Taburete

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De esta serie de asientos, el primero por la izquierda es un taburete.

Un taburete es un asiento sin brazos ni respaldo, para una persona. También llamado banqueta o piso.

El más humilde de los asientos que se conocen, el más incómodo y probablemente uno de los primeros que se usaron. A pesar de su humildad e incomodidad seguirá usándose, y aun tal vez a causa de ellas, pues como es preciso que la calidad de la persona se distinga de la manera más propia, en el caso de que dos personajes se hallen sentados, el de mayor categoría debe ocupar el asiento mejor:de aquí los tronos para los reyes y los taburetes para los vasallos, que se ven en los dibujos de los códices. La incomodidad para el sentado implica que éste no pueda adoptar posturas cómodas y, por tanto, no pueda dormirse, de aquí el uso de taburetes en los talleres en que los operarios trabajan sentados, en los colegios para los alumnos (cuando no se usan bancos sin respaldo, que llenan la misma finalidad) y en los cuerpos de guardia. Los taburetes tienen también la ventaja de poder ser colocados bajo las mesas, de modo que una habitación puede presentar asiento para numerosas personas y quedar despejada cuando se colocan los taburetes bajo las mesas o muebles semejantes por no hacerse uso de ellos. En Cuba un taburete es un mueble completamente diferente, se trata de un asiento de estilo cuadrado muy robusto y con respaldo más bien alto. Tanto el asiento como el respaldo están hechos con una banda ancha de cuero, preferentemente de cabra (o chivo como le dicen en Cuba) clavado a la madera con tachuelas de cabeza grande. El objetivo es diametralmente contrario al taburete clásico, se usa típicamente inclinado hacia atrás y recostado a una pared con el objetivo de descansar y dormir un poco.

Etimología[editar]

La voz castellana es una adaptación del fráncés tabouret [leer:tabure] cuyo sentido moderno apareció a principios del siglo XVI. Generalmente con asiento redondo, el término se formó por analogía a partir de tambour (tambor) que en fráncico se decía tabor. Parece que el tambor debe su origen al persa tabir, a través del árabe tanbûr.

Actualmente, existe un tipo de taburete denominado taco, dotado de ruedas retráctiles para facilitar su desplazamiento y aro de caucho estabilizado que facilita su fijación.En algunas zonas de la Comunidad de Madrid también se usa el término Carmenqueta, concretamente en la zona de Rivas-Vaciamadrid.

Composición[editar]

El taburete se compone del asiento y de los pies; el asiento puede ser cuadrado, circular, ovalado, oblongo o de cualquier otra forma, aunque las cuatro anteriores son las más generales; los pies pueden ser tres ó cuatro. El taburete puede ser de carpintería, ebanistería o tapicería.

De carpintería[editar]

Los de carpintería se componen de una tabla de cualquier forma de las indicadas, a la que van ensamblados los pies, ya sean torneados o piramidales, y enlazados por unas chambranas, que son tablas de canto y ensambladas a los pies, las cuales chambranas cumplen el doble objeto de afirmar la posición de los pies y asegurar su unión con el asiento. Para manejarlos se les suele hacer un taladro T en forma de ese, por el cual se introduce la mano para asir el mueble. Con el fin de que no se lastime la mano al levantarlo, el taladro lleva las aristas redondeadas.

De ebanistería[editar]

Los taburetes de ebanistería se construyen por el estilo del anterior, pero con maderas finas y torneadas, especialmente en los pies y en las chambranas.

De tapicería[editar]

Los de tapicería son iguales a los de ebanistería, excepto en el asiento, que es un bastidor sobre el cual se arma el relleno de tapicería; a estos taburetes se les suele poner en torno del asiento un fleco de pasamanería o cordonero. Aunque algunas personas dan a estos taburetes el nombre de puf, el puf es más bien una especie de sofá bajo, pero sin respaldo ni brazos, en el que pueden sentarse una o más personas, mientras que el taburete sólo sirve para una.

Otros taburetes[editar]

Hay de igual manera taburetes con asiento de anea, llamados posón. Los taburetes para delineantes se componen de dos partes distintas: el asiento, que lleva cuatro pequeños listones, parecidos a los tableros de dibujo, y los pies, que van unidos a una corona taladrada en al cual entran por los taladros los listones que nacen del asiento y que se fijan a determinada altura mediante dispositivos especiales análogos a los empleados en los tableros.

También se construyen taburetes-escalera;éstos llevan el asiento formado por dos trozos unidos a charnela, teniendo cada uno de ellos unida la mitad del resto de la armadura; en uno de los pedazos hay un respaldo. Al doblar el siento monta la parte que lleva el respaldo sobre la otra y el respaldo se apoya en el suelo, tomando así el taburete forma de escalera y constituyendo un mueble útil para bibliotecas, almacenes, etc. Existen también una modalidad de taburete con ruedas retráctiles para facilitar su desplazamiento y aro de caucho para facilitar su estabilización

Forma[editar]

La forma de los taburetes, así como su construcción ha variado según los tiempos y civilizaciones, para repetirse en épocas más distantes y en las culturas más apartadas entre sí. De la civilización egipcia se guardan numerosos taburetes en los museos, principalmente en el Británico y en de El Cairo, unos de tres pies y otros de cuatro en forma idéntica a las sillitas modernas de tijera. De éstos el ejemplar más antiguo que se conoce es tal vez el descubierto por el conde de Carnavon en la tumba de Tutankamon. Es de ebonita con taracea de marfil y monturas doradas; el asiento representa una piel de animal echada sobre los cuatro soportes que terminan en cabeza de pato. A pesar de su indiscutible y remota antigüedad, parece por su arte y forma un mueble de nuestros días.

Desarrollo[editar]

Es innecesario seguir paso a paso el desarrollo de este mueble por coincidir con el de la silla, por lo cual se darán breves indicaciones.

Los tabures del siglo XV se distinguen por su solidez a la vez que por su elegancia. Donde se conservan en mayor número es en el norte de Francia y en Bélgica. Si bien es cierto que no siempre revelan la misma solidez, en cambio ofrecen líneas elegantes y trazadas con esmero. Típicos son los usados en las iglesias, particularmente en las sacristías. Ordinariamente no se pintaban ni barnizaban, pero la elegancia de líneas y el adorno de talles bastan para darles el hermoso aspecto.

Antes de llegarse a las elegantes formas de los taburetes de los siglos XVIII y XIX se hicieron numerosos tanteos, que dieron por resultado la construcción de taburetes de formas labras y pesadas. En los siglos XVII a XIX siguieron los taburetes el gusto general decorativo imperante en las sillerías, conservándose ejemplares de mucho mérito.

La tendencia moderna de lujo y comodidad en los muebles se advierte también en los taburetes, que se construyen almohadillados y tapizados en forma que haga juego con la decoración general del aposento, especialmente de las sillerías.

Referencias[editar]

El contenido de este artículo incorpora material del tomo 58 de la Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana (Espasa), cuya publicación fue anterior a 1934, por lo que se encuentra en el dominio público.