Sistema internacional (relaciones internacionales)

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La noción de sistema internacional (a veces también llamado sistema interestatal o sistema intergubernamental, o incluso sociedad internacional) es utilizada en el marco de la teoría de las relaciones internacionales, así como en geopolítica y en derecho internacional, con el fin de principalmente designar las relaciones de los estados, entre sí y con otros organismos también sujetos del derecho internacional. O sea y en definitiva, este concepto designa al ambiente o entramado constituido por los estados y por diversas instituciones internacionales tales como la ONU, la OCDE, el BID, etc. El término es de uso corriente en la enseñanza y la práctica de las relaciones internacionales, generalmente utilizado con una significación amplia. Tras esta expresión, subyace la idea de que existe una jerarquización entre los diferentes actores, basadas en las capacidades políticas, diplomáticas, militares, y económicas, de cada cual. Con alguna frecuencia, el término hace simplemente referencia a los "Gobiernos del mundo" o los "Estados del mundo".

El sistema internacional es un concepto clave de las relaciones internacionales, reconociendo que las relaciones entre los estados no deberían estar inspiradas por simpatías o por cuestiones coyunturales o momentáneas, o por el simple dominio del más fuerte y con mayor poder, sino que deberían ser orientadas por elementos estructurales y formales, y por prácticas arraigadas, como las ofrecidas por: las leyes internacionales y los ámbitos de discusión de los organismos internacionales; las alianzas y los acuerdos internacionales, los convenios, las asociaciones o agrupaciones, etc. Esta aproximación teórica a la cuestión, permite avizorar y/o formular un cuadro o marco concreto del desarrollo de las relaciones internacionales, en donde además de los procedimientos y de las normativas y de las cortes internacionales de justicia, inevitablemente también deberá tenerse en cuenta el peso o la importancia de cada uno de los actores, ya sea que se consideren exclusivamente las cuestiones económicas, o los asuntos político-militares, o las realidades demográficas, o todos los elementos diferenciadores en su conjunto. La ausencia de un sistema internacional o su muy escaso desarrollo, seguramente daría paso a la "anarquía internacional", que resultaría muy inconveniente sobre todo para los actores con más debilidades.

Como ejemplos representativos, podrían citarse el "Sistema europeo del siglo XIX", que orientaba las relaciones en una forma multipolar, así como también el modelo bipolar imperante en buena parte del siglo XX, caracterizado por la rivalidad entre Estados Unidos y la URSS. El mundo actual tiende a organizarse con una estructura multipolar, dado el importante desarrollo de China y de India, así como la consolidación progresiva de la UE.

Y como no podía ser de otra manera, existen marcadas diferencias de enfoque sobre este concepto, según lo apliquen los teóricos, los politólogos, los geógrafos, los economistas, o los juristas.

Por una facilidad de exposición y de comprensión, la historia frecuentemente es dividida en períodos, según el sistema internacional en vigor: se habla así del sistema de Westfalia después de la Guerra de los Treinta Años, de sistema bipolar en oportunidad de la guerra fría, de sistema unipolar luego del desmembramiento de la URSS y de la caída del socialismo europeo, y de sistema multipolar con posterioridad y hasta nuestros días, abarcando por el momento los primeros años del siglo XXI.

Concepción clásica del sistema internacional[editar]

El Palacio Wilson de Ginebra en 1928, primera sede de la Sociedad de Naciones. La SDN básicamente funcionó durante el llamado período de entreguerras, pero luego declinó debido al ascenso del fascismo y del militarismo, siendo finalmente sustituida por las Naciones Unidas.

El politólogo francés Raymond Aron (1962) así definía el sistema internacional:

J'appelle système international l'ensemble constitué par des unités politiques qui entretiennent les unes avec les autres des relations régulières et qui sont susceptibles d'être impliquées dans une guerre générale. [1]

Traducción al español: Llamo sistema internacional al conjunto constituido por unidades políticas que tienen unas con otras relaciones regulares, y que eventualmente son susceptibles de ser implicadas en una guerra general.

El politólogo citado consideraba así a los estados, y en particular a los estados-nación, como la unidad de base de este sistema, fundamentalmente caracterizado por la diplomacia (« relaciones regulares y formalizadas ») y las guerras. Este enfoque se inspira en la obra clásica de Carl von Clausewitz titulada Vom Kriege, en donde se establece que « la guerra es la política continuada por otros medios ». Esta teoría, de inspiración realista, es apoyada y compartida por numerosos teóricos y analistas de las relaciones internacionales.

