Salsa caruso
La salsa caruso es una salsa para acompañar pastas cuyos ingredientes básicos son: crema de leche, leche, extracto de carne, cebolla, fécula de maíz o harina de trigo, jamón cocido picado, queso rallado y champiñones de París u otro hongo comestible.
Algunas variantes de la salsa original contienen también vino de Jerez, nueces, salsa de soja, salsa kétchup o nuez moscada.[1]
Se sirve caliente como aderezo de capelletti o ñoquis, aunque puede aplicarse también a otras pastas como tallarines o ravioli.
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Orígenes [editar]
En 1915 llegó a Montevideo el famoso tenor napolitano Enrico Caruso (1873 - 1921), luego de cantar en Buenos Aires, lo que concitó una enorme expectativa y concentración de personas, motivando encendidos elogios en la prensa montevideana de la época. Caruso, admirado por figuras como Carlos Gardel, fue recibido en Uruguay por gobernantes e intelectuales de la época. Italiano y sibarita, Caruso degustó variados platos, preferentemente pastas, durante su permanencia en Montevideo.
Pero fue varios años después, en la década de los años 1950, cuando en el restaurante "Mario y Alberto", ubicado en la esquina de las calles Constituyente y Tacuarembó, nació la salsa caruso, que hoy integra la carta de diferentes restaurantes de Europa y América Latina. Raymundo Monti, cocinero del restaurante, la elaboró con cebolla picada a pasta, jamón y champignones cortados en juliana, con el agregado de crema de leche y extracto de carne. Surgieron así los "Cappellettis a la Caruso", que el gran tenor italiano nunca llegó a probar.
Con el paso del tiempo se realizaron numerosos seminarios culinarios y la salsa caruso ganó renombre en la región y de ahí pasó al resto de los países sudamericanos y europeos, en menor proporción. En la actualidad se la considera patrimonio nacional uruguayo.[2] Su uso, como bien se ha dicho, se haya muy arraigado al regionalismo más que al panorama internacional, por lo que es frecuente en las cocinas de Argentina y de Brasil, con mayor énfasis en la primera.