Sierpes

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Sierpes
SevillaEspaña
Sevilla2005July 067.jpg
La calle Sierpes de Sevilla
Datos de la ruta
Nombre anterior Espaderos (1248)/Calle de la Sierpe (Siglo XV)
Longitud 385 m
Otros datos
Distrito Casco Antiguo
Orientación
 • sur Plaza de San Francisco (Sevilla)
 • norte Plaza de la Campana

Calle Sierpes (o de las Sierpes) es el nombre de una tradicional y concurrida calle comercial de Sevilla (Andalucía, España).

Se sitúa en el centro de la ciudad, comenzando en la plaza de la Campana y terminando en la plaza de San Francisco, donde está el Ayuntamiento.[1]

La calle, peatonal, está llena de comercios, reconocidas confiterías, cafeterías, y tabernas, por lo que siempre hay sevillanos, turistas y extranjeros transitándola, de compras o aprovechando su tiempo de ocio.[2] También pueden encontrarse estatuas humanas, mimos, músicos, pintores e incluso mantas de improvisados vendedores ambulantes.

Con la llegada de la primavera y el buen tiempo, hasta la finalización del verano, se colocan toldos a la altura de las azoteas, con lo que ésta y otras calles próximas quedan completamente entoldadas, para resguardar del calor a los viandantes.[2]

En realidad, y en la actualidad, aunque sustenta el nombre, la importancia de Sierpes se diluye entre la totalidad de las calles que conforman el Centro de Sevilla, ya que al estar en gran parte peatonalizado, constituye un espacio comercial muy transitado.

El nombre[editar]

Vista de la calle sierpes entre 1910 y 1918 en su confluencia con la plaza de San Francisco.
Calle Sierpes de Sevilla.

En un principio y antes de convertirse en calle, la situación geográfica de Sierpes correspondía a un antiguo brazo del Guadalquivir, en cuyos márgenes se levantaron varios conventos durante los siglos XVII y XVIII, uno de ellos, el conocido como Convento de San Acacio (actualmente la sede del Círculo Labradores) sirvió como "residencia" a la Hermandad de "Jesús del Gran Poder".[3]

Desde la Reconquista de la ciudad por Fernando III en el siglo XIII la calle vino a bautizarse como Espaderos, por tener allí su hospital y su hermandad los fabricantes de espadas.

Nadie saber cuándo ni por qué pasará a llamarse Sierpes. En una ordenanza del siglo XV mandada hacer por los Reyes Católicos constan los dos nombres, de Espaderos y de Sierpes.

El escritor Luis Montoto dice que el nombre viene de que en esa calle tenía su residencia el caballero Don Álvaro Gil de las Sierpes.[4]

Algunos historiadores consideran que proviene de la Cruz de la Cerrajería del siglo XVII, que estuvo hasta 1840 en la confluencia entre la Calle Sierpes y la Calle Rioja y fue luego trasladada a la Plaza de Santa Cruz de Sevilla. Según la obra El Cicerone de Sevilla, de Alejandro Guichot, pudo ser conocida como Cruz de las Sierpes o de las Serpientes. También puede argumentarse que el nombre de la calle es debido a que tiene una forma serpenteante.

La leyenda de la Serpiente[editar]

Calle Sierpes en 1883. Pintura de Iliá Repin.

Existe una leyenda urbana que relaciona el nombre de la calle con una serpiente gigante devoradora de niños que se encontraba en sus alcantarillas. El escritor e historiador Jose María de Mena la cuenta de la siguiente forma:

En el siglo XV comenzaron a desaparecer niños de las calles del centro de la ciudad. Se comentó que los autores de aquellas desapariciones podrían ser los judíos, que realizarían con ellos sacrílegas parodias de la crucifixión de Cristo como la del Niño de la Guardia o bien cogerían la sangre para realizar mixturas para sus hechizos. Otros decían que los autores de los robos serían bandidos moros que los llevaban como esclavos al rey de Granada. Otros aseguraban que eran mercaderes turcos que remontaban el Guadalquivir en barcas y entraban en la ciudad disfrazados de mercaderes para secuestrar a los niños y llevarlos al Sultán de Constantinopla. También se decía que podían ser venganzas de la familia de los Ponce contra los Guzmanes y las represalias de los Guzmanes contra los Ponce.

