4 o AC5 de un fabricante A y hacemos un test de abrasión puede quedarse blanco antes que un AC4 o AC5 de un fabricante B. No se recomienda tener en consideración el test AC como factor único para la elección de un suelo laminado.

Según el número de vueltas soportadas, la resistencia de la melamina o capa de uso es:

  • AC-1 (más de 900 vueltas)
  • AC-2 (más de 1.800 vueltas)
  • AC-3 (más de 2.500 vueltas)
  • AC-4 (más de 4.000 vueltas)
  • AC-5 (más de 6.500 vueltas)

Actualmente, los pavimentos laminados o sintéticos, se clasifican por clases de uso, no por resistencia AC ya que presta confusión. Las clasificaciones actuales no tienen semejanza con las anteriores, ya que no siguen un criterio de resistencia - uso. Un fabricante puede marcar AC 4 con una clase 31 y eso es incorrecto. Lo que si tenemos que ver en la ficha técnica del material es la resistencia AC asociada a la clase de uso, para que exista coherencia y concordancia, pero no es condicional (el AC) para saber si un material es más resistente que otro, ya que influyen más factores, de ahí que la mayoría de fabricantes sólo marquen los paquetes con las clases de uso. Ejemplo: Un AC 4 de un fabricante A no tiene nada que ver con un AC4 de un fabricante B. Hoy en día hay fabricantes que clasifican con AC5 y su clase de uso es inferior a Clase 32, por lo cual, confunden al cliente final. Las clasificaciones actuales usadas para los pavimentos laminados flotantes son:

  • Clase 31 - Para uso doméstico intensivo - comercial moderado.
  • Clase 32 - Para uso doméstico intensivo - comercial normal.
  • Clase 33 - Para uso doméstico intensivo - comercial intensivo.
  • Clase 34 - Para uso doméstico intensivo - industrial moderado.

Consejos [editar]

Es importante a la hora de adquirir este material, revisar el sistema de anclaje de las piezas, ya que es el punto más débil del material. De la calidad del anclaje dependerá en mayor medida, el aspecto estético, ya que las juntas abiertas se aprecian con facilidad.

La resistencia a las manchas, químicos comunes y sol, son valores a tener en cuenta.

El grosor y tablero hidrófugo, son importantes para la estabilidad dimensional del material, así como de su comportamiento frente a la humedad y agua. Un material de baja calidad, tenderá a combarse frente a la presencia de humedad o pequeña presión. Es importante conocer la densidad del tablero.

El grosor, 7 hasta 12mm y la densidad del tablero (kg/m³), son importantes a la hora de elegir un buen material, ya que aguantará mejor torsiones y humedad, en función de estos factores.

Con el consejo de un profesional vendedor o un instalador, puede conseguir la mejor relación calidad-precio para sus necesidades, ya que hay un gran mercado y es difícil escoger con seguridad.

Desventajas [editar]

La principal desventaja de este tipo de pavimento es su debilidad en las juntas, por lo que para evitar esto, es fundamental conseguir una superficie lo más homogénea y nivelada posible. La superficie superior de la lama, es realmente dura en comparación con la madera, pero las juntas, se abren, se arquean, y exponen el material interior que es poco resistente, con lo que la degeneración del material es rápida. Hay que prestar atención a aquellas tarimas que tengan protección adicional contra la humedad y sellado perimetral. No todas las marcas lo llevan. También hay que tener en cuenta que no porque se elija un pavimento "AC-5" éste sea muy resistente a la humedad, son términos totalmente distintos. Un AC-5 no asegura una mejor estabilidad de pavimento con respecto a un AC-3 o AC-4.

En la mayoría de los casos, los patrones de diseño de la tarima flotante sintética o laminado, cambian al paso de pocos años, con lo que es complicado encontrar piezas iguales de recambio.

Debido a su sistema de espacio perimetral, suele ser necesario cambiar el zócalo, ya que el estándar, no suele cubrir el espacio que necesita el material con la pared.

A diferencia de las tarimas flotantes de madera, las tarimas laminadas una vez que una junta se ha astillado por un golpe o por humedades, no es posible lijar ni reparar la pieza, siendo necesaria su sustitución, lo que obliga a levantar parte del suelo, incluyendo los rodapiés.

Por norma general, suele ser la opción menos longeva en tarimas flotantes, ya que siendo un material sintético no permite acuchillado o lijado y barnizado.

Electricidad electroestática. Muchos suelos de tarima flotante laminada producen una carga electroestática sobre los habitantes, lo cual hace que sufran el típico "calambrazo" cuando se toca algo metálico o con el roce con otra persona.

Tarima flotante maciza [editar]

Tablas o lamas de madera maciza que rondan los 2 cm de grosor, largas y estrechas, variando sus dimensiones de unos modelos a otros.

Pueden presentarse sin juntas laterales, con juntas a media madera machiemhembradas, y normalmente disponen de alguna pieza de conexión metálica tipo clip, aunque no necesitan sistemas especiales de anclaje puesto que al ser más pesadas, funcionan bien por simple gravedad.

El tratamiento, mantenimiento y conservación de este material se hace a través de acuchillado, también conocido como lijado y barnizado.

Su uso, siendo un material macizo y grueso, es muy similar a la tarima maciza o entarimado tradicional, por lo que se recomienda la lectura del artículo de la Wikipedia: Tarima

Véase también [editar]

Referencias [editar]