Robert Keohane, representante del institucionalismo neoliberal, y que pone el acento en el rol de las instituciones internacionales[2] en la determinación del comportamiento de los estados, afirma:

La théorie institutionnaliste suppose que les États sont les principaux acteurs de la scène internationale et qu’ils agissent en fonction de leurs intérêts. [3]

La teoría institucionalista supone que los estados son los principales actores de la escena internacional, y que los mismos accionan en función de sus intereses. [4]

La enseñanza clásica de la « Primera Guerra Mundial », tal como se suele efectuar en primaria, se apoya precisamente en esta concepción tradicional de las relaciones internacionales, centrada sobre la histoire diplomatique. Sur le plan européen, on met l'accent sur le système d'alliances (Triple-Alliance et Triple-Entente) liant les États entre eux, sur la rivalité et le défi posé par l'émergence de la Prusse et de l'Allemagne incarnée par la Weltpolitik, et sur la succession de crises internationales qui, vu rétrospectivement, indiqueraient de façon sûre l'« inéluctable » déflagration mondiale (crise d'Agadir, etc.). Cette conception classique est partagée aussi bien par des auteurs comme Raymond Aron que par la théorie léniniste selon laquelle l'impérialisme serait le « stade ultime du capitalisme ». Certains auteurs ont cependant corrigé une image trop lisse de la marche à la guerre, en mettant l'accent sur l'importance des représentations et des approximations faites par les dirigeants et les élites au pouvoir. Ainsi, le culte de l'offensive participe à l'explication du déclenchement rapide de la guerre.[5]

Si, depuis Jean Bodin, la souveraineté de l'État a toujours été au cœur de l'étude du système international, et justifie la distinction entre l'ordre interne aux États, dans lequel une puissance souveraine existe, et le système international, dans lequel aucun souverain n'existe faute de gouvernement mondial, l'État n'a pas toujours pris la figure de l'État-nation. Ainsi, le système de Westphalie concernait principalement des Empires.

Cette approche « stato-centrée » a été développée par le courant réaliste et néoréaliste, le premier mettant l'accent sur la dimensión de Realpolitik, c'est-à-dire sur les objectifs de puissance poursuivis à long terme par les États, tandis que le second s'appuie sur une théorie systémique pour expliquer la position relative de chaque État.

¿Sistema anárquico u orden regulado?[editar]

Contrairement à la notion d'« ordre international », le terme de « système » ne préjuge pas du caractère régulé, ou non, de ces relations. Reprenant l'idée hobbesienne d'« état de nature » persistant dans les relations internationales, le néoréaliste Kenneth Waltz parle ainsi, par exemple, d'« anarchie internationale », mettant fortement en doute la notion d'une « communauté internationale ». Celle-ci souligne en effet l'importance des institutions internationales (les Nations unies, l'Organisation mondiale du commerce, etc.) ainsi que des normes du droit international public.

Dans ce cadre de rivalité, la notion de puissance est primordiale: y a-t-il une ou des superpuissances? Faut-il considérer, comme l'a plaidé par exemple l'ex-ministre des Affaires étrangères Hubert Védrine, les États-Unis comme une hyperpuissance? La notion de « puissance » faisant intervenir diverses dimensions (population, territoire, économie, capacités scientifiques, militaire, soft power et hard power, etc.), certains géographes ont insisté sur les relations économiques pour désigner un centre mondial des décisions s'opposant à la périphérie (les pays de cette dernière pouvant, ou non, appartenir au « Tiers-monde »). Ainsi, ils ont forgé la notion de Triade ou d'« oligopole géographique mondial » pour désigner la domination, sur la scène internationale politique et économique, des États-Unis, de l'Europe et du Japon. Cette domination est cependant mise à mal par les pays émergents, notamment la Chine et l'Inde, mais aussi le Brésil, les Tigres asiatiques, etc.

Objetivos: ¿equilibrio, expansión, seguridad?[editar]

Explosion nucléaire de Castle Romeo lors des tests de l'Opération Castle menés par le Pentagone en 1954. Après les destructions d'Hiroshima, la « destruction mutuelle assurée » (MAD) a été conçue par nombre de théoriciens comme une forme d'équilibre des puissances, certains d'entre eux assurant qu'elle garantissait la paix. Les interprétations divergentes de la crise des missiles de Cuba montre que tous n'étaient pas aussi confiants (voir, notamment, L'Essence de la décision de Plantilla:Lien.

