Seguridad social de Chile

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La Seguridad Social en Chile se encuentra consagrada en la Constitución política de la República de Chile de 1980, en su artículo 19 número 18, como un derecho garantizado a todas las personas, En esta normativa se señala que leyes que regulen la seguridad social deben ser leyes de quorum calificado que para su aprobación requieren de la mayoría absoluta de los diputados y senadores en ejercicio. Además, se señala en su inciso dos, que la acción del estado estará dirigida a garantizar el acceso de todos los habitantes de Chile al goce de prestaciones básicas uniformes, sea que se otorguen a través de instituciones públicas o privadas y solo la ley podrá establecer cotizaciones obligatorias en materia de seguridad social. Por último, en su inciso tercero se señala que el Estado supervigilará el adecuado ejercicio del derecho a la seguridad social. Además de lo señalado en la Constitución, existen múltiples cuerpos legales que regulan los distintos aspectos de la seguridad social como lo son la previsión, la salud, la cesantía, los accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, entre otros.

Historia[editar]

En el año 1917, se realizó el primer congreso de beneficencia pública por la Junta Central de Beneficencia Pública de Santiago, dentro de esta se concluyó principalmente que el estado posee el deber de mantener los establecimientos públicos de beneficencia necesarios, para así poder atender a enfermos, ancianos e indigentes y debe ser para así también el ejercicio de la caridad privada.

Se integran programas del estado con aporte capital proveniente del ejercicio del trabajo e impuestos generales que aparecían en la ley N° 4054 del Seguro Social en 1920, la ley N° 4055 Ley de accidentes del trabajo y la ley N° 4059 Ley de indemnización a empleados particulares. Para poder afiliarse era necesario poseer un contrato de trabajo por empresas, quedando marginados los trabajadores independientes del seguro.

El día 8 de septiembre de 1924, por medio de la ley N° 4.054, se crea la "Caja de seguro obligatorio", considerado como el primer sistema de previsiones dirigido a trabajadores, el cual incluía una seguros de vejez y servicios a la medicina de tipo organizada.

Ocurre la reforma de la Ley del Seguro Obrero y la introducción de la Ley de Medicina Preventiva, el día 9 de febrero de 1938.

Los servicios de "Cajas de Previsión" del país se unieronTexto de tamaño mayor orignando al Servicio Médico Nacional de Empleados, En noviembre de 1942, ejerciendo labores el día 1 de enero de 1943.

En el año 1950, se la idea de la creación del Servicio Nacional de Salud, debido a la necesidad de coordinar los organismos de salud, debido el gran coste de estos y con funciones innecesarias, estableciéndose este el año 1952, la ley de este fue promulgada el 8 de agosto del mismo año, la ley N° 10.383, abocada al seguro Social y el Servicio Nacional de Salud, reemplazando la ley N° 4.054. Mediante esta ley fue creado el servicio, en el cual indicaba en su título II artículo 62, que este se encargaría de la protección de la salud, por medio de acciones sanitarias y de asistencia social y atención médicas preventivas y curativas. Se fundaron a partir de este, la Dirección General de Salubridad, la Caja de Seguro Obligatoria y la Dirección de Protección a la Infancia y Adolescencia, dejándose obsoletos otros servicios. El Servicio Nacional de Salud fuese una persona jurídica de derecho público, de administación autónoma debido a su presupuesto independiente de la nación, quedando exento de las normas del Código Civil y regido por la Ley Orgánica. Rigiendose por determinaciones del Consejo Nacional de Salud y otros organismos internos a este. El Sevicio, desarrollaba sus asistencias de tipo médicas a partir de un sistema organizado en regionalizado.

