Sistema educativo de Guatemala

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Educación en Guatemala
Ruinas del Colegio e Iglesia de la Compañía de Jesús Antigua Guatemala en 1896.
Templo de Minerva dedicado a la Juventud Estudiosa en la Ciudad de Guatemala. Grabado de 1905
Edificio de Rectoría de la Universidad de San Carlos de Guatemala


El Sistema Educativo Nacional es el conjunto ordenado e interrelacionado de elementos, procesos y sujetos a través de los cuales se desarrolla la acción educativa, de acuerdo con las características, necesidades e intereses de la realidad histórica, económica y cultural guatemalteca, según su definición en el artículo 3 de la Ley Nacional de Educación, Decreto No. 12-91 del Congreso de la República.[1]

Las características con que cuenta este sistema es que debe ser participativo, regionalizado, descentralizado y desconcentrado, según el artículo 4 de la ley respectiva. El órgano estatal rector del sistema educativo es el Ministerio de Educación.

Historia de la educación en Guatemala[editar]

Educación en la colonia[editar]

La educación durante la época colonial en Guatemala estuvo a cargo de la Iglesia Católica y favorecía casi exclusivamentr a los hijos de los españoles y criollos. En 1597, el anciano obispo Gómez Fernández de Córdoba y Santillán autorizó la fundación del primer centro educativo en Guatemala: el Colegio y Seminario Tridentino de Guatemala. Para entonces otras instituciones similiares -llamadas seminarios tridentinos o seminarios conciliares- habían tenido muchas dificultades para establecerse: por ejemplo, el colegio tridentino de Quito había pasado a manos de la Compañía de Jesús y ya no formaba curas seculares menos de treinta años después de su fundación; el de Santa Fe, que fue fundado en 1586, pasó también a los jesuitas en 1605, y el de Lima, que seguía abierto a pesar de la oposición del cabildo y las órdenes religiosas.

En Guatemala, la fundación del Seminario de Nuestra Señora de la Asunción fue rápido y relativamente fácil: pronto contó con rentas estables, alojó estudiantes internos en el edificio propio e impartió cátedras. Durante el período virreinal nunca fue forzado a cerrar ni a pasar a manos de los jesuitas. Esta situación favorable se debió a que el seminario guatemalteco surgió después de los otros ya mencionados, y sus fundadores utilizaron las experiencias de dichos seminarios, además de legislación que se había aprobado para favorecer a las instituciones de este tipo: para 1598, aparte de las directivas canónicas del Concilio de Trento existían también reales cédulas que especificaban claramente y restringían la jurisdicción de los virreyes y Audiencias reales y de los obispos en el manejo de los colegios. Además, también existían leyes que obligaban a los cabildos catedralicios y a las órdenes religiosas a sufragar los gastos de funcionamiento del seminario. De esta cuenta, el Colegio y Seminario de Nuestra Señora de la Asunción poseyó una gran autonomía desde su fundación.[2]

El seminario de Nuestra Señora de la Asunción fue una obra del cabildo de la ciudad de Santiago de los Caballeros, de la Audiencia real y de un grupo de eclesiásticos y pobladores de la ciudad, que se vió favorecido por las intenciones del extinto obispo Francisco Marroquín de solicitar a la Corona que se instituyera un centro educativo en Guatemala.[3]

Exterior del antiguo Colegio de la Compañía de Jesús en 2010.

El Colegio de la Compañía de Jesús fue creado a través de Real Cédula del 9 de agosto de 1561. Esta manzana jesuítica, donada en parte por el cronista Bernal Díaz del Castillo, comprendía tres claustros y un templo, y llegaron a vivir hasta doce jesuitas. Funcionó como Colegio de San Lucas de la Compañía de Jesús desde 1608 hasta la expulsión de la orden en 1767: "El Colegio adquirió gran fama y no tenía rival en cuanto a la enseñanza de primeras letras y gramática. A él acudía lo más florido de la sociedad de Santiago, tales como Francisco Antonio Fuentes y Guzmán, el cronista Francisco Vázquez, Pedro de Betancourt y Rafael Landívar."[4]

Gobierno liberal de Mariano Gálvez[editar]

El Dr. Mariano Gálvez se preocupó por readecuar el sistema educativo de Guatemala y convertirlo en un sistema laico. En 1835 se principió a ensayar el famoso sistema lancasteriano, que por aquella época era tenido como el óptimo, y que es bien conocido por el auxilio que el maestro se hacía dar por sus discípulos aventajados, que recibían el nombre de "monitores". También se dieron las becas de Guadalupe costeadas por el Estado y que eran para niños procedentes de los departamentos, siendo condición expresa que cinco de las becas favorecieran a niños indígenas. También se ordenó la creación de una escuela de mineralogía, la creación del Museo Nacional, la de una escuela de niñas,[Nota 1] y la de la primera Escuela Normal de Profesores. Finalmente, se fundó la Academia Nacional de Ciencias, la cual vino a llenar que el vacío educativo que existía cuando fue cerrada la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo tras la expulsión de las órdenes del clero regular luego de la derrota del partido conservador.[Nota 2] [cita requerida]

Régimen de los 30 años[editar]

Artículo 2 del Concordato de 1854 en que se otorgaba la educación a la Iglesia Católica.[5]

En 1840, se formó nuevamente la Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo con las facultades que hasta entonces formaban la Academia de Ciencias laica que había fundado el Dr. Mariano Gálvez. El primer rector de la Universidad fue el Dr. y sacerdote Juan José de Aycinena y Piñol -quien ya había sido rector de la misma entre 1825 y 1829- quien además fungía como Ministro de Asuntos Eclesiásticos del gobierno. Aycinena también convenció a Carrera de permitir de nuevo el acceso de la Compañía de Jesús para encargarse de la educación en Guatemala.

En 1854 se estableció el Concordato entre el presidente de la República de Guatemala - capitán general Rafael Carrera- y la Santa Sede, el cual fue suscrito en 1853 y ratificado por ambas partes en 1854. Por medio de éste, Guatemala otorgaba la educación del pueblo guatemalteco a las órdenes regulares de la Iglesia Católica, se comprometía a respetar las propiedades y los monaterios eclesiásticos, autorizaba el diezmo obligatorio y permitía que los obispos censuraran lo que se publicaba en el país; a cambio de ello, Guatemala recibía gracias para los miembros del ejército, permitía que quienes hubiesen adquirido las propiedades que los liberales habían expropiado a la Iglesia en 1829 las conservaran, percibía impuestos por lo generado por las propiedades de la Iglesia, y tenía el derecho de juzgar con las leyes guatemaltecas a los eclesiásticos que perpetraran crímenes.1 El concordato mantenía la relación estrecha entr Iglesia y Estado y estuvo vigente hasta la caída del gobierno conservador del mariscal Vicente Cerna y Cerna.[6]

En 1869, siendo aún estudiante de la Pontificia Universidad de San Carlos el hondureño Marco Aurelio Soto, siendo secretario de la Sociedad Económica de Amigos de Guatemala, promovió el ingreso al país de educación primaria y secundaria de caráter positivista.[7]

Reforma Liberal[editar]

Instituto Nacional Central para Varones en 1884; al fondo, la Catedral Metropolitana.[8]
Exposición Universal de París (1878); sección de la República de Guatemala en el pabellón de la América Central y meridional.[9]

Los gobiernos liberales, especialmente el de Justo Rufino Barrios, emprendieron un vasto programa de reformas que abarcaron, entre otros aspectos, a la Iglesia, la economía y la educación. Los siguientes fueron los postulados liberales del gobierno de Barrios:[10]

  • Separación definitiva de la Iglesia y del Estado
  • Supresión de diezmos y primicias obligatorios[Nota 3]
  • Extinción de las cofradías
  • Instauración del matrimonio civil
  • Secularización de cementerios
  • Creación del registro civil
  • Instauración de la enseñanza laica en todos los colegios de la república
  • Instauración de la escuela primaria gratuita y obligatoria
  • Reorganización de la universidad, para elminar los cursos de teología.[10]

En base a estos preceptos, se expropiaron numerosos bienes a las órdenes del clero regular de la Iglesia Católica, ya que ésta era uno de los principales terratenientes y encomenderos conservadores; de esta forma, se eliminaba el poder del clero regular con la expulsión de las órdenes monásticas, se restringía el poder del clero secular y los arzobispos con la eliminación del diezmo obligatorio y los bienes se traspasaban a los líderes liberales.[11] Entre los edificios que fueron retirados al clero para convertirlos en instituciones de educación laica están:

En enero de 1875 se fundó el Instituto Nacional Central para Varones[Nota 4] con las asignaturas de gramática y literatura, aritmética, trigonometría y topografía, dibujo lineal, teneduría de libros, física, mecánica, agricultura, historia natural, anatomía, fisiología e higiene, anatomía y fisiología comparadas, filosofía y pedagogía, latín, francés e inglés, derechos y deberes del ciudadano y calistenia; un programa positivista completo.[12] El movimiento del ositivismo afectó a toda la población culta porque estaba dirigido tanto a la escuela primaria como a la secundaria, y la ley disponía que la primera fuese obligatoria, laica y gratuita. En la Escuela Politécnica se establecieron carreras de topógrafo, ingeniero de minas, ingeniero de montes, agrimensor, arquitecto, telegrafista y tenedor de libros.[13] El movimiento educativo positivista se completó con la publicación y traducción de importantes obras de texto y con la publicación de periódicos como La educación del pueblo y el Instituto Nacional.[13]

