Taladrina

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Utilización de taladrina en el fresado de una pieza de aluminio. El lubricante (de color blanco) es rociado sobre el metal por dos mangueras situadas a ambos lados del mismo.

La taladrina o aceite de corte es un producto compuesto por agua y aceites que se utiliza como lubricante y refrigerante en la industria del mecanizado mecánico,[1] en operaciones de mecanizado por arranque de viruta.

Habitualmente circula por un circuito de refrigeración y lubricación que bombea el líquido sobre el filo de la herramienta para evitar un calentamiento excesivo que la pudiese deteriorar rápidamente.

Propiedades[editar]

La taladrina mejora las condiciones físicas y químicas del área de contacto entre los metales, alargando la vida de las herramientas y reduciendo la fricción. También lleva a cabo labores de refrigeración, evitando el sobrecalentamiento de las herramientas y las piezas sobre las que éstas operan. Otros efectos son la evacuación de virutas y limaduras, la prevención del óxido y su efecto limpiador.[1]

En su composición se encuentran aditivos azufrados, parafinas, clorados y también aceites sintéticos (poliglicoles y ésteres). También es habitual la adición de lubricantes sólidos como grafito, disulfuro de molibdeno y disulfuro de zinc.[2]

Utilización[editar]

Según su composición y características, el producto se clasifica en sintético, semisintético y derivados de la emulsión de aceite. Las más utilizadas son las fórmulas basadas en un aceite mineral.[2]

Las máquinas herramientas que habitualmente utilizan taladrina son el torno, la fresadora y el taladro.

En estas máquinas, la taladrina se encuentra en un depósito desde el cual es bombeada hasta su punto de aplicación (entre la pieza sobre la que se actúa y la pieza móvil de la máquina), desde donde nuevamente recircula hacia el depósito. Durante este proceso, se pierde buena parte del producto; parte del mismo se evapora, otra se derrama y otra se pierde con las virutas generadas.[1]

Agotamiento[editar]

Cuando, debido a su uso continuado, las taladrinas pierden sus propiedades y sufren alteraciones en sus características, se convierten en un residuo peligroso que, como tal, debe ser gestionado debidamente por la empresa usuaria. Los vertidos a los sistemas de desagüe producen graves daños en el medio ambiente, pudiendo provocar desastres entre la fauna piscícola debido a su toxicidad. Por ello, deben eliminarlas gestores de residuos autorizados.[1]

Para su destrucción se emplean diversas técnicas:[1]

Referencias[editar]

  1. a b c d e Revista Ambientum «Edición 2004 -Suelos y Residuos: Taladrinas agotadas» Consultado el 17 de abril de 2012
  2. a b Istas.net «Taladrinas» Consultado el 17 de abril de 2012