San Jerónimo (Baja Verapaz)

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San Jerónimo
Municipio de Guatemala
Iglesia y hacienda de los dominicos en San Jerónimo en 1844.  Dibujo de M. Van Lockhoet.
Iglesia y hacienda de los dominicos en San Jerónimo en 1844. Dibujo de M. Van Lockhoet.
San Jerónimo ubicada en Guatemala
San Jerónimo
San Jerónimo
Localización de San Jerónimo en Guatemala
País Flag of Guatemala.svg Guatemala
• Departamento Baja Verapaz
Ubicación 15°03′40″N 90°14′25″O / 15.06111111, -90.24027778Coordenadas: 15°03′40″N 90°14′25″O / 15.06111111, -90.24027778
• Altitud 999 msnm
• Distancia de la cabecera 12 km
Superficie 474 km²
Municipio Municipios de Guatemala
Fundación Siglo XI
Población 19,153 hab.
• Densidad 40 (aprox) hab./km²
Idioma Español
Huso horario GMT_6
Alcalde (2012-2016) Agustín Cuellar[1]
Presupuesto  (año 30 de septiembre)
Patrón San Jerónimo
Sitio web Página del municipio
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San Jerónimo es un municipio en departamento de Baja Verapaz en la República de Guatemala. Ubicado en el centro norte del país.[2]

Historia[editar]

Escudo de la Orden de Predicadores. Los dominicos fundaron Salamá y establecieron un convento en el área en la década de 1550.

Después de la conquista de las Verapaces por los españoles, la Hacienda de San Jerónimo se creó en el cuidado de los frailes de la Orden de Predicadores. Originalmente, los dominicos Luis de Cáncer, O.P., Bartolomé de las Casas,O.P., Luis de Ladrada, O.P. y Pedro Angulo, O.P. llegaron al Valle de San Jerónimo como parte de las Capitulaciones de Tezulutlán. Fray Luis Cáncer, O.P. ordenó la construcción de la Iglesia en el año 1537 y en octubre del mismo año, llevó la noticia a la capital del Reino de Guatemala.

El convento de San Jerónimo fue fundado entre los años 1540 y 1550 en el siglo xvi. La primera plantación de azúcar en América Central fue fundada en San Jerónimo en 1601 por Rafael Luján, convirtiéndose en el patrimonio más importante del Reino Español en América Central por su producción de azúcar, cochinilla, uvas, vino y licor de marihuana.

Originalmente el área del convento servía sólo para ganado cuando la recibieron en donación en 1579 pero los dominicos la utilizaron para cultivar caña de azúcar. En poco tiempo la hacienda producía 3,125 arrobas de azúcar en 1769 y entre 2,800 y 4,400 arrobas en los primeros años del siglo xix[Nota 1] La hacienda ofrecía un beneficio neto de 5,555 pesos en 1776 y más de 6,500 en 1805, [3] debido a las fluctuaciones del mercado del azúcar. Los dominicos invirtieron considerablemente en mobiliario, pues disponían de un ingenio, hornos y calderas y las obras en repartimiento de agua, que estaban valoradas en más de 8,000 pesos. En 1769, la hacienda albergaba más de cinco mil cabezas de ganado, en una extensión -sin sus estancias de cría de ganado- de 168 caballerías[Nota 2] pero en total la tierras útiles de la hacienda se calculan en 900 caballerías, 70 de riego a 200 pesos y las 830 a 100 pesos.[4]

Fray Francisco Callejos, que era el encargado de la hacienda, que había sido construida con un estilo romano que incluía un acueducto para traer llevar agua a los viíedos. Se encuentra ubicado en la localidad de San Jerónimo, y puede ser más fácil de observar a lo largo de la carretera a la finca San Lorenzo.[5]

Los frailes dominicos establecieron una doctrina en la región,[6] la cual contaba con un excelente suministro de agua. El convento de los frailes, de sólida construcción tenía una iglesia contigua, y un extenso sistema de túneles y acueductos de irrigación.[7] Tanto la ubicación como el clima eran ideales para la plantación de viñedos; la gramilla seca y delgada y la arcilla rajada, tan características del suelo del valle de Salamá, desaparecieron gracias al ingenioso sistema de irrigación que construyeron los frailes, quienes perfeccionaron la producción de vino en su doctrina.[7]

