Strangelet

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Los strangelets son pequeños fragmentos de materia extraña. Solo existirían si la "hipótesis de la materia extraña" es correcta, en cuyo caso son el verdadero estado fundamental de la materia, y los núcleos son solamente estados metaestables con una duración muy larga. El término strangelet, hiperdiminutivo de la palabra inglesa strange (extraño), se origina con E. Farhi y R.L. Jaffe.[1]

Un strangelet es un objeto o estado hipotético de la materia nuclear extraña constituido por un conglomerado de 2 (doblete) ó 3 (triplete) quarks extraños. En condiciones normales, el quark s (quark extraño) sometido a la interacción nuclear débil se desintegra en quarks u ("quark arriba") y d ("quark abajo").

En condiciones especiales (un plasma de quarks), se podría dar una reacción inversa y los quarks u y quarks d se podrían fusionar para dar lugar a quarks s, de modo que el objeto resultante de tales reacciones no es ya solo quarks sino "materia extraña" (strange matter); extraña en el sentido de que está basada en quarks s, o sea, quarks extraños que constituyen "strangelets". Las dimensiones de los strangelets estarían en la escala de los femtómetros.

También se supone que las estrellas de quarks pudieran poseer apreciables cantidades de estas partículas hipotéticas.

La materia extraña podría asimismo ser uno de los componentes de las estrellas de neutrones, en el interior de las cuales la presión de la gravedad es muy intensa.

Posible detección mediante sismología[editar]

En mayo de 2003, un grupo de investigadores en la Southern Methodist University lanzaron la hipótesis de que la materia extraña haya sido responsable de dos acontecimientos sísmicos registrados el 22 de octubre y el 24 de noviembre de 1993; propusieron que dos strangelets de masa desconocida, moviéndose a aproximadamente 300 km/h, habían atravesado la Tierra creando ondas de choque sísmicas a lo largo de su camino. Los miembros de este grupo eran Vidgor Teplitz, Eugene Herrin, David Anderson e Ileana Tibuleac. Estos autores más tarde se retractaron, después de encontrar que el reloj de una de las estaciones sísmicas tuvo un gran error durante el periodo relevante.[2]

Se espera que el Sistema Internacional de Monitorización (IMS por sus siglas en inglés), que se está creando para verificar el Tratado de Prohibición de Ensayos Comprensivos Nucleares (CTBT), pueda resultar útil como una suerte de "observatorio de strangelets" utilizando el planeta entero como detector; el IMS será diseñado para detectar alteraciones sísmicas de hasta 1 kilotón o incluso menos, y sería capaz de rastrear un strangelet atravesando la Tierra en tiempo real si se lo aprovecha bien. Otro ingenio que pudiera producir y detectar strangelets sería el Gran Colisionador de Hadrones.

Referencias[editar]