Semana Santa en Cuenca

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La ciudad de Cuenca ha recibido en el último siglo los calificativos de Ciudad Patrimonio de la Humanidad y la declaración de su Semana Santa como de Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Hermandades[editar]

Archivo:Borriquilla
Jesús entrando en Jerusalén

Domingo de Ramos[editar]

PROCESIÓN DEL HOSANNA

Jesús entrando en Jerusalén y Ntra. Sra. de La Esperanza

Lunes Santo[editar]

PROCESIÓN PENITENCIAL DEL STMO. CRISTO DE LA VERA CRUZ

Santísimo Cristo de la Vera Cruz

Martes Santo[editar]

PROCESIÓN DEL PERDÓN

San Juan Bautista

Bautismo de Ntro. Señor Jesucristo

Stmo. Cristo de la Luz (de los Espejos)

Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli

María Santísima de La Esperanza

Miércoles Santo[editar]

PROCESIÓN DEL SILENCIO

La Santa Cena

Jesús Orando en el Huerto (de San Esteban)

Prendimiento (Beso de Judas)

San Pedro Apóstol

La Negación de San Pedro

Santísimo Ecce-Homo de San Miguel

Nuestra Señora de La Amargura y San Juan Apóstol

Jueves Santo[editar]

PROCESIÓN DE PAZ Y CARIDAD

Archicofradía de Paz y Caridad

Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto (de San Antón)

Nuestro Padre Jesús Amarrado a la Columna

Nuestro Padre Jesús con la Caña

Stmo. Cristo del Ecce-Homo (de San Gil)

Nuestro Padre Jesús Caído y La Verónica

Nuestro padre Jesús Nazareno (del Puente)

Nuestra Señora de la Soledad (del Puente)

Viernes Santo[editar]

PROCESIÓN CAMINO DEL CALVARIO

Nuestro Padre Jesús Nazareno (de El Salvador)

San Juan Apóstol Evangelista

Nuestra Señora de La Soledad (de San Agustín)


Viernes Santo[editar]

PROCESIÓN EN EL CALVARIO

Santísimo Cristo del Perdón (La Exaltación)

Santísimo Cristo de la Agonía

Stmo. Cristo de la Luz (de los Espejos)

Santísimo Cristo de la Salud (El Descendimiento)

Nuestra Señora de las Angustias

Viernes Santo[editar]

PROCESIÓN DEL SANTO ENTIERRO

Cruz desnuda de Jerusalem

Muy Ilustre Cabildo de Caballeros y escuderos del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad de la Cruz

Domingo de Resurrección[editar]

PROCESIÓN DEL ENCUENTRO

Nuestro Señor Resucitado y María Santísima del Amparo

Semana de Pasión[editar]

Domingo de Ramos[editar]

Cuenca inicia su celebración con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, con la procesión del Hosanna. Se une el acto litúrgico de la Bendición de las Palmas, representando la entrada del Nazareno en Jerusalén para dar origen a su Pasión.

Lunes Santo[editar]

El transeúnte se habrá sentido transportado a la Edad Media, contemplando el desfile penitencial de la Vera Cruz, atendiendo en cualquier esquina al sermón de las Siete Palabras, escuchando los salmos gregorianos que acompañan al cortejo mientras los velones iluminan la noche. Es el único momento en el que el hecho cronológico no se mantiene.

Martes Santo[editar]

El desfile nos iniciará en la vida pública de Jesús, transformando el Júcar en Jordán para que sus márgenes sirvan de preludio al Evangelio: se iniciará con San Juan Bautista para, como todos los cortejos conquenses, concluir con una talla de la Madre, que hoy todavía es Esperanza.

Miércoles Santo[editar]

La procesión nos trasladará desde el Cenáculo a Getsemaní, dejando desamparado al reo cuando entrada la noche y, nuevamente en Monte Sion, sea introducido en Casa de Caifás. Nos habrá dado mientras tanto tiempo para oír cantar al gallo. Ella ya es Amargura.

Jueves Santo[editar]

Sentiremos la presencia de Poncio Pilato. Contemplaremos el deambular del sentenciado por el interior de la Fortaleza Antonia. Seremos testigos de su constante degradación. Podremos percibir que el fin se acerca. Descubriremos la Cruz y la Vía Dolorosa. Nos conmoverá verla avanzar; es Soledad.

Viernes Santo (Camino del Calvario)[editar]

La madrugada del Viernes nos sorprenderá todavía en la Vía Dolorosa. Sentimos la metamorfosis de la muchedumbre, que la noche tornó en turba que se mofa del Rey de los Judíos. Camino del Calvario, inseparable ya de la Cruz, ni Juan encuentra ya a María en su irremediable Soledad.

Viernes Santo (En el Calvario)[editar]

Avanza el Viernes y en nuestro periplo nos encontramos en El Calvario. La Cruz pasa de ser soportada a transformarse en puntal. El Nazareno se transformará en Cristo. Seremos sigilosos notarios de su agonía, de su expiración, del dolor de la Madre que con su Hijo en el regazo se convierte en Angustias.

Viernes Santo (Santo Entierro)[editar]

Cuando la oscuridad invada de nuevo la Ciudad, la bulla de la madrugada se habrá tornado en mutismo total. Propios y extraños estaremos absortos acompañando el Santo Entierro, siendo compañía de Soledad y escolta del Yacente en el trayecto desde el Gólgota hasta el Santo Sepulcro.

Domingo de Resurrección[editar]

Las calles conquenses son ahora testigos de una nueva alegría, a estas alturas el viajero se preguntará si ha despertado en Emaús, en Jerusalén, quizás en Tabga. No, la realidad le hará retornar a las callejas conquenses y a despertar de un sueño que durante una semana le transportó a sentir tangible lo sucedido hace más de dos mil años.