Sierra de Buçaco

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El bosque de Buçaco.
Convento de Santa Cruz.

La sierra de Buçaco (o Bussaco, según otra grafía usada antiguamente), se encuentra en Portugal, en la parroquia de Luso, perteneciente al concejo de Mealhada. Es especialmente conocida porque en el siglo XVII los carmelitas descalzos vallaron una parte, conocida actualmente como bosque de Buçaco (mata do Buçaco en portugués) y fundaron allí el convento de Santa Cruz de Buçaco, plantando todo el perímetro con árboles de todo tipo que actualmente forman un frondoso y visitado paraje, en el que se pueden seguir diversos senderos. En el siglo XIX se construyó un palacio real transformado posteriormente en el Palace Hotel do Buçaco, considerado uno de los hoteles más elegantes del mundo.

En 1810 tuvo lugar la Batalla de Buçaco dentro del ámbito de la Guerra de la Independencia, llamada en Portugal "Guerra Peninsular".

La sierra también se denominó en la antigüedad sierra de Alcoba y su máxima elevación, 549 metros, se alcanza en Alta Cruz, mirador desde donde se contemplan unas espectaculares vistas hasta el océano Atlántico, situado a 40 kilómetros de distancia. La pluviosidad anual es de unos 1500 mm, con 130 días de lluvia. Al temperatura oscila entre los 40º en verano y un grado en invierno. Las nieblas, sobre todo en verano e invierno, son frecuentes y densas.


El bosque de Buçaco[editar]

Una de las ermitas del bosque de Buçaco.

En el siglo VI los benedictinos fundaron un monasterio en Vacariça, a cinco kilómetros de Buçaco, aunque se cree que antes, en el siglo II, la zona pudo haber servido de refugio a los primeros cristianos. La orden de los carmelitas descalzos eligió esta sierra a comienzos del siglo XVII para fundar un monasterio. Cerraron la zona que hoy se denomina "bosque de Buçaco" (Mata do Buçaco) mediante una tapia que permitía la comunicación con el mundo exterior mediante tres puertas (de Rainha, Sula y Coímbra), que siguen existiendo hoy en día, y se dedicaron al cuidado del bosque, plantando multitud de especies de árboles, incluyendo algunas exóticas. En 1643 obtuvieron una bula papal que decretaba la excomunión para quien cortara algún árbol del monasterio.

La longitud máxima del bosque es de 950 metros, entre las puertas de Sula y Coimbra. La tapia mide 5.750 metros de longitud y tiene tres metros de altura, siendo la superficie total de unas 400 hectáreas.

El convento fue fundado en 1628 y de él sólo quedan hoy en día la iglesia y el claustro, rodeados por el hotel. La entrada a la iglesia tiene tres arcos y el interior es de nave única y planta de cruz latina, con bóveda en la intersección con el crucero.

Una de las estaciones del Viacrucis.

Entre 1730 y 1750 los monjes construyeron hasta once ermitas en el bosque para vivir en ellas en aislamiento. Eran las de San Elías, Santa Teresa, Nuestra Señora de la Asunción, Nuestra Señora de la Expectación, Nuestra Señora de la Concepción, San Miguel, Santísimo Sacramento, San José, del Calvario, del Santo Sepulcro y de San Juan Bautista. Nueve de ellas siguen existiendo hoy en día aunque en no muy buen estado de conservación (agosto de 2006), si bien se encuentran en proceso de restauración.

También hay un viacrucis de más de tres kilómetros que hoy en día está formado por veinte pequeñas capillas en cuyo interior están representadas las distintas estaciones mediante figuras modeladas en barro a tamaño natural. Por último, existen cuatro capillas (de Santa María Magdalena, San Pedro, San Juan de la Cruz y San Antonio) y seis fuentes (de San Elías, Santa Teresa, San Silvestre, Fría, del Carregal y de la samaritana).

La Batalla de Buçaco[editar]

En 1810 se desarrolló la batalla de Buçaco en el ámbito de la Guerra de la Independencia, enfrentándose las tropas napoleónicas al mando del mariscal Massena con el ejército anglo-portugués a las órdenes del duque de Wellington. El acontecimiento es recordado mediante un monolito. También existe un museo militar en el que se exponen distintos recuerdos de la batalla, como armas y uniformes.

El Palace Hotel Buçaco[editar]

El Palace Hotal Buçaco.

Tras la prohibición en 1834 de las órdenes religiosas en Portugal, los carmelitas descalzos tuvieron que abandonar Buçaco. El estado se hizo cargo del bosque y plantó nuevas especies vegetales. Fue también entonces cuando se instaló el viacrucis de figuras de barro. Una gran parte del convento construido por los monjes fue derribado a comienzos del siglo XX para construir un pabellón de caza para la familia real portuguesa. Del proyecto, que acabó convirtiéndose en el edificio que existe en la actualidad, se hizo cargo el arquitecto y coreógrafo italiano Luigi Manini, aunque también intervinieron otros arquitectos como Nicola Bigaglia, Manuel Joaquim Norte y José Alexandre Soares. Fue utilizado por la familia real en una única ocasión. Después de la primera guerra mundial, ya convertido en el Palace Hotel Buçaco, se convirtió en uno de los destinos de moda en Europa.

De estilo neo-manuelino, su estructura exterior, en piedra de Ançã, recuerda a la Torre de Belém y muestra motivos del claustro del monasterio de los Jerónimos, ambos en Lisboa, así como arabescos del Convento de Cristo de Tomar.

Palácio do Bussaco (2).JPG

El suntuoso interior está decorado con paneles de azulejos, frescos y cuadros alusivos a la época de los descubrimientos portugueses. Destacan los azulejos del pintor Jorge Colaço evocando Os Lusíadas de Camões, los autos de Gil Vicente y la "Guerra Peninsular" (Guerra de la independencia); las esculturas de António Gonçalves y Costa Mota, los admirables lienzos de João Vaz ilustrando versos de la epopeya marítima de Camões; los frescos de António Ramalho o las valiosas pinturas de Carlos Reis.

El mobiliario, verdadero patrimonio museológico, incluye piezas portuguesas, indo-portuguesas y chinas, realzadas por la fastuosa tapicería. Destacan también el techo morisco, el suelo ejecutado con maderas exóticas y la galería real

Desde 1996 está catalogado como Edificio de Interés Público.

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