Sofía Alekséyevna Románova

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La zarevna Sofía Alekséievna Románova en su retrato oficial.
Sofía Alekséievna durante su reclusión en el monasterio. Cuadro de Iliá Repin.

La zarevna Sofía Alekséievna (en ruso царевна Сóфья Алексéевна) (17 de septiembre (27) de 1657 - 3 de julio (14) de 1704)fue una princesa rusa, hija del zar Alejo I y hermana de los zares Teodoro III, Iván V y Pedro I. Fue así mismo regente de Rusia desde 1682 hasta 1689. Se alió con un cortesano y político singularmente apto, el príncipe Vasili Golitsin, para instalarse como regente durante la minoría de edad de Iván V y Pedro I. La actividad de esta «bogatyr-zarevna» (como la llamó Serguéi Soloviov) fue de lo más extraordinario, pues las mujeres moscovitas normalmente se mantenían alejadas de la política.

Primeros años de vida[editar]

Sofía es la tercera hija del zar Alejo I y su primera mujer María Miloslávskaya. Mantuvo un perfil relativamente bajo hasta la muerte de su hermano el zar Teodoro III (Fiódor Alekséievich) de 20 años que no dejó descendencia. Es entonces cuando inesperadamente decidió entrar en política. El heredero al trono era su hermano menor de 15 años Iván que era física y mentalmente desvalido, por lo que se quería hacerlo gobernar junto a Pedro de 10 años, hijo del segundo matrimonio de Alejo I con Natalia Narýshkina.

Regencia[editar]

Sofía trató por muchos medios impedir este doble reinado, que sería regentado por Natalia Narýshkina, la viuda de su padre. Los boyardos Miloslávskie instigaron la Revuelta de Moscú en 1682 de los streltsí a cuya cabeza Sofía había designado al boyardo príncipe Iván Jovanski. Pero los rebeldes streltsí esperaban derrocar a Sofía y nombrar regente al príncipe Iván Jovanski (estos hechos se narran en la ópera Jovánschina de Músorgski).

Finalmente se proclamó a Iván el Zar Mayor y a Pedro el Zar Menor el 25 de junio de 1682. Sofía fue nombrada regente de su hermano, discapacitado y su hermanastro, demasiado joven para gobernar por sí solo, el 15 de septiembre del mismo año.

La zarevna Sofía Alekséievna instaló a Vasili Golitsin como primer ministro del gobierno. Se rumoreaba que eran amantes pero probablemente no eran más que habladurías de sus opositores.

Cuando los viejos creyentes se unieron a la rebelión en el otoño de 1682 pidiendo la derogación de la Reforma de Nikon, Sofía Alekséievna y su Corte debieron huir y refugiarse en el Monasterio de la Trinidad y San Sergio. Finalmente Sofía Alekséievna logra suprimir la rebelión con la ayuda de Fiódor Shaklovityi, que sucede a Jovanski como jefe del ejército moscovita.

Durante su regencia, hizo algunas concesiones a los burgueses y atenuó las penas para los siervos fugitivos lo que causó una gran insatisfacción entre la nobleza. Las acciones más importantes que caracterizaron su política fueron el Tratado de Paz Eterna de 1686 con Polonia, el Tratado de Nérchinsk con China en 1689, y las campañas de Crimea en contra de los turcos.

Cuando Pedro cumplió los 17 años, sus parientes pidieron que Sofía entregase la regencia. Fiódor Shaklovityi le aconseja autoproclamarse Zarina e inducir a los streltsí a una nueva revolución. Sin embargo, muchas unidades de los streltsí abandonaron Moscú hasta el Monasterio de la Trinidad y San Sergio, donde desde 1689 vivía el joven zar, para advertirle que su poder estaba siendo amenazado.

Sofía envió a boyardos y al Patriarca donde Pedro, solicitándole que se reuniera con ella en el Kremlin, él rehusó firmemente la invitación, pidiendo la pena de muerte para Shaklovityi y el exilio para Vasili Golitsin.

Cuando Sofía acordó su rendición ante los boyardos más ancianos, fue puesta bajo arresto domiciliario y obligada a retirarse en el Monasterio Novodévichi, sin embargo no tomó los hábitos.

Últimos años de vida[editar]

En 1698 los streltsí trataron de restaurarla en el Kremlin durante una ausencia de Pedro I. Esta rebelión fue suprimida rápida y duramente, y muy pronto los cadáveres de los cabecillas fueron puestos frente a la ventana de Sofía. Ella tomó rápidamente los hábitos y fue puesta bajo la más estricta clausura, con instrucciones específicas para que el resto de las monjas no la vieran a excepción del día de Pascua.

Murió en el convento seis años más tarde, el 3 de julio de 1704.

Referencias[editar]