Saturnismo

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Saturnismo
Lead PoisoningRadio.jpg
Radiografía que muestra densas líneas metafisarias, características del saturnismo.
Clasificación y recursos externos
CIE-10 T56.0
CIE-9 984.9
DiseasesDB 7307
MedlinePlus 002473
eMedicine article/815399
MeSH D007855
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Se denomina saturnismo, plumbosis o plombemia[nota 1] al envenenamiento que produce el plomo (Pb) cuando entra en el cuerpo humano. Es llamado así debido a que, en la antigüedad, los alquimistas llamaban "saturno" a dicho elemento químico. Se denomina saturnismo hídrico al que se produce a través del agua ingerida, pues el plomo, mineral inoxidable muy maleable, no confiere gusto al agua ni a los alimentos. Precipita con ácido clorhídrico. Previa a la intoxicación existe una etapa de contaminación.

Cuando el plomo entra en el organismo, las enzimas que metabolizan los aminoácidos azufrados lo transforman en sulfuro de plomo. Para detectar la presencia de plomo en la sangre, el análisis más utilizado es el llamado espectrofotometría de absorción atómica en cámara de grafito.

El saturnismo genera anemia, debido a que el plomo en la sangre bloquea la síntesis de hemoglobina y altera el transporte de oxígeno a la sangre y hacia los demás órganos del cuerpo. Se cree que estas reacciones son provocadas tras la sustitución de los metales como el calcio, el hierro y el zinc por plomo dentro de las enzimas, al no ser de misma química, provoca que no cumplan debidamente las funciones enzimáticas. Es también una causa menos frecuente de hipertensión arterial secundaria.

El plomo es un metal pesado neurotóxico que cuando está presente en la sangre, circula por todo el organismo ocasionando daños neurológicos irreversibles al llegar al cerebro.

Presumiblemente, Beethoven padeció esta enfermedad, la cual es posible que le provocase la sordera y agriase su carácter. Sin embargo, era más frecuente encontrarla entre otros colectivos artísticos que en los músicos, especialmente los pintores debido al alto contenido de plomo presente en los pigmentos utilizados. Un ejemplo claro lo podemos encontrar en Goya, quien —después de trabajar en sus cartones— se retiró en 1792 para recuperarse de una dolencia que acabaría por dejarle sordo en 1793.[1] Caravaggio también padeció esta enfermedad debido a su profesión. Otros casos recurrentes en la historia los protagonizaron los emperadores, senadores y demás acaudalados romanos, los cuales disponían de canalizaciones de plomo en sus domus.

Fuentes intoxicantes[editar]

  • Pinturas de paredes, casas, puertas y ventanas a base de plomo.
  • Emanaciones tóxicas de fábricas y talleres. La inadecuada manipulación del plomo como recurso para la fabricación de objetos de plástico, cerámicas, municiones, baterías, etc, así como la acumulación del mineral sin el debido cuidado.
  • Plomo en la pintura utilizada en algunos juguetes.
  • Emanaciones que desprenden los vehículos cuyos combustibles contienen plomo.
  • Cromato de Pb (PbCrO4) usado en insecticidas. [2] [3]
  • Cañerías o soldaduras de plomo por las que fluye agua potable.
  • Latas de conservas selladas con plomo.
  • Plomo en el agua corriente.
  • Circuitos hidráulicos de cafeteras antiguas "Sabatini".
  • Labiales mágicos, especialmente los marroquíes (la presentación viene en distintos colores, pero todos tiñen en gama de rojos a rosas)

Medidas preventivas[editar]

Es importante tener en cuenta la reglamentación para el empleo y uso de materiales y equipos manufacturados con plomo, implicados en los procesos de producción y elaboración de alimentos. Se utilizan medidas de nivel de plomo en sangre para saber la cantidad que se encuentra disuelta en la sangre.

Referencias[editar]

Notas[editar]

  1. II Foro sobre contaminantes químicos ambientales y participación social. Presentación del profesor Daniel Panario, de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República Oriental del Uruguay. 3 de noviembre de 2005, en el Salón Azul de la Intendencia Municipal de Montevideo. "...El problema de lo que se ha dado en llamar "plombemia" es terrible. Le cambiaron el nombre a la enfermedad. Se trata de saturnismo, pero esto suena sórdido. Entonces se le llamó plombemia a la enfermedad, que es más o menos como si al cáncer de útero le llamáramos "papanicolau". Es claro, suena mejor y no genera tanta alarma pública como decir que, a lo mejor, 30% de la población uruguaya está enferma de saturnismo. Los resultados de los primeros estudios de plombemia de la Facultad de Química estaban en 1987 y salieron en la prensa...."

Enlaces externos[editar]