El despacho de Educación estuvo en manos de los intelectuales hondureños Marco Aurelio Soto y Ramón Rosa, quienes alternaban sus funciones entre éste y el despacho de Relaciones Exteriores.[14] El pensamiento de ambos intelectuales liberales, fuertemente anticlerical, quedó reflejado en las reformas liberales en educación y religión en Guatemala, y se resume en estas líneas escritas por Rosa en 1882:

«En América, en donde la instrucción popular se difunde con la celeridad de la luz, y en donde no existen, como en Europa, muy arraigados y tradicionales intereses religiosos, que dan poder y privilegios a numerosas clases sociales; en nuestra América, en donde la libertad de conciencia es ya una conquista definitiva: todas, todas las religiones positivas tienen que desaparecer, en no remoto día, con sus artificiosos y contradictorios dogmas, con sus litúrgicos aparatos teatrales, con sus sangrientas historias, con sus egoístas y mal disfrazados intereses mundanos, con sus hipócritas santidades, con sus privilegiadas y ensoberbecidas castas, y con sus execrables tiranías [...]».[15]
En 1876, ambos serían instalados por Barrios en Honduras como Presidente y Secretario General de Gobierno, respectivamente, y gobernaron hasta 1883 cuando el mismo Barrios atacó a Honduras.[10]

En julio de 1875 Barrios extinguió la Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo y en su lugar creó la Universidad Nacional de Guatemala, con las Facultades de Jurisprudencia y Ciencias Políticas y Sociales, y Medicina y Farmacia; la ley orgánica y reglamentaria de instrucción pública decretaba que, en esta última, el estudio de la fisiología debía efectuarse de una manera filosófica, con todas las teorías modernas sobre la ciencia y, en cuanto fuese posible, de modo experimental.[13] En 1877 el gobierno fundó la Universidad de Occidente, la cual contaba con la Escuela Facultativa de Derecho y Notario de Occidente.[16] y en 1879 fundó la Biblioteca Nacional de Guatemala.[17] [18] Y en 1879 se crearon las facultades de Ingeniería, Filosofía y Literatura.[Nota 5]

Uno de los mayores expositores de la filosofía positivista del régimen liberal fue el profesor español Valero Pujol, quien en 1885 publicó su Compendio de la historia de la filosofía, por encargo del gobierno y constituyó el primer resumen global de filosofía positivista.[19]

Durante el gobierno de del general José María Reyna Barrios Guatemala había alcanzado algunos progresos en el orden intelectual, sobre todo en ideas escritas. Un gran número de periódicos se publicaban en la capital y en numerosas poblaciones de la república, aún en algunas predominantemente indígenas y que apenas eran algo más que aldeas. En los comienzos de su gobierno, le dio un impulso poderoso a la enseñanza. Las escuelas normales fueron objeto de sus atenciones y su trabajo, aunque no tuvo tiempo de culminar esta obra. Al final de su primer año de gobierno, el presidente hizo una visita de pueblos (visitas que los presidentes de guatemaltecos realizaban con cierta frecuencia hasta 1944) y recogió muchos muchachos de las escuelas públicas de los pueblos y a los mejores les dio becas para la Escuela Normal de la Antigua. Esta escuela funcionó en los conventos de San Sebastián y luego en el de la Compañía de Jesús.[20]

El 21 de marzo de 1893 el decreto legislativo 193 dispuso que las juntas directivas de las facultades de la Universidad Nacional serían nombramientos del ejecutivo lo mismo que los catedráticos de las escuelas facultativas. Las facultades no procederían a elegir sus juntas directivas, y no podían sacar cátedras a oposición.[21] Ese mismo año se creó el Instituto Agrícola de Indígenas que se estableció originalmente en la finca Aceituno en 1894 bajo la dirección de Adolfo Vendrell.[22] En esa escuela se impartía tecnología agrícola y también gramática castellana e instrucción en el Sistema Métrico;[22] luego, en abril de 1896, la escuela fue trasladada a su nuevo edificio, construido en los campos de La Reforma en donde estuvo a cargo del director José María Fuentes.[22]

A principios de 1897, la revista cultural La Ilustración Guatemalteca empezó a publicar artículos sobre los estudiantes más aventajados de los colegios e institutos del país. En la edición del primero de enero de ese año, hicieron un reconocmiento a tres estudiantes del Instituto Agrícola: Victoriano Abac, Evaristo Manuel T. y Pedro Bertrán, de quienes publicaron escritos autobiográficos en castellano y su fotografía. La introducción que se hizo a dichos escritos, es representativa de lo que se pensaba de los indígenas en Guatemala en ese tiempo:

Los indios que se redimen
Estudiantes aventajados del Instituto Agrícola de Indígenas. Ellos son: Victoriano Abac, Evaristo Manuel T. y Pedro Bertrán.[23]

En nuestra galería de los alumnos más aprovechados durante el año de 1896 en los establecimientos de enseñanza, ocupan simpático lugar tres indios, como representantes de la raza desventurada durante tres siglos de colonia y setenticinco años de república, hasta que el actual gobernanete guatemalteco fundó un Instituto especial para redimirla con las luces del siglo. Tres años lleva apenas de existencia aquel colegio, y ya los 205 inditos que allí se educan, entre otras ventajas obtienen la inapreciable de habler y escribir el idioma nacional. Como muestra de que en tan poco tiempo logran adelantos, y para que el lector patriota goce con la ingenua expresión de nuestros aborígenes que se regeneran con la enseñanza, publicamos las autobiografías de los que figuran en nuestro grabado. No les hemos hecho la más leve corrección; van como han salido de aquellos cerebros donde un claro de luz comienza a borrar atavismos y a dar energías que, en no lejano tiempo, harán de ellos fuerzas útiles a la patria.
—La Ilustración Guatemalteca, 1 de enero de 1897.[23]

Leyendo las biografías de los estudiantes indígenas se obtiene una descripción de la situación de los aborígenes guatemaltecos a finales del siglo xix: en perfecto castellano escriben de donde son originarios y las condiciones en que se encontraba su familia. Victoriano Abac, originario de Momostenango cuenta que fue imposible para su padre ponerlo a la par de los adelantos del siglo porque su triste profesión de tejer y preparar la lana para la fabricación de varias telas no se lo permitía; a los siete años Abac fue a la escuela elemental de niños en el pueblo, pero al cabo de dos años su madre lo sacó del plantel para que ayudara a su padre en trabajos de jornalero que éste tenía que hacer en la costa sur para poder subsistir.[23] En cuanto a Evaristo Manuel T., éste era originaro de la aldea Pichec en el municipio de Rabinal, Baja Verapaz; desde temprana edad ayudó en las tareas del hogar, principalmente pastoreando el ganado y haciendo encomiendas para sus padres. Esta actividad la realizó los once años de edad, cuando las aurotidades de Pichec le exigieron a sus padres que lo llevaran a la escuela de la aldea; allí estuvo hasta que sufrió un accidente y se fracturó un brazo, lo que lo forzó a abandonar la escuela y a regresar con sus padres y ayudarlos en las tareas agrícolas;[24] al año siguiente logró continuar sus estudios en Cobán, a cambio de servir al Inspector de Instrucción Pública como sirviente en su despacho, pero nuevamente tuvo que dejar de estudiar para ayudar a sus padres hasta que, finalmente, obtuvo una beca para estudiar en el Instituto Agrícola en 1894. Por último, escribe Pedro Bertrán, originario de la aldea El Chol, en Baja Verapaz, quien cuenta que logró estudiar porque ya existía la ley del general Justo Rufino Barrios que obligaba a los padres de familia a enviar a sus hijos a las casas de instrucción; a los ocho años de edad empezó a estudiar en la escuela de El Chol; interesado en progresar, quiso solicitar una beca para estudiar en la Ciudad de Guatemala, pero no tenía el material necesario para solicitarlo ya que sus padres no podían proporcionárselo por la pobreza en que se encontraban. Afortundamente para él, el gobierno de Reyna Barrios le otorgó una beca para el Instituto Agrícola.[25]

En 1897, debido a la crisis económica derivada del embellecimiento de la infraestructura y el fracaso de la Exposición Centroamericana, Reyna Barrios se vió forzado a ahorrar en educación, cerrando las escuelas y la Universidad Nacional.[26] A fines de ese año, Salvador Mendieta regresó a Guatemala para iniciar sus estudios universitarios, pero debido a la inestabilidad política de Guatemala luego de las revoluciones de Oriente y Occidente tras la reelección de presidente Reyna Barrios, la aguda crisis económica derivada del fracaso de la Exposición Centroamericana y de la caída de los precios del café, y al cierre de la Universidad, decidió trasladarse a México a principios de 1898.[27] Pero tras la muerte de Reyna Barrios el 8 de febrero, el gobierno decretó la apertura de los establecimientos públicos de enseñanza, alejando que la instrucción era la base de las instituciones liberales; Mendieta entonces ingresó a la Facultad de Derecho y Notariado de la Universidad Nacional de Guatemala.[27]

Gobierno de Estrada Cabrera[editar]

El gobierno de Manuel Estrada Cabrera decretó la apertura de las escuelas públicas, cerradas provisionalmente por Reyna Barrios en tanto que se procedía a reorganizarlas, y convirtió a las Escuelas Normales de Reyna Barrios en Escuelas de Oficios.[28] Mediante el decreto emitido 16 de junio de 1900, Estrada Cabrera militarizó todos los centros educativos. Los estudiantes universitarios recibían instrucción militar durante los primeros seis meses del primer año de su carrera.[29]

La educación primaria continuaba dividida en elemental y complementaria; con anterioridad a 1901 solamente existían algunas secciones de Kindergarten anexas a las escuelas primarias, las cuales carecían de orientación moderna que iba tomando la educación parvularia en otras partes del mundo. En 1902 se creó el «Kindergarten Nacional», cuyo objetivo era establecer en la Ciudad de Guatemala una escuela para niños de de 4 a 7 años de edad en donde se conglomeren las pequeñas secciones en kindergarten que en existían en los establecimientos nacionales de enseñanza.[30]

Fiestas Minervalias[editar]

La diosa Atenea muestra a Estrada Cabrera el producto de su labor educativa y le agradece por las Fiestas Minervalias.

