Sociedad multiétnica

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Las sociedades multiétnicas, a diferencia de las sociedades nacionalistas, integran diferentes grupos étnicos, sin importar diferencias de cultura, raza e historia, bajo una identidad social común mayor que la «nación» en el sentido convencional. Todas las grandes ciudades pueden ser consideradas sociedades multiétnicas, incluso aquéllas en las que la intolerancia étnica es frecuente.

Las sociedades multiétnicas desarrollan Estados Multiculturales y Federativos. Multiculturales en el sentido que incluyen en su seno la convivencia pacífica de varias culturas, étnias, lenguas, confesiones, estilos de vida, etc. Federativos en el sentido que delegan dentro de una misma Confederación su administración en Estados Autónomos, Regiones Autónomas, Municipios Autónomos y Localidades Autónomas. A menudo se llama a este tipo de Estados como Federación Multicultural.

También, muchas naciones que todavía hoy son consideradas monoétnicas tienen sus orígenes en un proceso más o menos violento de fusión o mezcla.

Hay una distinción entre una sociedad, una nación, un pueblo y un estado. Véase estado multinacional para los matices políticos y militares de dicha tipología estatal. Sin embargo, existe bastante solapamiento entre la cuestión de dirigir un estado, y la de encontrar una identidad común como nación.

Historia[editar]

Las sociedades multiétnicas han existido en diversos contextos históricos, tales como la antigua China, el Imperio romano o el Imperio austrohúngaro. Más recientemente, los Estados Unidos, Yugoslavia y Checoslovaquia son otros ejemplos más o menos exitosos. Finalmente, la Unión Europea es otro experimento multiétnico que aún sigue desarrollándose y cuyo desenlace aún es incierto.

El paso definitivo hacia la integración multiétnica es la ONU, cuyo objetivo es asegurar en la medida de lo posible la coexistencia pacífica de los distintos países o grupos étnicos.

Condiciones para el éxito[editar]

Un paso previo a la viabilidad de estas sociedades es la existencia de una lengua común, como fue el caso del Imperio romano, y todavía sigue siéndolo en los Estados Unidos. Alternativamente, varios lenguajes solapados, como en la Unión Europea o Canadá, pueden ejercer la misma función. Sin embargo, incluso en la Unión, el inglés hace las veces de lengua franca para los negocios y la ciencia.

Otra precondición si cabe más importante para el buen funcionamiento de una sociedad multiétnica es una educación en la tolerancia y el entendimiento. Esto significa no una tolerancia débil de aquéllos que se sienten interiores, sino la tolerancia fuerte de una personalidad con autoestima, pero no orgullosa, capaz de aprender de otros sin temer a perder la propia identidad.

Posibles causas del fracaso de una sociedad multiétnica[editar]

A causa de la heterogeneidad cultural, las sociedades multiétnicas en general son más frágiles y cuentan con mayor riesgo de conflictos. En el peor caso estos conflictos pueden originar su colapso. Ejemplos recientes fueron la desintegración de Yugoslavia y la separación pacífica de Checoslovaquia. La mezcla o coexistencia forzada de grupos étnicos diferentes puede ser la causa de la aparición de tendencias nacionalistas y racistas que con el paso de los años pueden tomar tanta fuerza que sean capaces de destruir una sociedad multiétnica.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  • Sartori, Giovanni (2003). La sociedad multiétnica. Pluralismo, multiculturalismo y extranjeros. Madrid: Taurus. ISBN 84-306-0509-6. 

Esto es todo verdad no lo duden ni un segundo esta de acuerdo.