Túneles de Tequixquiac

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Boca del canal de Desagüe de la Ciudad de México, en Zumpango.
El túnel del canal de Desagüe de la Ciudad de México, en El Tajo de Tequixquiac fue terminado el 17 de marzo de 1900 siendo inaugurada esta obra por el presidente Porfirio Díaz.
El nuevo túnel del canal de Desagüe de la Ciudad de México, que conecta al río Xothé y posteriormente con el río Tula.

Los Túneles de Tequixquiac son una de las obras de ingeniería más importantes de México, tiene una longitud aproximada de 19 kilometros con pendiente sur-norte que en realidad son dos túneles que desembocan en el mismo río, el gran canal de desagüe de la Ciudad de México se conecta con las cajas en Zumpango, Estado de México y desemboca en el Tajo de Tequixquiac y Lumbrera 5 en el mismo municipio.[1]

Historia[editar]

Durante el porfiriato se destaca la terminación de los túneles que desaguan la cuenca del Valle de México a causa de las graves inundaciones acaecidas desde épocas remotas. El proyecto fue del ingeniero Francisco Garay bajo la dirección del ingeniero Miguel Iglesias. El 4 de febrero de 1870 el ingeniero Tito Rosas, durante las excavaciones a su cargo del tajo de Tequixquiac es hallado el hueso sacro, a doce metros de profundidad. El ambicioso proyecto fue terminado el 17 de marzo de 1900 siendo inaugurada esta obra por el general Porfirio Díaz.[2]

Conocido como “Túnel Viejo” forma parte de las obras del desagüe del Valle de México, cuya construcción fue necesaria debido a las inundaciones que constantemente sufría la ciudad de México desde su fundación, por el aumento de los niveles de agua de los lagos que le rodeaban. La obra comprendía tres puntos simultáneos un Tajo abierto (nombrado Gran Canal), “El Túnel de Tequixquiac” y “El Tajo”. Los trabajos comenzaron durante El imperio de Maximiliano de Habsburgo, en julio de 1866.

El Tajo se excavó de 1868 a 1870. El túnel debía tener más de 10 kilómetros de longitud con 24 lumbreras a intervalos de 400 metros., y profundidades de 30 a 98 metros.

Los trabajos fueron lentos y tropezando, hasta que Porfirio Díaz le dio al impulso final, para ello opto por entregar a una empresa inglesa: “Mexican Prospecting and Finance Co Ltd.” y la “Read & Campbell”, compañías que trajeron unos 3000 trabajadores igualmente extranjeros venidos de Corwall, Inglaterra por ser los mejores mineros del mundo igualmente que las minas de Real del Monte, ambas fracasaron en la obra, debido a los gastos improvistos y la maquinaria insuficiente para desaguar las lumbreras.

Fue el ingeniero Luis Espinosa y la mano de obra mexicana, quienes concluyeron el Túnel en 1894. La inauguración oficial de las obras del desagüe, fue el 17 de marzo de 1900, fecha en que Don Porfirio Díaz visito “El Tajo” de Tequixquiac para conmemorar la hazaña de Maximiliano.

Para los trabajos del Túnel se instaló un tren, en 1886, nombrado “Ferrocarril del Desagüe del México”, también como los pobladores de la zona “La cucaracha” muy probablemente porque el corrido popular del mismo nombre, debido a su lentitud y a su torpeza para caminar (Tardaba 8 horas en llegar a la ciudad de México y constantemente se volteaba).

Partía de San Lázaro, Distrito Federal a un costado del Gran Canal, primeramente llegaba a la Estación del Tajo, siguiendo por la avenida Ferrocarril (de ahí su nombre), pasaba por detrás del Calvario, luego por el ex Campo Zaragoza, rumbo a la 5, se dirigía a Apaxco , para seguir hasta progreso Hidalgo Fue desmantelado en 1942.

El tren se encargaba de transportar a trabajadores del Túnel, herramientas, maquinaria y materiales para la misma obra. Al terminar la obra, el tren sirvió también para el comercio del pulque elaborado en las diferentes haciendas de Tequixquiac, que se vendía en la Ciudad de México, o en el Estado de Hidalgo.

Sobre la misma vía se instaló un autovía, para un pequeño carro de pasajeros, También se colocó la primera línea telefónica en 1897. Existen aún personas que trabajaban como maquinistas en el ferrocarril, o que se transportaron en él.

Para la obra del túnel, el Ministerio de Fomento de la República, instalo dos fabricas de ladrillos y una de cal (1866), la primera producía 60 mil ladrillos por semana y la segunda 30 carretadas, material que la obra del desagüe consumía en su totalidad. El horno de cal, aunque no funciona, continúa en perfectas condiciones.

La construcción propicio el establecimiento de “puertos” o “cantinas” a un costado de las lumbreras. El comercio y la producción del pulque se reactivó, Tequixquiac fue uno de los principales productores de pulque en toda la región y las haciendas vendían muchos litros a las pulquerías de Zumpango.

Por el año de 1937 se detuvo en las faldas de la meseta de La Ahumada el tren olivo presidencial del cual descendió el general Lázaro Cárdenas del Río presidente de la república, y preguntó al presidente municipal sobre las necesidades más apremiantes de la población. Éste solicitó agua para el riego del ejido. El general Cárdenas regresó un año más tarde para otorgar un bomba para sacar el agua del canal y poder hacer uso de ella.

En aquella época el viejo túnel del Tajo resultaba insuficiente y en el año 1954 el presidente de la república Adolfo Ruiz Cortines puso en marcha el túnel nuevo que desemboca en la lumbrera número cinco. En ese mismo año llegaron al pueblo de Tequixquiac, algunas familias del norte de España que huían de la Guerra Civil bajo protección de los presidentes Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho decidieron establecerse en San Sebastián y Santa María Cuevas, del municipio de Zumpango y otros también se establecieron en Tequixquiac.

Este suceso impulsó la economía del municipio y aumentó la superficie de cultivo obteniendo más y mejores cosechas, promovió la pavimentación de la carretera a Zumpango, Tequixquiac, Apaxco, hasta los límites con el estado de Hidalgo.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. [1] El Desagüe de la Ciudad de México.
  2. [2] Sistema de Aguas de la Ciudad de México

Bibliografía[editar]

  • Monografía Municipal de Tequixquiac, Rodríguez Peláez María Elena, 1999.
  • El Refugio un lugar con historia, Rodríguez Reyes, María Jazmín, 2003.