Par ailleurs, l'objectif recherché par les puissances est primordial dans l'analyse du système international. Classiquement, on insistait sur la notion d'équilibre des puissances, lequel permettait d'assurer la paix et la stabilité du système: ainsi, l'émergence de l'Allemagne en tant que puissance à la fin du Plantilla:XIXe siècle conduisait à la fois à remettre en cause la puissance britannique, tandis que les États-Unis ont traditionnellement conçu leur rôle, à l'égard de l'Europe, comme garant de l'équilibre.

Certains auteurs insistent toutefois sur l'expansionnisme ou l'impérialisme de certains États (fascistes, capitalistes, etc., selon les théories), tandis que d'autres, comme le réaliste John Mearsheimer, vont jusqu'à considérer que tout État cherche nécessairement la maximalisation de sa puissance, reprenant ainsi l'idée hobbesienne et spinoziste du conatus, entendue toutefois dans un sens plus restreint.

Equilibrio entre las potencias y estrategias[editar]

Thomas Schelling, l'un des fondateurs de la théorie des jeux, avec son ouvrage La stratégie du conflit (1960), est l'un des représentants éminents du courant insistant sur l'importance non pas de l'équilibre des puissances en tant que tel, mais de la stabilité de celui-ci afin d'éviter une course à l'armement pouvant conduire à une guerre non prévue ni voulue (cf dilemme de sécurité). Ces analyses stratégiques insistent sur l'importance de l'interrelation entre les actes des États, et donc sur l'importance de l'information des agents et, corrélativement, de la transmission de messages (signalling) et de l'importance, non seulement de la puissance militaire, mais de la dissuasion: faire preuve de la volonté effective d'utiliser, s'il le faut, la puissance militaire disponible.

Des problèmes de communication peuvent en effet mener à des résultats désastreux: la prise en compte de cet aspect, après la crise des missiles de Cuba, a conduit à l'établissement du téléphone rouge entre la Maison-Blanche et le Kremlin, afin d'établir une liaison directe entre la tête du pouvoir exécutif des deux superpuissances, court-circuitant les éventuelles interférences créées par des agences gouvernementales bureaucratisées et pouvant poursuivre leurs propres intérêts (problème, notamment, des agences de renseignement comme la CIA, qui peut vouloir poursuivre son propre agenda politique).

Noción plurívoca de « seguridad »[editar]

Désormais, certains auteurs, comme Kenneth Waltz, insistent sur la recherche de la « sécurité » et de la sécurité d'approvisionnement en ressources énergétiques (pétrole, dont l'analyse spécifique donne lieu à une géopolitique du pétrole, charbon, etc.) ou/et vitales (eau, etc.).[6] La recherche de la sécurité prend d'autant plus d'importance avec l'émergence de menaces transnationales non-étatiques comme les groupes terroristes (Al-Qaïda, etc.).[6]

La notion de « sécurité » s'est toutefois étendue largement au-delà de la seule sécurité nationale: elle concerne désormais aussi la santé, l'environnement et l'économie (gestion des épidémies et des pandémies comme le SIDA ou le SRAS, des crises financières et économiques comme la crise de la dette ou la crise des subprimes, et des effets externes locaux comme la catastrophe de Tchernobyl ou, au contraire, globaux comme le réchauffement climatique).[6] Ces différentes composantes sont prises en compte par le concept d'« infrastructure critique » (utilisé par exemple dans le Programme européen pour la protection des infrastructures critiques).

Des auteurs comme Plantilla:Lien, tenant d'un constructivisme, parlent de « sécurisation » pour désigner la manière dont certains objets, thèmes ou enjeux sont construits par certains acteurs en enjeux vitaux de sécurité (sans qu'ils soient nécessairement en eux-mêmes vitaux).

Actores no estatales y mundialización[editar]

Le NASDAQ, sur Times Square de nuit (New York): symbole de la mondialisation financière.

También es posible integrar al análisis del sistema internacional, las relaciones transnacionales y también por cierto los actores no estatales como por ejemplo las multinacionales (y por tanto el derecho internacional privado, en particular el derecho comercial internacional) y las organizaciones no gubernamentales (ONG). A estas entidades, il faut ajouter l'essor du droit pénal international, qui fait entrer sur la scène internationale, d'une manière problématique et débattue, les individus en tant que tel (c'est-à-dire les personnes physiques).

