Síndrome de la mujer blanca desaparecida

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El síndrome de la mujer blanca desaparecida (Missing White Woman Syndrome, MWWS, en inglés) es una expresión de origen estadounidense que se refiere a la desproporcionada mayor atención que se da en los medios (principalmente la televisión, la radio y los periódicos) a los casos de personas desaparecidas cuando éstas son mujeres jóvenes, atractivas físicamente, de clase media o media alta y de raza blanca, en comparación con los casos de desapariciones de hombres, así como personas desaparecidas de otras razas o clases sociales.[1]

Los rasgos más característicos para que una persona desaparecida ocasione el "síndrome de la mujer blanca desaparecida" son su sexo, su raza o etnia, su clase social, su belleza (relativamente) y su edad. Los críticos de esta situación mencionan casos concretos donde ocurren casos de deasapariciones inexplicables de mujeres, cuando la atención de los mass media se dirige a una cobertura muy amplia de las víctimas si éstas cumplen ciertos caracteres "básicos": mujer de raza blanca, menor de 40 años, con atractivo físico, y de clase media (o mejor aún, familia adinerada), mientras que cualquier mujer que no cumple con estos caracteres recibe una mucho menor cobertura o simplemente su caso resulta ignorado por la prensa.

Un caso mencionado en Estados Unidos como inicio de la discusión sobre este "síndrome" se basa en la cobertura periodística de la desaparición de la estudiante Natalee Holloway (18 años) en el mayo del 2005 y de la ama de casa LaToyia Figueroa (24 años) ese mismo mes. En este caso, parte de la opinión pública] de EEUU advirtió que los medios dedicaban amplios espacios a la desaparición de Holloway en Aruba incluyendo datos irrelevantes para la investigación, como los gustos musicales de la desaparecida o entrevistas a sus ex compañeros de escuela, al extremo de planificarse una "expedición" no oficial a Aruba para una búsqueda privada de Holloway, mientras que la cobertura hacia la desaparición de Figueroa (quien además estaba embarazada al desaparecer) resultaba minúscula y fue pronto olvidada. El paradero de Holloway sigue en el misterio y fue declarada oficialmente muerta en el 2012, mientras que el cadáver de Figueroa fue hallado en agosto del 2005 y se descubrió que murió asesinada por el padre de su hijo no nacido.

Un caso similar ocurrió cuando una ama de casa californiana, Laci Denise Peterson, desapareció de su hogar en diciembre del 2002 y fue asesinada por su esposo estando embarazada de su primer hijho. La cobertura mediática de su caso fue enorme, alcanzando no sólo al estado de California sino a todo el territorio estadounidense. En contraste, la inmigrante salvadoreña Evelyn Hernández recibió cobertura periodística sólo de la televisión local de su ciudad de residencia, San Francisco, pese a tamnbién estar embarazada al momento de su desaparición en abril del 2003.

Ante ello, la reacción académica ha sido concluir que los los medios de prensa incluyen relatos criminales protagonizados por una "damisela en apuros" como elemento para captar la atención del público hacia una víctima especialmente privilegiada por la cultura popular en el cine e historietas, pero tal elección implica una discriminación negativa en tanto sólo se califica como "damisela en apuros" a víctimas dotadas de rasgos personales del todo subjetivos, mientras se ignora el sufrimiento de otras víctimas que no poseen tales rasgos.

Fuentes[editar]