Siembra directa

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La siembra directa, labranza de conservación, labranza cero, o siembra directa sobre rastrojo es una técnica de cultivo sin alteración del suelo mediante arado. La labranza cero sin arado incrementa la cantidad de agua que se infiltra en el suelo, aumenta la retención de materia orgánica y la conservación de nutrientes en el suelo. En muchas regiones agrícolas evita la erosión del suelo[1] y previene organismos causantes de plagas, ya que se mantiene el equilibrio ecològico del suelo debido a que también se protegen los organismos que contrarrestan las enfermedades. El beneficio más importante de la siembra directa es la preservación de las características físicas, químicas y biológicas del suelo, haciendo que los suelos adquieran más resiliencia.

Definición Aapresid http://www.aapresid.org.ar/que-es/. Concebida como técnica, la Siembra Directa es llanamente la práctica de cultivar la tierra sin ararla previamente.

Sin embargo, el concepto sistémico de Siembra Directa- el que promueve Aapresid- comporta otra complejidad.

Siembra directa es el sistema productivo basado en la ausencia de labranzas y la presencia de una cobertura permanente del suelo, vía cultivos y rastrojos de cultivos anteriores. Basado en un conjunto de Buenas Prácticas Agrícolas, el esquema permite producir sin degradar el suelo, mejorando en muchos casos sus condiciones físicas, químicas y biológicas. Además logra hacer un uso más eficiente del agua, recurso que en cultivos de secano es generalmente el factor limitante en la producción.

Así, la Siembra Directa logra niveles productivos altos con estabilidad temporal y en armonía con el ambiente

Cultivo de Soja sembrado bajo Siembra Directa sobre un rastrojo de Sorgo Granífero
Cultivo de Soja sembrado bajo Siembra Directa sobre un rastrojo de Soja

Historia[editar]

La productividad de los suelos suele bajar de manera importante debido a la reducción de la materia orgánica, producto del laboreo excesivo del suelo. Al arar el suelo, se produce una modificación de su atmósfera interior al ingresar O2 de la atmósfera externa, que aumenta los procesos oxidativos de la materia orgánica y libera CO2 (gas de efecto invernadero) a la atmósfera. Esa pérdida de materia orgánica libera una gran cantidad de nutrientes, lo que aumenta la fertilidad inmediata del suelo. El arado año tras año hace disminuir la densidad aparente del suelo y por tanto la resistencia a la penetración de la capa arable, liberando cada vez más los nutrientes propios del suelo. Al cabo de varios años el suelo ya no tiene más materia orgánica y la producción agrícola disminuye, lo que suele obligar a los agricultores a usar fertilizantes químicos, a dejarla en barbecho o a abandonar la tierra. La siembra directa busca proteger ese suelo año tras año, ya que protegiendo esa capa superficial de materia orgánica se mejora la permeabilidad y el aireamiento, y disminuye la erosión del suelo.

Beneficios[editar]

La labranza cero es una respuesta a la caída del contenido de materia orgánica en suelos agrícolas sometidos a labranza convencional. El objetivo es remover lo menos posible el suelo, disminuir los ciclos de oxigenación intensos de la materia orgánica y, por ese medio, evitar la destrucción de la misma.

No obstante, el arado de los suelos es una eficaz herramienta de eliminación de malezas, o plantas indeseables. Con la labranza cero, éstas deben ser eliminadas por medios biológicos, utilizando herbívoros (ovejas, vacas) para controlar las malezas. Algunos agricultores optan por controlar la maleza mediante herbicidas los cuales matan los microorganismos del suelo no consiguiendo mantener la materia orgánica en el.

Por otro lado, también exige aportes extras de nitrógeno, en forma de fertilizantes.

Inesperadamente, la labranza cero también resultó una buena respuesta a la erosión en suelos particularmente expuestos a la misma, especialmente los suelos arenosos, que sufren habitualmente erosión por el viento. También se benefician de esta técnica los suelos con fuertes pendientes, que suelen sufrir erosión por el agua superficial.[2]

Por último, en ciertas zonas húmedas, se utiliza esta tecnología porque permite acceder a los suelos anegadizos poco después de lluvias, en períodos en que, después de haber sido arados, resultarían lodazales, en que las máquinas no lograrían desplazarse.

En casos extremos, la labranza cero ha llegado a regenerar suelos erosionados.