C'est ce qu'ont fait, par exemple, les fondateurs de l'institutionnalisme néolibéral Robert O. Keohane et Joseph S. Nye, en théorisant l'« interdépendance complexe»,[6] ou encore, dans une optique marxiste ou Plantilla:Lien, Toni Negri et Michael Hardt dans Empire (2000). Dans cet ouvrage, ils transforment le concept d'impérialisme d'un État pour parler d'un Empire mondial, qui serait constitué des États, des multinationales et des ONG. Nonobstant la controverse ayant accueilli cette thèse, de façon générale le débat se focalise alors sur le type d'individu ou de sujet pertinent à l'échelle internationale.

Ce type d'interrogation a pris une acuité spécifique avec le phénomène de la mondialisation ou globalisation. Certains auteurs ont ainsi affirmé l'existence d'une « crise de l'État» ou « de l'État-nation», considérant que ces derniers étaient affaiblis de façon importante par la mondialisation, qui se caractériserait d'une part par l'importance accrue des multinationales, et d'autre part par la constitution d'entités régionales qui disputeraient à l'État sa souveraineté. Ces auteurs insistent ainsi sur la prolifération des communautés économiques (ALENA, ASEAN, Mercosur, Communauté économique européenne, désormais Union européenne) ou/et sur l'imbrication entre plusieurs ordres juridiques (l'exemple privilégié est alors celui de l'Union européenne et du droit communautaire). En 1999, Bertrand Badie allait par exemple jusqu'à parler d'un Monde sans souveraineté.

Cette thèse est fortement disputée, d'autres auteurs insistant sur le renforcement des prérogatives de la souveraineté, visible par exemple avec le durcissement du contrôle des frontières, etc. Cependant, même les auteurs préférant conserver la conception classique du système international, focalisé sur les États-nations en tant qu'unité fondamentale, admettent que l'émergence d'une entité comme l'Union européenne, dotée de la personnalité morale et allant au-delà d'une simple association économique, conduit à ne pas réduire l'étude du système international aux seuls États-nations.[6]

Política interior y relaciones internacionales[editar]

L'ancien bâtiment de la United Fruit Company: une unité d'analyse pertinente en relations internationales?

Enfin, il est aussi possible d'interroger la división classique entre politique intérieure et affaires étrangères.

Pour certains auteurs, il ne s'agit en effet que d'une division académique. Ces derniers insistent alors sur les inter-relations entre ces deux domaines, certains actes étatiques pouvant ainsi répondre à des exigences d'ordre intérieur (renforcer, par exemple, la légitimité ou/et le charisme d'un leader au sein de son pays), tandis que l'étude des procédures de décision étatique peut mener à insister sur la dissension et le conflit interne aux gouvernements et aux administrations.

Soulignant l'importance du lien entre politique intérieure et extérieure et le rôle de la société civile dans l'élaboration des préférences sous-tendant les objectifs des gouvernants, Plantilla:Lien écrit ainsi: Plantilla:Début citationl’approche libérale de la théorie des relations internationales fait naître l’idée que les relations entre l’État et la société civile ont une influence déterminante sur son comportement et plus généralement sur les relations internationales.[7] Plantilla:Fin citation

Importancia de la teoría de la decisión[editar]

Plantilla:Article connexe

Une telle approche peut avoir plusieurs niveaux de détails. Ainsi, par exemple, on peut dire « les États-Unis ont envahi l'Irak », énoncé correspondant à la conception classique des relations internationales. On peut aussi dire « la Maison-Blanche a envahi l'Irak »: en ce cas, on insiste sur la capacité de décision du pouvoir exécutif.

Ou encore: « le président George W. Bush a envahi l'Irak », ce qui personnalise encore la décision. En ce cas, la théorie du choix rationnel, fréquemment utilisée en relations internationales, tend à laisser une place plus importante à la psychologie politique, telle que développée par exemple par Plantilla:Lien: comment analyser le profil, par exemple, d'Hitler ou de Saddam Hussein, et qu'en conclure sur le plan systémique des relations internationales?

Ou aussi: « les néoconservateurs ont provoqué l'invasion de l'Irak », ou « la RAND Corporation a fortement appuyé l'invasion de l'Irak » ou le « Parti républicain a provoqué l'invasion de l'Irak ». En ce cas, on insiste sur un secteur particulier de la population américaine (un lobby, un parti politique ou un courant idéologique) qui aurait été à l'origine de la décision.

