Segunda Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos

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La Carta de Derechos en los Archivos Nacionales.
Una imagen de cerca de la Segunda Enmienda.

La Segunda Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos de América es parte de la llamada Carta de Derechos aprobada el 15 de diciembre de 1791. En síntesis, da el derecho a la posesión de armas. En los Estados Unidos de América la ley da pocas limitaciones para portar armas.

Texto[editar]

Existen varias versiones al texto de la Segunda Enmienda, cada una con pequeñas diferencias de capitalización y puntuación, encontradas en los documentos oficiales relacionados con la adopción de la Carta de Derechos.[1] Una versión fue aprobada por el Congreso,[2] mientras otra es encontrada en las copias distribuidas a los Estados[3] y luego ratificadas por ellos.

  • Tal como fue aprobado por el Congreso:

A well regulated Militia, being necessary to the security of a free State, the right of the people to keep and bear Arms, shall not be infringed.

Siendo necesaria una Milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del pueblo a poseer y portar Armas, no será infringido.


  • Tal como fue ratificado por los Estados:

A well regulated militia being necessary to the security of a free State, the right of the People to keep and bear arms shall not be infringed.

Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del Pueblo a poseer y portar armas no será infringido.

La copia original escrita a mano de la Carta de Derechos, aprobada por la Cámara y Senado, fue preparado por el escriba William Lambert y reside en los Archivos Nacionales.

Antecedentes a la Constitución[editar]

Experiencia previa a la Constitución en América[editar]

En ningún orden en particular, los primeros colonos americanos veían el derecho de poseer armas y/o el derecho de portar armas y/o milicias estatales como importantes para uno o más de estos propósitos:[4] [5] [6] [7] [8] [9] [10] [11]

Los nobles ideales que ayudaron a inspirar la Segunda Enmienda son en parte simbolizadas por el minutemen.[12]
  • disuadir un gobierno no democrático;
  • repeler invasiones;
  • suprimir insurrecciones;
  • facilitar un derecho natural de defensa propia;
  • participar en la aplicación de la ley;
  • permitir a la gente a organizar sistemas de milicia.

Cuales de estas consideraciones ellos pensaban que era la más importante, cuales de estas consideraciones les preocupaba más, y a que grado cada una de estas consideraciones finalmente encontró expresión en la Segunda Enmienda es discutible. Algunos de estos propósitos fueron explícitamente mencionados en algunas constituciones antiguas de estados; por ejemplo, la Constitución de Pennsylvania de 1776, afirmó que, "la gente tiene derecho a portar armas por la defensa de ellos mismos y el estado".[13]

Durante el periodo pre-revolucionario de los 1760s, la milicia colonial establecida estaba compuesta de colonos, que incluía un número de personas que eran leales al imperio Británico. Como la rebeldía y oposición al dominio Británico se desarrollaba, una desconfianza de estos Lealistas en la milicia se volvió amplio entre los colonos, conocidos como Patriotas, quienes favorecían la independencia del dominio Británico. Como resultado, estos Patriotas establecieron legislaciones coloniales independientes para crear sus propias milicias que excluían a los Lealistas y luego buscaban crear armerías independientes para sus milicias. En respuesta a este armamento, el Parlamento Británico estableció un embargo a las armas de fuego, partes y municiones a las colonias Americanas.[14]

Los esfuerzos de los Británicos y Lealistas de desarmar las armerías de las milicias Patriotas en las fases tempranas de la Revolución Estadounidense, resultó en los Patriotas citando la Declaración de Derechos, el resumen de la Declaración de Derechos de William Blackstone, las mismas leyes de milicias de los Patriotas, y leyes sobre la defensa propia de la ley Inglesa.[15] Mientras la política Británica en las fases tempranas de la Revolución claramente eran para prevenir una acción coordinada por parte de la milicia de los Patriotas, algunos han argumentado que no existe evidencia que los Británicos hayan buscado restringir las leyes de defensa propia.[15] Patrick J. Charles disputa estas afirmaciones citando el desarme por los patriotas y desafiando esas interpretaciones de Blackstone.[16]

Las fuerzas armadas que ganaron la Revolución Estadounidense consistía en el Ejército Continental creado por el Congreso Continental, juntos con varias unidades de milicia regionales y estatales. En oposición, las fuerzas Británicas consistía en una mezcla del Ejército Británico, Milicia Lealista, y Mercenarios. Después de la Revolución, Estados Unidos fue gobernado por los Artículos de la Confederación. Los Federalistas argumentaban que este gobierno tenia una división de poderes impracticable entre el Congreso y los estados, que causaban debilidades militares, ya que el ejército permanente fue reducido a apenas 80 hombres.[17] Ellos consideraban malo que no hubiera una campaña militar en contra una rebelión armada contra los impuestos en Massachusetts occidental, conocido como la Rebelión de Shays.[18] Por otra parte, los anti-federalistas abogaban por un gobierno limitado y simpatizaban con los rebeldes, muchos de los cuales eran ex-soldados de la Guerra Revolucionaria. Posteriormente en 1787, la Convención de Filadelfia propuso en concederle al Congreso un poder exclusivo para levantar un ejército y mantener un ejército permanente y una armada de tamaño ilimitado.[19] [20] Los anti-federalistas se oponían al cambio de poder de los estados al gobierno federal, pero como la adopción de la Constitución se hacia más y más probable, ellos cambiaron su estrategia a establecer una carta de derechos que le pondría limites al poder federal.[21]