El 28 de octubre de 1899 se decretó que se destinara el último domingo de octubre de cada año para la celebración de una solemne fiesta popular en toda la república, consagrada a ensalzar la educación de la juventud. Estas fiestas, conocidas como «Fiestas Minervalias» fueron magníficas y se constituyeron en magnas asambleas para glorificar al presidente.[Nota 6] La idea de estas fiestas fue del secretario del gobernante, Rafael Spinola.[31]

Las «Fiestas Minervalias» que se conducían en honor a la «Juventud Estudiosa» del país, pero que en realidad eran la principal asamblea para glorificar al presidente. Como parte de estas celebraciones, el Gobierno erigió templos a la diosa griega Minerva en todas las cabeceras departamentales del país. Los templos más impresionantes fueron el de Quetzaltenango -tierra natal del presidente- y el de la Capital de Guatemala, el cual fue construido en 1901 y se encontraba donde actualmente se encuentra el Diamante de Béisbol «Enrique Torrebiarte» y a la par del Mapa en Relieve en la zona 2 de la Ciudad de Guatemala.[Nota 7]

Templo de Minerva
Templo de Minerva de la ciudad de Guatemala en 1905, durante las Fiestas de Minerva de ese año.
Vista parcial del Hipódromo del Norte: Avenida Simeón Cañas, Parque de Béisbol y Templo de Minerva en 1905.
Medallón conmemorativo al presidente Estrada Cabrera, por el decimoquinto aniversario de las Fiestas de Minerva.
Parque de béisbol «Enrique Torrebiarte» (entonces Diamente Minerva) antes de la construcción de la tribuna principal.
Templo de Minerva de la ciudad de Quetzaltenango, Guatemala en 2014.
Obsérvese el deterioro y que la inscripción del presidente Estrada Cabrera ha sido removida.
El Templo de Minerva de la Ciudad de Guatemala fue construido en 1901 en el Hipódromo del Norte de la Ciudad de Guatemala para celebrar las «Fiestas Minervalias». Fue demolido en 1953, durante el Gobierno de Jacobo Arbenz Guzmán. El resto de templos de las cabeceras departamentales todavía se encuentran en pié, siendo el principal el de la ciudad de Quetzaltenango.

Las fiestas minervalias contaban con contribuciones de los mejores poetas y escritores nacionales y extranjeros. En 1902 Jose Santos Chocano escribió un poema llamado «Pro-Minerva» y Ruben Darío otro llamado «Pallas Athenea», ambos dedicados a Estrada Cabrera. Por su parte, el escritor guatemalteco Enrique Gómez Carrillo escribió un artículo celebrando como, mientras otros países celebran fiestas en honor a Marte, en Guatemala se hacían en honor a Minerva y la educación.[32]

Además de las fastuosas fiestas Minervalias, las artes fueron promovidas en el régimen de Estrada Cabrera : por ejemplo, en marzo de 1907, el diario oficial El Guatemalteco publicó una nota en la que se autorizaba la contratación de una compañía de ópera Italiana para trabajar en el teatro Colón,[33] aunque, por otra parte, a raíz del atentado de los cadetes en 1908, Estrada Cabrera mandó a llamar a todos los profesores y los reprendió severamente indicándoles que no iba a tolerar que estuvieran «educando a conspiradores». Los maestros tuvieron que asistir obligatoriamente a esta reprimenda, puesto que fueron enviados por el ministro de Instrucción del presidente.[34]

Fue tal la fama que adquirieron estas fiestas que vinieron visitantes de otros países para aprender de los progresos de Guatemala en materia de educación. Pero se encontraban con que las fiestas eran únicamente propaganda del Gobierno y que en realidad las escuelas eran de escasa calidad y servían únicamente como «semilleros de aduladores». Al final del gobierno de Estrada Cabrera, el analfabetismo alcanzaba el 93 % de la población, debido principalmente a que los campesinos no podían estudiar ya que estaban obligados a trabajar en las fincas de los terratenientes por el «Reglamento de Jornaleros» instituido por Justo Rufino Barrios.[35] [11]

Gobiernos de José María Orellana y Lázaro Chacón[editar]

El proyecto educativo que inició el gobierno de José María Orellana y que tuvo como base fundamental la «desanalfabetización», es decir, la eliminación del analfabetismo, continuó durante el gobierno de Chacón González.[36] El gobierno, al igual que el de Orellana, realizó varios concursos para elegir a los más aventajados estudiantes que culminaban su carrera como maestros y otorgarles una beca que les permitiera continuar sus estudios en otros países convirtiéndose en profesionales de la pedagogía para que, de vuelta a Guatemala, pudieran encargarse de formar a los nuevos maestros.[Nota 8] [36]

Teosofismo durante el gobierno de Lázaro Chacón[editar]

Una serie de pensadores extranjeros estrechamente vinculados a las redes teosóficas latinoamericanas, tuvieron especial influencia en el proyecto educativo guatemalteco. Tal es el caso del mexicano José Vasconcelos, la chilena Gabriela Mistral, el salvadoreño Alberto Masferrer, entre otros. [Nota 9]

Alberto Masferrer -pensador salvadoreño que desarrolló un proyecto muy elaborado cuyo objetivo era la transformación de la sociedad- actuó como mediador de la red teosófica en Guatemala, a través de su trabajo intelectual y de sus estrechos lazos familiares que resultaron fundamentales en el gobierno de Chacón, cuando el proyecto tuvo más impulso y un intento serio por ser llevado a la práctica.[Nota 10] [37]

La vinculación de Masferrer con Guatemala, producto del matrimonio de su hermana Teresa y el periodista guatemalteco José A. Miranda, se estrechó cuando se creó la Sociedad Vitalista de Guatemala, al tiempo que fundaba en su país el Partido Vitalista de El Salvador. La sociedad vitalista de Guatemala reunía a un amplio grupo de personas simpatizantes de la doctrina del mínimum vital; su trabajo no era solamente la difusión teórica de sus ideas sino la lucha por su aplicación. Entre sus principales proyectos de labor social incluían el establecimiento de una biblioteca pública, la recaudación de dinero para crear un programa de desayunos escolares, la petición que hicieron ante la Asamblea Nacional Legislativa para regular la renta de las bebidas alcohólicas.[37]

Una de las primeras acciones en favor del proyecto educativo fue la reimpresión de dos libros-ensayo en los que Masferrer se adentra en los problemas educativos y sus propuestas de solución: «Leer y escribir» y «La cultura por medio del libro», de los cuales se hicieron cinco mil ejemplares y se distribuyeron de manera gratuita a través de la Universidad Popular. En 1929, Masferrer visitó Guatemala y terminó su visita en Quetzaltenango en donde se imprimió de otro libro suyo: Dinero maldito que en cierta forma completa el programa educativo que inicia en los anteriores y planea la educación desde la perspectiva moral; todo este recibimiento y apoyo oficial se debía a que, en buena medida, el proyecto social y educativo que estaba intentando llevar a cabo el gobierno guatemalteco estaba basado en la doctrina del mínimum vital.[37]

Desde su perspectiva, toda transformación social pasa primero por el eje educativo porque la condición primaria para transformar las estructuras sociales es conformar una nación o lo que él llama «pueblo». Ningún grupo social puede conformarse como nación si es ignorante y analfabeta, por lo tanto la alfabetización reside en la base de su proyecto. Para Masferrer, es deber del Estado proveer educación, sin embargo, si los gobiernos invierten dinero y esfuerzos en educación y el pueblo sigue siendo ignorante, si tanto esfuerzo es poco productivo, es porque no hay una intervención social. Educación para los niños comprende, según Masferrer, el acceso a la escuela primaria garantizándoles las instalaciones, los materiales, los maestros y en ciertas áreas incluso el desayuno del que muchos de ellos carecen en sus hogares. Y para los adultos la desanalfabetización y a partir de ella el aumento de su nivel cultural por medio de lecturas apropiadas, conferencias, escuelas para adultos (Universidad Popular), etcétera. Como complemento, la educación cívico-moral dirigida a los niños en sus asignaturas escolares y para los adultos en conferencias, cartillas cívicas y, en buena medida, en la educación para la lucha contra el alcoholismo.[37]

En «Dinero maldito» Masferrer concluyó que el dinero que se obtiene de la venta del alcohol está maldito porque está manchado con la sangre de las personas que son presa del vicio del alcoholismo. Los vitalistas pidieron la reducción en el horario de venta de alcohol y en los incentivos publicitarios en los lugares de expendio, pláticas e información escrita sobre los peligros del alcoholismo, clínicas especializadas para tratar el problema y contrarrestar la falta de expendios de alcohol como medios de diversión. Un proyecto educativo no podía prosperar a menos que se atacara el vicio del alcohol.[37]

Para fortalecer y apoyar este proyecto fueron invitados otros personajes a dar conferencias sobre el tema educativo, relevante entre ellos nos parece el presidente de la Sociedad teosófica de la época, Curupumulage Jinarajadasa.[Nota 11]

Los planteamientos de Jinarajadasa hacían una crítica al sistema tradicional, memorista, de herencia medieval, y proponía un nuevo sistema basado en el respeto a los intereses y vocación de los estudiantes. Jinarajadasa dictó sus conferencias, principalmente en logias masónicas, pero también fue invitado por miembros de la Asociación El Derecho a dictar una conferencia en la Universidad Nacional.

