Subte de Buenos Aires

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Interior de un coche de la línea A del Subte de Buenos Aires
Interior de un coche de la línea A del Subte de Buenos Aires
Una formación deja la estación Facultad de Medicina
Una formación deja la estación Facultad de Medicina

El Subte de Buenos Aires (de subterráneo) es un sistema de transporte público que recorre la ciudad de Buenos Aires. La primera estación de esta red de trenes subterráneos se inauguró en 1913, siendo el primero en su tipo en Iberoamérica y todo el Hemisferio Sur. La red se extendió rápidamente durante las primeras décadas del siglo, pero el ritmo de ampliación disminuyó drásticamente tras los años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial. Hacia fines de la década de 1990 se comenzó un nuevo proceso de expansión de la red, con el planeamiento de cuatro nuevas líneas.

Tabla de contenidos

[editar] Líneas

La red en mayo de 2008
La red en mayo de 2008

La red está conformada actualmente por seis líneas denominadas con letras —de la A a la E y la H— e identificadas con colores, que totalizan unos 52,3 km de vías. Se considera también parte de la red una línea de premetro con dos ramales que combina con la línea E de subterráneos.

Durante los años 1970 la entonces operadora, Subterráneos de Buenos Aires, asignó un color a cada línea: la línea A fue asociada con el color celeste, la B con el verde, la C con el violeta, la D con el rojo y la E con el amarillo. A principios de los años 1990 el actual operador, Metrovías, resolvió alterar el esquema. En ese sentido, se invirtieron los colores de las líneas B y D, para la C se adoptó el azul y a la E le fue asignado el violeta. Subterráneos de Buenos Aires comenzó a identificar a la nueva línea H con un tono amarillo.

Adicionalmente, están proyectadas otras tres líneas a construirse en el futuro próximo. De mantenerse los planes de construcción actuales, cuando terminen de construirse las nuevas líneas, la red contará con una longitud total de 75 km de recorrido sin contar las extensiones de las actuales líneas ni el Premetro, y de las actuales 74 estaciones pasará a tener 127.

Líneas de Subte
Línea Color Inauguración
Recorrido inaugural
Recorrido actual Longitud
/km
Estaciones Pasajeros
por día
Línea A Celeste 1/12/1913 Plaza de Mayo-Plaza Miserere Plaza de Mayo-Primera Junta 6,8 14 190.000
Línea B Rojo 17/10/1930 Federico Lacroze-Callao Leandro N. Alem-Los Incas 10,2 15 345.000
Línea C Azul 09/11/1934 Plaza Constitución-Diagonal Norte Plaza Constitución-Retiro 4,5 9 278.000
Línea D Verde Oscuro 03/06/1937 Catedral-Tribunales Catedral-Congreso de Tucumán 11,0 16 385.000
Línea E Violeta 20/06/1944 Plaza Constitución-General Urquiza Bolívar - Plaza de los Virreyes 9,6 15 104.000
Línea F* Bordó 2009-2010 Plaza Constitución-Plaza Italia** * 8,6** 13** *
Línea G* Naranja 2009-2010 Retiro-Cid Campeador** * 7,3** 11** *
Línea H Amarillo 18/10/2007 Once-Caseros Once-Caseros 11,0** 15** 7.000 (noviembre de 2007)
Línea I* Dorado 2009-2010 Plaza Italia-Parque Chacabuco** * 6,6** 9** *
* Líneas proyectadas

** según Anexo I de la ley 670..

  • El Premetro se abrió al público el 27 de agosto de 1987. Tiene 7,40 km con 10 estaciones en común, con 4 más para el ramal General Savio (14) y 2 más para el ramal Centro Cívico (12).


Línea
P. de Mayo - Primera Junta
Línea
Leandro N. Alem - Los Incas
Línea
Retiro - Constitución
Línea
Catedral - C. de Tucumán
Línea
Bolívar - P. de los Virreyes
Línea
Once - Caseros

[editar] Historia

La línea A data de 1913
La línea A data de 1913
La red hacia 1955. Varios nombres de estaciones fueron modificados desde entonces
La red hacia 1955. Varios nombres de estaciones fueron modificados desde entonces
Humberto Primo, la estación más grande de la red
Humberto Primo, la estación más grande de la red
La red en 1987, con los colores de SBASE
La red en 1987, con los colores de SBASE
Línea A en Avenida de Mayo
Línea A en Avenida de Mayo
La red entre 2003 y 2007
La red entre 2003 y 2007
Antiguo logotipo de Subterráneos de Buenos Aires
Antiguo logotipo de Subterráneos de Buenos Aires
Mapa tentativo de la red para 2009
Mapa tentativo de la red para 2009

[editar] Inicios

Los debates sobre la necesidad de construir un sistema de transportes subterráneos en Buenos Aires comienzan a fines del siglo XIX, en directa relación con el sistema de tranvías. Éstos operaban desde 1870, y hacia el 1900 se hallaban en una crisis agravada por la monopolización de las empresas, proceso iniciado frente a la electrificación de este sistema. En ese contexto surgen las primeras propuestas y pedidos de concesión para la instalación de subterráneos.

