Sostenibilidad urbana

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Mauricio Ubeda

Urbanismo[editar]

La ocupación acelerada de suelo para construir se ha convertido en uno de los problemas ambientales más graves de Andalucía. El sellado del suelo impide que éste conserve su productividad biológica y sus funciones edáficas y climáticas, así como sus propiedades en lo referente a la regulación del sistema hidrológico. Este efecto es más grave aún si se considera que la mayoría del suelo sobre el cuál se construye suele poseer una elevada calidad agrológica o paisajística, con lo que su ocupación definitiva supone de facto dilapidar un capital natural de incalculable valor. La construcción de núcleos residenciales en baja densidad en el seno de sistemas de funcionalidad única, provocarán previsiblemente dificultades financieras a las ciudades, más allá de los ingresos que su construcción pudiera generar en el corto plazo, cuando haya que mantener la ciudad construida y dotar de los servicios adecuados a estas urbanizaciones. Esta forma de producir urbanización, segrega socialmente a la población según su capacidad económica familiar, provocando una brecha social que pone en riesgo la convivencia que ha sido, desde siempre, un rasgo fundamental de nuestros sistemas urbanos.

Movilidad y accesibilidad[editar]

La sostenibilidad urbana con respecto a la accesibilidad significa, apostar por una planificación urbana que evite la generación de movilidad basada en el trasporte privado. Significa una apuesta por la cohesión mediante sistemas de transporte público (autobús, metro, tranvía..) o por sistemas alternativos al coche como la bicicleta. Pero también establecer una nueva cultura de la accesibilidad versus la movilidad, generando modelo de ciudad que crea proximidad como una de sus características definitorias.

Una de las características más novedosas e insostenibles de la ciudad difusa es el intenso incremento de las necesidades de movilidad motorizada que se ha producido en las cuatro últimas décadas, lo que provoca un problema energético y de calidad ambiental urbana, además que la emisión de gases acelera el cambio climático global.

Metabolismo urbano[editar]

El origen de gran parte de los problemas de contaminación y mala calidad ambiental presentes en los medios urbanos andaluces son consecuencia del metabolismo urbano actual, incapaz de reducir su dependencia de recursos vírgenes y de cerrar el ciclo de los materiales. La protección del medio ambiente en las ciudades se ha ido convirtiendo en una de las cuestiones que más preocupan a los ciudadanos y, en consecuencia, ha ido recibiendo una mayor atención por parte de las administraciones competentes. La Directiva de la Unión Europea 96/61/CE, del Consejo, de 24 de septiembre, incide en la prevención y el control integrado de la contaminación. Reducir, las emisiones de las principales actividades industriales a la atmósfera, el agua y el suelo de forma que se alcance un elevado nivel de protección del medio ambiente considerado en su conjunto, ayuda a la sostenibilidad urbana.

Biodiversidad y espacio libre[editar]

La biodiversidad es la riqueza de formas de vida de un territorio que se genera a través de un proceso histórico de deriva genética, interacción coevolutiva, cambio ambiental y perturbaciones. En las áreas urbanas, el territorio no urbanizado se considera improductivo desde el punto de vista económico por lo que todo él puede llegar a urbanizarse a no ser que sea objeto de un procedimiento concreto de protección. Las necesidades metabólicas del medio urbano requieren de redes de suministro:: carreteras, líneas de ferrocarril, tendidos eléctricos, etc. Estas redes, especialmente las carreteras, junto con la aparición de núcleos dispersos de población, tiene un significativo impacto sobre el medio en el territorio no urbanizado. Se ha demostrado que la fragmentación del medio natural por estas estructuras, al reducir la conexión entre espacios e interrumpir flujos físicos, reduce también los tamaños de las poblaciones de seres vivos y lleva a una disminución de la biodiversidad por extinciones locales.

Gestión urbana[editar]

En el contexto mundial de cambios, las ciudades han resurgido como espacios estratégicos de nueva centralidad territorial. La proximidad de personas, actividades y funciones emerge como un espacio desde el que pueden ofrecerse respuestas más adecuadas a la diversidad y a los nuevos retos que surgen.

La ciudad del siglo XXI estará de nuevo dominada por la relación colectiva, si bien los medios que se utilizarán para verificar esas relaciones pueden ser muy distintos a los tradicionales. La cercanía entre agentes, en un espacio físico reducido y alta densidad poblacional, ha sido tradicionalmente el hecho diferencial de la ciudad. La ciudad sostenible tendrá que aprender a conjugar y conservar esa cercanía espacial de personas y servicios con la cercanía a través de los nexos de comunicación resultado de aplicar las nuevas tecnologías para facilitar la relación y la cooperación. El ámbito local interactúa así con el global y ello obliga a replantear las relaciones interterritoriales, redefiniendo tanto los espacios sobre los que cada esfera ejerce las capacidades de gobierno como la propia forma en que se adoptan las decisiones.

Los retos de gestión de los sistemas urbanos son considerables pues deberán responder a un contexto global en continuo cambio y a los requerimientos de la sostenibilidad. El esfuerzo deberá, por consiguiente, estar centrado en la definición de sistemas urbanos más sostenibles para lo cual han de crearse y ponerse en práctica herramientas de gestión novedosas en los que la cooperación entre ciudades y territorios ha de ser un elemento esencial.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bilbliografía[editar]

Enlaces[editar]