Une approche comme celle de Plantilla:Lien dans L'Essence de la décision. Expliquer la crise des missiles de Cuba (1971) insiste ainsi sur ces plusieurs plans d'analyse possible, en plaidant pour leur complémentarité.

Teoría de la paz democrática[editar]

Manifestation du collectif Plantilla:Lien durant la crise des missiles de Cuba, ici à New York à côté du bâtiment des Nations unies. On lit notamment un poster: « Laissez l'ONU gérer la crise! »

Enfin, le courant libéral a insisté sur l'importance du régime politique de chaque État afin de prévoir ses comportements, en soulignant que les démocraties se font rarement la guerre.

Ce courant, qui reprend les intuitions fondamentales du Projet de paix perpétuelle de Kant, tend ainsi à montrer une certaine forme d'inter-relation entre politique intérieure et politique étrangère: le fait que les citoyens soient associés, d'une manière ou d'une autre, à la décision politique, dans le cadre des régimes pluralistes, expliquerait ainsi la tendance à régler les différends de façon pacifique. Michael Doyle va plus loin dans cette distinction entre États, affirmant que non seulement le régime (démocratie libérale ou non, attention portée aux droits de l'homme, etc.) mais aussi la forme d'économie (de marché, collectivisée ou corporatisme fasciste) influence sur le comportement des États au niveau international.[8]

Cependant, une fois posé ceci, le courant libéral analyse les États dans le système international comme des acteurs rationnels, ne divergeant en rien, en cela, avec les réalistes.

Distinción política interior / exterior[editar]

Des auteurs ayant une conception plus traditionnelle des relations internationales considèrent qu'il est cependant abusif de remettre complètement en cause la distinction entre plan interne et relations extérieures, et affirment qu'on ne peut mettre sur le même plan toutes les entités exerçant, d'une manière ou d'une autre, une influence sur le système international. Selon Thierry de Montbrial: Plantilla:Début citationLe concept, rénové à la fin des années 80 par Norbert Elias, d'une « société monde » (...) ou d'une « société d'individus », où toute distinction entre politique internationale et politique interne serait abolie, est fondamentalement erroné.[6] Plantilla:Fin citation

Bibliografía[editar]

Para una definición más precisa de este concepto, a veces definido con preeminencia de los aspectos históricos, y a veces intentando caracterizar cuestiones más bien de tipo teórico, puede consultarse:

  • Bobbio, N., Matteucci, N. e Pasquino, Gianfranco. Dicionário de Política, vol. II, São Paulo, Imprensa Oficial do Estado de São Paulo
  • Dicionário da Universidade de Brasília, 5.ª edición, Brasilia, 2000, pp. 1091–4.

Notas y referencias[editar]

  1. Raymond Aron, Paix et guerre entre les nations, 1962, capítulo IV.
  2. Instituciones y organizaciones, monografía.
  3. Robert O. Keohane, « Institutionalist Theory and the Realist Challenge After the Cold War », en la obra de David Baldwin titulada Neorealism and Neoliberalism : The Contemporary Debate, Columbia University Press, 1993, p. 271.
  4. Robert O.Keohane, « Institutionalist Theory and the Realist Challenge After the Cold War », en la obra de David Baldwin titulasda Neorealism and Neoliberalism : The Contemporary Debate, Columbia University Press, 1993, p. 271
  5. Plantilla:Lien, « The Cult of the Offensive and the Origins of the First World War», International Security, été 1984, vol.9, pp.58-107. Snyder, Jack, « Civil-Military Relations and the Cult of the Offensive, 1914 and 1984», International Security, été 1984, vol.9, pp.108-160. Voir aussi les travaux de Robert Jervis sur le rôle des représentations en relations internationales
  6. a b c d e f De Montbrial Thierry. « Réflexions sur la théorie des relations internationales.» In: Politique étrangère N°3 - 1999 - 64e année pp. 467-490.
  7. Plantilla:Lien, « Taking Preferences Seriously: A Liberal Theory of International Politics», International Organization, automne 1997, vol.51
  8. Doyle, Michael W., Ways of War and Peace: Realism, Liberalism, and Socialism, W. W. Norton, 1997

Véase también[editar]

Referencias externas[editar]

Enlaces externos[editar]