En 1909, el Concejo Deliberante de Buenos Aires aprobó el contrato entre el intendente Güiraldes y la Compañía de Tranvías Anglo-Argentina (CTAA) para que ésta construyera y explotara por 80 años tres líneas de subterráneos: Plaza de Mayo-Primera Junta (actual línea A), Constitución-Retiro (actual línea C) y Plaza de Mayo-Palermo (parte de la actual línea D). Sólo se concretó la primera.

En 1923, la primera línea de subterráneos ya transportaba el 10% de pasajeros de todo el sistema de subtes y tranvías con sólo el 1% de las vías[cita requerida].

[editar] Desarrollo de la red

La primera línea del subterráneo fue inaugurada el 1 de diciembre de 1913 y fue construida por la Compañía de Tranvías Anglo Argentina, que había recibido la concesión en 1909. Esa línea estaba constituida por uno de los actuales tramos de la línea A, que unía las estaciones de Plaza de Mayo y Plaza Miserere. El 1 de abril de 1914 se amplió la línea hasta la estación Río de Janeiro y el 1 de julio se extendió hasta la estación Primera Junta.

En 1912 la compañía Lacroze Hermanos gana una concesión para construir otra línea de subterráneos. Esta línea es la actual línea B y fue inaugurada el 17 de octubre de 1930. En 1933 la Compañía Hispano–Argentina de Obras Públicas y Finanzas (CHADOPYF) comienza la construcción de las restantes líneas de subte.

En febrero de 1939 comienza a funcionar la Corporación de Transportes de la Ciudad de Buenos Aires, compuesta por capitales privados y estatales. Esta corporación tenía la función de consolidar los subterráneos, y también los tranvías, ferrocarriles, colectivos y ómnibus. Por las importantes deudas que poseía, en 1948 la empresa entra en liquidación. Es sustituida en 1952 por la Administración General de Transportes de Buenos Aires, que dependía directamente del Ministerio de Transporte de la Nación. AGTBA comenzó a desprenderse de todos los sistemas de transporte, salvo del subterráneo. Al liquidarse en 1963, el Estado la reemplazó por otra empresa de origen público, Subterráneos de Buenos Aires, que en 1977 adquirió plena autonomía al convertirse en una Sociedad del Estado, siendo el paquete accionario transferido a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires en 1979.

[editar] Planes de extensión

[editar] Concesión del servicio

La Ley 23.696 promulgada el 18 de agosto de 1989 fijó el marco regulatorio para la privatización de empresas que pertenecían al Estado nacional. Finalmente el Poder Ejecutivo Nacional dispuso mediante el artículo 13 del decreto 2074/90, firmado el 3 de octubre de 1990, la concesión de explotación de los servicios prestados por Subterráneos de Buenos Aires S.E.. Mediante este decreto firmado por el presidente Carlos Saúl Menem se concesionarían las líneas de subte y el Premetro por 20 años, y quien las explotara debía también operar el Ferrocarril General Urquiza.

Cada postulante debía presentar tres juegos de sobres: el Nº 1 debía incluir los antecedentes de la empresa, el Nº 2-A debía contener el plan empresarial y el rol del operador extranjero en la organización y el Nº 2-B las diferentes ofertas económicas. El 5 de junio de 1992 fue la fecha en que se estipuló la recepción de las propuestas, aunque en un principio se había acordado como fecha el 26 de mayo de ese año, y se presentaron las siguientes empresas o consorcios: Benito Roggio y otros, Ferrometro Argentino, Metrobaires, Pardo, Rabello y otros y Traimet.