Hubo un gran debate en los 1780s sobre "el pueblo" luchando contra la tiranía gubernamental (como fue descrito por los anti-Federalistas); o el riesgo de un gobierno de la muchedumbre de "el pueblo" (como fue descrito por los Federalistas) relacionado al aquel entonces en curso Revolución Francesa.[22] Había un amplio miedo, durante los debates en la ratificación de la Constitución, de la posibilidad de una toma de posesión militar de los estados por el gobierno federal, que podría ocurrir si el Congreso aprobara leyes prohibiendo a los estados de armar a sus ciudadanos,[23] o prohibir a los ciudadanos de armarse ellos mismos.[15] Es discutible decir que los estados perdieron el poder de armar a sus ciudadanos cuando el poder de crear una milicia fue transferido de los estados al gobierno federal por el Artículo 1, Sección 8 de la Constitución de los Estado Unidos.[24] [25]

Sentencia del Tribunal Supremo de junio de 2010[editar]

El 28 de junio de 2010 el Tribunal Supremo sentenció que ninguna ley estatal o local puede restringir el derecho a poseer o portar armas que reconoce la Segunda Enmienda.[26]

Referencias[editar]

  1. Davies, pp. 209-16.
  2. In Part II-A of the Opinion of the Court in District of Columbia v. Heller, the Supreme Court cited this version of the amendment.
  3. «United States Constitution». Cornell University Law School.
  4. Hardy, p. 1237. "Early Americans wrote of the right in light of three considerations: (1) as auxiliary to a natural right of self-defense; (2) as enabling an armed people to deter undemocratic government; and (3) as enabling the people to organize a militia system."
  5. Malcolm, "That Every Man Be Armed," pp. 452, 466. "The Second Amendment reflects traditional English attitudes toward these three distinct, but intertwined, issues: the right of the individual to protect his life, the challenge to government of an armed citizenry, and the preference for a militia over a standing army. The framers' attempt to address all three in a single declarative sentence has contributed mightily to the subsequent confusion over the proper interpretation of the Second Amendment."
  6. Levy, p. 136.
  7. Merkel and Uviller, pp. 62, 179 ff, 183, 188 ff, 306. "[T]he right to bear arms was articulated as a civic right inextricably linked to the civic obligation to bear arms for the public defense."
  8. Spitzer, pp. 155-9.
  9. Dulaney, p. 2.
  10. Bogus, Law and History, pp. 67–9, 239–40.
  11. Merkel and Uviller, pp. 62, 179 ff, 183, 188 ff, 306.
  12. Cornell, Gun Control, p. 2.
  13. Pennsylvania Constitution of 1776.
  14. DeConde, p. 27.
  15. a b c «Boston, March 17». N. Y. J., Supplement:  p. 1, Col.3. 13 de abril de 1769.  qtd. in Halbrook, A Right to Bear Arms, p. 7.
  16. Charles, "Arms for Their Defence?", p. 4.
  17. Anderson and Horowitz, pp. 91-2.
  18. Vest, Rose. "Shay's Rebellion", Home of Heroes.
  19. Pole and Greene, p. 386.
  20. Vile, p. 30.
  21. Merkel and Uviller, p. 79.
  22. «Letter from John Adams to Abigail Adams, 22 December 1793». Masshist.org. Consultado el 30-08-2010.
  23. Cooke, p. 100. "This is another protection against a possible abuse by Congress. The right protected is really the right of a state to maintain an armed militia, or national guard, as we call it now. In the eighteenth century people feared that Congress might, by passing a law, prohibit the states from arming their citizens. Then having all the armed strength at its command, the national government could overwhelm the states. Such a circumstance has never happened, but this amendment would prevent it. The Second Amendment does not give anybody or everybody the right to possess and use firearms. The states may very properly prescribe regulations and permits governing the use of guns within their borders."
  24. US Constitution Article 1 Section 8 To provide for organizing, arming, and disciplining, the Militia, and for governing such Part of them as may be employed in the Service of the United States, reserving to the States respectively, the Appointment of the Officers, and the Authority of training the Militia according to the discipline prescribed by Congress.
  25. «Elliots Debates Vol 3, Virginia Convention, Saturday June 14, 1788». Teachingamericanhistory.org (01-01-1980). Consultado el 30-08-2010. The national government has an exclusive right to provide for arming, organizing, and disciplining the militia, and for governing such part of them as may be employed in the service of the United States. The state governments have the power of appointing the officers, and of training the militia, according to the discipline prescribed by Congress, if they should think proper to prescribe any. Should the national government wish to render the militia useless, they may neglect them, and let them perish, in order to have a pretence of establishing a standing army.
  26. «EE UU garantiza el derecho a ir armado». El País. 29 de junio de 2010.