San Julián de los Prados

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Monumentos de Oviedo y del Reino de Asturias
UNESCO logo.svg Welterbe.svg
Nombre descrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.
Santullano.jpg
San Julián de los Prados o Santullano.
San Julián de los Prados
San Julián de los Prados

Coordenadas 43°22′03.80″N 5°50′15.90″O / 43.3677222, -5.8377500


Coordenadas: 43°22′03.80″N 5°50′15.90″O / 43.3677222, -5.8377500
País Flag of Spain.svg España
Tipo Cultural
Criterios i, ii, iv
N.° identificación 312
Región Europa y América del Norte
Año de inscripción 1985 (IX sesión)
Año de extensión 1998

La basílica de San Julián de los Prados, también conocida como Santullano, es una Iglesia prerrománica de principios del siglo IX que se encuentra en Oviedo (Principado de Asturias), siendo una de las principales muestras del arte asturiano. La iglesia está dedicada a los santos mártires Julián y Basilisa.

Fue declarada Monumento Histórico Artístico en junio de 1917 y Patrimonio de la Humanidad el 2 de diciembre de 1998.[1]

Construcción[editar]

Su fecha exacta de construcción no ha llegado a nuestros días, pero se sabe que su construcción fue ordenada por Alfonso II[2] El templo está dedicado a los santos mártires egipcios Julián y Basilisa y se hizo sobre el siglo IX.

Arquitectura[editar]

Es un templo espacioso que presenta claramente definidos los caracteres propios de este estilo. Tiene planta basilical de tres naves, separadas por pilares cuadrados que sostienen arcos de medio punto y presenta un transepto con un remarcado alzado. El iconostasio, que separa la parte reservada al clero, del resto del templo, presenta una remarcable similitud con un arco triunfal. Destaca de este templo su grandiosidad y su originalidad que se aparta de modelos visigodos. Pero sin duda, lo que más atrae de este templo es su decoración pictórica, con pinturas al fresco siguiendo la técnica bizantina, en tres cuerpos superpuestos, anicónicas, con decoración arquitectónica, de claro influjo romano. Se trataría más bien de un templo monástico y no palatino, si bien se reservaba para el rey una tribuna en el transepto.

De las tres entradas al templo hoy en día dos están tapiadas.

Decoración[editar]

Escultórica[editar]

La decoración escultórica que ha perdurado hasta nuestros días se reduce a los capiteles de mármol en los que descansan los arcos de medio punto. Existen también dos losas de mármol labradas con figuras geométricas de forma hexagonal y motivos florares que hoy en día se encuentran el la capilla central.

Pictórica[editar]

Interior del templo.

La decoración pictórica es el elemento de mayor importancia que podemos ver en la iglesia. Se trata sin duda de la más importante, tanto en extensión, conservación, como variedad de iconos representados de su época en toda Europa occidental.[3] [4]

La iconografía de las pinturas[editar]

En estas pinturas al fresco se aplica una técnica de tradición romana (sobre capas de mortero de cal y arena se aplican los pigmentos, como una derivación de la técnica romana, para crear los motivos decorativos). El programa iconográfico se encuentra en la nave central y el transepto

1. En primer lugar encontramos el basamento de las pinturas en las que podemos apreciar una labor de albañilería (mármol y marquetería).

2. En el registro central hay pinturas en perspectiva con la representación del interior de pequeños edificios.

3. En el nivel más elevado vemos reproducciones de palacios que se alternan con las ventanas. En el muro oriental y occidental se representa una cruz (adornada con piedras preciosas y perlas y pendiendo de ella una alfa y una omega que simboliza el poder de Dios como principio y final de todo).

4. En la parte superior se encuentran los modillones y en el muro occidental y oriental hay unos recipientes paraflores (que proceden de una tradición primitiva).

Encontramos un concepto anicónico de la pintura en el que no hay representaciones figuradas y la decoración corresponde al gusto del comitente o mecenas.

Gómez Moreno relacionó este aspecto anicónico con el rechazo de España a las representaciones figuradas, ya que a partir del IV Concilio de Elvira España se declara anicónica.

Notas[editar]

  1. «Monuments of Oviedo and the Kingdom of the Asturias» (en inglés). UNESCO Culture Sector. Consultado el 17-02-2013.
  2. Se encuentra referencias a este hecho en la crónica de Alfonso III, en las dos versiones existentes, tanto la rotense como en la Sebastiense

    Alfonso II edificó también, al noroeste, distante del palacio casi un estadio, una iglesia en memoria de San Julián mártir, con dos altares puestos a ambos lados, de admirable disposición de la decoración ( versión Sebastiense)

  3. Sólo se puede comparar en extensión con la iglesia de San Juan de Müstair, iglesia de origen carolingio situada en los Grisones suizos, cuyas pinturas datan alrededor del año 800 de nuestra era. En Alemania, en la isla de Reichenau, se encuentra también la iglesia de San Jorge de Oberzell. En esta iglesia las pinturas también tiene una extensión similar pero está datadas en el siglo X
  4. García de Castro Valdés, César (2004). «Santa María de Arzabal». Arte Prerrománico de Asturias. Oviedo: Ediciones Nobel. ISBN 84-8459-181-6. 

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Arias Páramo, Lorenzo (1997). San Julián de los Prados. Arte prerrománico asturiano. Gijón: Trea Ediciones. ISBN 978-84-89427-74-7. 
  • Arias Páramo, Lorenzo (1991). Iglesia de San Julián de los Prados. Dibujos Planimétricos. Fundación Museo Evaristo Valle. ISBN 978-84-604-0881-9. 

Enlaces externos[editar]