Señalética refaccionada entre 2006 y 2007
Señalética refaccionada entre 2006 y 2007

El 24 de enero de 1992 fue creada la Comisión de Trabajo para la Privatización (CNP), que se encargaría de estudiar los pliegos. Al estudiar los antecedentes del sobre Nº 1, la Comisión decidió descalificar a la empresa Traimet. Al verse perjudicada la empresa interpuso un recurso de reconsideración, pero el P.E.N. la descalificó definitivamente mediante el decreto 1832/92. Luego de estudiar los dos sobres restantes, la concesión fue otorgada al consorcio formado por Benito Roggio e hijos S.A., Cometrans S.A., Burlington Northern RR. Co., Morrison Knudsen Corporation Inc. y S.K.F. SACCIFA., quienes formarían la empresa Metrovías S.A.

El traspaso efectivo fue hecho el 1 de enero de 1994, cuando la empresa tomo el control de la explotación del servicio. La concesión incluye la posibilidad de aumento de tarifas por motivos de mejora de servicio o por motivos inflacionarios, pero no incluye la extensión de las líneas, cuya planificación y ejecución están a cargo del gobierno de la Ciudad a través de Subterráneos de Buenos Aires. En 1999 la concesión fue extendida hasta el 31 de diciembre de 2017.

[editar] Venta de pasajes

Antiguo cospel del Subte de Buenos Aires
Antiguo cospel del Subte de Buenos Aires

El primer sistema de venta de pasajes utilizado en el subterráneo porteño se puso en práctica en 1913 con la inauguración de la línea A, y consistía en un boleto similar al que se expendía en los tranvías de ese entonces. Los boletos eran controlados en la entrada al andén y debían devolverse al salir. Con la inauguración de la línea B, en la década de 1930, los molinetes comenzaron a admitir monedas de curso legal.

Este sistema fue posteriormente reemplazado por el uso del cospel, que se instauró el 4 de enero de 1962. Los cospeles pasaron a formar parte de la cultura popular porteña, y podían ser fácilmente reconocidos por la clásica leyenda "Un viaje en subte" de un lado y "Subterráneos de Buenos Aires" del otro. El 16 de septiembre de 2000 la tarjeta magnética Subtepass y la tarjeta contactless denominada Subtecard reemplazaron al cospel en la línea E. Durante el tiempo que tomó la instalación del sistema en las otras líneas, la tarjeta de cartón equipada con banda magnética y la tarjeta plástica inalámbrica convivieron con el cospel.

Este último cambio también trajo como consecuencia la sustitución de los viejos molinetes con brazos de madera con nuevas máquinas electrónicas similares en aspecto, pero con tecnología digital. El pasajero debe introducir el cartón por una ranura en el frente del molinete y el aparato la devuelve por otro orificio ubicado encima del mismo. En el caso de la tarjeta plástica, simplemente se debe acercar la misma al area identificada en la máquina para que esta habilite el paso a través del molinete. Al contrario que la tarjeta magnética, la cual es desechable, la tarjeta plástica es recargable, y se puede utilizar para realizar compras en diferentes comercios.

[editar] Combinaciones

Cuando fueron inauguradas las primeras tres líneas —A, B y C— no existían las combinaciones entre ellas. Con la inauguración de la línea D fue posible realizarlas a través de la estación Carlos Pellegrini (actualmente 9 de Julio) pagando un adicional. Finalmente, el 1 de junio de 1956 se permitió realizar todas las combinaciones en forma gratuita.

[editar] Estadísticas

El gráfico de la derecha indica la evolución de la cantidad de pasajeros que utilizaron el servicio anualmente entre 1993 y 2004 según datos del INDEC.

Si se consideran las cifras anuales, sobre todo de las líneas que no sufrieron modificaciones en los últimos años, se puede apreciar una caída durante los años de recesión previos a la crisis de fines de 2001. En especial pueden observarse las cifras referentes a los años 2001/2002, donde el uso del servicio sufre una caída muy importante de la que todavía no ha podido recuperarse.

[editar] Cultura

Desde sus comienzos, ha existido un compromiso con la cultura, intentando brindar espacio a las distintas disciplinas. Es así como pueden encontrarse en sus instalaciones murales originales y reproducciones, esculturas, alegorías y recuerdos. Entre destacados pintores pueden encontrarse reproducciones de Molina Campos, Raúl Soldi, Rodolfo Medina y Jorge Schwarz. Además se brindan espacios para eventos de música y teatro.

[editar] Decoración y murales

El subterráneo porteño se ha caracterizado históricamente por la presencia de murales y otras obras artísticas en sus estaciones, consideradas parte del patrimonio cultural de la Ciudad de Buenos Aires[1] y varias de ellas declaradas Monumento Histórico Nacional.[2] Las estaciones de la línea A fueron decoradas con frisos de colores al construirse en 1913 y la misma iniciativa se tomó en la construcción de la línea B en 1930. La mayoría de las estaciones originales de las líneas C, D y E (1934, 1937 y 1944 respectivamente) fueron decoradas con murales y revestidas con mayólicas por iniciativa de la constructora CHADOPYF. Posteriores extensiones de la red conservaron esta tradición.