Cambios iniciados en su gobierno[editar]

El gobierno de Lázaro Chacón intentó realizar estos cambios en el sistema educativo guatemalteco:

  • Decreto 1500 del 3 de mayo de 1927: establecía el Consejo Nacional de Educación con carácter de Cuerpo Técnico Consultivo de la Secretaría de Educación Pública. Sus objetivos eran todos los trabajos técnicos de reforma, organización y reglamentación, relativos a las enseñanzas primaria, normal, secundaria y especial. Una de las primeras tareas del Consejo fue recopilar todas las leyes, que en materia educativa, habían sido dictadas para conseguir su unificación y crear así la «Ley Orgánica de Educación Pública».[38]
  • Ley Orgánica y Reglamentaria del Personal Docente de la República de Guatemala: la educación se enfrentaba en estos momentos al grave problema de la falta de maestros calificados. En el gobierno anterior se había hecho el cálculo de unos cuatrocientos cuarenta y cinco maestros titulados, y 2652 maestros empíricos. Para 1927, si bien había habido un aumento, la magnitud del problema no permitía que el cambio fuera significativo. Se calculaba para entonces setecientos veintiocho maestros titulados y 2,856 empíricos. Esta ley orgánica constituyó el antecedente de la Ley de Escalafón que se decretaría años más tarde en el gobierno del doctor Juan José Arévalo. El objetivo de ella era formar categorías entre los maestros, de acuerdo a su tiempo de servicio y aptitudes, y por supuesto, incrementos salariales[Nota 12]
  • Creó nuevos centros educativos como la Escuela Normal de Maestras para párvulos.
  • Creó el Instituto Técnico Industrial con el objeto de tecnificar a los obreros.[39]
  • Reabrió la Universidad Nacional: la Universidad había sido cerrada por el gobierno de Orellana para controlar la ola de protestas y descontentos por parte de los estudiantes ante las políticas del gobierno, sobre todo el entreguismo al capital estadounidense. Eso supuso para el gobierno de Orellana la falta de apoyo por parte de la red de intelectuales.[39]
  • Dirección general de cultura indígena: el ministro de Educación, Dr. Carlos Federico Mora,[Nota 13] fundó esta dirección general para hacerse cargo de la alfabetización.[40]
  • Escuela Normal Superior: la reforma a la Ley Orgánica de fecha 11 de mayo de 1929, comprendía la creación de la Escuela Normal Superior y los reglamentos de julio de ese mismo año establecían sus finalidades y su plan de estudios. En el acuerdo de la creación se estableció como requisito esencial, para inscribirse y matricularse en el establecimiento, poseer el título de Maestro de Educación Primaria y al terminar los estudios correspondientes el derecho de obtener el título de Profesor Normal.[30] En su primer año, se inscribieron 44 hombres y 29 mujeres. Un profesor normal tenía derecho para ocupar los puestos siguientes: [30]
  • direcciones de Escuelas Normales e Institutos de Secundaria
  • cátedras en dichos establecimientos
  • jefaturas de secciones en los departamentos escolar y administrativo del Ministerio de Educación Pública
  • inspecciones técnicas[Nota 14] [30]

Muchos de los cambios que el gobierno del general Lázaro Chacón intentó no pudieron llevarse a cabo, principalmente por problemas económicos: a Chacón le tocó, durante su administración, sufrir los primeros embates de la Gran Depresión de 1929.

Gobierno de Jorge Ubico[editar]

Cuando Jorge Ubico tomó la presidencia en 1931, acabó con todas las novedades en materia educativa y dificultó seriamente las condiciones para el magisterio nacional ya que su enfoque principal era mantener la estabilidad económica de Guatemala frente a la Gran Depresión.

Estudiantes de la Escuela Normal para Varones desfilando el 30 de junio en 1939. En ese tiempo, la escuela estaba militarizada.

Cuando Jorge Ubico tomó la presidencia en 1931, acabó con todas las novedades en materia educativa y dificultó seriamente las condiciones para el magisterio nacional. El proyecto educativo permaneció dormido hasta que fue retomado por el gobierno de Juan José Arévalo[Nota 15] Arévalo llevó a cabo todos los cambios que Chacón solamente pudo intentar. El pedagogo Luis Martínez Mont, amigo personal de Arévalo y quien había regresado a Guatemala luego de realizar estudios avanzados de psicología infantil en Suiza con el famoso psicólogo infantil Jean Piaget se hizo cargo de la dirección de la escuelas normales del país.[41] Finalmente, Ubico mantuvo la Universidad Nacional dentro de la jurisdicción del Ministerio de Instrucción Pública eliminando incluso la autonomía para elegir sus autoridades y derogó la Ley de Educación impulsada por el presidente Lázaro Chacón.

El 27 de abril de 1932, emitió el Ejecutivo el decreto 1264 por el cual se establecía el pago de cuotas en la enseñanza secundaria normal en especial. El referido decreto aduce razones de carácter económico y considera que "por otra parte, el Estado tiene obligación de costear solo la instrucción primaria, por ser base imprescindible y de suma necesidad para la preparación del pueblo y el ensanche de la cultura nacional.[30]

Aplicó las siguientes medidas:[42]

  • Prohibió el trabajo magisterial a la mujer casada.
  • Fomentó la delación y el espionaje entre los maestros, tácticas que ya habían sido utilizadas antes en Guatemala, durante el gobierno de Estrada Cabrera.
  • Promovió numerosos actos públicos de felicitación al presidente y al Partido Liberal Progresista. En los desfiles marchaban también los maestros portando uniforme al estilo militar y sujetos a una drástica disciplina.[30]
  • Redujo las jubilaciones de algunos maestros retirados a cantidades de hasta dos quetzales mensuales, que por ende resultaban insuficientes para subsistir.[Nota 16]
  • Organizó mediatizadas exposiciones escolares.
  • Implantó la educación militarizada en los centros de segunda enseñanza y semimilitarizada en las escuelas primarias. Los centros de segunda enseñanza fueron sujetos a un régimen semimilitar desde el año de 1932, nombrándose como inspectores a militares que tenían generalmente el grado de tenientes capitanes; el inspector general de cada establecimiento tenía un grado que oscilaba entre el de mayor y el de coronel. Los medios disciplinarios que empleaban consistían en arrestos, plantones y expulsiones temporales y definitivas.
  • Al principio de su gobierno, debido a los efectos de la Gran Depresión de 1929, pospuso la construcción de nuevas escuelas públicas primarias y la reparación de las ya existentes. No obstante, esto cambió hacia 1943, cuando se fomentó la construcción.
  • Invirtió grandes sumas de dinero en miles de uniformes escolares y banderas de colores.
  • Promovió concursos atléticos interescolares.[42] La educación física fue objeto de un gran incremento que era por lo general apreciado en los aniversarios de la independencia patria -15 de septiembre- y de la Revolución Liberal -30 de junio-.[30]

En 1939 el ejecutivo dictó un decreto por el cual se disponía la militarización de toda la segunda enseñanza, incluyendo las escuelas normales. Para el efecto fueron nombrados militares de alta graduación como directores de todos los establecimientos y el número de alumnos se redujo a lo que es en lenguaje militar una compañía. Un cuerpo de oficiales tenía a su cargo el mantenimiento de la disciplina, en tanto que los alumnos estaban divididos en soldados, cabos y sargentos.[30]

Gobiernos revolucionarios[editar]

El proyecto educativo permaneció dormido hasta que fue retomado por el gobierno de Arévalo[Nota 17] quien llevó a cabo todos los cambios que Chacón solamente pudo intentar.[43]

Arévalo inicio la construcción de la Biblioteca Nacional y del Archivo General de Gobierno -actualmente llamado Archivo General de Centro América[Nota 18] del Conservatorio Nacional de Música y la reorganización del Ballet Guatemala, la Orquesta Sinfónica Nacional y del Coro Nacional[44]

En la capital se fundó el Instituto Normal de Señoritas "Centroamérica" (INCA), el Instituto Normal Mixto "Rafael Aqueche", el Instituto Normal Mixto Nocturno, la Escuela Normal Rural Alameda y de las Escuelas Tipo Federación.[44] El número de alumnos aumentó en gran medida en los establecimientos ya existentes.[30]

En 1944 funcionaban trece centros oficiales de educación secundaria y normal en que se atendían 1861 alumnos.[30] En 1954, el número de escuelas había ascendido a veintidós y el número de alumnos que se atendía fue elevado a 7098, que significa un incremento del 281%. Este aumento significa que se amplió de manera considerable la formación de maestros, y que el número de aspirantes a ingresar a la Universidad también se había elevado a una cifra sin precedentes.[30]

Durante el periodo presidencial del Coronel Jacobo Arbenz Guzmán se siguió con la misma tónica educativa que en el gobierno de Arévalo. Durante el Gobierno de Arbenz se incrementó en gran manera la educación rural y la alfabetización. Se incrementó la educación prevocacional. El plan inicial de l la Escuela Normal Rural se extendió con la regionalización de las escuelas rurales de las cuales se fundaron seis en distintos rumbos del país. Los postulados pedagógicos de la revolución se mantuvieron vigentes por 10 años cuando se dio a la educación un carácter democrático desde los jardines de niños a la Universidad, surgieron: el periodismo escolar, el auto gobierno y las asociaciones de estudiantes se generalizaron en todas las escuelas secundarias. El anteproyecto de la Ley Orgánica de 1952 instaló un moderno sistema educativo acorde con la realidad pedagógica del país. Este estatuto no tuvo vigencia total.