Un día un forastero se presentó en casa de Alonso de Cárdenas, comendador de León y que regentaba entonces la ciudad. El forastero dijo llamarse Melchor de Quintana y Argüeso, bachiller en letras por los estudios de Osuna. El forastero dijo que se había levantado en armas contra el rey siguiendo las órdenes del duque de Arcos, pero ante el fracaso de la rebelión, fue arrestado y llevado desde Marchena a la Cárcel Real de Sevilla. Una vez en prisión comenzó a realizar un túnel para fugarse, que le llevó a las antiguas alcantarillas realizadas por moros y romanos y en esas cloacas dijo haber descubierto al autor de los robos. Él se lo mostraría a las autoridades locales a cambio de que firmaran ante escribano su indulto. El regidor estuvo de acuerdo y se dirigieron el regidor, dos hombres de armas y el escribano junto con Melchor a la Cárcel, al calabozo que había ocupado Melchor, y llegaron a la cloaca romana y andaron algunos metros por ella hasta la zona de la calle Espaderos y se encontraron con una serpiente muerta de más de 6 metros de largo y la anchura de un hombre y con una daga clavada y algunos restos de niños en el suelo. Al parecer Melchor la había matado al encontrársela en aquellos túneles. Don Alonso ordenó que se sacara a la serpiente de allí y se expusiera durante un tiempo en la calle Espaderos, yendo gente a verla de todas las collaciones o barrios de Sevilla. Y a fuerza de contarse la historia se perdió el nombre de Espaderos y pasó a denominarse "de la Sierpe".

Pasados unos meses el bachiller Melchor de Quintana, ya libre de todo delito, pasó a casarse con la hija del propio Alonso de Cárdenas.[5]

Historia[editar]

En ella se cultivó por vez primera el tomate en Europa, en el jardín adyacente que poseía el médico Nicolás Monardes.[6]

La Cárcel Real de Sevilla se encontraba al final de la Calle Sierpes, y en ella estuvieron presos como Miguel de Cervantes (en torno a 1594)[6] [4] o Mateo Alemán. La calle Sierpes es nombrada en diversas obras literarias, como por ejemplo en la comedia de Cervantes titulada El rufián dichoso donde dice que un francés jorobado llamado Pierres Papin tenía allí una tienda de naipes.

Durante la Semana Santa es paso obligado de todas las cofradías sevillanas, al formar parte de la Carrera Oficial que comienza en su inicio (la plaza de la Campana) y acaba en la Catedral.[3]

Desde el 31 de agosto de 1991 la calle Sierpes está hermanada con una calle de Düsseldorf (Alemania), llamada Schadowstraße.

La calle Sierpes ha llegado a ser motivo de inspiración para pintores, como es el caso del artista ucraniano Iliá Repin, que retrató la calle en un cuadro datado en 1883.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • MONTOTO, Luis. La calle de las Sierpes. Asociación Sierpes, Sevilla, 1982. Obra digitalizada
  • SALAS, Nicolás. Sierpes Universal: álbum gráfico con más de 600 ilustraciones. Editorial Almuzara, Sevilla, 2007. ISBN 84-96710-42-4
  • DE MENA, Jose María. Tradiciones y Leyendas Sevillanas. Plaza&Janes Editores. Segunda Edición 1987.

Notas[editar]

  1. terra. «Callejero, Sevilla, C/Sierpes» (en español). Consultado el 2 de enero de 2009.
  2. a b www.andaluciaenruta.com. «Calle Sierpes en Sevilla» (en español). Consultado el 2 de enero de 2009.
  3. a b José Alfonso Muriel. «Calle Sierpes» (en español). Consultado el 2 de enero de 2009. «www.artesacro.org».
  4. a b fama2.us.es. «La Calle de las Sierpes - Luis Montoto» (en español). Consultado el 2 de enero de 2009.
  5. De Mena, op. cit., pp. 166-171
  6. a b www.destinosevilla.com. «Calle Sierpes» (en español). Consultado el 2 de enero de 2009.

Enlaces externos[editar]