En agosto de 1979 se dio dictado del decreto ley N° 2.763, dando origen al Sistema Regional de Salud y desde el 1 de agosto de 1980, se crean los servicios de salud en las distintas regiones de Arica, Iquique, Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso - San Antonio, Viña del Mar, Quillota , San Felipe, Los Andes, Región Metropolitana, Libertador General Bernardo O’Higgins, Maule, Ñuble, Concepción, Arauco, Talcahuano, Bío Bío, Araucanía , Osorno, Llanchipal (Actualmente Servicio de Salud del Reloncaví),[1] Chiloé, Palena, Aysén, General Carlos Ibáñez del Campo y Magallanes. Las funciones que poseía este servicio correspondían al derecho constitucional a la protección de la salud, el resguardo libre e igualitario, promoción, protección y recuperación de la salud y rehabilitación de las personas enfermas, como así la libertal de elección de sistema de salud público o privado para cada persona.

El 4 de noviembre de 1980 es aprobado el Decreto Ley N°3.500 el cual crea un nuevo sistema previsional basado en la capitalización individual que entro en vigencia el 1° de mayo de 1981, siendo Chile el primer país del mundo en aplicar este innovador sistema de pensiones basado en el ahorro individual, el cual, actualmente, tienen más de 30 países que lo han aplicado total o parcialmente siguiendo el ejemplo chileno.

En el año 1981 en Chile se crean dos sub-sistemas a partir del Sistema de Salud, el sistema público llamado FONASA, siendo este regulado por el decreto ley 2.763 y sistema privado llamado ISAPRE regulado por la Ley 18.933.

En los últimos años, la recesión mundial ha frenado la economía del país, afectando principalmente la seguridad de los trabajadores, en lo que respecta a la continuidad de su fuente laboral. Lo que se traduce en un alto índice de cesantía, los programas que dan una solución mínima, en especial al sector de menores ingresos es el Seguro de Cesantía , el que se concretó en mayo del 2001, a través de la Ley 19.728 y que entró en vigencia a partir del 1 de octubre del año 2002. Donde se establece apoyar al trabajador en situación de desempleo, otorgándole una ayuda para reinsertarse nuevamente en el mundo del trabajo, proporcionándole beneficios monetarios, a todo evento, en caso de cesantía.

En mayo de 2001 a través de la Ley 19.728, se crea el Seguro de Cesantía, el cual entró en vigencia el 1 de octubre de 2002. Esto debido a la recesión mundial en dónde los trabajadores del país fueron afectados en el ámbito de la seguridad, con respecto a su fuente laboral. De esta forma los trabajadores al momento de firmar un contrato de trabajo, estarán en el derecho de ser cubiertos por el seguro de cesantía en forma automática, siendo este obligatorio a partir de la fecha de vigencia del seguro.

Programas[editar]

Actualmente en Chile, la seguridad social, se rige por diversos programas de funciones y con indicaciones definidas para cada uno de los propósitos de esta misma, por medio de las leyes y decretos supremos nacionales de la disciplina. Ampliándose la capacidad resguardadora del seguro, por medio de tratados internacionales, para beneficios laborales afiliándose a estos por medio de un contrato de trabajo por medio de un empleador, siendo estos los siguientes:

Programas nacionales[editar]

Programas por tratados internacionales[editar]

  • Pensiones de vejez, de invalidez o de sobrevivencia
  • Realización de exámenes de tipo preocupacional para trabajar en otro país
  • Derecho de exportación de prestaciones en otros países
  • Entrega de los aportes previsionales en el país residente.

Organismos administradores[editar]

Para que los programas de seguridad social se hagan efectivos, es necesario que existan los organismos administradores, en la actualidad el país cuenta con algunos de estos servicios, los que se encuentran los siguientes.

Legislación[editar]

Actualmente en Chile exiten leyes y decretos que cumplen la función de establecer los Parámetros y reglamentos en que los programas existan y los organismos del seguro social puedan ejercer sus funciones. Son los siguientes:

  • Antiguo Sistema de Pensiones - D.L. 3.502
  • Nuevo Sistema de Pensiones - D.L. 3.500
  • Regula el ejercicio del derecho constitucional a la protección de la salud y se crea un régimen de prestaciones de salud - Ley 18.469
  • Seguro obligatorio del Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo - Ley 16.744
  • Subsidio único familiar - Ley 18.020
  • Establece Régimen de Pensiones Asistenciales para Inválidos y Ancianos carentes de recursos -D.L. 869
  • Establece un Seguro de Desempleo - Ley 19.728

Sistema de pensiones[editar]

El 4 de noviembre de 1980 es aprobado el Decreto Ley N°3.500 el cual crea un nuevo sistema previsional basado en la capitalización individual que entro en vigencia el 1° de mayo de 1981, siendo Chile el primer país del mundo en aplicar este innovador sistema de pensiones basado en el ahorro individual, el cual, actualmente, tienen más de 30 países que lo han aplicado total o parcialmente siguiendo el ejemplo chileno.

