San Andrés Apóstol (Tenerife)

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San Andrés Apóstol
San Andrés Apóstol (San Andrés, Tenerife).jpg
San Andrés Apóstol ataviado con su manto rojo.
Autor Desconocido
Creación siglo XVII
Ubicación Iglesia de San Andrés Apóstol, San Andrés (Tenerife)
Material Madera policromada
Dimensiones 70 cm
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La imagen de San Andrés Apóstol es una talla del siglo XVII de gran calidad artística e histórica que se encuentra en el altar mayor de la Iglesia de San Andrés Apóstol, en la localidad homónima de Santa Cruz de Tenerife (Canarias, España). La imagen posee una gran veneración no solo en la localidad, de la que es patrón, sino en el resto de la isla de Tenerife y especialmente en toda la comarca de Anaga, razón por la cuál, San Andrés Apóstol es popularmente considerado como el Santo Patrón de Anaga. Sus fiestas, que gozan de gran popularidad, se celebran entre noviembre y diciembre.

Descripción[editar]

La talla de San Andrés es de madera policromada de pequeñas dimensiones de apenas 70 cm. Porta la clásica iconografía propia de este santo; la cruz en forma de aspa, además del evangelio. Esta talla fue hecha inicialmente para mostrarla sin mantos de tela, pero estos y toda la joyería se han ido agregando con los años. Actualmente los mantos se le ponen durante las fiestas mayores.

Es una imagen de estilo gótico, aunque tiene ciertos rasgos en su anatomía similares al arte románico, pese a no serlo. Esto se debe sobre todo al alargamiento de las manos y la ligera desproporción de la cabeza con respecto al resto del cuerpo. La imagen es popularmente conocida en el pueblo como "El Cojito" o "El Cojo", y esto se debe a que la imagen parece tener todo su apollo en su cruz que porta a un lado y su pierna izquierda se halla adelantada con respecto a la derecha dando la sensación de que no apolla su pie izquierdo en la base de la peana, en una postura similar al de un cojo con muletas. La imagen posee un ligero arqueamiento del cuerpo, un rasgo típico de las imágenes góticas.

La imagen de San Andrés posee cierto parecido con la escultura sevillana de Santiago de los Caballeros que se encuentra en la iglesia del mismo nombre en la Villa de Gáldar (Gran Canaria). Además ambas son del siglo XVII, por lo que queda abierta la posibilidad de que ambas tallas fueran realizadas por el mismo escultor.

Una de las características de esta imagen es que en ella el Apóstol Andrés aparece representado como un hombre mucho más joven que en la mayoría de sus representaciones iconográficas, en donde suele ser representado como un hombre anciano, con amplias barbas blancas y una gran calvicie. En la imagen que nos ocupa, San Andrés se representa con una amplia cabellera negra y una barba corta.

El investigador de Historia y Arte, Pedro Tarquis Rodríguez lo describe como: "...es un San Andrés antiguo, de floja talla, pequeñito y realista, del tipo y costumbres de la gente del XVII..." La talla de San Andrés es una imagen muy devota, que invita al recogimiento y a la oración. En la actualidad la pequeña efigie es considerada como una de las mejores imágenes sacras que forman parte del Patrimonio Histórico de Canarias.

Historia[editar]

Se sabe que el fundador de la localidad, Lope de Salazar, construyó una ermita consagrada a San Andrés Apóstol antes de 1518, probablemente alrededor de 1498, fecha de su llegada al valle de San Andrés. Esta primitiva ermita sería derruida y reconstruida en lo que actualmente es la Iglesia de San Andrés entre 1662 y 1680.

La imagen parece ser aproximadamente de la misma época que la construcción de la actual iglesia, por lo que hubo otra imagen anterior cuyo paradero se desconoce en la actualidad. La imagen actual es de autor anónimo, también se desconoce su origen y la fecha exacta de su llegada al valle de San Andrés, aunque se sabe que la talla existe en la localidad por lo menos desde 1659, pues aparece documentado su traslado en procesión ese año hasta San Cristóbal de La Laguna como rogativa para el cese de una sequía que azotaba al valle de San Andrés.

Campanario y fachada de la Iglesia de San Andrés en donde se venera al Santo Apóstol. Esta iglesia parroquial fue la "primera hija" de la Iglesia Matriz de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife.

Existe una gran devoción generalizada en torno a esta imagen, devoción que es palpable no solo en dicho pueblo de San Andrés, sino que su devoción trasciende a todo el Macizo de Anaga y al resto de la isla de Tenerife, e incluso, a sus fiestas acuden gentes venidas desde otras islas del Archipiélago Canario, de esto da fe la cantidad de exvotos existentes en la iglesia, regalos que van desde mantos hasta coronas, joyas que son colocadas en los mantos y exvotos marineros, además diferentes documentos y legajos dan cuenta de la importancia que llegó a adquirir esta devoción y su iglesia. Históricamente esta imagen del "primer apóstol llamado por Jesús" fue una de las principales devociones del municipio de Santa Cruz de Tenerife, hecho que se vio potenciado por la consideración de la Parroquia de San Andrés como "primera hija" de la Iglesia Matriz de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife.

La imagen destila un espíritu popular y serena devoción que caló en el ánimo de campesinos y sobre todo de los marineros y pescadores, esto se debe por un lado a los datos que hablan del Apóstol en el Nuevo Testamento, como un humilde pescador de la aldea de Cafarnaúm en Galilea y por otro lado, la identificación histórica del valle de San Andrés, como lugar donde sus gentes humildes "entregan la vida a la mar".