[editar] Línea A

La estación Perú, conservada como en 1913
La estación Perú, conservada como en 1913

Las 14 estaciones originales de la línea A de subterráneos —inauguradas entre 1913 y 1914 y las únicas operativas hasta tanto se inaugure la extensión en marcha— tienen recubiertas sus paredes por azulejos blancos y decoradas con frisos de distintos colores, instalados en su momento para facilitar su reconocimiento a los pasajeros analfabetos. Junto con las estaciones originales de las líneas C, D y E, fueron todas declaradas Monumento Histórico Nacional en 1997 por constituir "verdaderos testimonios del espíritu cosmopolita y abierto de nuestra nacionalidad".

A pesar de no poseer murales las estaciones de la línea han cobrado valor testimonial durante sus más de 90 años de historia, lo que llevó a que durante la década de 1980 se refaccionara completamente la estación Perú para devolverle su aspecto original, incluyendo las tulipas de iluminación, rejas, afiches publicitarios y demás componentes de época. Se conserva asimismo la señalética original de las estaciones, que convive con instalaciones más modernas.[3]

Mural de Sábat en el túnel combinatorio entre las estaciones Lima y Avenida de Mayo
Mural de Sábat en el túnel combinatorio entre las estaciones Lima y Avenida de Mayo

Sí existen murales en el túnel combinatorio entre las estaciones Perú y Avenida de Mayo de la línea C. Se trata de tres realizados en 2000 por Hermenegildo Sábat de temática tanguera y uno del historietista Horacio Altuna instalado en 2002.

[editar] Línea B

Las estaciones originales de la línea B, inauguradas entre 1930 y 1931, fueron recubiertas con mayólicas y azulejos esmaltados para facilitar su identificación. Durante una serie de refacciones realizadas en la década de 1990 todos ellos fueron recubiertos por paneles grises a excepción de los carteles con los nombres de las estaciones, realizados en cerámico, que fueron tapados con pintura blanca. Las únicas excepciones fueron las estaciones Callao y Carlos Gardel, cuyas paredes fueron revestidas con baldosas de fabricación moderna. En cuanto a los murales, ninguna de las estaciones originales los tuvo, aunque se incorporaron posteriormente obras de distinta época y procedencia. Desde 1991 la mayoría de las estaciones recibieron murales de distinta temática realizados por reconocidos artistas plásticos.[4]

El mural de Breccia y Solano López en la estación Uruguay
El mural de Breccia y Solano López en la estación Uruguay

La terminal Leandro N. Alem no posee ningún tipo de decoración más allá de las paredes tapadas. En el andén norte de la estación Florida existe un mural de Mariano Imposti Indart de 1998 sobre la historieta argentina Patoruzú y en Uruguay existen otros tres murales de la misma temática: en el andén norte se ubican uno de Francisco Solano López y Alberto Breccia de 1991 recuerda la obra El Eternauta —ilustraron versiones distintas de la historieta— y otro de Roberto Fontanarrosa de 1998 reivindica su personaje Inodoro Pereyra; el tercero, de 1991, se ubica en el andén sur y pertenece al humorista Cristóbal Reynoso, Crist. En el mismo andén existe un mural realizado en 1984 como parte de una serie realizada por alumnos de escuelas primarias dependientes de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. La estación intermedia, Carlos Pellegrini, no posee decoración alguna.

Fileteado en Carlos Gardel
Fileteado en Carlos Gardel

Siguiendo el recorrido hacia el norte, Callao posee en su andén sur dos murales de 1991 sin títulio, uno de Daniel Kaplan y otro de Héctor Meana. La estación Pasteur no presenta murales y, como las demás estaciones, tiene sus paredes tapadas. Pueyrredón tiene un solo mural en su andén sur, Los elementos, realizado por Juan Doffo en 1991. La estación siguiente, Carlos Gardel, posee cinco murales: en el andén norte un mural de Andrés Compagnucci homenajea al célebre cantante de tango y en el andén sur otro del mismo autor reproduce la fachada del Mercado de Abasto de Buenos Aires, ubicado en las afueras de la estación; ambos fueron realizados en 2000. En el vestíbulo de la estación hay dos murales realizados en 1998 por Carlos Páez Vilaró de temática gardeliana y un filete realizado por León Untroib en 2000. Completa la decoración un mural infantil instalado en el andén norte en 1984.