Características generales[editar]

Capitalización individual: Cada trabajador es propietario de una cuenta individual de ahorro para su vejez, la cual esta protegida por el derecho de propiedad garantizado en la Constitución y las leyes de Chile, y en la que se deposita sus cotizaciones. Estos depósitos se capitalizan de acuerdo al rendimiento del Fondo de Pensiones durante su vida de trabajo. Al final de su vida laboral el monto de la cuenta, las expectativas de vida del trabajador y sus cargas familiares, son utilizados para calcular la pensión.

Responsabilidad individual: La característica fundamental del sistema es que la pensión que, en un futuro recibirá el trabajador, depende de los ahorros acumulados en su cuenta durante toda su vida de trabajo. Con esto, el sistema de capitalización relaciona, de manera correcta, los beneficios que recibe el pensionado con su esfuerzo de ahorro, con lo cual, el sistema se hace sustentable en el tiempo, evitando las posibilidades de una quiebra en el sistema como ocurre con los sistema de reparto

Libertad individual: Desde el primer día, el sistema de capitalización individual tuve como principio fundamental a la libertad individual, manifestándose en distintas situaciones. La primera fue que existió, en 1981, la total libertad para todos los trabajadores de cambiarse al sistema recién creado o mantenerse en el antiguo sistema público. Junto con ello, los trabajadores chilenos son libres de elegir la AFP (empresa administradora) donde se capitalizarán sus ahorros, de realizar los aportes voluntarios para mejorar su pensión o adelantarla, de escoger la modalidad de pensión entre las opciones que le entrega la ley. Además, la edad de jubilación en Chile no es obligatoria. Cada trabajador es libre de decidir si jubila a la edad legal (65 años para los hombres y 60 años para las mujeres) o si decide postergar o anticipar el momento de su jubilación. En el ámbito de las empresas administradoras (AFP), existe un amplia libertad de entrada al mercado de la administración de fondos de pensiones

Traspasar poder desde el gobierno de turno a los trabajadores: Un principio rector de la reforma previsional de 1980 fue que cada trabajador activo pudiera transformar el impuesto a la seguridad social existente en Chile (que se pagaba el gobierno de turno para que este lo administrara sin rendir cuenta al cotizante) en un aporte en una cuenta de ahorro individual de su propiedad en la cual, cada trabajador, puede ver mes a mes lo que se deposita en su cuenta y observar como el monto ahorrado crece con los aportes que se realizan y la rentabilidad ganada durante toda su vida laboral (35, 40, 45 años).

Administración privada: Los ahorros previsionales de los trabajadores chilenos son administrados por empresas privadas llamadas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Estas empresas tienen como giro único la administración de los ahorros de los chilenos. Todo trabajador puede elegir libremente que AFP administrará sus ahorros, pudiendo cambiarse en el momento que estime conveniente.

Seguridad: El sistema de capitalización esta estructurado para que los fondos de pensiones tengan la máxima seguridad en su inversión. Por lo anterior, las AFP tienen un patrimonio y una personalidad jurídica distinta a los fondos que administran, por lo cual, las AFP no pueden utilizar recursos de sus afiliados en sus gastos pudiendo solo financiarse por lo que reciben por comisión de administración. Además, las AFP solo pueden realizar las inversiones en los instrumentos financieros señalados por la ley y, a la vez, deben mantener estrictas pautas de diversificación en sus inversiones siguiendo el viejo refrán de "mantener los huevos en distintas canastas". Junto con todo lo anterior, las AFP deben asegurar una rentabilidad mínima en relación a la rentabilidad promedio del mercado.