La venerada talla ha realizado procesiones y traslados extraordinarios en momentos puntuales de su historia, generalmente con motivos rogativos o conmemorativos. Uno de los más importantes ocurridos recientemente se produjo el 14 de mayo de 1950, ese día la imagen del Apóstol fue embarcada en un barco de pescador engalanado para la ocasión. La imagen del Santo salió a alta mar al encuentro de la imagen de la Virgen de Begoña que estaba siendo trasladada hasta Almáciga por mar, y que días antes había llegado desde Bilbao al puerto de Santa Cruz de Tenerife con destino a su nuevo santuario en Almáciga. Inicialmente la imagen de San Andrés iba acompañar a la Virgen durante todo el recorrido hasta su nueva ermita o santuario, pero debido al fuerte oleaje el barco que trasportaba al Santo Apóstol tuvo que dar la vuelta a la altura de la punta de Los Órganos ya divisándose las costas de Igueste de San Andrés. Por este motivo las imágenes se despidieron en ese punto, mientras que el barco de San Andrés regresaba al pueblo homónimo, el barco que transportaba a la imagen de la Begoña tuvo que avanzar hacia su destino en Almáciga donde sería definitivamente entronizada. Este acontecimiento es considerado un símbolo de hermandad entre los dos pueblos: San Andrés y Almáciga.

Restauración[editar]

En el verano de 2007 la imagen se trasladó al municipio de Tacoronte, donde permaneció cuatro meses (entre julio y noviembre) para un proceso de restauración por parte de la empresa Cúrcuma SL Conservación y Restauración de Obras de Arte.[1] Esta fue la primera salida de San Andrés Apóstol de su localidad en el siglo XXI, el sábado 3 de noviembre la imagen fue traída de vuelta a San Andrés, coincidiendo con los preparativos de las fiestas patronales. Fue recibida en una procesión multitudinaria, la imagen de San Andrés Apóstol fue llevada desde la Dársena Pesquera hasta la parroquia pasando por la entrada del pueblo marinero ante los numerosos fieles que recibieron con honores a su Santo Patrón, tras la llegada a la plaza de la Iglesia se realizó una solemne eucaristía, en donde estuvieron presentes diferentes autoridades, con presencia de representantes de los ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife y como invitados, representantes del ayuntamiento de San Andrés y Sauces en la isla de La Palma, así como diferentes hermandades, entre otras autoridades.[2] Tras la misa la imagen fue introducida de nuevo en su parroquia en donde recibió la visita de cientos de fieles y numeroso público. Las tareas de restauración de la talla fueron encargadas a María Fernanda Guitián Garre, quién descubrió su primitivo manto y aspecto ocultos por los repintes posteriores que le fueron practicados a la talla.

Es a partir de esta restauración cuando se decide que tanto la imagen de San Andrés Apóstol como la de Santa Lucía de Siracussa, se expongan en sus respectivos altares sin los lujosos mantos bordados en oro, regalos de los fieles desde hace siglos atrás, y de este modo exponíendolos en su aspecto primitivo y original. Estos mantos solo les son colocados en la actualidad durante sus fiestas para realzar las imágenes en sus tronos procesionales y debido a que son exvotos muy antiguos y es tradición revestir a las imágenes, mientras el resto del año son guardados para una mejor conservación de los mismos y de las propias tallas.

En el año 2012, durante sus fiestas, el Santo estrenó un nuevo trono compuesto por un baldaquino (más grande que el anterior), y carro procesional. El baldaquino, de madera, está pintado de colores muy vivos. También se mejoró la iluminación del trono, que ahora se compone de focos en vez de lámparas.

Fiestas[editar]

Procesión de San Andrés Apóstol durante las fiestas patronales de 2011.

Cada año a principios de noviembre la imagen es bajada de su retablo hasta su trono baldaquino procesional para poder estar más cerca de sus fieles, donde permanece hasta que terminan las fiestas a mediados de diciembre, tras lo cual es subido de nuevo a su altar.[3]

Previamente a los días principales, el primer fin de semana de noviembre se realiza la Gala de Elección de la Reina de las Fiestas y el fin de semana anterior al día de San Andrés, tiene lugar la procesión de Santa Cecilia Mártir de Roma (patrona de los músicos), cuya procesión se encuadra dentro del programa festivo de estas fiestas patronales.

El día 29 de noviembre (víspera del santo), se hace una procesión nocturna por las calles, cuyo momento más importante es la gran exhibición de fuegos artificiales desde el Castillo de San Andrés tras recorrer la imagen la avenida marítima del pueblo. Tras esto la talla regresa a su iglesia de la que no volverá a salir hasta el día siguiente.[4]

El 30 de noviembre es el Día Grande del santo y del pueblo, en esta jornada se celebra la solemne eucarístia presidida por el cura párroco, tradicionalmente también la santa misa es concelebrada por algún párroco invitado de alguna otra iglesia de Santa Cruz o bien por el propio Obispo de Tenerife. Tras la misa al mediodía tiene lugar la procesión principal del Santo Apóstol por las calles del pueblo,[5] tras lo cual la imagen regresa a su templo. Durante este día se ha conservado en San Andrés la costumbre de reunirse las familias en sus casas para comer la típica "Carne de Cabra" que es una tradición local degustarla por estas fechas.

La última procesión del Santo es la conocida como Octava de San Andrés, sucede el segundo domingo después del día 30 de noviembre (el segundo domingo de diciembre), que es el domingo más próximo al 13 de diciembre, día de Santa Lucía de Siracusa, la co-patrona del pueblo. Previamente a la procesión se realiza la solemne eucaristía, para después salir ambas imágenes por las calles del pueblo junto a sus emocionados devotos.[6] Este acto pone fin a las Fiestas de San Andrés, poco después las imágenes de San Andrés y Santa Lucía regresan a sus respectivas hornacinas en el altar mayor de la iglesia hasta el año siguiente.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]