Tras la independencia de Centroamérica en 1821, los criollos liberales quisieron eliminar el poder del clero regular y de los conservadores guatemaltecos;[8] [9] así, en 1829, tras el derrocamiento del gobernador conservador Mariano de Aycinena y Piñol y la derrota del Clan Aycinena, tanto los conservadores como las órdenes regulares de la Iglesia Católica -entre ellas la Orden de Predicadores- fueron expulsados de Centroamérica.[8] [10] En Salamá tuvieron que abandonar su monasterio, su iglesia y sus viñedos.[7] [6]

Tras la expulsión de la orden, un reporte del nuevo gobierno liberal indicó que la propiedad era una de las más productivas de Guatemala -gracias al trabajo servil de esclavos negros y a las inversiones en herramientas agrícolas- pero que resultaba difícil encontrar alguien capaz de dar diez mil pesos para su arrendamiento.[11]

Asentamiento inglés[editar]

A principios de la década de 1830, desde la cumbre de las montañas al sur se observaba la planicie seca del valle de Salamá, con sus casas de paredes blancas. El camino de acceso estaba en buenas condiciones, aunque el descenso desde la cumbre hasta el riachuelo que pasa a la orilla del valle era largo y penoso. Las orillas del riachuelo estaban cubiertas de arbustos y árboles, lo que invitaba a los viajeros a descansar a la sombra antes de continuar el camino bajo el sol.[7] Salamá, era un pueblecito muy pintoresco por el que pasaba un riachuelo cristalino y un parque central con palmeras en medio del valle. Cerca del pueblo se encontraba el antiguo convento, que era considerado entonces como la propiedad más grande y valiosa del país, y que fue vendido en 1829 a Marshall Bennett, quien era el agente comercial de Francisco Morazán en el negocio de caoba en el norte de la región.[6] [Nota 3] Bennett la bautizó como Hacienda de San Jerónimo, y pronto estuvo rodeada de plantaciones de caña de azúcar y de café, las que se mantenían gracias al remozamiento del antiguo sistema de irrigación; Bennett sustituyó los viñedos de los frailes por plantaciones de caña de azúcar y el vino fue sustituido por el "Puro de San Gerónimo" un aguardiente que se hizo famoso en toda la República.[7]

Los pobladores indígenas y negros de Salamá estaban acostumbrados a trabajar con la disciplina monástica; Bennett aprovechó esto y sus primeros años fueron muy beneficiosos. Pero luego surgieron disputas entre sus herederos, y litigios; además ya sin la disciplina de los frailes, la relaciones entre el pueblo y los propietarios de la hacienda se fueron tornando cada vez más tensas. [7]

Crisis de la Hacienda de San Jerónimo[editar]

Avión repostando combustible en el campo de aviación de San Jerónimo en 1928. Dicho aeropuerto servía a la región de Baja Verapaz.

Pero hacia 1890, la crisis se agravó: indígenas y mestizos habían invadido las regiones más alejadas de la hacienda y habían estado robando madera y cultivos, quemado algunos campos, dañando el sistema de riego y mutilando ganado. Finalmente, una turba enardecida incendió el ingeniero azucarero y atacó al capataz de la hacienda.[12] Cuando la situación llegó a este punto, los propietarios pusieron el caso en manos del Embajador inglés, quien después de negociar con el gobierno liberal -que sabía que sus propios oficiales habían apoyado y promovido el ataque- se acordó expulsar a los invasores e indemnizar a los propietarios con catorce mil pesos guatemaltecos. Además, se acordó comprar una porción de la hacienda para que se establecieran algunos pobladores y ceder la iglesia de la hacienda al nuevo poblado.[12]

Territorio[editar]

Tiene una extensión territorial de 474 Km²[13] y se encuentra en el este del departamento de Baja Verapaz. Se encuentra en el Valle de San Jeronimo, en parte de su topografía es quebrado.

Sítios turísticos[editar]

El lugar turístico más importante y visitado es el Museo el Trapiche[14] ya que ahí se encuentran las pruebas de grandes acontesimeintos que sucedieron en el municipio de San Jerónimo. También existen sítios arqueológicos que son:

  • El Portón
  • Laguna
  • Los Mangales
  • Matanzas
  • Pueblo Viejo
  • Sibabaj
  • Xubalbal
  • Zacualpa

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Notas[editar]

  1. Esto correspondía a un 15 a 30% de la producción total del corregimiento del valle de Guatemala.
  2. 168 caballerías equivalen a 7224 hectáreas.
  3. Woodward (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (en inglés). «El historiador Woodward -que investigó la vida del capitán general Rafael Carrera- menciona que la hacienda pertenecía a la Orden de San Jerónimo y que por ello llevaba ese nombre; sin embargo, esto no se ha podido corroborar en otros documentos consultados.»