Azulejado original en Ángel Gallardo y guarda esmeralda
Azulejado original en Ángel Gallardo y guarda esmeralda

Las siguientes cinco estaciones presentan una estructura común sin vestíbulo —entre Leandro N. Alem y Carlos Gardel todas tienen un nivel intermedio de boleterías— y con paredes tapadas. El andén norte de la estación Medrano está decorado con un mural infantil de 1984 y otro sin título realizado en 1991 por Ricardo Roux, mientras que en el andén sur se instaló el mismo año un mural de Juan Pablo Renzi y Arturo Holzer que lleva por título Durante la criminal guerra del Golfo.[5] Ángel Gallardo sólo posee dos murales de 1991 en su andén sur, Flores de mi país de Margarita Paksa y uno sin título de Marcia Schvartz. Malabia tiene un mural en el andén norte que no consta en la base de datos de murales oficial. En la estación Dorrego hay cuatro murales de 1991; el andén norte está acaparado por la obra A 3 niñas argentinas inmoladas, Jimena Hernández, Nair Mostafá y María Soledad Morales de Mildred Burton, en tanto que al andén sur lo decoran murales de Scafidi, Cáceres (Canto de amor para América Latina) y Cambré (El duende está en cada movimiento de nuestras vidas). La estación que fuera terminal por más de 70 años, Federico Lacroze, posee en su andén sur el mural El desatino de Gustavo Grünig, realizado en 1991, y uno de 2000 sin título obra de Emma Gargiulo.

Pasando a la extensión inaugurada en 2003, en la estación Tronador se encuentran 18 vitrales con imágenes históricas del barrio de Villa Ortúzar realizados en el taller de Roberto José Soler. La terminal, Los Incas, está decorada con motivos precolombinos y 16 murales de cerámica con motivos que evocan las culturas indígenas americanas realizados por Damián Dillon y María Eggerslan.

[editar] Línea C

La estación Lavalle de la línea C
La estación Lavalle de la línea C

La línea C, conocida como línea de los españoles, tiene en sus estaciones Lavalle, Diagonal Norte, Avenida de Mayo, Moreno, Independencia y San Juan murales alusivos a los diferentes paisajes de España y mayólicas con motivos relacionados. Las cabeceras Retiro y Constitución, así como la estación General San Martín —inaugurada con posterioridad al resto de la línea— están decoradas con murales más recientes y heterogéneos.

[editar] Línea D

En la estación Juramento, en el barrio de Belgrano, de la línea D se encuentra un mural del crucero ARA General Belgrano, torpedeado por el submarino atómico británico HMS Conqueror, y hundido en la Guerra de Malvinas, y lo complementa una placa con los nombres de todos los tripulantes.

[editar] Línea E

Mural en la estación Jujuy de la línea E
Mural en la estación Jujuy de la línea E

En la estación Belgrano, se pueden observar en las paredes murales con la Bandera de la República Argentina. En la estación Entre Ríos se pueden ver murales de la Ciudad de Buenos Aires. En la estación Pichincha , hay un mural donde se ve un lago y al frente de él, montañas y árboles. En la estación Jujuy se puede observar un mural de un campo y en el medio el escudo de la Provincia de Jujuy. En la estación General Urquiza se puede ver un mural de un campo con una iglesia, niños y escenas de la batalla de Caseros. En la estación Boedo hay un mural que muestra en arte moderno la época colonial.

[editar] Línea H

Esta línea inaugurada en octubre de 2007 se caracteriza por tener murales dedicados a artistas del tango en todas sus estaciones. Sus cabeceras son la Est. Once, en plaza Miserere, en el barrio de Balvanera y la Est. Caseros, en el barrio de Parque Patricios. Sus futuras cabeceras serán Estación Retiro y el Puente Alsina, en Nueva Pompeya.

[editar] Nombres de estaciones y modificaciones

A la Avenida Canning, que tenía ese nombre desde 1893 en honor al político inglés George Canning, quien propuso en 1825 reconocer la Independencia Argentina, se le cambió la nomenclatura el 31 de mayo de 1974 por la del destacado nacionalista Raúl Scalabrini Ortiz. En 1976 la dictadura militar revirtió el cambio de nombre, recuperándose el de Scalabrini Ortiz el 29 de diciembre de 1985. La estación antiguamente conocida como Canning, que posee los accesos peatonales entre esta avenida y la siguiente calle Malabia, cambió su nombre al mismo tiempo que la avenida para convertirse en la estación Malabia.