Recomendaciones[editar]

Previo a la siembra directa, y cuando ya se ha decidido trabajar en labranza cero, se recomienda diagnosticar capas densas, para así tratarlas con el arado cincel, con el propósito de romper estratos endurecidos del perfil del suelo.

Expansión por uso de Glifosato[editar]

El uso de la siembra directa se difundió con el uso del Glifosato en conjunto con las variedades de cultivos genéticamente modificados que resisten el Glifosato llamados "Roundup Ready" o simplemente "RR". En algunos países las regulaciones sobre los trangénicos frenaron la difusión de la siembra directa[cita requerida].

Países[editar]

En el mundo, los países que tienen las mayores superficies de cultivo en labranza cero son: Argentina, Uruguay, Brasil, EE.UU. y Paraguay. En EE.UU., la labranza cero gasta cerca de un 45 % menos de los requerimientos energéticos (combustibles) utilizados para labores de precosecha que los sistemas de labranza tradicional.

En la Argentina, la superficie de cultivos bajo este sistema de producción fue de alrededor del 70% para la campaña de cultivo 2004/05, representando unas 19 millones de hectáreas.[3] En España este método ha sido estudiado por varias autoridades agrícolas[4]

Experiencia en Chile[editar]

Chile cuenta con alrededor de 400.000 ha de trigo, de las cuales el 50% está bajo sistema de labranza cero; y se encuentran entre la VIIIª y la IXª región, especialmente en suelos Trumaos (volcánicos) de la precordillera y suelos rojo arcillosos de origen granítico de la cordillera de la costa.

Los agricultores chilenos están adoptando la labranza cero fundamentalmente porque mejoran su oportunidad de siembra y bajan sus costos, por la reducción de uso de maquinaria. La oportunidad de siembra se da porque al mantenerse el rastrojo en el suelo, éste se mantiene firme, por lo que permite sembrar en menor tiempo después de una lluvia, situación que en labranza tradicional no es posible. Se puede sembrar una mayor superficie de suelo en un menor período de tiempo.

La secuencia de cultivo que se aplica en labranza cero, en la zona central de riego, es: trigo – maíz; en el secano costero es: trigo – garbanzo y en la VIIIª región: raps – trigo – lupino.

El monocultivo de trigo, a pesar de ser el trigo un cultivo que otorga buenos dividendos, no se utiliza por problemas fitosanitarios provocados especialmente por hongos que completan su ciclo de vida en el rastrojo, entre los que se puede citar el Mal del pie cuyo agente causal es Gaeumannomyces graminis var. tritici.

  • Lupino: especie leguminosa utilizada en alimentación de ganado, ave y salmón. Es cultivo de invierno, cuya mayor superficie de cultivo (90%) se encuentra en la IXª región. Los tipos de lupino cultivado en Chile corresponden al lupino hoja angosta o australiano (angustifolio) y el albo o blanco (albus).
  • Raps: especie Brassicaceae, oleaginosa, importante por la extracción de aceite, y actualmente para la alimentación animal (pavo, cerdo, pollos). La superficie sembrada de raps, a través del tiempo ha tenido altos y bajos, de haber llegado a 35.000 ha, bajó bruscamente a 5.000, para encontrarse actualmente con una superficie del orden de las 15.000 ha.

Ventajas del rastrojo[editar]

El rastrojo, es la biomasa aérea de los cultivos anuales que no es cosechada, queda en el campo como residuo después de la cosecha. Este aporta materia orgánica al suelo, brinda cobertura para reducir la erosión hídrica y eólica o puede ser usado para pastoreo por el ganado.

Referencias[editar]

  1. Gobierno de Uruguay. «Guía de Siembra Directa».
  2. En zonas de baja pluviometría por ejemplo en Chile: Antumapu, Región Metropolitana, se requiere establecer riego por aspersión con cañón o aspersor grande que abarca 40 m de radio y 30 mm/h de agua; side roll (con motor y ruedas para su avance) y, aspersores fijos bajos con un alcance de 12 m. de radio y 12 mm./h. de agua.
  3. Datos de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid)
  4. Junta de Castilla y León. «ENSAYO COMPARATIAVO DE SIEMBRA DIRECTA Y SIEMBRA CONVENCIONAL EN EL CFA VIÑALTA DE PALENCIA».

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]