Seguro de Invalidez y Sorbrevivencia: El sistema de AFP contempla la existencia de una Seguro de Invalidez y Sobrevivencia que financien las pensiones en caso de muerte o invalidez del trabajador y que deben ser contratados por las AFP, para sus afiliados, a una Compañía de Seguros. El costo actual del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia para todas las AFP, producto de la licitación, es de 1,26% sobre la renta bruta de los trabajadores. 

Cotización: Cada trabajador dependiente debe depositar en su cuenta de capitalización, el 10% de su renta bruta, deposito que debe ser efectuado por su empleador. Actualmente, para los independiente esto es voluntario siempre y cuando manifiesten su voluntad de no querer cotizar. Con la reforma previsional de 2008, a partir del año 2015, será obligatorio para todo trabajador independiente cotizar en el sistema de pensiones. Existe un tope máximo imponible que, a contar del día 01 de enero de 2013, es de 70,3 UF. Además, cada trabajador puede hacer un aporte voluntario a sus cuenta de capitalización con el objeto de mejorar su pensión o de poder adelantar la edad en que inicie su retiro.

Tipos de pensión: Existen tres tipos de pensión. La pensión de vejez que se financia con los aportes hechos por el trabajador durante toda su vida laboral, sean estos los aportes obligatorios del 10% de su renta bruta y los aportes voluntarios que realizó el ahorrante. Esta pensión puede ser pagada cuando el trabajador cumple la edad legal de jubilación o antes de esta si acumula los fondos necesarios para ello. Los otros tipos de pensión son las pensiones de invalidez y sobrevivencia, que se activan en caso de muerto o invalidez del trabajador y se financian con los aportes realizados con el trabajador a su cuenta y complementado con el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia.

Modalidades de pensión: Existen cuatro opciones que cada trabajador, libremente, puede escoger al momento de pensionarse. Estas son: Retiro programado, renta vitalicia inmediata, renta temporal con renta vitalicia diferida y renta vitalicia inmediata con retiro programado. La primera alternativa consiste en mantener los ahorros previsionales en la AFP efectuando giros mensuales con cargo a la cuenta de AFP como pensión la cual es calculada y actualizada conforme a distintos criterios entre los que están el saldo acumulado, la esperanza de vida, el saldo en la cuenta, etc. En esta opción, el afiliado mantiene la propiedad de los fondos y en caso de fallecer constituyen herencia para sus sucesores. La segunda alternativa que tiene el pensionado consiste en comprar, a una compañía de seguros, una renta vitalicia por la cual, la compañía de seguros se compromete a pagar un monto fijo, en UF, para toda la vida del trabajador y para sus beneficiarios, según corresponda, en caso de fallecimiento. En la tercera opción, el trabajador compra una renta vitalicia para un fecha futura, manteniendo en su cuenta, un saldo que le permita financiar una renta temporal. Por último, en la cuarta alternativa, el trabajador elige, simultáneamente, una renta vitalicia y una pensión de retiro programado.

Rol del Estado: El aparato estatal tiene dos funciones importantes en el sistema de AFP: La primera es la regulación y supervisión de cumplimiento, por parte de las AFP, de las normas legales que regulan el sistema, todo esto por medio de la Superintendencia de Pensiones, anteriormente Superintendencia de AFP, creada en 1981. La segunda es la de garantizar pensiones mínimas para las personas, que por diversos motivos, no hayan podido acumular suficientes ahorros para poder tener una pensión digna. Es por ello que el sistema cuenta con un Pilar Solidario, por el cual, paga pensiones básicas para quienes no tienen ahorros previsionales y entrega aportes previsionales solidarios para quienes tienen un bajo ahorro para su pensión.

