Scottsboro boys

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Los chicos de Scottsboro fueron nueve adolescentes[1] afroamericanos acusados injustamente ​​de violar a dos mujeres blancas en Alabama, Estados Unidos en 1931.

Los nueve chicos fueron condenados a pena de muerte hasta que se destaparon las irregularidades judiciales durante el proceso, magnificadas por un juicio mediático y linchamiento paralelo.

Historia[editar]

El 25 de marzo de 1931, un grupo de inmigrantes viajaban en busca de trabajo en un tren de carga entre Chattanooga y Memphis, Tennessee. Varios jóvenes de raza blanca saltaron del tren, avisando al responsable de haber sido atacados por un grupo de jóvenes de raza negra. En Alabama los enviados del comisario detuvieron el tren, y encontraron a dos jóvenes de raza blanca, Ruby Bates y Victoria Price, que les acusaron de haberlas violado en uno de los vagones del ferrocarril. Los nueve jóvenes fueron detenidos y acusados de violación fueron: Olen Montgomery (17 años), Clarence Norris (19 años), Haywood Patterson (18 años), Ozie Powell (16 años), Willie Roberson (16 años), Charlie Weems (16 años), Eugene Williams (13 años) y los hermanos Andy (19 años) y Roy Wright (13 años).

El primer juicio tuvo lugar en Scottsboro, Alabama, y los acusados recibieron una defensa pobre, sin apenas garantías. Todos, exceptuando el más pequeño, de doce años entonces, fueron declarados culpables de violación y condenados a la pena de muerte, sentencia habitual en los casos de violación a mujeres en el Sur de Estados Unidos.

Sin embargo, ante la sospecha de carencia de garantías legales en el proceso judicial, y con la ayuda del Partido Comunista estadounidense (PCA), el caso fue apelado ante la Corte Suprema de Alabama, que ratificó siete de las ocho condenas, y concedió un nuevo juicio al joven de 13 años, por ser menor de edad. Además, el presidente del Tribunal Supremo, John C. Anderson, dictaminó que los acusados habían negado la existencia de un jurado imparcial, un juicio justo y una sentencia justa, por lo que el caso fue devuelto al tribunal de primera instancia y el juez permitió que el juicio se celebrara en Decatur, Alabama, y fuera llevado por el juez James E. Horton.

El abogado de la defensa sería el reconocido Samuel Leibowitz de Nueva York, quien fue a Alabama sin cobrar honorario alguno y sin relación alguna con el PCA ya que era demócrata. El fiscal fue Thomas E. Knight, Jr., (Knight sería gobernador de Alabama de 1935 a 1937). Leibowitz intento sin éxito que algunos miembros del jurado fuesen de raza negra. En el transcurso del nuevo juicio a Haywood Patterson, una de las presuntas víctimas de la violación, Ruby Bates, admitió haber falseado la historia por miedo a ser acusadas y encarceladas por prostitución, y confesó que ninguno de los nueve jóvenes negros había violado a las mujeres. Aun así, el jurado popular declaró culpable al acusado, por pensar que la defensa del joven negro había comprado su testimonio, pero el juez Horton anuló la sentencia y concedió un nuevo juicio, en el que Patterson fue condenado nuevamente.

Las penas para el resto de los jóvenes fueron desde 75 años de prisión perpetua hasta la pena de muerte en la silla eléctrica, aunque no se ejecutó a ninguno. Ozie Powell fue víctima de un disparo de un guardia en la cara lo que le produjo daño cerebral permanente, fue liberado en 1936. Diecisiete años después de su arresto, Patterson consiguió escaparse de prisión en 1948, aunque murió de cáncer dos años después. En 1976, Clarence Norris, el último sobreviviente de los chicos de Scottsboro recibiría el indulto del gobernador de Alabama, George Wallace, 45 años después de su captura.

El caso ha sido muy estudiado y forma parte de la jurisprudencia en los Estados Unidos, y ha sido llevado al cine, al teatro, la literatura, la música y la televisión.

Referencias[editar]