La educación mantuvo el carácter de laica, gratuita y obligatoria para un mínimo de escolaridad. Las guarderías infantiles proliferaron y los niños huérfanos y desamparados fueron atendidos con sistemas modernos. Se permitió al magisterio organizarse sindicalmente, fundándose el STEG. (sindicato de trabajadores de la educación en Guatemala). El STEG tuvo como contraparte al Colegio de Maestros, el cual era totalmente opuesto a la sindicalización del magisterio nacional.[Nota 19] El máximo dirigente del STEG fue el profesor Víctor Manuel Gutiérrez Garvín -miembro del entonces legalizado Partido Guatemalteco del Trabajo de orientación comunista- aunque él no era de la línea pro-soviética stalinista stalinista de los dirigentes del PGT. La capacidad dirigencial de sus directivos, posibilitaron que el STEG llegara a ser la más poderosa organización sindical del período y que sus planteamientos fueran esencialmente políticos.[45]

En 1953 se graduaron cuatrocientos cuarenta maestros de educación primaria urbana y veintisiete de educación rural, cifras que si son comparadas con los ciento setenta maestros que se graduaron en 1944 representan un aumento del 147%. Tanto el gobierno de Arévalo como el de Arbenz buscaban una solución gradual a la falta de maestros en el país, y habían empezado a poner énfasis en la formación de maestros rurales.[30]

A partir de 1953, se crearon las escuelas pre-vocacionales -de carácter experimental-, cuyo nivel era anterior a la preparatoria universitaria, a la normal y a las carreras técnico-vocacionales.[30]

Con la llegada al poder de la Contrarrevolución junio de 1954, casi todas las organizaciones sindicales fueron proscritas, según Decreto No. 21 del 16 de julio de 1954 de la Junta de Gobierno liberacionista. Varios dirigentes magisteriales departamentales fueron encarcelados, otros fueron expulsados del país y más de 3,000 maestros fueron destituidos de sus puestos. Desaparece pues, el STEG, aunque su personería jurídica mantuvo vigencia pues la Liberación no la dejó sin efecto.[45]

Tras la Liberación Nacional[editar]

El decreto 27 del gobierno liberacionista suspendió el escalafón magisterial y facultó a los gobernadores departamentales, de acuerdo con los vecinos leales al Movimiento de Liberación Nacional, para que nombrasen y destituyesen maestros. Los despidos no se hicieron esperar: entre agosto de 1954 y abril de 1955 fueron destituidos dos mil doscientos treinta y seis docentes.[46]

Como parte de la política macartista del nuevo gobierno hubo cierre o suspensión de centros educativos[Nota 20] Gran parte de la generación de artistas de ese período se perdió culturalmente al dispersarse o abandonar el arte y desaparecieron las bibliotecas mínimas y las bibliotecas móviles. Numerosas publicaciones fueron destruidas por considerarlas comunistas;[47] por la misma razón el gobierno suprimió las revistas El Maestro y Guatemala y la revista infantil Alegría. Esta nueva política también suprimió las misiones ambulantes de Cultura Inicial y otros programas de educación popular y canceló la Campaña Nacional de Alfabetización. El impulso a la educación parvularia y de la educación popular quedó detenido.[48]

Resurgimiento de la educación eclesiástica[editar]

la Iglesia Católica recuperó parte del poder que había tenido durante el gobierno conservador del Rafael Carrera en el siglo XIX;[49] así pues, la educación religiosa privada tuvo un auge a partir de 1955, con la fundación de varios colegios elitistas para varones[Nota 21] los cuales absorbieron a los estudiantes de élite que anteriormente hubieran atendido clases en las instituciones gubernamentales laicas como el Instituto Nacional Central para Varones, Escuela Normal para Varones o el Instituto Normal Central para Señoritas Belén.

Aunque el Arzobispo de Guatemala, Mariano Rossell y Arellano publicara un escrito respecto a que la Iglesia Católica no buscaba privilegios en su lucha contra el gobierno de Arbenz,[50] consiguió que el gobierno del coronel Castillo Armas incorporara en la Constitución de 1956 lo siguiente:

  • la capacidad jurídica de la Iglesia Católica -y las de todos los otros cultos- para adquirir, poseer y disponer de propiedades, siempre y cuando se destinen para fines religiosos, de asistencia social o a la educación.[51]
  • que se declarara optativa la educación religiosa en locales oficiales: en el artículo 97 de la Constitución se indica que la ley regularía lo relativo a la enseñanza religiosa en locales oficiales y que el Estado no la impartiría pero la declaraba optativa. También garantiza la libertad de enseñanza en todos los otros establecimientos.[52]
  • que el Estado contribuyera al sostenimiento de la educación religiosa: en el artículo 111 se indica que las instituciones privadas que impartan educación gratuita serán exoneradas de determinados impuestos fiscales y municipales en compensación por sus servicios.[53]
  • que se declarara la posibilitad de que hubiese universidades privadas en Guatemala, siempre y cuando sus actividades académicas y títulos fueran aprobados por la Universidad de San Carlos de Guatemala.[54]

Ese año también se emitió la Ley Orgánica de Educación Nacional, con carácter anticomunista. Dicha ley debilitó la coordinación de las instituciones educativas; el 25 de febrero de 1956 se establece la nueva ley, contenida en el Decreto Gubernativo 558 que consolidó los dos ciclos de que se compone la educación media: el pre-vocacional y el diversificado denominándolo ciclo de cultura general en 1958. De esta ley surgieron los institutos básicos por cooperación y los institutos básicos con orientación ocupacional.[30]

El seminario de maestros de escuelas normales rurales tuvo lugar del 3 al 12 de enero de 1956 en la Escuela Normal Rural de la Alameda "Dr. Pedro Molina"; en este seminario los participantes examinaron los objetivos de la educación rural, la estructura y organización de los establecimientos de esta índole, la conveniencia de reformar el plan de estudios que regía las escuelas normales rurales del país, y reconocieron la necesidad de una educación para la salud, el aprovechamiento de las horas libres y la educación para la recreación.[30]

En 1957 el Consejo Técnico del Ministerio de Educación creó el departamento de Orientación Escolar y Vocacional, con el propósito de mejorar la formación de los educandos.[30]

Educación universitaria[editar]

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Instituciones de la
Universidad de San Carlos de Guatemala

Luego de iniciada la colonización en el siglo xvi se comenzaron a fundar las primeras universidades por órdenes Reales y Pontificias en diversos puntos de lo que hoy es Latinoamérica. Las universidades eran principalmente de orientación teológica.

El primer obispo de Guatemala, Francisco Marroquín, envió al Monarca Español una carta en 1548, en que solicitó la fundación de una universidad en la Ciudad de Guatemala, esta solicitud no tuvo respuesta. Hacia el final de su vida, en 1562, Marroquín decidió dejar en su testamento un caudal para fundar un colegio, el de Santo Tomás de Aquino, en donde se impartieran cátedras de gramática, artes o filosofía y teología. Los beneficiarios de esta obra pía sería los hijos de españoles pobres, ya que éstos no podían trasladarse a ciudades donde había universidades reales, como México. La heredad del obispo ha sido interpretada también como el origen de la universidad. Sin embargo, el prelado tenía muy clara la diferencia entre un colegio -residencia de estudiantes, con o sin cátedras- y un a universidad o Estudio General, donde se otorgaban grados. Al respecto, el historiador John Tate Lanning afirma que: «Este testamento es tan bien conocido que algunos que ni siquiera lo han visto han leído en él muchas cosas que no están allí. En ninguna parte menciona Marroquín una universidad, mucho menos declara intención de establecer alguna...»[55] Lo que sí está documentado es que el alcalde Pedro Crespo Suárez al morir, donó 20,000 pesos para la institución de cátedras de la universidad «que se está gestionando».[56]

Los jesuitas se interpusieron a la fundación de la Universidad, ya que no les parecía que las órdenes regulares de los mercedarios, franciscanos y dominicos tomaran la iniciativa en cuestiones religiosas y educativas.[56] Después de varias décadas, alegatos y peticiones, el rey Carlos II expidió una real cédula, con fecha de 31 de enero de 1676, que dio licencia a la capital del Reino (situada entonces en la Antigua Guatemala) para fundar una universidad real o Estudio General, como también se les denominaba a este tipo de instituciones. Esta sería la tercera universidad real y pública de la América hispánica, y la segunda en la Nueva España.[Nota 22] Después de un conflictivo proceso de organización, cinco años después de expedida la cédula real, la Universidad de San Carlos inició las lecciones de cinco de sus nueve cátedras, el 7 de enero de 1681, con más de sesenta estudiantes matriculados y siendo el Rector el Doctor José de Baños y Soto Mayor, arcediano de la Catedral, Predicador del Rey de España y Doctor de la Universidad de Osuna.[56] [Nota 23] La universidad fue inaugurada bajo el patrocionio de San Carlos Borromeo, dictando sus estatutos don Francisco Saraza y Arce, copia de los de México que, a su vez, eran adaptación de los de la Universidad de Salamanca en España.