Multifondos y comisiones: Para su gastos, las AFP cobran un porcentaje de la renta bruta del trabajador como comisión de administración, la cual, actualmente varía desde el 0,77% en la AFP que cobra menos, hasta el 2,36% en la AFP que cobra más, lo cual demuestra la amplia competencia que existe en el mercado de las AFP. En 2002 se crearon los llamados Multifondos que son distintas alternativas de inversión que puede elegir cada trabajadores para determinar como ser invierten sus ahorros. Existen 5 multifondos, nombrados con letras, A, B, C, D y E y que se diferencian en el porcentaje de inversiones que tienen en renta variable y renta fija. La renta fija corresponde a títulos del Banco Central, Tesorería General de la República, depósitos a plazo, pagarés, letras hipotecarias ysimilares. La renta variable son acciones, cuotas de fondos de inversión o fondos mutuos, certificados negociables emitidos porbancos depositarios extranjeros (ADR) y similares.

Resultados[editar]

Han sido 6 gobiernos, de las distintas tendencias políticas, que han mantenido intactos los pilares del sistema de pensiones de capitalización individual y hoy son 9,5 millones de trabajadores chilenos quienes son propietarios de una cuenta de ahorro para la vejez en una AFP.

El sistema de AFP se ha transformado en un mecanismo seguro de ahorro. Al año 2013, existen alrededor de US$200.000.000.000 de ahorros previsionales entre las AFP y las Compañias de seguros, sin que se haya perdido un solo pesos en los más de 30 años de vida del sistema.

En cuanto a la rentabilidad, desde el año 1981, los fondos han rentado al año, en promedio, un 8,7% por sobre la inflación, lo que ha sido considerado la mayor creación de riqueza para los trabajadores en la historia de Chile. Según estudios, del total de ahorros acumulados por los trabajadores, un 70% corresponde únicamente a rentabilidad obtenida por el sistema y el otro 30% corresponde a aportes realizados por los trabajadores.

El nivel de las pensiones, en comparación al antiguo sistema de reparto, ha sido todo un éxito para el actual sistema de pensiones. Un estudio reciente del DICTUC[2]  de la Pontificia Universidad Catolica de Chile, elaborado por el profesor Ricardo Paredes, en base a 26.000 casos reales de pensionados, determino que la tasa de reemplazo llegaba al 87% para cotizantes con más de 10 años de cotización y que los cotizantes con 40 años o más de cotizaciones en el sistema, llegaban a pensiones cuyo monto promedio era de 18 UF, muy superior a las 3 UF promedio que alcanzaban los cotizantes del antiguo sistema de reparto chileno.

Uno de los principales objetivos de la reforma previsional que creó el sistema de capitalización individual, fue corregir una serie de problemas del anterior sistema de reparto a cargo de las cajas previsionales. Dichos problemas eran las desigualdades en las cotizaciones, desigualdad en beneficios otorgados por cada caja y variables según el nivel ocupacional y una legislación extremadamente complicada en cuanto a su administración, forma de calcular de las pensiones y condiciones de adquirirlas. Se estimaba que a largo plazo el sistema entraría en crisis debido a cambios en la estructura demográfica y su desfinanciamiento siendo el Estado el principal proveedor del dinero.

En relación a lo anterior, gracias a la reforma de 1980, el Estado chileno paso de ser un estado endeudado a un estado solvente. La deuda pensional de Chile bajo desde el 100% del PIB en 1980 (similar a la deuda pensional que tiene EE.UU en 2013) a solo un 5% del PIB en 2013.

Otro efecto de la aplicación del sistema privado de pensiones en Chile ha sido el aporte que este ha tenido al crecimiento económico que ha tenido el país en las últimas decadas y que lo posicionan como el país más desarrollado de América Latina. En un estudio del año 2003, Vittorio Corbo, ex presidente del Banco Central de Chile y Klaus Schmidt-Hebbel, profesor de Economía de la Universidad Católica, señalaron que "La lección central de la experiencia chilena es que una reforma profunda de pensiones puede contribuir sustancialmente a la tasa de crecimiento, a través de tres canales centrales: los efectos en el ahorro y la inversión, en los mercados laborales y en los mercados de capitales". Junto con ello, un estudio reciente de SURA Asset Management señalo que los Sistemas de AFP de Chile, Colombia, México y Perú explican, en promedio, 10% del alza del PIB de esos países[3]  .

Referencias[editar]

Notas[editar]

Enlaces externos[editar]