En 2006 se abrió un debate acerca del nombre de la estación Malabia, puesto que ese es el apellido de un diplomático boliviano de antaño. Los vecinos del barrio de Villa Crespo pretendían su modificación a "Osvaldo Pugliese". El reclamo no prosperó debido a que el renombramiento no tenía relación con ninguna calle o punto estratégico próximo, lo que dificultaría la ubicación de los pasajeros del subte con respecto a la superficie.

[editar] Hallazgos paleontológicos

En 1930 se encontraron restos de mamut y de mastodonte en las excavaciones de la línea B. Restos de gliptodontes,[6] tanto en la excavación de la extensión de la línea D, como en la actual excavación de la línea B. Los restos encontrados en la línea D son expuestos en la estación Juramento de la misma. Los 3 gliptodontes encontrados en la línea B son expuestos en la estación Tronador. Todos estos hallazgos fueron supervisados por las universidades de La Plata y de Buenos Aires.

[editar] Tecnología

[editar] SubTV

Las estaciones de subterráneos de Buenos Aires cuentan con una red cerrada de televisión denominada SubTV, que sirve principalmente para emitir publicidad a los pasajeros que esperan el tren. También transmite informativos, fragmentos de videos musicales y microprogramas de interés general. En el extremo inferior de la pantalla suministra además información acerca del estado del servicio.

[editar] Acceso a Internet

A partir de abril de 2007 se habilitó una red Wi-Fi que permite navegar en forma libre y gratuita por Internet en todas las estaciones de la red —la medida se implementó con retraso en la línea A—. La red se convirtió así en la segunda del mundo en contar con este servicio, y la primera en el continente americano.

[editar] Carteles informativos de estado

A mediados de 2006 se incorporó a muchos accesos del subte un cartel electrónico que informa acerca del estado del subte. La letra verde indica que la línea está en buen estado, la letra verde parpadeando indica que hay demoras en la línea y el fondo rojo indica que la línea se encuentra interrumpida. Las primeras estaciones en poseer este cartel fueron Plaza Italia de la línea D y todas las estaciones de la línea C.

Con la inauguración de la Línea H, algunos carteles informativos de las líneas A y E (Líneas que combinan con la H), fueron incorporando la H de a poco.

[editar] Lineas

[editar] Linea A

La línea A del subte de Buenos Aires fue abierta al público el 1 de diciembre de 1913, convirtiéndose así en la primera de toda América Latina, el hemisferio sur e Hispanoamérica. Se extiende a lo largo de 9,7 km entre Plaza de Mayo y Primera Junta y circula por debajo de la totalidad de la Avenida de Mayo y parte de la Avenida Rivadavia, siendo utilizada por 150.000 personas al día.

Cuatro nuevas estaciones después de Primera Junta se encuentran en construcción, siendo la futura estación Nazca la terminal definitiva de la línea. Es famosa porque sigue manteniendo sus coches antiguos de la década de 1910 y la estación Perú sigue manteniendo afiches antiguos de la época

[editar] Historia

"Desde la época en que los tranvías a caballo salían de la 'Agencia Central' en la calle Cuyo 34 para terminar su recorrido en la Plaza del Once, sólo han pasado cuarenta y tres años, y, sin embargo, tan grande ha sido el desarrollo de la metrópoli en ese [...] tiempo - insignificante en la vida de un pueblo- que a saltos de gigante hemos pasado de los 24 coches que 'corrían' entre las siete de la mañana y las once de la noche, al grandioso subterráneo que dentro de dos días se inaugura, en los que 'volarán' trenes innumerables cada tres minutos y de los que, en la Estación Congreso y en la Estación Once, se podrá combinar con las múltiples líneas que constituyen la notable red de tranvías a nivel con que ya cuenta Buenos Aires"

Revista Caras y Caretas, 28 de noviembre de 1913.[7]
Clásico tren de la Línea A detenido en la estación Perú
Clásico tren de la Línea A detenido en la estación Perú
Vista del taller Polvorín
Vista del taller Polvorín