Algunos de los catedráticos electos no tomaron posesión de sus sillas, debido a sus ocupaciones como procuradores y su pronta salida del reino, otros porque consideraron que su nueva categoría, como "interinos" y no como "propietarios" de la cátedra, no eran digna de su prestigio, y uno más, el catedrático de medicina, nunca llegó a Guatemala porque se encontraba en la Real Universidad de México leyendo otra cátedra.[Nota 24]

La constitución universitaria exigía la libertad de cátedra, asimismo obligaba a que se leyesen doctrinas filosóficas contrarias para motivar la dialéctica y la discusión de ideas.

Las primeras cátedras de la Universidad de San Carlos fueron:

  • Cánones
  • Leyes
  • Medicina
  • Teología Escolástica
  • Teología Moral
  • Dos cursos de lenguas

La universidad San Carlos de Guatemala recibió la aprobación papal por bula del 18 de junio de 1687, 10 años después de su fundación y 6 años después de que comenzaran las clases.

Fray Antonio Liendo y Goicoechea, fraile franciscano, reformó la educación en la Universidad de San Carlos. Fue profesor de todos los líderes de la Independencia de Centroamérica.

En 11 de julio de 1,717, treinta años después de su aprobación papal, se presenta el primer candidato de Doctor en Medicina, Vicente Ferrer González. El siguiente doctor, Pedro Palacios y Cóbar se presentó a examen dieciséis años después; cuarenta y siete años después de éste se presentó a examen el insigne doctor José Felipe Flores.

El franciscano Juan Antonio Liendo y Goicoechea a finales del siglo xviii, reformó la educación de la Universidad al introducir la ciencia —química, física, anatomía y matemática— y la tecnología de su época.

Dr. José Felipe Flores, eminente médico (1751-1814). Llegó a ser protomédico de la Capitanía General de Guatemala y médico personal del Rey de España.

Después de los terremotos de 1751, se renovaron muchos edificios y se construyeron numerosas estructuras nuevas en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, de tal modo que para 1773 daba la impresión de que la ciudad era completamente nueva. La mayoría de las casas particulares de la ciudad eran amplias y suntuosas, al punto que tanto las puertas exteriores como las de las habitaciones eran de madera labrada y las ventanas eran de finos cristales y tenían portales de madera labrada. Era frecuente encontrar en las residencias pinturas de artislas locales con marcos recubiertos de oro, nácar o carey, espejos finos, lámparas de plata, y alfombras delicadas.[57] Y los templos católicos eran magníficos: había 26 iglesias en la ciudad, y 15 ermitas y oratorios; la catedral, era la estructura más suntuosa: tenía tres espaciosas naves, con dos órdenes de capillas a los lados, con enormes puertas de acceso que eran labradas y doradas,[58] . Los principales edificios públicos de la ciudad no se quedaban atrás en lujo y ostentación: el Palacio de los Capitanes Generales, el Palacio Arzobispal, la Casa de Cabildo y la Casa de Moneda. Asimismo estaba la Real Universidad de San Carlos, dos seminarios de niños, un seminario de niñas, la Real aduana, ocho conventos de monjes y cinco de monjas, tres beaterios, dos hospitales, dos cárceles de varones y una de mujeres.[59]

La Real y Pontificia Universidad de San Carlos, reconocida en todo el Reino de Guatemala por el notorio nivel académico de sus estudiantes, estaba conformada por ocho preceptores que regenteaban las cátedras en las diversas facultades y tres rectores: dos franciscanos y un dominico.[60]

Los Terremotos de Santa Marta de 1773 destruyeron la capital del reino de Guatemala y el Capitán General Martín de Mayorga decidió el traslado de la capital a un nuevo solar. Las autoridades universitarias se opusieron al traslado a una nueva ciudad, debido a que todos los bienes de la institución estaban en la antigua capital del reino, y un traslado significaría una considerable pérdida económica;[56] el edificio de la Universidad y Colegio Tridentino, construidos por el Dr. Juan González Batres sufrió pocos daños, los cuales se pudieron reparar. El único peligro que tenía la estructura era la pared sur de la Catedral, apenas del otro lado de la calle, y que había quedado inclinada hacia la Universidad.[61]

No obstante, el Capitán ordenó el traslado a la capital y en 1776 la universidad empezó la enseñanza en la Nueva Guatemala de la Asunción. Como no disponía de bienes en la nueva ciudad, la Universidad requirió de donaciones para construir un nuevo edificio, el cual quedó a medias cuando sobrevino la independencia en septiembre de 1821.[56]

Tras la Independencia de América Central en 1821 la Universidad de San Carlos Borromeo quedó en una situación precaria, ya que su nuevo edificio estaba en construcción y el ambiente político de la región centroamericana era muy inestable. Tras la derrota de los conservadores y expulsión de las órdenes regulares, en 1834, siendo Jefe del Estado de Guatemala el doctor Mariano Gálvez, se creó la Academia de Ciencias en el Estado, sucesora de la Universidad en Guatemala, eliminando la educación religiosa completamente, e implantando la enseñanza de Álgebra, Geometría, Trigonometría y Física; y también se comenzaron a otorgar títulos de Agrimensores. La Academia de Ciencias funcionó hasta 1840, año en que con el triunfo de los conservadores y bajo el gobierno de Rafael Carrera volvió a transformarse en Universidad teológica y se llamó «Universidad Nacional de Guatemala».[62]

La Revolución de 1871, la derrota de los conservadores hizo tomar un rumbo distinto a la enseñanza técnica superior: nuevamente se expulsaron las órdenes regulares y se confiscaron sus bienes y la educación tomó un carácter laico que perduró hasta 1944. Se fundó la Escuela Politécnica en 1873 para formar ingenieros militares, topógrafos y de telégrafos, además de oficiales militares; por su parte en la Universidad Nacional las unidades académicas se transformaron hasta haber únicamente dos Escuelas Facultativas:

  • Escuela Facultativa de Derecho y Notariado
  • Escuela Facultativa de Medicina y Farmacia

En 1877, Justo Rufino Barrios fundó la Universidad de Occidente, la cual contaba con la Escuela Facultativa de Derecho y Notario de Occidente.[16] .

El gobierno de Manuel Estrada Cabrera maniató la educación superior: en abril de 1899 la Asamblea Legislativa envió al presidente un decreto declarando la autonomía de la Universidad Nacional para elegir a sus autoridades; Estrada Cabrera respondió a la Asamblea que dicho decreto no procedía porque «[...] no cabía la autonomía de las Facultades ya que el Estado proveía a su sostenimiento y manejo en todo sentido [...] por lo que eran dependencias oficiales del gobierno [...]»[63] }}

Así entonces, las Facultades de la Universidad siguieron dependiendo del Ejecutivo completamente (lo cual se había iniciado en 1893 por decreto de Reyna Barrios). El secretario de Instrucción Pública incluía a las Facultades de educación superior en su reporte anual a la Asamblea Legislativa, y el presidente designaba a los docentes de las mismas. En ese tiempo, las Escuelas Facultativas eran:

  • Escuela de Derecho y Notariado (70 estudiantes)
  • Escuela de Medicina y Farmacia (150 estudiantes)
  • Instituto Dental (5 estudiantes)
  • Escuela de Comadronas (10 estudiantes)
  • Escuela de Ingeniería (15 estudiantes)

Universidad popular[editar]

Esta institución, fundada en 1922, estaba encargada de la educación popular, indispensable para sentar las bases de una nueva era educativa. Durante el gobierno de Chacón, sobre todo los primeros años, recibió apoyo e impulso económico y se convirtió en la principal propulsora de los nuevos cambios. Distribuyó libros publicados por el gobierno, abrió sus puertas para que conferencistas nacionales y extranjeros, disertaran temas sobre educación y promovió una campaña, apoyada también por el oficial Diario de Centroamérica a favor de la desanalfabetización.[Nota 25] [64]

La Universidad Popular pretendía promover la participación de profesionales, quienes habían sido educados y colocados en la posición privilegiada en la que se encontraban con el dinero del Estado, y quienes por lo tanto debían devolverlo en efectivo o con su trabajo. De esta manera, profesionales de varias áreas impartieron clases ad honórem.[65]

Los objetivos fundacionales de la Universidad Popular en Guatemala se centraban en los tres aspectos fundamentales del problema educativo:

  1. Enseñar a leer y escribir.
  2. Enseñar el círculo de conocimientos generales a aquellas personas que por circunstancias de la fortuna no habían podido adquirirlas.
  3. Difundir en el pueblo las nociones más importantes de higiene, de instrucción cívica y moral, para obtener un mejoramiento en las condiciones físicas y espirituales de la gran masa.[Nota 26] [64]

La institución fue cerrada en 1932 por el gobierno del general Jorge Ubico y no fue sino hasta 1945 cuando el presidente Juan José Arévalo -uno de sus otrora profesores ad honórem- la reabrió.[65]

Los estudiantes de la generación del 20 hicieron contribuciones notables a Universidad Popular, pero es importante destacar que las opciones para colocarse, ascender y publicar en Guatemala de entonces eran limitadas, ya que la vieja guardia de escritores e intelectuales esperaba de las generaciones jóvenes deferencia y respeto; ante esa situación la generación del 20 trató de ampliar el mercado cultural, creando la Universidad Popular en 1922 para aumentar la instrucción del obrero guatemalteco y acercándose al socialismo para criticar el orden establecido. La cuestión social del indígena guatemalteco y el papel que debía jugar la educación como una vía de redención de los ectores populares fueron dos de los ejes principales de los estudiantes y profesionales jóvenes en la década de 1920.[66] Este compromiso con los intereses de los obreros e indígenas fue únicamente una estrategia para colocarse políticamente en la esfera pública; la Generación del 20 compartía con la vieja guardia liberal cabrerista desprecio y temor por las culturas populares. Esto fue evidente a medida que los jóvenes escalaron puestos en la jerarquía estatal, ya que poco a poco fueron abandonando su ideario radical e incluso hubo algunos que colaboraron con las dictaduras subsiguientes,[66] , especialmente la del general Jorge Ubico Castañeda.