En la primera década del siglo XX el tráfico vial en Buenos Aires aumentó en forma importante debido al aumento en la población. En 1903 la ciudad tenía 895.381 habitantes, existiendo 4.791 coches y 60 automóviles, mientras que en 1913 vivían 1.457.885 habitantes, existiendo 6.211 coches y 7.438 automóviles.[8] Debido a esto era necesario la creación de nuevas formas de transporte masivo. El Congreso Nacional en 1909 entregó la concesión, mediante la Ley 6.700, al Ferrocarril del Oeste (FCO) para construir un subterráneo de carga de doble vía que uniera la vía principal del Ferrocarril del Oeste (actualmente Ferrocarril Domingo F. Sarmiento) en las cercanías de la calle Sadi Carnot (actualmente Mario Bravo) con el puerto. Pero el 28 de diciembre de ese mismo año la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires entregó una concesión a la Compañía de Tranvías Anglo Argentina (CTAA), que explotaba el 80% del sistema de tranvías, para construir un subterráneo de pasajeros. El proyecto incluía en su trazado el tramo Plaza de Mayo-Plaza Miserere que había sido concedido al ferrocarril.

Tras un litigio, se acordó que el Ferrocarril del Oeste construyera la línea para cargas pero de una sola vía y a una profundidad que permitiera el paso de la línea de pasajeros que construiría CTAA en un plano superior. De esta forma el 15 de septiembre de 1911 comenzó la construcción de la Línea Anglo Argentina, a cargo de la contratista Philipp Holzmann & Cía. La construcción de esta línea implicó la contratación de 1.500 obreros y la utilización de 31 millones de ladrillos, 108.000 barras de 170 kg de cemento, 13.000 t de tirantes de hierro y 90 mil m² de capa aisladora. La línea obtendría su actual denominación, Línea A, recién el 17 de febrero de 1939.

Plaza de Mayo
Perú
Piedras
Lima
Sáenz Peña
Congreso
Pasco
Alberti
Plaza Miserere
Color de los frisos en 1913

El tramo Plaza de Mayo-Plaza Miserere del subterráneo fue inaugurado el 1 de diciembre de 1913. Al día siguiente fue habilitado al público, transportando a 170.000 pasajeros que pudieron disfrutar del primer subte de Sudamérica. Buenos Aires se convertía así en la decimotercera ciudad en contar con este servicio, detrás de Londres, Atenas, Estambul, Viena, Budapest, Glasgow, París, Boston, Berlín, Nueva York, Filadelfia y Hamburgo. Cada estación tenía una longitud de 100 m y poseía frisos de un color determinado para facilitar su identificación, teniendo en cuenta el alto nivel de analfabetismo que existía en la época.

La construcción de la estación de Plaza Miserere fue realizada por las dos compañías, CTAA y FCO. En ese tiempo la estación contaba con dos vías para el ferrocarril, que se encontraban en el centro, y dos pares de vías para el subte, que se encontraban a los laterales. La vía exterior sur del subte fue eliminada en 1926 y se decidió ampliar el andén para que fuera más cómodo el transbordo ferrocarril-subte.

El recorrido se prolongó hasta la estación Río de Janeiro el 1 de abril de 1914, y el 14 de julio de ese año hasta la estación Caballito, rebautizada en 1923 Primera Junta. Después de la estación Primera Junta se construyó una rampa en el centro de la Av. Rivadavia, entre las calles Cachimayo y Emilio Mitre. Esta rampa se utilizaba para llevar los trenes a nivel y trasladarlos hasta el taller Polvorín ubicado en la calle Emilio Mitre y José Bonifacio, recorriendo un circuito de superficie compartido con el tráfico tranviario hasta 1963. Ese recorrido de 2 km es usado desde 1980 por la Asociación Amigos del Tranvía para hacer funcionar el Tramway Histórico de Buenos Aires. La rampa también fue utilizada por el servicio creado en 1915 que continuaba por la superficie hasta la intersección de Av. Rivadavia y Lacarra, servició que fue cancelado el 31 de diciembre de 1926.

La inversión para construir la Línea fue de m$n 17 millones. Se invirtieron m$n 3 millones en la excavación del túnel, m$n 7 millones en la obra, m$n 2,5 millones en los 50 trenes iniciales y m$n 2 millones por el taller "Polvorín".[9]

[editar] Información técnica

Interior de un clásico vagón La Brugeoise
Interior de un clásico vagón La Brugeoise
Exterior de una formación La Brugeoise
Exterior de una formación La Brugeoise

Las vías fueron colocadas según la trocha de 1,435 m que utilizaban los tranvías que circulaban en la ciudad. Los rieles fueron fabricados en Inglaterra; pesan 44,6 kg/m lineal, y son del tipo hongo asimétrico (bull head). Se encuentran a poca profundidad, entre 4,85 y 7,92 m por debajo de la superficie.