Estructura e integración[editar]

La estructura del sistema educativo nacional se integra por los siguiente componentes, según el artículo 5 de la ley respectiva:

  1. El Ministerio de Educación
  2. La Comunidad Educativa
  3. Los Centros Educativos

Ministerio de Educación[editar]

El Ministerio de Educación es la institución del Estado responsable de coordinar y ejecutar las políticas educativas, determinadas por el Sistema Educativo del país. En lo respectivo a la Ley de Educación Nacional todo lo relacionado al funcionamiento del ministerio dentro del sistema esta regulado desde el artículo 8 al 16. El ministro de Educación es la máxima autoridad del ramo y junto con el Consejo Nacional de Educación es el encargado establecer las política educativas del país y todo lo relacionado a la misma. El Consejo de Educación Nacional es un órgano multisectorial educativo encargado de conocer, analizar y aprobar conjuntamente con el ministro de Educación, las principales políticas, estrategias y acciones de la administración educativa, tendientes a mantener y mejorar los avances que en materia de educación se hubiesen tomado.

Comunidades educativas[editar]

Es la unidad que interrelacionando los diferentes elementos participantes del proceso enseñanza aprendizaje coadyuva a la consecución de los principios y fines de la educación, conservando cada elemento su automonía. Se integran por educandos, padres de familia, educadores y las organizaciones con fines educativos. Su fundamento son los artículos 17 y 18 de la ley respectiva.

Centros educativos[editar]

Los centro educativos son establecimientos de carácter público, privado o por cooperativa, a través de los cuales se ejecutan los procesos de educación escolar. El fundamento para los centros públicos, privados o por cooperativas son los artículos desde el 19 al 27 de la respectiva ley. Estos centros están integrados por los educandos, los padres de familia, los educadores y el personal técnico, administrativo y de servicio.

Ahora bien, el sistema de educación nacional se conforma por dos subsistemas de acuerdo al artículo 6, así:

  1. Subsistema de Educación Escolar.
  2. Subsistema de Educación Extra-escolar o Paralela.

Subsistema de Educación Escolar[editar]

Para la realización del proceso educativo, en los establecimientos escolares, esta organizado en niveles, ciclos, grados y etapas en educación acelerada para adultos, con programas estructurados en los currículos establecidos y los que se establezcan, en forma flexible, gradual y progresiva para hacer efectivos los fines de la educación nacional.[67]

  1. Primer nivel: Educación inicial.
  2. Segundo nivel: Educación pre-primaria (Párvulos 1, 2, y 3).
  3. Tercer nivel: Educación primaria (primero al sexto grado y educación acelerada para adultos de la primera a la cuarta etapa).
  4. Cuarto nivel: Educación media (ciclo de educación básica y de educación diversificada).

Educación pre-primaria[editar]

Éste nivel constitucionalmente no es obligatorio, y se imparte en tres modalidades: 1) la modalidad parvulario, 2) la pre-primaria bilingüe y 3) pre-primaria acelerada. Las dos primeras están conformadas por un ciclo de 3 años, donde la promoción es automática entre los años. La única diferencia entre estas dos modalidades es que la primera se da en castellano sin importar el idioma materno del estudiante y la segunda se desarrolla en el idioma materno del estudiante y se enfoca en desarrollar la interculturalidad. La tercera modalidad es una alternativa para aquellos niños que no cursaron ninguna de las dos primeras modalidades, usualmente los niños más pobres, y se imparte en 35 días. El objetivo de este nivel es desarrollar el adiestramiento necesario para ingresar a primero primaria cómo también habilidades de socialización.

Los estudiantes son promovidos automáticamente, pasan al siguiente nivel (primero primaria) al cumplir, como mínimo, 6 años con 6 meses al iniciar el período lectivo (Artículo 22, Acuerdo Ministerial 1171-2010).

Educación primaria[editar]

La educación primaria es obligatoria para la población entre 7 y 14 años, está conformada por dos ciclos. El primero es de educación fundamental y el segundo de educación complementaria. Los contenidos que se imparten en primaria están regidos por el Currículo Nacional Base (CNB), que define un 80% de lo que se debe de impartir a nivel nacional, el otro 20% corresponde a los contenidos locales y regionales. El CNB define las áreas y subáreas, como las competencias que los estudiantes deben alcanzar por ciclo y grado. Finalmente también presenta propuestas de indicadores de logro que permiten observar si el estudiante ha alcanzado las competencias por grado.

Ciclo de educación fundamental:

  • 1°. Primaria
  • 2°. Primaria
  • 3°. Primaria

Ciclo de educación complementaria:

  • 4°. Primaria
  • 5°. Primaria
  • 6°. Primaria

La aprobación de las áreas y subáreas es si los estudiantes logran una nota mínima de 60 puntos de 100. Y la promoción entre cada grado se da si el estudiante logra aprobar todas las áreas y subáreas que recibió en el grado. En la primaria como en la pre-primaria existe un profesor de grado, que imparte la mayoría de las áreas y subáreas, las únicas áreas que pueden tener un profesor diferente son: educación musical, educación física.

Educación básica[editar]

La educación básica abarca lo que es la Educación Secundaria o también llamado Ciclo de Cultura General Básica, abarca lo los grados de:

  • 1°. Básico.
  • 2°. Básico.
  • 3°. Básico.

También se le llama educación media. Una vez finalizada la etapa de Educación Básica se continua con el Ciclo Diversificado.

Ciclo diversificado[editar]

El ciclo del diversificado o como se le conoce en Guatemala: carrera, dependiendo de la carrera puede durar dos o tres años los grados son:

  • 4°. Diversificado.
  • 5°. Diversificado.
  • 6°. Diversificado.

Las carreras que más se estudian en Guatemala son:

  • Magisterio.
  • Perito Contador.
  • Bachillerato en Ciencias y Letras.
  • Bachillerato en Computación.
  • Secretariado.
  • Administración de Empresas

Subsistema de Educación Extra-escolar o Paralela[editar]

El subsistema de educación extra-escolar o paralela, es una forma de realización del proceso educativo, que el Estado y las instituciones proporcionan a la población que ha estado excluida o no ha tenido acceso a la educación escolar y a las que habiéndola tenido desea ampliarlas.

La educación extra-escolar o paralela, tiene las características siguientes:

  • a) Es una modalidad de entrega educacional enmarcada en principios didáctico-pedagógicos.
  • b) No está sujeta a un orden rígido de grados, edades ni a un sistema inflexible de conocimientos.
  • c) Capacita al educando en el desarrollo de habilidades y destrezas, hacia nuevos intereses personales, laborales, sociales, culturales y académicos.

Función fundamental[editar]

La función fundamental del sistema educativo es investigar, planificar, organizar, dirigir, ejecutar y evaluar el proceso educativo a nivel nacional en sus diferentes modalidades.

Otros estudios[editar]

Hay otras instituciones como el Instituto Técnico de Capacitación y Productividad mejor conocido como INTECAP el cual imparte no solo carreras o cursos especializados en Computación sino más enfocado a las aréas industriales en los cuales podemos mencionar: Electricidad, Mecánica Automotriz, Repostería, Cocina entre otras, además hay colegios especializados en Diplomados Técnicos.si

Educación universitaria[editar]

La educación terciaria se encuentra bajo la rectoría de la Universidad de San Carlos de Guatemala -USAC- única universidad pública y estatal en Guatemala. También existen 14 universidades privadas para la educación superior del país.

En este nivel existen carreras técnicas superiores de tres y medio años de duración, donde se tienen 6 semestres de cursos y 1 semestre de práctica. También están las carreras con el grado de Licenciaturas o Ingenierías, las cuales tienen entre 9 y 12 semestres de cursos, y al finalizar existen diferentes procesos para lograr obtener el grado: ejercicios profesionales supervisados, exámenes generales de grado y la elaboración de trabajos de tesis. Estos procesos hacen que la duración de una Licenciatura o Ingeniería varíe y sea mayor a 6 años. Todos los títulos brindados por las universidades en pregrado son a nivel Licenciatura. En este nivel de educación también existen los grados de Maestría y Doctorado. Las Maestrías son de especialización en temas específicos y el tiempo de estudio es de 2 a 5 semestres, ésto depende del programa.

Establecimientos educativos[editar]

Los centros educativos para los niveles de pre-primaria, primaria y secundaria están bajo la normativa del Ministerio de Educación de Guatemala y las Instituciones de Educación Superior están bajo la aprobación de la USAC y el reconocimiento del Consejo de la Enseñanza Privada Superior (CEPS).

Establecimientos públicos[editar]

Son aquellos que reciben ayuda por parte del Gobierno por medio del Ministerio de Educación:

Establecimientos privados[editar]

Son aquellos que no cuentan con ayuda Gobierno por medio del Ministerio de Educación pero si están autorizados para impartir clases en cualquier departamento del país dentro de los cuales están:

  • Centro Educativo Bilingue La Vid
  • Centro Educativo Federico Taylor
  • Centro Educativo Técnico Laboral KINAL
  • Colegio Alemán
  • Colegio Americano de Guatemala
  • Colegio Austriaco
  • Colegio Bilingüe Campo Verde
  • Colegio Brooklyn
  • Colegio Capoulliez
  • Colegio CEDIC
  • Colegio Comercial Guatemalteco
  • Colegio Continental Americano
  • Colegio Cristiano Bilingüe Verbo
  • Colegio Cristiano Bilingüe El Shaddai
  • Colegio de Infantes
  • Colegio de Informática IMB-PC
  • Colegio El Sagrado Corazón
  • Colegio Internacional de Guatemala
  • Colegio Interamericano de Guatemala
  • Colegio Justo Rufino Barrios
  • Colegio Maya
  • Colegio Mixto Integral Elios
  • Colegio Mixto en Computación Milenium
  • Colegio Montano
  • Colegio Nuestra Señora de La Merced
  • Colegio Salesiano Don Bosco
  • Colegio Suizo Americano
  • Colegio Valle Verde
  • Instituto América Latina (IAL)
  • Instituto Bethania
  • Instituto de Bachillerato en Computación IBC
  • Instituto Experimental de la Asunción
  • Instituto Guatemalteco Americano (IGA)
  • Instituto Guillermo Putzeys Alvarez
  • Instituto Tecnico Vocacional Dr. Imrich Fischmann
  • Liceo Cristiano Roca de Ayuda (LICRA)
  • Liceo Canadiense
  • Liceo de Computación C.S.S.
  • Liceo Guatemala
  • Liceo Javier
  • Liceo Mixto Villa Canales

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. http://www.oei.es/quipu/guatemala/Ley_Educacion_Nacional.pdf
  2. Pérez Puente, 2012, p. 188.
  3. Pérez Puente, 2012, p. 194.
  4. Proyecto arqueológico en el claustro norponiente de la Compañia de Jesús, Antigua Guatemala por Rene Johnston Aguilar, 2001.
  5. Aycinena, 1854, p. 3.
  6. Aycinena, 1854, p. 2-16.
  7. Chapa Bezanilla, 2004, p. 57.
  8. Conkling, 1884, p. 350.
  9. La Ilustración Española y Americana, 1878, p. 145.
  10. a b c Barrientos, 1948, p. 108.
  11. a b Martínez Peláez, 1990, p. 842.
  12. Chapa Bezanilla, 2004, p. 57-58.
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  17. Ministerio de Cultura y Deportes, s.f..
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  67. http://www.mineduc.gob.gt/portal/index.asp

Bibliografía[editar]

Notas[editar]

  1. En las que se enseñaba a leer, escribir, contar y los principios básicos de las labores de una mujer de la época.
  2. Las órdenes regulares eran principalmente los dominicos, franciscanos, mercedarios y jesuitas. Estas órdenes eran propietarias no solamente de fastuosos conventos e iglesias, sino que también de doctrinas, encomiendas, ingenios azucareros y haciendas; eran los más grandes terratenientes del partido conservador, además de que ostentaban un gran poder político y económico en el Estado de Guatemala.
  3. Para restarle poder económico al clero secular, el cual dependía de los diezmos y no fue expulsado del país.
  4. Nota de wikipedista: existe mucha confusión en la literatura consultada entre la Escuela Normal para Varones y el Instituto Nacional Central para Varones en lo que a su fundación se refiere. En este artículo se ha seleccionado referir al Instituto Central, ya que en el artículo del mismo se hace referencia a la Escuela Normal.
  5. Chapa Bezanilla (2004). Rafael Heliodoro Valle, humanista de América. p. 58. «El plan de estudios de la facultad de Literatura incluía: psicología y lógica, ética e historia de la filosofía, lengua y literatura latina, gramática castellana, literatura española y americana y literatura inglesa y alemana.» 
  6. Como evidencia quedan los lujosos ejemplares de los «Álbumes de Minerva»
  7. Este Templo de Minerva fue dinamitado durante el Gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, como una muestra de repudio al Gobierno de Estrada Cabrera.
  8. La repercusión más importante de esta decisión fue la formación de Juan José Arévalo Bermejo quien viajó a Argentina con una de estas becas tras graduarse de maestro en la Escuela Normal para Varones y fue quien finalmente pudo llevar a la práctica el proyecto y hacer los cambios más importantes que ha recibido la educación en Guatemala cuando fue presidente de 1945 a 1951
  9. Gabriela Mistral estuvo vinculada a una red de intelectuales mujeres que llevaba su nombre: Sociedad Gabriela Mistral y a la Sociedad vitalista guatemalteca fundada y dirigida por Alberto Masferrer.
  10. La obra clave de Masferrer -«El mínimum vital»- contiene el fundamento teórico básico de su propuesta, que abarcaba la sociedad en su conjunto y que establecía los lineamientos para cada una de sus instituciones. Entre ellas, la educación a la que consideraba uno de los pilares que iban a sostener la sociedad vitalista. Cuando se refiere al vitalismo, está aludiendo al valor supremo que le concede a la vida como el fundamento de la existencia humana. Y propone un sistema social que garantice la vida de todos los seres en general y principalmente de todos los seres humanos. Y cuando habla de vida, se refiere a vida material y los satisfactores primordiales que la garantizan con un mínimo de dignidad.
  11. Jinarajadasa era un conocido teósofo hindú y su visita a Guatemala tuvo como objetivo una serie de conferencias sobre teosofía y educación.
  12. Estos aumentos salariales no se hicieron realidad durante este gobierno debido a la Gran Depresión.
  13. miembro de la generación del 20 y del grupo Vida, fue también fundador y redactor de la revista del mismo nombre, y cofundador de la Universidad Popular.
  14. La declaración de los derechos que se obtendrían con el título aludido, levantó mayor interés entre los maestros aspirantes, pero sembró también la enemistad entre los que sin poseer los estudios correspondientes detentaban aquellos cargos, especialmente en el Ministerio de Educación Pública.
  15. Beneficiario de una de las becas que el gobierno otorgó y que le permitió doctorarse en el extranjero.
  16. En esos años, los maestros ganaban al menos quince quetzales al mes.
  17. Beneficiario de una de las becas que el gobierno otorgó y que le permitió doctorarse en el extranjero.
  18. Esta obra no la continuó su sucesor, el coronel Jacobo Arbenz por el énfasis del gobierno de éste en la Reforma Agraria, pero sí fué terminada por el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas,
  19. El aparecimiento del Colegio de Maestros como entidad con personería jurídica es un importante de la democracia que vivía Guatemala en esa época.
  20. Como la escuela de Artes Plásticas y la sección de Danza y Teatro del Departamento de Educación Estética y la disolución del Grupo Saker-Ti -Amanecer-, que había surgido en 1946 y que estaba integrado por artistas y escritores.
  21. Liceo Javier, Colegio Salesiano Don Bosco, Colegio Monte María, Instituto Experimental La Asunción y el Liceo Guatemala, entre otros.
  22. Acerca del proceso previo a la expedición de la cédula real de la fundación de San Carlos, puede conocerse a través de distintas fuentes documentales, entre las más importantes se encuentra el legajo 373 del Fondo Audiencia de Guatemala en el Archivo General de Indias.
  23. Sobre la matrícula inicial de la universidad, las noticias son poco precisas y contradictorias. El cálculo se ha realizado con base en los datos registrados en el acervo universitario que se encuentra en el Archivo General de Centro América [En adelante AGCA]. AGCA. A1. Leg. 1885, Exp. 12245.
  24. Entre 1677 y 1678 se llevaron a cabo los concursos de oposición para ocupar las sillas o cátedras en la universidad. La convocatoria se publicó tanto en Guatemala, como en México, desde donde se envió también a Puebla de los Ángeles. El proceso le llevó a la universidad un año, pero debido a los desacuerdos sucedidos entre quienes debían elegir a los catedráticos, el rey decidió anular los nombramientos, dejando en sus cargos a los catedráticos pero en calidad de interinos y con la mitad del salario estipulado. Los concursos de oposición se encuentran en AGCA. A1. Legs. 1898, 1899 y 40422. La cédula real de la anulación data del 6 de junio de 1680 y se encuentra en AGCA. A1. Leg. 1885, Exp. 12245.
  25. La desanalfabetización se definía como el único camino para hacer de un territorio poblado por muchos habitantes, sin mayores anhelos y sin una civilización uniforme una patria verdadera, en donde todos los elementos que la integran se encuentren solidarizados por la comunidad de aspiraciones.
  26. Como la desanalfabetización ocupaba el primer lugar en virtud de su importancia como el elemento primordial de la educación, después de aprender a leer y escribir era indispensable que los obreros tuvieran acceso a una serie de conocimientos generales que les permitieran completar una mínima formación.