Utiliza captación de la energía eléctica por catenaria aérea flexible, a 1.100 VCC, que difiere de la posteriormente adoptada para las líneas C, D, E y recientemente la linea H, de 1.500 VCC, y también de la línea B, que con toma de tercer riel alimenta a los coches con 600 VCC ( VCC = Voltios de corriente continua). La corriente fue suministrada en principio por cuatro subusinas de la Compañía Alemana Transatlántica de Electricidad.

La línea contó desde 1914 con señales luminosas, algunas de las cuales fueron luego automatizadas. Además se instalaron los paratrenes de brazo mecánico, una medida de seguridad contra la violación del semáforo en rojo. En 1974 se modernizó el sistema de señales luminosas al instalarse en Primera Junta un Control de Tráfico Centralizado (CTC). Sin embargo, el sistema de "paratrenes" mecánicos se mantuvo, brindando a la línea A una seguridad total.

Las unidades utilizadas en ese entonces eran cuatro coches ingleses United Electric (tren de lujo, ns. 1 al 4) y 46 coches de fabricación belga La Brugeoise (ns. 5 al 50). Cada unidad contaba con dos motores de 115 HP, lo que le permitía alcanzar una velocidad de 50 km/h, y la carrocería estaba construida en madera y pintada en su exterior de un celeste grisáceo claro. Las unidades inglesas medían 15 m de largo, mientras que las belgas 15,8 m; todos tenían un ancho de 2,6 m y una capacidad para 42 pasajeros sentados. Poseían 2 puertas de doble hoja para acceso desde los andenes, de apertura y cierre manual, las cuales se encontraban a 2 dm de altura sobre el andén. Los extremos de cada coche eran "símil-tranvía", tipo "plataforma", con puertas plegadizas y estribos que se utilizaban para descender a los refugios del tranvía en la Av. Rivadavia. Ello se debía a la operatoria originalmente diseñada para la línea, cuyos trenes eran divididos en Caballito (hoy Est. Primera Junta), siguiendo 1 o 2 coches por la rampa de Av. Rivadavia y E. Mitre, y continuando por las vías tranviarias de la Av. Rivadavia hasta Av. Lacarra, en el barrio de La Floresta, intercalados con los tranvías que recorrían dicha arteria.

En ese entonces los trenes no llevaban batería, por lo que la única solución ante un corte de energía eléctrica eran las lámparas de kerosene y de velas. En 1929 se modificó el sistema de apertura de puertas, permitiendo el cierre a distancia por el guardia del tren. Cada coche disponía de dos pantógrafos, por donde captaban la corriente de tracción de 1.100 V de una catenaria aérea. Esta corriente continua de tracción era suministrada desde las subusinas de Azopardo, Bartolomé Mitre y Caballito.

A fines de 1913 se compraron 34 unidades más, que con las 36 adquiridas en 1919 aumentaron la flota a 120. En 1921 la empresa comenzó con la fabricación de un nuevo coche. El prototipo fue terminado un año después; tenía una carrocería metálica y fue utilizado en reemplazo de una de las unidades inglesas que se había incendiado.

Al suprimirse en 1926 el servicio "premetro" a nivel hasta Floresta, todas las unidades belgas fueron modificadas entre 1927 y 1928, suprimiéndose las plataformas "símil tranvía", y agregando una puerta central en el salón, con lo que adquirieron la fisonomía actual. Dicha reforma fue realizada íntegramente en el taller "Polvorín", de Emilio Mitre y José Bonifacio.

No sucedió lo mismo con las unidades United Electric, las cuales fueron sólo parcialmente modificadas, conservando buena parte de su fisonomía original. De las cuatro, una se incendió (coche Nª 1), otra fue desguazada y su carrocería vendida (Nª 4), y dos restantes (Ns. 2 y 3) fueron cedidas a la Asociación Amigos del Tranvía, entidad que las restauró íntegramente y las conserva como patrimonio histórico de la ciudad en perfecto estado de funcionamiento.

En 1936 se aprobó la creación de la Corporación de Transporte de la ciudad de Buenos Aires, que el 17 de febrero de 1939 se quedó con los bienes de la Anglo Argentina indemnizándola con acciones de la Corporación de Transporte en relación al capital invertido. A raíz de la implantación estatal de tarifas políticas para el servicio, la empresa Anglo Argentina perdió capital y demandó al Estado. El 30 de setiembre de 1965 la Corte Suprema falló a favor de la compañía inglesa, y condenó al Estado a pagar aproximadamente 7 millones de libras esterlinas.

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